romances, son los pasos dramáticos populares en España. Sin
distinguir entre literatura popular y literatura erudita, la
mayor parte de los historiadores de nuestra literatura han
decretado que Enzina fué el más antiguo dramaturgo español,
el padre de nuestra dramática. Convienen además en que él fué
quien secularizó el drama, hasta entonces puramente religioso,
aunque generalmente los hispanistas extranjeros no quieren que
el teatro español deba nada al teatro eclesiástico. Ninguna de
estas tres opiniones es cierta. Literatura dramática erudita,
que se escribiera y fuera para solaz de la gente culta, no la
hubo acaso hasta esta época de los Reyes Católicos, porque
realmente el teatro siempre ha de ser más ó menos popular por
razón de los espectadores, y habiéndose menospreciado hasta
esta época todo lo popular, no pudo haber dramática erudita
escrita, como por lo mismo nadie había hecho caso de la épica
popular ó romances, ni de los cantares populares, verdadera
lírica del pueblo. En este reinado, de golpe y porrazo, brotan
dramaturgos y obras dramáticas por todas partes: es que los
eruditos llevan á la literatura culta el drama popular.
Así Gómez Manrique, Cota, sobre todo Juan del Enzina, que
en este sentido puede decirse ser padre de la dramática
española, esto es, de la erudita. ¿Que hubo dramática popular
en todo tiempo? J. J. de Iztueta, en _Guipuzcoaco dantza
gogoangarrien condaira_, San Sebastián, 1824, nos describe
las danzas vascongadas, hasta 36, que son verdaderas obras
dramático-líricas primitivas, en su naturaleza. "Las danzas,
dice, no son otra cosa que la representación de un canto por
medio de los pies y de varios gestos, ó, mejor dicho, la
exacta expresión de lo que significa cada nota del canto,
de suerte que en su representación se unan cuerpos y voces
para interpretar la melodía y las palabras". Los antiguos
celebraron los bailes españoles diciendo que eran pantomímicos
y acompañados de canto (Plin., l. 1, _cp._ 15; Juven., _sat._
II, ν. 162, etc.; Marcial, l. 3. _epigr._ 63; Lamprid.,
_Heliog._, c. 32). El teatro romano en España continuó entre
los visigodos, como se ve por el Concilio de Ilíberis (cánones
43 y 60), por San Isidoro (_Orígenes_, l. 18, c. 41 y 59) y por
lo que cuentan Mariana de Sisebuto (_Hist. Esp._, l. 6, c. 3) y
Padilla (_Histor. ecles. de Esp._, segunda parte, Málaga, 1605,
pág. 188). El Concilio toledano del 633 prohibió la fiesta de
los locos. En las obras de San Valerio († 695) se habla del
teatro (_Esp. Sagr._, t. XVI, pág. 397), no menos que en el
_Fuero Juzgo_ (ed. 1815, l. 1, _de instr. legalibus_, I tít.).
La danza prima de Asturias es antiquísima, derivada de las
danzas ibéricas, así como la de la rueda en Segovia. En toda
España se conservan danzas corales, en rueda, de espadas, etc.,
que son representativas y hermanas de las vascongadas. Bufones
y remedadores populares, que remedaban dramáticamente, suenan
desde los más antiguos escritos y su antigüedad se ve por las
_Partidas_. Reyes y magnates los llamaban á sus palacios y
los tenían asalariados, como entre los romanos, y ya en la
época del Renacimiento. Fuera de esto, las mismas _Partidas_
nos hablan de verdaderas representaciones, como en la part,
1, l. 34, t. VI: "Los clérigos... no deben ser facedores de
juegos de escarnios porque los vengan á ver gentes cómo se
facen. Ε si otros homes los ficieron, non deben los clérigos
hi venir, porque facen hi muchas villanias e desaposturas.
