dividida en tres partes. La primera trata "de los emperadores é de
sus vidas é de los príncipes gentiles é católicos"; la segunda, "de
los sanctos é sabios é de sus vidas é de los libros que ficieron";
la tercera, de "las semblanzas y obras de los excelentes reyes de
España don Enrique III y don Juan el II y de los venerables prelados é
notables caballeros que en los tiempos destos nobles Reyes fueron". En
las dos primeras partes la materia está tomada de otras obras y sólo
es suyo el estilo, de lo mejor del siglo XV por lo vivo, caudaloso y
brillante, mayormente en las descripciones y retratos. La tercera parte
es obra enteramente suya. Algo se le pegó el estilo de Salustio; pero
sin leer á Tácito, tiene de Tácito.
Los vaivenes de la fortuna, los desengaños de la vida y el trato con
don Alonso de Cartagena habían robustecido en Pérez de Guzmán aquel
su natural, recto ya de suyo, honrado y severo, apasionado del bien
y de la verdad, y aun habíale tantico amargado el desdén con que se
veía menospreciado de los señores, él tan señor como el que más y como
ninguno pagado del orgullo patricio de su sangre. Al poner, pues, los
ojos en los poderosos de su tiempo para pintar sus semblanzas, los
miró como miró á los del suyo el historiador Tácito, con la misma
severidad de juicio, con la misma honradez y rectitud de ánimo, con
el mismo espíritu aristocrático, y como Tácito los halló, hallólos
Pérez de Guzmán. La misma bravía elocuencia brotó de sus pechos y pasó
á sus plumas, empapada en hieles; con la misma penetración ahondaron
en las almas y desmenuzaron sus fibras; con parecidos rasgos y recias
pinceladas retrataron los personajes. Aunque no le llega á Tácito ni
con mucho, es más de maravillar, cuanto no habiéndole leído, resultó
un escritor que no deja de tener con él algún parecido. Es más brioso
que Plutarco, menos crédulo y menos amigo de anecdotillas y no se le
puede comparar en la erudición estupenda de aquel historiador griego, y
sí solo en pintar retratos; pero en esto más se parece á Suetonio y en
el tono á Tácito cuando habla de los malos, con un pesimismo sufrido y
filosófico. La prosa castellana de Pérez de Guzmán es limpia y concisa,
grave y bien domeñada.
=307.= En el testamento de Pero Suárez de Guzmán, en 9 de enero
de 1381 (1419 de la era esp.), se habla de sus hijos menores
Ferrando, María, Aldonza, y de su madre, Elvira Álvarez, ya
difunta. De sólo esta fecha se saca que Fernán nació, lo más
tarde, entre 1378 y 1380 (no sabemos si fué el mayor); y si
su madre, según Amador de los Ríos (VI, págs. 212-214), murió
al empezar el 1380, Fernán nacería, lo más tarde, entre 1377
y 1379. Pedro de Guzmán, hijo de Fernán, tomó posesión de los
bienes del señorío el 29 de enero de 1461, y declaró que un
su apoderado lo había hecho antes en su nombre. Fernán murió,
pues, probablemente el 1460, y á lo menos tenía ochenta años.
Las _Coplas_ sobre la muerte de don Alonso de Cartagena se
hallan al fin del _Tractado que se llama orõnal de fernand
perez_, Murcia, 1487. Las poesías más antiguas se hallan en el
_Cancionero de Baena_ y se remontan al reinado de Enrique III.
