Acaso en 1345, y por lo menos poco antes de 1350, FRAY JOHAN GARCÍA

DE CASTRO XEREX (Castrojeriz), de la orden de los frailes menores,

confesor de la reina de Castilla, trasladó del latín _El Regimiento de

los príncipes_, por orden de don Bernardo, obispo de Osma (1331-1335),

"por honra e enseñamiento del muy noble infante don Pedro, fijo primero

heredero del muy alto e muy noble don Alfonso, rey de Castilla, de

Toledo, de León". Este Infante fué el que reinó después, llamándose

don Pedro _el Cruel_, nacido en 1334 y que sucedió á su padre Alfonso

XI en 1350. La obra latina era _De regimine principum_, hecha por

Egidio Colonna, ó "Gil de Roma", de la orden de San Agustín, que dice

la versión, el cual murió en Aviñón en 1316, después de ser Obispo de

Bourges y maestro del futuro Felipe IV _el Hermoso_, de Francia, para

quien escribió el libro. Nacido este Rey en 1268 y habiendo sucedido

á su padre en 1281, el libro se compuso antes de esta fecha. El

trasladador añadió muchas cosas de su cosecha. Imprimióse la traslación

en Sevilla, 1494. Consúltese _Revue Hispanique_, t. XV, pág. 370.

En 1350 se tradujo la _Crónica Troyana_ del _Roman de Troie_, hecho por

Benoît de Sainte-More hacia el 1160.

=256.= Resumamos la historia de las llamadas _Crónicas

troyanas_ y cuanto al ciclo troyano atañe. En la segunda mitad

del siglo IV, antes de Teodosio (379), compuso Septimius

una historia fabulosa de la guerra de Troya, que pasa por

traducción de un seudo cretense, Dictys, el cual la escribió

en fenicio y fué hallada en tiempos de Nerón en su sepulcro,

el cual mandó se vertiese al griego. Así se dice en el prólogo

de la redacción latina; pero ésta parece haberse compuesto,

sin ser traducción del tal Dictys. En la segunda mitad del

siglo V otra _Historia de excidio Troiae_ se publicó, no menos

fabulosa, como traducción del seudo frigio Dares, que estaba

en griego: el traductor se firma Cornelio Nepote, y la dirige

á Salustio; el autor se presenta como testigo ocular. Todo

ello es una superchería de aquel tiempo de decadencia. Se han

publicado entrambas fabulosas historias juntas, generalmente,

F. Meister, Lips., Bibl. Teubner, 1873. En la Edad Media

se tuvo por fabuloso á Homero y en cambio se creyó á pies

juntillas cuanto decían estas dos fabulosas historias: "Todos

aquellos que verdaderamente quisiéredes saber la estoria de

Troya, dice la traducción castellana del _Roman de Troie_,

non leades por un libro que Omero fiso... este libro fiso él

después más de cient annos que la villa fué destroyda; et

por ende non pudo saber verdaderamente la estoria en commo

passara. Et fué después este libro quemado en Atenas. Mas

leet el de Dytis, aquel que verdaderamente escrivió estoria

de Troya en commo passaua por ser natural de dentro de la

cibdad, et estudo presente a todo el destruymiento, et veya

todas las batallas et los grandes fechos que se fasian, et

escrivía siempre de noche por su mano en qual guisa el fecho

pasaua". Dictys era de los griegos, Dares de los troyanos,

según se decía. Isidoro, _Oríg._, I, 41: "Historiam primus apud

nos Moyses... conscripsit; apud gentiles vero primus Dares

Phrigius de Graecis et Troianis historiam edidit, quam in

foliis palmarum ab eo conscriptam esse ferunt". Consúltense: H.