Ni deben otrosi estas cosas facer en las iglesias: antes
decimos que los deben echar de ellas deshonradamente a los
que lo ficieren: ca la eglesia de Dios es fecha para orar e
non para facer escarnios en ella... Pero representaciones
hay que pueden los clérigos facer, asi como de la nacencia
de N. S. Jesu Christo, en que muestra como el ángel vino a
los pastores e como les dijo como era Jesu Christo nacido. Ε
otrosi de su aparicion como los tres Reyes magos le vinieron á
adorar. Ε de su resurrección, que muestra que fué crucificado e
resucitado al tercero dia: tales cosas como estas, que mueven
al ome a facer bien e a haber devocion en la fe, puédenlas
facer, e ademas, porque los omes hayan remembranza que segun
aquellas, fueron las otras hechas de verdad...". Había,
pues, á mediados del siglo XIII representaciones religiosas
y profanas, hechas por clérigos y legos, dentro y fuera de
los templos y el arte dramático era un modo de vivir para
algunos. La representación de _misterios_ fué antiquísima y
nació de la misma liturgia, que era dramática, pues antífonas
y responsos aluden al nombre del cómico ó _hypocrites_ en
griego; el hacer nacimientos, el lavar los pies en Jueves
Santo, las procesiones, etcétera, son representaciones tan
claras como las que de la Pasión y otras siguen haciéndose
en muchos pueblos de España. Hasta se lee la Pasión en el
oficio de Viernes Santo entre varios clérigos, haciendo uno
de Evangelista, otro de Jesús, otro de Pilato y los judíos.
Los juegos de escarnios eran representaciones burlescas,
profanas, de la vida común, origen de las farsas y entremeses
posteriores, como las representaciones religiosas lo fueron
de los autos. Urbano IV instituyó en tiempo de Alfonso X el
_Corpus Christi_, y aquella fiesta por toda España se festejaba
con representaciones. Pruebas de representaciones en España
las tenemos desde las _Partidas_, desde el _Fuero Juzgo_,
desde los primeros Concilios españoles, que todos condenan los
abusos que se cometían, ya en juegos de escarnios ó dramática
puramente seglar, ya en la eclesiástica, por haberse siempre
introducido en ella mucho de humano, esto es, personajes y
acciones que nada ó poco tenían que ver con los misterios que
representaban. Quedan en toda España huellas harto viejas de
una y otra dramática, eclesiástica y seglar, populares ambas.
Al caer el Imperio romano sabido es que los histriones paganos,
comúnmente los sacerdotes del paganismo, servían de representar
misterios cristianos y pasos cómicos, con que el paganismo se
ponía en solfa y en chacota. Los cristianos ponían en acción
los pasajes bíblicos, como todavía se hace por esos pueblos,
en la prisión del huerto, en la cena dada á los pobres, en el
descendimiento, en el ahorcar á Judas, en el bajar el ángel el
día de Pascua á quitar á María el velo negro con que se cubre.
Pasos cómicos, de escarnio y sátira, se hacen en vendimias y
agostos en los montes y lugares apartados, por ejemplo, en
Sierra Morena. En Aragón celébrase la fiesta de San Jorge
corriendo los caballeros. Pocas veces llegó nada de esto á la
literatura erudita, pero llegó algunas. Conocemos el _Auto de
los Reyes Magos_ al amanecer de ella. Á fines del siglo XV,
Domingo Mascó compuso _L'hom enamorat y la fembra satisfeta_,
tragedia perdida; en el siglo XIV se compuso la _Representació
de la Asumpció de madona Santa Maria_, de la cual se deriva
el _Misterio de Elche_, que todavía se representa allí los
días 14 y 15 de agosto. En las comarcas vascongadas son bien
conocidas las _Pastorales_, que se representaban en vascuence.