"Fernán Pérez de Guzmán, mi tío, doto en toda buena doctrina,
dice Santillana, ha compuesto muchas cosas metrificadas é
entre las otras aquel epitafio de la sepoltura de mi Señor el
Almirante don Diego Furtado, que comiença _Ombre que vienes
aqui de presente_. Fizo muchos otros decires é cantigas de
amores:" Fuera de los amorosos, _requestas_, etc., que trae
el _Cancionero de Baena_, escribió "_Proverbios_ de grandes
sentencias, é otra obra assaz útil é bien compuesta de las
_Quatro Virtudes Cardinales_", como dijo Santillana. Los
_Proverbios_ se publicaron por Ochoa en sus _Rimas inéditas
del siglo XV_; pero están más correctos en el _Cancionero_
que fué de Gallardo, y se componen de 102 coplas redondillas,
con sentencias de Séneca y de la Biblia. _La Coronación de
las Quatro Virtudes_, dedicada á Santillana, es obra algo
mejor. Á Álvar García de Santa María dirigió _Diversas
virtudes e loores divinos_ ó _Coplas de vicios y virtudes_,
fondo principal de la compilación hecha desde fines del siglo
XV, con uno ú otro título, sobre todo el de _Setecientas...
exemplo de bien vivir_, añadiendo la _Confesión Rimada_, los
himnos, etc., hasta completar 700 estrofas, para remedar las
_Trescientas_, de Juan de Mena. Véanse estas impresiones:
_Coplas_, Sevilla, 1492; _Las Setecientas... por las quales
qualquier hombre puede tomar regla e doctrina y exemplo de bien
bivir_, Sevilla, 1506 y 1509; _Las Sentencias_, Lisboa, 1512;
_Las Setecientas_, Sevilla, 1516 y 1527; Lisboa, 1541 y 1564.
Últimamente, por Foulché-Delbosc, en el _Cancionero castellano
del siglo XV_, Nueva Bibl. de Aut. Esp., t. XIX, págs. 575-759.
Los _Proverbios_ y los _Claros varones_ se imprimieron en las
_Rimas_, inéditas, de Ochoa, París, 1844. Las poesías hállanse
desparramadas en los Cancioneros del siglo XV, especialmente en
los de Baena, Ixar, Gallardo, en tres de la Biblioteca Nacional
de París, en el de Llavia (Zaragoza, 1490) y en el _General del
Castillo_. Hay Cancioneros particulares de Fernán Pérez, como
el de la biblioteca de los Duques de Gor, en Granada, escrito
por Antón de Ferrera, criado del Conde de Alba (1452).
=308.= _Las Epístolas de Séneca_ se publicaron en Zaragoza,
1496; Toledo, 1502 y 1510; Alcalá, 1529; Amberes, 1551. Están
trasladadas de la versión italiana del florentino Ricardo
Petri, hecha de la francesa.
El _Mar de istorias_ se publicó por primera vez en Valladolid,
1512; Sevilla, 1527 y 1542; Valencia, 1531. La fuente principal
de las dos primeras partes fué el _Mare Historiarum_, de
Giovanni Colonna (nació el 1298). La tercera parte fué añadida
por Galíndez á su edición de la _Crónica de don Juan II_,
con el título de _Generaciones y Semblanzas_, con el cual ha
corrido después como libro independiente. _Generac. y sembl._,
Valladolid, 1512 (en el _Mar de istor._); Logroño, 1516 (en
la _Crón. de Juan II_); Valencia, 1531 (en el _Mar de ist._);
Sevilla, 1543 (en la _Crón._); Pamplona, 1590 (en la _Crón._) y
1591 (ibid.); Madrid, 1678 (en el _Epítome de la Crón._); 1775
(en el _Centón Epistolar_); Valencia, 1779 (en la _Crón._);
Madrid, 1790 (en el _Cent._); 1877 (en las _Crónicas de los
Reyes de Castilla_); Mâcon, 1907 (Foulché-Delbosc). _Prólogo_:
"Yo tomé esta invención de Guido de Colupna, aquel que trasladó
la Historia Troyana de Griego en Latín, el qual en la primera
parte escribió los gestos y obras de los Griegos y Troyanos";
pero Pérez de Guzmán, si se inspiró en esta obra, fué del todo
original. Tampoco debió leer el _Liber illustrium personarum_
ó _Historia canonica et civilis_, de Juan Gil de Zamora, en
tiempos de Sancho IV, libro que se le parece: Pérez de Guzmán
no debía de leer corrientemente el latín. R. Foulché-Delbosc ha
publicado el _Mar de Historias_ en la _Revue Hispanique_ (1907).