Dunger, _Die Sage vom trojanischen Kriege in den Bearbeitungen

des Mittelalters_, Dresde, 1869; F. Meister, _Ueber Dares von

Phrygien_, Breslau, 1841; G. Körtin, _Dicktys und Dares; ein

Beiträge zur Gesch. d. Trojasage in ihrem Uebergange aus d.

antiken in die romantische Form_, Halle, 1874. También hay una

_Historia Daretis Frigii de origine Francorum_ (que pretenden

venir de los troyanos), interpolada en tres manuscritos de

Fredegario y publicó G. Paris, _Romania_, 1874. La _Historia

excidii Troiae_ es también acaso de origen franco. Un poeta de

Turena, Benoît de Sainte-More, compuso con estos materiales,

hacia 1160, el _Roman de Troie_, en más de 30.000 versos

pareados de nueve sílabas, y aduló la vanidad nacional con

el supuesto parentesco de francos y troyanos. Tradújose al

alemán y compendióse en prosa francesa; pero sobre todo corrió

por Europa en la traducción latina hecha por Guido delle

Colonne, juez de Mesina, con el título de _Historia Troiana_,

comenzada en 1272 y acabada en 1287, callando maliciosamente su

verdadero original, refiriéndose sólo á Dictys y Dares y dando

al libro una pedantesca apariencia histórica que contribuyó

á su crédito entre los letrados (M. Pelayo, _Oríg. novel._,

t. I, pág. CXLV). Todas las variantes, españolas é italianas,

de la _Crónica Troyana_ se fundan en la _Historia de Guido de

Columna_ ó en el _Poema de Benito de Sainte-More_. A. Mussafia

las distinguió en _Ueber die Spanischen versionen der Historia

Trojana_, Viena, 1817. Ya dijimos del _Poema de Alixandre_, de

Berceo. La traducción castellana del _Roman de Troie_ de 1350

dice: "Este libro mandó facer el muy alto e muy noble e muy

escelent rey don Alfonso, fijo del muy noble rey don Fernando

e de la reyna doña Costanza. Ε fué acabado de escribir e de

estoriar en el tiempo que el muy noble rey don Pedro, su fijo,

regnó, all cual mantenga Dios... Fecho el libro postremero

dia de diziembre. Era de mill et trecientos et ochenta et

ocho años. Nicolas Gonçales, escriban de los sus libros, lo

escribí por su mandado". Tradújose esta versión castellana por

Fernán Martis al gallego, "era de mill e quatroçentos et onze

años", esto es, año de 1373; de ella hay dos códices: el que

fué de Santillana y hoy para en la Bibl. Nacional, procedente

de la de Osuna, y el bilingüe, gallego y castellano, de la

biblioteca de M. Pelayo: de entrambos salió la edición de

Andrés Martínez Salazar, La Coruña, 1900, dos vols. Volvió á

traducirse el _Roman de Troie_ en castellano por autor anónimo

á fines del siglo XIV, con algunos trozos versificados, cuyo

códice, también de Osuna, para en la Bibl. Nac. (véase _Revue

Hisp._, 1899), aunque parece anterior á la de 1350 por ciertos

arcaísmos del lenguaje. De la _Crónica_, de Guido de Columna,

procede la traducción catalana de Jaime Conesa (1367), y la

castellana de Pedro de Chinchilla (1443), cuyo códice está en

la bibl. de M. Pelayo. La _Crónica Troyana_, impresa en el

siglo XVI á nombre de Pedro Núñez Delgado, Medina, 1587, toma á

Guido por principal fuente y añade otras fábulas.

_Crónica Troyana, códice gallego del siglo XIV_, etc., ed.

M. R. Rodríguez, La Coruña, 1900, 2 vols. Consúltense: J.

Cornu, _Estoria Troyãa acabada era de mill et quatroçentos et

onze annos_ (1373), en _Miscellanea linguistica in onore di

Graziadio Ascoli_ (Torino, 1901), págs. 95-128; A. Mussafia,

_Ueber die spanischen Versionen der Historia Trojana_, en

_Sitzungsberichte d. k. k. Akademie_ (Wien, 1871), t. LXIX,

págs. 39-62.