Las crónicas hablan de los _momos_, que debían de ser danzas
y mascaradas ó pasos dramáticos populares, como se hacen
todavía entre aldeanos y son los que en Grecia originaron
la comedia. Y adviértase que como también allí el poner en
acción los misterios paganos de Baco en el ditirambo dió
nacimiento á la tragedia, y los comos de vendimiadores se lo
dieron á la comedia, así en España, los momos seglares y las
representaciones de los misterios cristianos, dieron origen al
teatro español. Quiere decir que lo que antes hizo por largo
tiempo el pueblo en Grecia y en España, llegó un día que lo
imitaron los eruditos, llevando así lo popular á la literatura.
Desde fines del siglo XIII ó principios del XIV, como se ve por
un códice de la catedral de Gerona del año 1360, donde se dice
haberse introducido la fiesta del _Corpus_ en aquella ciudad
en tiempo de Berenguer Palaciolo († 1313), los beneficiados de
la catedral representaron, durante la procesión del _Corpus_
en varias plazas, el _Sacrificio de Isaac_ y _El sueño y venta
de José_, de donde salió la _Tragedia Josefina_, de Carvajal,
como de los nacimientos que siempre se hicieron por Navidad,
con cartones, hierbas y monigotes, ofreciendo dones al Niño,
cantándole villancicos, se vino, ya de muy antiguo, á hacerse
representaciones pastoriles, esto es, á poner en acción el
hecho de ir como pastores al portalico los de la casa que lo
habían levantado, cantando, vistiéndose luego la zamarra y
diciéndose las cosas que los pastores decirse suelen en casos
tales. Gómez Manrique no hizo más que repetir el _Auto de los
Reyes Magos_, que vimos al nacer la literatura castellana, y
otro tanto hicieron J. Enzina, L. Fernández, Gil Vicente y
todos los poetas españoles en esta época, y en adelante hasta
los autos de Calderón. Todo esto nos lo dirá no menos, antes
mejor, Cañete, al tratar de la _Tragedia Josefina_: XXXVII:
"La representación de figuras y costumbres populares en el
drama español es más antigua que Enzina, y por ende que Lope
de Rueda: viene de los autos y farsas con que durante la Edad
Media celebrábamos en el templo la Natividad del Señor, la
fiesta de los santos patronos de ciudades y villas, en suma,
todas ó las más augustas solemnidades eclesiásticas. ¿Á qué
otro fin, sino á corregir los abusos y el excesivo empleo de
este elemento popular en las representaciones sacras de nuestra
nación, se dirigen reiteradas prescripciones de Concilios
y reyes, por lo menos desde el siglo XIII hasta fines del
XVI? Refiriéndose á lo que entiendo por elemento popular en
el primitivo teatro español, recuerda Gallardo (_Critic._,
4, pág. 18) que nuestro sabio rey don Alfonso X se vió ya
"precisado á llamarle con leyes á lo divino, para corregir
su espíritu nato de _profanidad_". En la misma liturgia de
Gerona se habla de otras representaciones durante el año,
como la de _Las tres Marías_ por Pascua, la del suplicio de
San Esteban la víspera de Navidad y una farsa burlesca por
Inocentes, cuya huella son los chascos y pegas que se dan
aquel día. De _máscaras_ y _representaciones_, en Sevilla, el
año 1327, nos habla Ortiz de Zúñiga (_Anal. Sev._), y se sabe
igualmente de Aragón y Cataluña por los siglos XIII y XIV. La
_Danza general de la muerte_ se representaba en el siglo XIV
en España como fuera de ella. En 1435 hubo "danzas é _momos_"
en la corte de Juan II (_Crón._, id., año 435), y "_momos_,
toros y torneos" en 1440. La primera obra dramatizada y que
parece se hizo para representarse de nuestros autores eruditos,
es la _Comedieta de Ponza_, de Santillana, fuera del _Auto de
los Reyes Magos_, copiado de los franceses, que vimos á fines
del siglo XII. En el _Corbacho_, del Arcipreste de Talavera,
se habla de la representación de _La Pasión_ en la iglesia
del Carmen. El Concilio de Aranda (1473) condena los abusos
en las representaciones que se hacían en las iglesias por las
fiestas de Navidad, San Esteban, los Inocentes y San Juan.