_Las Generaciones, semblanças y Obras_, edic. R.
Foulché-Delbosc, Mâcon, 1907; ed. E. de Llaguno Amírola,
Madrid, 1775; Bibl. Aut. Esp., t. LXVIII. Consúltense: R.
Foulché-Delbosc, _Étude bibliographique sur Fernán Pérez de
Guzmán_, en la _Revue Hispanique_, 1907, t. XVI, págs. 26-55;
M. Pelayo, _Antología de poet. lír. cast._, t. V, páginas
L-LXXVIII.
En las _Semblanzas_: "No pequeña confusión para Castilla,
que los grandes, prelados é caballeros, cuyos antecesores
á magníficos é nobles reyes pusieron freno, empachando sus
desordenadas voluntades con buena é justa osadía por utilidad
é provecho del reino é por guarda de sus libertades, que á un
hombre de tan baxa condición como éste así se sometiesen. Y aun
por mayor reprehensión e increpación dellos digo que no sólo
á este simple hombre, más á una liviana é pobre mujer, ansi
como Leonor López, é á un pequeño é raez hombre, Hernán López
de Saldaña, ansi se sometian é inclinaban, que otro tiempo á
un señor de Lara ó de Vizcaya non lo hacían ansi los pasados.
Por causa de brevedad no se expresan aquí muchas maneras é
palabras desdeñosas é aun injuriosas, que los susodichos
dijeron á muchos grandes é buenos: lo qual es cierta prueba é
claro argumento de poca virtud é mucha cobdicia del presente
tiempo; que con los intereses é ganancias que por intercesión
de ellos avian, no pudiendo templar la cobdicia, consentían
mandar é regir á tales que poco por linajes é menos por virtud
lo merecían... Ca, en conclusión, á Castilla posee hoy é la
enseñorea el interesse, lanzando della la virtud é humanidad".
De don Juan II dice que ni antes ni después de la muerte del
Condestable "hizo auto alguno de virtud y fortaleza en que
mostrase ser hombre". De Enrique III dice que era "asaz de
buena disposición..., blanco é rubio, é la nariz un poco alta;
pero cuando llegó á los diez y siete años hobo muchas y grandes
enfermedades, que le enflaquecieron el cuerpo é le dañaron la
complesion, é por consiguiente se le dañó é afeó el semblante",
"muy grave de ver é de muy áspera conversación, ansi que la
mayor parte del tiempo estaba solo é malenconioso", de no mucha
discreción, pero "á los rreyes menos seso y esfuerzo les basta
para regir que á otros hombres, porque de muchos sabios pueden
haber consejo".
La _Floresta de philosophos_, publicada en la _Revue
Hispanique_, 1904, según el único Ms. de la Nacional (P. 156,
hoy 4.515), se atribuye á Fernán Pérez de Guzmán: tiene muchas
sentencias de Séneca.
=309.= En 1431 entregó á Eugenio IV ANDREAS DE ESCOBAR,
benedictino, Obispo de Megara, su _Gubernaculum Conciliorum_.
En 1437 compuso el _Tractatus copiosus contra quinquaginta
Graecorum errores_.
El cardenal y obispo de Cesárea JUAN DE SEGOVIA, uno de los
que ilustraron el Concilio de Basilea (1431-1442), copiló las
_Concordantias biblicas vocum indeclinabilium. De processione
Spiritus sancti ex Filio. De summa auctoritate Episcoporum
in universali Concilio. De actis Concilii_ de Basilea. _De
immaculata Virginis Deiparae conceptione_, impreso en Bruselas,
1664. _De mittendo gladio spiritus in Saracenos._ Con él
ilustraron el Concilio Juan de Torquemada y Juan Polemar,
además de Alonso de Cartagena, árbitro del Concilio.
JUAN POLEMAR Ó PALOMAR, que asistió al Concilio de Basilea,
archidiácono barcelonés, capellán de Eugenio IV y oidor del
Sacro Palacio, escribió _Contra Basileense Concilium. Positio
super possessione bonorum temporalium ab Ecclesia. Pro
temporalitate et iurisdictione Ecclesiae_, etc.