=257.= DON GIL ÁLVAREZ DE ALBORNOZ (1310-1367), nacido en

Cuenca, consejero de Alfonso XI, Arzobispo de Toledo, Cardenal

desde 1350, Legado y cabeza de las tropas de Inocencio VI, para

quien reconquistó muchas plazas de su patrimonio. Aniquiló en

Italia el poder de Visconti de Milán, como Legado de Inocencio

VI por la publicación de las _Constitutiones Aegidianae_ del

año 1362, impresas en Venecia, 1568-1571. Fundó el Colegio

Mayor de San Clemente de los Españoles en Bolonia, que se

inauguró en 1367. Hizo otras varias _Constitutiones_, como

las diocesanas y provinciales de Toledo (1339), las _contra

Clericos concubinarios_ (1342); además el _Catecismo_,

en castellano: _Interrogationes et Scrutinia de peccatis

publicis_ para los Visitadores de las Iglesias; en fin, las

_Constitutiones_ de 1345: todo ello en la Biblioteca de El

Escorial.

FRAY BERNARDO OLIVER, valentino, agustino y obispo de Tortosa

hacia 1345, publicó _Excitatorium mentis in Deum_, traducido

por anónimo: _Espertamiento ó levantamiento de la voluntad en

Dios. Tractatus contra Judaeos._

FRAY GUILLERMO ANGLÉS, valenciano y obispo de Valencia en 1345,

escribió _Expositio de ordine Missae_.

El maestro general GAVER, barcelonés, escribió hacia 1345

_Epistola Apologetica. De perfectione eiusdem Ordinis. De

caelesti eiusdem Ordinis revelatione ac fundatione._

RODRIGO DE MALLORCA escribió _Eximiae Chiromantiae in

Universitate Oxoniensi circa medium saeculi XIV compilati_, ó

_De praedictionibus_.

FRAY NICOLÁS ROSELL († 1362), dominico mallorquín y cardenal

desde 1356, escribió _De quadruplici iurisdictione Romanae

Ecclesiae in regnum Siciliae. De unitate Ecclesiae et schismate

vitando. Historia ordinis Praedicatorum_, que acabó en Roma el

1357. Otras obras en Nic. Antonio.

En 1356 FRAY NICOLÁS EYMERICH, dominico gerundense,

fué nombrado inquisidor de Aragón. Publicó _Directorium

Inquisitorum_, impreso en Roma, 1578. _De potestate Pontificis

contra haereticos._ _De duobus Christi naturis et de tribus

personis in Deo._ _De excellentia Christi et B. Virginis._

_In Pauli ad Galatas et ad Hebraeos._ _Contra adoratores et

advocatores daemonum._ _Contra calumniantes praeeminentiam

Christi et Virginis._ _Super quatuor Evangelio._ _Conciones._

_Contra astrologos imperitos atque contra nigromantes._

Á principios del reinado de don Pedro I y por su mandado

se compuso el _Becerro ó Libro famoso de las Behetrias

de Castilla_, que se custodia en la Real Chancillería de

Valladolid, en el cual se expresan la naturaleza y origen

de la nobleza de España y se describe en todo su esplendor

el feudalismo español en el último tercio de la Edad Media.

Imprimióse en Santander, 1866, en cuyo prólogo se atribuye á

don Pedro I. Tenemos las Cortes celebradas por don Pedro en

Valladolid, 1351, con sus varios Ordenamientos; las celebradas

por Enrique II en Burgos, 1367; en Toro, 1369 y 1371; en

Burgos, 1373, 1374, 1377; las celebradas por Juan I en Burgos,

1379; en Soria, 1380; en Valladolid, 1385; en Segovia, 1386; en

Briviesca, 1387; en Palencia, 1388; en Guadalajara, 1390; las

celebradas por Enrique III en Madrid, 1391 y 1393.

Hacia 1356 GUILLERMO DESPABORDE, jurisconsulto de Pedro IV de

Aragón, escribió _De privilegio militari_. _De pace et tregua._

_Alphabetum iuris patrii._

DON FRAY ALONSO DE VARGAS (1299-1365), agustino toledano,

arzobispo de Sevilla desde 1361, escribió _Quaestiones de

anima_, Venecia, 1565. _In librum Magistri Sententiarum_,

ibid., 1490.