Otro tanto hizo el Concilio de Gerona (1475). En el _Tirante
el Blanco_ (l. 3, año 1490) se habla de los entremeses que se
representaban por Navidad.
Menéndez y Pelayo tiene á Enzina por el más antiguo y primer
iniciador dramaturgo español, ya que las _Representaciones del
Nacimiento y de la Pasión_, del _Cancionero_ de Gómez Manrique,
anteriores en fecha, no pueden compararse á la obra de "un teatro
tan copioso, tan vario y, relativamente, tan desarrollado, como
el de Enzina". Gómez Manrique, y seguramente otros trovadores
del siglo XV, pudieron ser ocasionalmente poetas dramáticos;
pero sólo Juan del Enzina lo fué de un modo intencional, con
vocación, con perseverancia y con una marcha ascendente desde sus
primeras obras hasta las últimas, siempre en demanda de formas
nuevas y más complicadas. No se equivocó, pues, la voz popular
cuando llamó á Enzina "padre de la comedia española". Ticknor
(_History of Span. Liter._, Boston, 1864, I, pág. 248) tiene sus
églogas "como el fundamento y principio del teatro español";
Wolf entiende que fué "el verdadero padre del drama español, en
el sentido estricto de la palabra" (_Studien zur Geschichte der
spanischen und portugiesischen Nationalliteratur_, Berlín, 1859,
pág. 274). Véase Ag. Rojas, _Viaje entret._, 1603, pág. 120. Por
lo menos, dicen muchos, él secularizó el drama de una manera
definitiva y le dió mayores ensanches. Creo hemos ya deslindado
las cosas y refutado estas doctrinas exclusivas, que sólo se
fundan en la lectura de libros literarios, dejando á un lado y no
acordándose de la literatura popular ni de los hechos históricos
y aun presentes para el que quiera verlos en los pueblos de
España. Ni las tragedias de Séneca, traducidas en tiempo de
Juan II, tienen nada que ver aquí, como quería Amador de los
Ríos, ni nuestro teatro del tiempo de los Reyes Católicos debe
nada al clasicismo, que, cuando tercia, como en _La Celestina_,
y luego en Lope, lo desvía de su cauce nacional, echándolo á
perder. El teatro español hasta Cervantes es natural por ser
nacional, nacido en tiempo de los Reyes Católicos de los autos y
momos populares y, sobre todo, de los autos del Nacimiento, del
_Corpus_ y demás festividades religiosas. La misma danza en que
acabaron después autos, farsas y sainetes son remedo de las que
en procesiones y aun dentro de la iglesia se hacían y todavía se
hacen.
Cañete, _Trag. Josefina_, XLVII: "Los elementos primordiales
del genuino drama español, que se encuentran reunidos desde
el principio en el teatro religioso, pasan al profano (á
quien nada toca en este punto inventar ni crear), y son, como
si dijéramos, basa y fundamento del carácter peculiarísimo
que tanto lo diferencia en su espíritu, en su estructura y
en muchos de sus accidentes, lo mismo del griego que del
romano. Quien se atreva á ponerlo en duda, lea la _Tragedia
Josefina_, de Micael de Carvajal, compárela con la comedia
del propio asunto, atribuida nada menos que á Calderón, y lo
verá fácilmente comprobado. Y á fe que en este caso no está la
ventaja por el poeta del siglo XVII". No hubo secularización
del teatro hecha de un golpe. El elemento popular, humano, de
tipos y costumbres, siempre se mezcló en el drama religioso con
el elemento cristiano.