JUAN DE CASANOVA, natural de Barcelona, que entró en la Orden
dominicana ya de edad madura, en 1403, y murió en Florencia, en
1436, maestro del Sacro Colegio, Obispo de Cerdeña y de Elna,
confesor de Pedro V de Aragón, cardenal desde 1430: _Contra
schismaticos Basileenses. De potestate Papae supra Concilium._
Obras dirigidas á Eugenio IV (1431-1447).
En 1433 FRAY LOPE FERRÁNDEZ, agustino, escribió _Espejo del
alma. De la Penitencia_ (Bibl. Escor.; Nic. Ant., _Bibl._, II,
236).
=310.= _Año 1434._ _El Libro del Passo honroso defendido por el
excelente cavallero Suero de Quiñones_ fué redactado por el notario
PERO RODRÍGUEZ DE LENA, testigo del famoso torneo que sostuvo aquel
caballero con nueve otros contra cuantos aventureros se presentaron, el
año de 1434. Resumiólo en 1588 el franciscano Juan de Pineda.
=311.= El espíritu aventurero, debido en parte á las leyendas
caballerescas, pusieron de moda en España los torneos y
justas, como las que se celebraron en la plaza de la Petite
Brétagne y en la Cousture Sainte-Catherine, cerca de París, á
las cuales asistió Pero Niño, en tiempo de don Juan II, como
aventurero. Don Álvaro de Luna y Santillana tomaron parte
en ellos. Aventureros como Suero de Quiñones tuvimos, entre
otros, en España, á Juan de Merlo, Gonzalo de Guzmán, Juan de
Torres, J. de Polanco, Mosén Pero Vázquez de Saavedra, Gutierre
Quixada, Mosén Diego de Valera y Diego García de Paredes. El
más famoso de los celebrados en España fué el llamado _Paso
honroso_, de Suero de Quiñones, caballero que votó llevar
al cuello todos los jueves una anilla de hierro en señal de
servidumbre para con su dama y se presentó á defender con otros
nueve el puente de San Marcos, de Orbigo, cerca de León, contra
cuantos campeones extranjeros le disputasen el paso. Duró la
justa desde el 10 de julio hasta el 9 de agosto de 1434 y
describióla Lena, que se halló presente, con los pormenores de
un proceso verbal. Quedaron heridos Suero de Quiñones y ocho
de los suyos; murió uno de los contrarios, y otro, por haber
bien librado, juró de no cortejar más á las monjas de allí
adelante. Setecientos combates se tuvieron con un sinnúmero
de peripecias, que se leen con gusto, sobre todo en Juan de
Pineda. _Passo honroso defendido por el excelente cavallero
Suero de Quiñones. Copilado de un libro de mano_, etc.;
Salamanca, 1588 [facsímile por Archer M. Huntington, New-York,
1902]; ed. Real Academia de la Historia, 1783 (compendio hecho
por fray Juan de Pineda del libro de Pedro Rodríguez de Lena,
libro que no se ha publicado íntegramente).
=312.= En 1434 DIEGO DE LOBRAÑAN, criado de Alfonso González
de León, contador del Rey, tradujo el _Valerio Maximo_. (Nic.
Ant., _Bibl._, II, 237).
En 1435 JUAN XIMÉNEZ CERDÁN, Justicia de Aragón de 1390 á
1423, escribió una famosa carta sobre su oficio de Justicia de
Aragón. Hacia 1437, el Justicia MARTÍN DÍAZ DE AUX ordenó las
_Observancias_, de Salanova, Hospital y otros. (Nicol. Antonio,
Bibl., II, págs. 237 y 242).