FRAY JUAN BALLESTER († 1374), carmelita mallorquín, general de

la Orden, escribió _Super libros Sententiarum_. _Constitutiones

sui Ordinis._ _Sermones._ _De bello forti militantis Ecclesiae

et Anti-christo._

FRAY FRANCISCO DE BACHO († 1372), carmelita catalán, procurador

general de la Orden desde 1366, luego provincial, escribió

_Repertorium Praedicatorum_. _Super libros Sententiarum._

_Sermones._

FRAY BERNARDO OLLER, carmelita de Manresa, general y sucesor de

Ballester desde 1375, escribió _De Ordinis sui origine_. _De

immaculata Virg. conceptione._

=258.= _Los castigos y documentos_, libro atribuido al rey don Sancho

IV, se publicaron malamente en la Biblioteca de Rivadeneyra, 1857.

Gran parte está tomado de la traducción del _De regimine principum_,

de Egidio Colonna, hecha cincuenta años después de morir Sancho IV, no

sólo de lo que Colonna escribió, sino de lo añadido por el traductor

Johan García. No es obra de dicho Rey y se hizo entre los años 1350 y

1369, según Groussac, cuanto á la redacción primitiva, contrahecha y

aumentada después, acaso en tiempos de Enrique III.

_Castigos e Documentos._ Bibl. de Aut. Esp., t. LI.

Consúltense: P. Grousac, en _Revue Hispanique_ (1906), t.

XV, págs. 212-339; R. Foulché-Delbosc, en _Revue Hispanique_

(1906), t. XV, págs. 340-371.

=259.= El rabino SEM TOB ó SANTOB ó SANTO, que suena _buen nombre_,

fué el primer judío que escribió en castellano y el primero que

introdujo en Castilla la poesía gnómica ó sentenciosa, poniendo en

686 cuartetas de versos heptasílabos los _Proverbios Morales_. Era ya

canoso cuando dirigió su obra á don Pedro (1350-1369), de quien algunos

le creen médico, sin algún fundamento. Tampoco se sabe si nació en

Carrión de los Condes, aunque allí estuviese avecindado. El Teognis

castellano supo poner en verso bien rimado, con la gracia y nobleza de

este género de composición y con bien apropiadas metáforas y cierto

colorido oriental, la doctrina sentenciosa, que en aquel siglo habían

tantos tratado en prosa, sacándola de la Escritura y de los libros de

origen arábigo, corrientes á la sazón. Peca á veces de alguna oscuridad

y sequedad, debidas á su extremada concisión y á las alegorías ó

metáforas.

=260.= _Sermón comunalmente rimado de glosas y moralmente

sacado de filosofía_ llamó el autor á su obra. Santillana dice

de él que fué "grand trovador", que escribió "muy buenas cosas"

y "assaz comendables" sentencias. Según el mismo Marqués,

escribió Sem Tob otras obras, que desconocemos. Falsamente se

le atribuía la _Doctrina de la Discriçion_, la _Revelación de

un ermitaño_ y la _Danza de la Muerte_. Dos son los textos que

tenemos del libro de Sem Tob, tan diferentes, que parecen dos

obras: el mejor y más completo es el de la Biblioteca de El

Escorial, en 686 estrofas, y es el que editó Janer, poniendo

al pie las variantes del otro manuscrito, 627 estrofas, que se

guarda en la Biblioteca Nacional y que editó Ticknor. Ambos

fueron cotejados por José Coll y Vehí. _Proverbios morales_,

edic. Bibl. de Aut. Esp., t. LVII. Consúltese: _Untersuchungen

über die Proverbios morales von Santob de Carrión, mit

besonderen Hinweis auf die Quellen und Parallelen von doctor

Leopold Stein_, Berlín, 1900; Μ. Menéndez Pelayo, _Antología de

poet. lír. cast._, t. III, págs. CXXIV-CXXXVI.