Schack, _Lit. y art. dram. en Esp._, I, pág. 258: "El
principal obstáculo que hasta entonces (los Rey. Catól.) se
opuso al desarrollo del teatro fué el insondable abismo que
separaba á la poesía popular de la erudita. Una vez allanado,
los poetas más instruidos no creyeron degradarse acudiendo á
los elementos populares y agradando al mismo tiempo al pueblo
y á las clases más ilustradas; y así, pues, recorrieron la
única senda que podía llevar el drama á su perfección, libre
del exclusivismo que lo embargara hasta entonces". "En el año
de 1492, dice el _Catálogo Real de España_, de Rodrigo Méndez
Silva (Madrid, 1656), comenzaron en Castilla las compañías á
representar públicamente comedias por Juan del Encina, poeta
de gran donaire, graciosidad y entretenimiento". Otro tanto
viene á decir Agustín de Rojas, _Viaje entret._: "Y donde mas
ha subido | de quilates la comedia | ha sido donde mas tarde
| se ha alcanzado el uso de ella, | que es nuestra madre
España, | porque en la dichosa era | de aquellos gloriosos
reyes | dignos de memoria eterna, | don Fernando é Isabel |
que ya con los santos reynan, | ...se le dio á nuestra comedia
(principio) | Juan de la Encina el primero...". Del año 1515 es
el _Compendio de Retórica_, de Nebrija, donde habla del teatro:
"De prueba sirven hasta los actores escenicos, que añaden
tanta gracia a las mejores obras poéticas, que nos deleitan
mucho mas recitadas que leidas; y aun con cosas vulgarísimas
nos agradan y fuerzan á atenderlas, de suerte que se oiga
con frecuencia en los teatros lo que nunca puede figurar en
una biblioteca". Huberto Thomas de Lüttich en sus _Anales de
vita et rebus gestis Friderici II_, Francof., 1624, habla
de dramas en Barcelona y Perpiñán el año 1501: "Erigiose un
cielo artificial, en el cual se veia tambien el infierno, muy
horrible y pavoroso. Representaronse allí muchas historias, que
duraron cerca de cuatro horas...".
=440.= _Misterio de Elche. Auto lírico religioso, música del
siglo X, en dos actos, representados todos los años en la
iglesia parroquial de Santa María de Elche los días 14 y 15
de agosto_ [con letra de F. Pedrell y notas de A. Herrera],
Madrid, 1906. Consúltense: F. Pedrell, _La Festa d'Elche ou
le drame lyrique liturgique espagnol_, París, 1906; M. Milá y
Fontanals, _Obras completas_, Barcelona, 1895, t. VI, páginas
221 y 324-347.
=441.= LUCAS FERNÁNDEZ fué natural de Salamanca, hijo acaso de Antonio
Fernández, camarero del Rey Católico, Regidor de aquella ciudad y luego
sentenciado á muerte por haber tomado parte en las Comunidades. Esta y
otras sospechas de Cañete es lo único que sabemos de este dramaturgo,
fuera de que vivió en la misma época que Juan del Enzina y que se
diferencia de él, como dice el mismo escritor, como Calderón de Lope,
pues "recuerda más la varonil energía y profundo espíritu católico";
pero "en ambos se ve mayor inclinación á estudiar al hombre en el
hombre mismo, que á soñarlo é idealizarlo á su modo, como lo hicieron
casi siempre los dramáticos del siglo XVII". De hecho, entrambos son
muchísimo más naturales y realistas y más allegados al pueblo en el
lenguaje y estilo. Tengo para mí que el teatro primitivo de estos
autores, continuado después por Lope de Rueda, acaba en Cervantes;
desde allí se desvía por el camino de la afectación, de la metafísica,
de la bambolla, del enredo rebuscado, de las sutilezas amatorias, de
las exageraciones del honor, como se desvía del habla popular en la
palabrería huera, falseada y gongorina. La estructura de las piezas
de Lucas Fernández es tan sencilla como natural: la pintura del amor,
puntual y honda. No hay enredo de sucesos, peripecias teatrales, lances
inesperados, contrastes preparados, nada de rebuscado. Pero entretener
con las pasiones comunes y escenas de la vida cotidiana, expuestas en
toda su desnudez, sin aparatos ni tramoyas, es harto más admirable y
muestra de que las églogas y farsas son vivos retratos sacados de la
naturaleza. Domina en ellas lo cómico, jocoso y alegre, el donaire;
el diálogo es acabado; la versificación, suelta y española, de ocho
sílabas, á menudo con pie quebrado; el habla, la propia de la gente
baja que sale á las tablas y de un color y naturalidad maravillosa. El
_Auto de la Pasión_ raya en tragedia, ó si se quiere en sentidísima
elegía dramática; las demás son farsas, églogas ó comedias, tres
profanas y dos medio profanas y medio religiosas.