=313.= En 1436 acabó de escribir RAIMUNDO SABUNDE el _Liber
Creaturarum seu Naturae seu Liber de Ηomine, ...inchoatus et
inceptus in alma universitate venerabilis studii Tholosani,
anno Domini millesimo quadringentesimo tricesimo quarto et
completus et terminatus in eadem universitate anno 1436 in
mense Februarii, undecima die, quae fuit die sabbati_, como
ya había notado Nicolás Antonio (Bibl. _vet._, II, pág. 215).
Tal dice el códice de Tolosa. D. Reulet, _Un inconu célèbre,
Recherches historiques et critiques sur Raymond de Sabonde_,
París, 1875. El autor murió el mismo año 1436, como se dice
en la nota final del códice tolosano, y en ella se le llama
_Sibiude_. Desde el abad Trithemio (1498), Montaigne, todos lo
tuvieron por barcelonés; Reulet le ha querido hacer provenzal,
pero sin pruebas (M. Pelayo, _Cienc. esp._, t. II, pág. 283,
3.ª ed.). Se imprimió en Deventer, 1484; París, 1509, aunque
se supone hubo edición anterior. Púsolo en mejor latín Pedro
Dorland: _Viola animae_, Milán, 1517, traducida al castellano
por fray Antonio de Arés: _Diálogo de la naturaleza del
hombre_, 1616. También lo tradujo Juan Amós Comenio al latín:
_Ocultis fidei_, Amsterdam, 1661. Trithemio dice que escribió
además _Quaestiones Controversae_. La bibliografía del _Liber
Creaturarum_, en la _Revista de Instrucción pública_, 1857, por
Suárez Bárcena. Sabido es que Montaigne lo tradujo al francés
en el siglo XVI, haciendo gran caudal de nuestro filósofo,
cuya obra dijo que estaba "basti d'un espaignol baragouiné en
terminaisons latines"; pero "trop riche et trop beau pour un
auteur duquel le non soit si peu cogneu". En los libros de
actas de la Universidad de Tolosa se lee: "Raymundus Sabunde,
in Universitate Tolosana medicinae professor, defunctus anno
1436".
=314.= _Año 1437._ JUAN DE TORQUEMADA (1388-1468), dominico
á servicio del Papa (1431), fué enviado por Eugenio IV al
Concilio de Basilea y al de Florencia (1439), donde fué de los
redactores del decreto de unión de la Iglesia griega; como
Cardenal (1439) asistió á la Asamblea de Bourges (1440), y fué
Obispo de Palestrina (1455) y de Sabina (1464). Compuso 27
obras impresas y 14 manuscritas. _Meditationes_, Roma, 1467,
1473; Foligno, 1479; Albi, 1481. _Expositio brevis et utilis
super toto Psalterio_, Roma, 1470; Ausburgo, 1472; Maguncia,
1474. _Tractatus de aqua benedicta_, Roma, 1475. _Quaestiones
spiritualis convivii delicias praeferentes super Evangeliis
tam de tempore quam de Sanctis_, Roma, 1477. _Commentarii in
decretum Gratiani partes V_, Lyon, 1519, 6 vols.; Venecia,
1578; Roma, 1726. Obra acabada en Roma el 1451. _Summa de
Ecclesia_, Salamanca, 1560. _Contra errores perfidi Mahometii_,
Roma, 1606. _De corpore Christi adversus Bohemos_, otros
libros contra los Hussitas. _Contemplationes. Apología de las
Revelaciones de Santa Brígida. Quaestiones de praeceptis iuris
naturalis. De Deo. Super decreto unionis Graecorum in Concilio
Florentino edito_, Venecia, 1561. _Tractatus contra Concilium
Basileense. Tractatus de decreto irritante, factus in Concilio
Basileensi. Quod non liceat appellare a Concilio ad Papam. De
veritate conceptionis b. Virginis, pro facienda relatione coram
Patribus Concilii Basileae anno Domini_ MCDXXXVII. _Flores
sententiarum D. Thomae_, etc., etc.