=442.= Gallardo fué quien dió á conocer á Lucas Fernández por
el ejemplar de las _Farsas y Églogas al modo y estilo pastoril
y castellano Fechas por Lucas fernandez Salmantino_, Salamanca,
1514, ejemplar que paró en la colección del Duque de Osuna y
reimprimió Cañete, Madrid, 1867. Consúltese: A. Morel-Fatio,
_Notes sur la langue des Farsas y églogas de L. F._, en
_Romania_ (1881), t. X, págs. 239-244.
=443.= _Año 1492._ GONZALO AYORA, cronista de la Reina Católica,
nació en Córdoba en los últimos años del reinado de Enrique IV.
Pasa por reformador de la Infantería española, en la que introdujo
la instrucción táctica de la Infantería suiza y alemana, recibiendo
en recompensa el nombramiento de capitán de la guardia de los Reyes
Católicos. En 1509 asistió á la expedición de Orán y Mazalquivir como
coronel de Infantería, el primero que llevó en España este título.
Inclinóse, muerta la Reina, al partido de Felipe _el Hermoso_, luego
al de las Comunidades, siendo uno de los que alcanzaron perdón después
de Villalar. Escribió: _Relación de la conquista de Orán. Historia de
la reina Isabel. Relación de todo lo sucedido en las Comunidades de
Castilla. Epílogo de algunas cosas dignas de memoria pertenecientes a
la illustre e muy magnifica e muy leal ciudad de Avila_, Salamanca,
1519; Madrid, 1851. _De Natura hominis_ ó _De dignoscendis hominibus_,
traducción de la obra castellana de Pedro de Montes, é impresa en 1492.
Del mismo autor tradujo al latín _De Conceptione Immaculata_, Milán,
1492. El mismo año y en el mismo lugar salió traducida al latín la
_Relación de la Conquista de Orán. Muchas historias dignas de estar
sabidas, que estaban ocultas_, Salamanca, 1519. _Cartas_ desde el
Rosellón al Rey Católico, publicadas en 1794. Excelente escritor de
estilo natural.
=444.= _Año 1492._ CRISTÓBAL COLÓN (1451?-1506) inmortalizó
la fecha de 1492 con el descubrimiento del Nuevo Mundo. Según
novísimas investigaciones, parece fué natural de Galicia.
Son notables sus cartas, elocuentes, bien que descuidadas en
la forma. _Raccolta di Documenti e Studi publicati della R.
Comissione Colombiana_, Roma, 1892-1896, 6 vols.; _Autógrafos
de C. Colón y papeles de América_, ed. Duquesa de Alba, Madrid,
1892. Consúltense: H. Harrisse, _C. Colomb., son origine, sa
vie, sa famille_, etc., París, 1885, 2 vols.; Η. Harrisse,
_C. Colomb devant l'histoire_, París, 1892; J. B. Thacher,
_Christopher Columbus: his life, his work, his remains_, etc.,
New York, 1903-1904, 3 vols.; H. Vignaud, _La lettre et la
carte de Toscanelli sur la route des Indes par l'Ouest_, etc.,
París, 1901; H. Vignaud, _A Critical study of the various dates
assigned to the birth of Christopher Columbus_, London, 1903;
H. Vignaud, _Études critiques sur la vie de Colomb avant ses
découvertes_, París, 1905-1912, 2 vols.; Celso Gracián de la
Riega, _Colón_, Madrid, 1913.
=445.= En 1492 DOMINGO MARCOS DURÁN publicó _Ars cantus
plani, composita brevissimo compendio, Lux Bella nuncupata_,
Sevilla. Está en castellano; otra reimpresión en Sevilla,
1518. _Comiença una Glosa del bachiller Domingo Marcos Duran,
fijo legitimo de Juan Marcos é de Isabel Fernandes, cuya
naturaleza es la villa de Alconetar, sobre el arte de canto
llano, compuesta por el mesmo, llamada Lux Bella_, Salamanca,
1498; Sevilla, 1518. _Sumula de canto de órgano: contrapunto y
composición vocal y instrumental: práctica y speculativa_, de
fines del siglo XV ó primeros del XVI.
En 1492 DON BERNARDINO DE CARVAJAL († 1523), de Cáceres,
cardenal, publicó _De eligendo Summo Pontifice Romano. Oratio
ad Sixtum IV et Cardinalium Collegium_, 1584. Otras varias
oraciones y sermones, en Nic. Antonio.
En 1492 FERRAND MEXÍA, veynte quatro de Jahen, publicó el
_Libro intitulado Nobiliario_, Sevilla. (Dudosa la ed. de 1485;
núm. 368).
En 1492 se publicó _El transito de Sant Jhéronimo en romançe_,
Zaragoza (_Bibliogr. zarag. del siglo XV_).
En 1492 se publicó el _Floreto de San Francisco_ (Bibl. Nac.).
=446.= _Año 1493._ Entre los que siguieron la escuela dantesca
sobresale en este tiempo el sevillano JUAN DE PADILLA (1468-1522?),
monje de la Cartuja de Santa María de las Cuevas, llamado _El
Cartujano_, nombre que usó en sus escritos. En el _Retablo_ se
arrepiente de los versos profanos de su mocedad, y de hecho en 1493
publicó en Sevilla un poema de 150 coplas en arte mayor, con el título
de _Laberinto del Marqués de Cádiz_, que se ha perdido. Consérvanse el
_Retablo de la vida de Cristo_ (1516) y _Los doce triunfos de los doce
Apóstoles_ (1521): el primero muy popular y reimpreso, el segundo muy
olvidado, pero que "ninguna nación en 1521 puede presentar tan buen
discípulo de Dante como es _el Cartujano_" (Luis Usoz, _Canc. Baena_,
pról.). Ambos en estancias de arte mayor. El _Retablo_ es poema más
piadoso que literario, puramente narrativo, sin simbolismo y sin las
mitologías y erudiciones de Mena, como lo dice el mismo autor. Las
"cuatro tablas corresponden á los cuatro Evangelios"; á los cuales se
atiene. El estilo es llano, castizo y expresivo á veces. _Los doce
triunfos_, por el contrario, enteramente dantesco, es alegórico,
describiendo "los hechos maravillosos de los doce Apóstoles, los quales
son divididos por los doce signos del Zodiaco... por el sol se entiende
Cristo... Santiago sobre el signo de Leon... e describe en diversos
lugares discurriendo por la obra mucho de Cosmografía". Hay además un
viaje al infierno y al purgatorio, en que San Pablo guía al poeta,
donde está lo mejor de la obra, siguiendo á Dante hasta traducirle
á veces. Pedantesco en la cosmografía y astrología, escabroso y
desigual en el estilo y lenguaje, tomó lo bueno que tiene, esto es,
la plasticidad y realismo de las descripciones, de su dechado. Mezcla
estúpidos latinismos, como Mena, á idiotismos populares, que dan brío
á ciertas pinturas. La escuela alegórica iba ya de capa caída y el
arte erudito ya no embaucaba á los que iban saboreando el popular y
verdadero, que estaba naciendo.
Imitador de Padilla fué el franciscano que escribió el poema dantesco
_Libro de la celestial Jerarquía y infernal Laberinto, metrificado en
verso heroico grave_, de escaso mérito.