=315.= _Año 1438._ ALFONSO MARTÍNEZ DE TOLEDO (1498-1470?), ARCIPRESTE
DE TALAVERA, nació probablemente en Toledo, debió de estudiar en
Salamanca, tomando el grado de Bachiller en Decretos, pasó luego al
reino de Aragón, donde estuvo de 1420 á 1430, poco más ó menos, y
vuelto á Castilla logró el Arciprestazgo de Talavera. Escribió en
1438, siendo capellán de don Juan II, el _Corbacho ó Representación
del amor mundano_, ó como el autor quiso que su libro se llamase, el
_Arcipreste de Talavera_. En 1443 escribió la _Chronica intitulada
Atalaya de las Corónicas, que contiene los grandes hechos de los Godos
y Reyes de España sus subcesores, escrita por Alfonso Martínez de
Toledo, Arcipreste de Talavera y Capellán del Rey Don Juan el Segundo
de Castilla_, que comprende la historia de España desde Walia hasta don
Juan I, ambos inclusive. En 1444 acabó de escribir las _Vidas de San
Isidoro y San Ildefonso_, ilustrándolas con algunos escritos de ellos.
En 1448 era ya Racionero de la iglesia de Toledo y capellán de la
Capilla de los Reyes, de la misma iglesia, y allí debió de morir hacia
1470.
=316.= Él mismo dice tenía cuarenta años al escribir, en 1438,
el _Corbacho_. En nota ológrafa, que puso en un ejemplar
de la _Crónica Troyana_, se lee: "Ego Alfonsus Martini,
archipresbiter Talaverensis... porcionarius eclesiae Toletanae,
eadem oriundus civitate". En la _Vida_ _de San Ildefonso_ dice:
"O cibdadano del cielo emperial | Ildefonso de Toledo natural,
| ruega á Ihu X[=ρο] eternal | por mi Alfon aunque non tal, |
porque nascí pecador | donde tu fueste señor". De su estancia
en Valencia véase edic. 1901, pág. 266; en Tortosa, pág. 71;
en Barcelona, pág. 72. Ediciones del _Corbacho_, con varios
títulos, sobre todo: _El Arcipreste de Talavera, que fabla de
los vicios de las malas mugeres ᘔ complexiones de los hombres_,
Sevilla, 1495 (desconocida, cítala Panzer); Sevilla, 1498;
Toledo, 1499, 1500, 1518, 1529; Sevilla, 1547; Madrid, 1901 por
la Socied. Biblióf. Españoles.
El autor quiso que su libro "sin bautismo sea por nombre
llamado _Arcipreste de Talavera_, dondequier que fuere levado".
Pero cada editor mudó el título á su talante. Pérez Pastor tomó
para su edición de 1901 del _Corbacho_ el códice _iij-h-10_
de la Biblioteca de El Escorial, citado por Gallardo (t. III,
666), que es del siglo XV, anotando las variantes de las
ediciones incunables de Sevilla, 1498, y Toledo, 1500, con
las que corrige y completa el códice, el cual parece escrito
en 1466; pero el libro, según su epígrafe, fué compuesto
_por Alfonso Martínez de Toledo, Arcipreste de Talauera, en
hedat suya de quarenta annos, acabado a quinze de Março,
anno del nascimiento del Nuestro Saluador Ihesu X.º de mil e
quatroçientos e treynta e ocho annos_. Copia de un original de
la _Chronica_, coetáneo del autor, y que sacó Pedro Rodríguez
Campomanes, está en la Academia de la Historia, y merece
publicarse. Un códice de las _Vidas_ hay en la Nacional (1178);
otro en El Escorial (_b, iij, 1_); otro en la biblioteca de M.
Pelayo. El cargo de Capellán en Toledo, etc., se halla en nota
autógrafa que puso en su ejemplar de la _Crónica Troyana_, que
para en la casa de Alba. Hay documento (Archivo de la capilla
de los Reyes Nuevos) donde firma el primero como el más antiguo
de los capellanes, año de 1466. Pérez Pastor (edic.): "El
Léxico del _Arcipreste de Talavera_ es tan variado y original,
que desde antiguo llamó la atención de los eruditos, ya porque
algunas voces usadas en este libro no se encuentran en ningún
autor de los que han escrito en castellano, ya también porque
el autor tomó muchas palabras y frases del lenguaje popular y
recogió no pocas del mismo arroyo". Es probable que á Martínez
de Toledo deba atribuirse una de las versiones castellanas de
los libros _De summo bono_, de San Isidoro, que se hallan en la
Biblioteca Nacional.