=447.= Al fin del _Retablo de la vida de Cristo_ pone su nombre
en acrósticos: "_Don_ religioso la regla me puso, | _Ju_rado
con voto canónico puro; | _An_te su vista me halló seguro |
_De_ la tormenta del mundo confuso. | _Pa_rece por ende mi
nombre recluso, | _Di_gno lector, si lo vas inquiriendo; |
_Lla_ma, si quieres, mi nombre diciendo: | _Monje Cartujo_ la
obra compuso". El _Retablo_ se publicó en Sevilla, 1516, 1518;
Alcalá, 1529; Toledo, 1565; Sevilla, 1530; Toledo, 1565 y 1570;
Alcalá, 1577; Valladolid, 1582; Toledo, 1585, 1593; Alcalá,
1593, 1605. _Los doce triunfos_, en Sevilla, 1518; ibid., 1521;
la citada por La Serna Santander de 1529; Londres, 1841, por el
canónigo Miguel del Riego, emigrado allá, hermano del famoso
don Rafael.
=448.= Juan de Padilla, _Los doze Triunfos de los doze
Apóstoles y Retablo de la Vida de Cristo_, ed. R.
Foulché-Delbosc, _Cancionero castellano del siglo XV_, Nueva
Bibl. de Aut. Esp., t. XIX; ed. M. del Riego, en _Colección de
obras poéticas españolas_, Londres, 1842, t. I. Consúltese:
M. Menéndez y Pelayo, _Antología de poetas líricos_, etc., t.
VI, págs. CCXXXIX-CCLXIII; B. Sanvisenti, _I primi Influssi
di Dante, del Petrarca e del Boccaccio sulla Letteratura
Spagnuola_, Milano, 1902, págs. 224-239.
=449.= En 1493 se publicó el _Exemplario contra los engaños y
peligros del mundo_, de Juan de Capua (siglo XIII), traducido
en castellano, Zaragoza; Burgos, 1498; Zaragoza, 1509, 1515,
1531; Sevilla, 1534, 1537, 1541; Zaragoza, 1547. Es la
traducción del famoso libro _Calila e Dimna_ ó fábulas de
Bildpay, hecha de la versión hebraica en la segunda mitad del
siglo XIII por Juan de Capua, puesta en latín, con el título
de _Directorium vitae humanae_. En la edición de 1498, por lo
mismo, se lee: "el cual originariamente inventado en la India y
de aquella lengua fué transferido en la de los persas, y donde
lo pusieron en las suyas los árabes y postreramente lo recibió
la hebraica. É por ende ha sido nuestro proposito en nuestros
dias facerlo latino". De esta latina proceden las traducciones
de Europa, menos la nuestra antigua castellana. En esta de
Zaragoza tuvieron presente los impresores, que eran alemanes,
la traducción alemana del 1445 ó 1496, _Das Buch der Weisheit_
(edic. Stuttgart, 1860). (Véanse nuestros núms. 187-189).
En 1493, Por industria de Pablo Hurus, se tradujo é imprimió
_El Salustio Cathilinario e Jugurtha en Romançe_, Zaragoza;
Valladolid. 1500 y 1519; Logroño, 1529; Medina, 1548; Amberes,
1554. (_Bibliogr. zarag. del siglo XV_). Su autor, FRANCISCO
VIDAL DE NOYA, maestro del Rey Católico.
En 1493 el DOCTOR ALONSO ORTIZ, canónigo de Toledo, publicó
_Los tratados del Dr. Alonso Ortiz. Tratado de la herida del
rey. Tratado consolatorio á la princesa de Portugal. Ítem, una
oración á los reyes en latín y en romance. Ítem dos cartas
mensajeras á los reyes. Una que envió la ciodad: la otra el
cabildo de la iglesia de Toledo. Tratado contra la carta del
Protonotario Lucena_, Sevilla.