=317.= Es el _Corbacho_ un "tratado contra las mujeres, que con
poco saber, mezclado con malicia, dicen é facen cosas non debidas",
"reprobación del loco amor", "compendio breve y muy provechoso para
información de los que no tienen experiencia de los males y daños que
causan las malas mujeres". Es, pues, una sátira de costumbres, como
la obra del de Hita y como la _Celestina_, pero en prosa, y sin ser
drama, sino tratado. _Corbacho_, por otro nombre, á imitación de _Il
Corbaccio_ ó _Laberinto d'Amore_ y el tratado _De claris mulieribus_,
obras ambas de Boccaccio, pero sin la exageración con que en la primera
se ensaña en ellas y las alaba en la segunda. Además, es sátira sin
alegorías, más desinteresada y general, más amena, regocijada y
chistosa. Eslabones de una misma cadena de las obras maestras de la
literatura castellana son el _Libro de Buen Amor_, el _Corbacho_, _La
Celestina_, el _Lazarillo_ y el _Quijote_, todos satíricos, de asunto
ético, de habla castiza y popular, todos imitadores, cada cual de su
predecesor.
=318.= La critica mordiendo y el panegírico ensalzando á las
mujeres, fué tema común de aquel tiempo desde que Boccaccio
compuso sus dos obras. Así Juan Rodríguez del Padrón escribió
el _Triumpho de las donas_ contra el _Corbacho_, de Boccaccio,
y no menos Diego de Valera en su _Defensa de virtuosas
mujeres_, y don Álvaro de Luna en el _Libro de las virtuosas
e claras mujeres_; en cambio, Jaime Roig las satiriza en el
_Libre de les dones_, y Francisco Eximenis en el _Libro de las
Donas_.
=319.= El estilo y lenguaje del Arcipreste de Talavera no es peor ni
mejor que el de los demás escritores de su tiempo en gran parte de sus
libros; pero hay unos cuantos capítulos en el _Corbacho_ que sufren
el cotejo con los mejores trozos de _La Celestina_ y del _Quijote_.
No hay que asombrarse: Cervantes imitó _La Celestina_ y Rojas imitó
el _Corbacho_ en esos trozos. Cuando se abaja á recoger á puñados los
dichos cortados, elípticos, de rompe y rasga de las comadres del barrio
y de la plaza, entonces es cuando toda prosa anterior y aun posterior,
salvo los trozos semejantes de las dos grandes obras dichas, queda
enteramente oscurecida. Allí se ve la pujanza realista, el nervio,
el donaire, el gracejo del habla castellana en toda su desnudez
del uso vulgar, sin las veladuras que los eruditos suelen echarle,
sin la sosera con que la deslíen, y mucho más sin los retorcijones
hiperbáticos del clasicismo de los Villenas y Santillanas. Fué el de
Talavera, en prosa, en esos momentos, lo que el de Hita en verso,
porque entrambos bebieron en la misma fuente el habla vulgar sin
cortapisas ni artificios. Y nótese que esos trozos se oyen hoy en día
por ahí, sin quitar una hilacha; ¡cuántos siglos haría que el pueblo
se expresaba de la misma manera y los clérigos del mester erudito lo
despreciaban! Tan lozana y fresca es esa manera de decir del Arcipreste
como si hoy se escribiera, tomándola por medio del fonógrafo de
entre las tías que salen á solejar á la puerta de la calle, á juntar
delantales, como ellas dicen. Hay que hacer hincapié en esto, porque
el criterio moderno de apreciar lo popular y ponerlo muy por cima de
lo erudito queda tan resplandecientemente probado con la prosa de un
Arcipreste como con el verso del otro.