=261.= PEDRO DE VERAGUE escribió la _Doctrina de la Discriçion_,

que falsamente atribuyen algunos á Sem Tob. Es un catecismo en 154

estrofas, de tercetos octosílabos, con el último verso de cuatro

sílabas. Es de fines del siglo XIV y fué impreso en el siglo XVI

(Gallardo).

Foulché-Delbosc ha editado el ms. de El Escorial, IV, b. 21,

fol. 88-108, en _Rev. Hisp._, t. XIV (1906), págs. 565-597;

Bibl. de Autor. Esp., t. LVII.

=262.= JUAN FERNÁNDEZ DE HEREDIA, "ilustre vástago de una de

las más poderosas familias de Aragón", como escribe Am. de los

Ríos (V, 240), nació en 1310, entró en la Orden de San Juan

en 1332 y cincuenta y cinco años después fué nombrado Gran

Maestro de la Orden; asentó en Aviñón el 1382 y se rodeó de

letrados hasta que murió, el 1396, escribiendo durante aquel

tiempo obras de historia. Atribúyensele, aunque no todas sean

enteramente suyas, sino que las planearía y revisaría, las

obras siguientes en castellano aragonés: Versión de las Vidas

de Plutarco, ídem de Crosius, ídem de Marco Polo, ídem _De

Secreto Secretorum_, de Aristóteles; _Flor de las Istorias

de Orient_, _La Historia de Eutropio_, _La grant Cronica de

Espanya_, _La grant Coronica de los Conquiridores_, de la que

ha publicado la Sociedad de Bibliófilos Madrileños las _Gestas

del rey don Jayme de Aragon_, Madrid, 1909. _Véase Revue

Hispan._, 1907, t. XVI, pág. 244; Morel-Fatio, _Rom._, XVIII,

pág. 491.

Johan Fernández de Heredia, _Libro de los fechos et

conquistas_, ed. [con trad. francesa] A. Morel-Fatio, Genève,

1885 (Publications de la Société de l'Orient Latin, IV);

_Gestas del rey don Jayme de Aragón_, ed. R. Foulché-Delbosc

(Soc. de Biblióf. Madrileños, t. I).

DON PEDRO GÓMEZ DE ALBORNOZ, arzobispo de Sevilla hasta 1372,

escribió _De la justicia de la vida espiritual_ (Bibl. Real).

=263.= El CANCILLER PERO LÓPEZ DE AYALA (1332-1407) nació en Vitoria,

de padre alavés, Ferrán Pérez de Ayala, y de madre montañesa, Elvira

de Ceballos. Entró de paje de don Pedro _el Cruel_ en 1353, fuélo

después del infante don Fernando de Aragón, volviendo el año siguiente

al servicio de don Pedro, de quien fué partidario hasta 1366, en que

fué proclamado rey don Enrique en Calahorra, que, huyendo don Pedro,

se pasó con su padre al bando del bastardo. En 1359 recorre como

capitán de la flota los mares de Valencia y Cataluña, alcanzando el

alguacilazgo mayor de Toledo en premio de su extraordinario valor.

Hecho prisionero en Nájera por el Príncipe Negro (1367), se rescató, y

tras el fratricidio de don Pedro en Montiel (1369), fué enriquecido y

honrado por Enrique II y Juan I. En Aljubarrota (1385) fué preso de los

portugueses, pasando quince meses en una jaula de hierro en el castillo

de Oviedes, donde trabajó en el _Rimado de Palacio_ y en el _Libro

de la caza_, que compuso en 1386. Rescatado en 1387 volvió á España

y formó parte del Consejo de regencia en la minoría de Enrique III

(1390-1394) y fué nombrado Gran Canciller de Castilla (1398). En 1402

vió nombrados Merino mayor de Guipúzcoa á su hijo Fernando y Alcalde

mayor de Toledo al otro hijo, Pedro. Todavía vivió nueve años dado

á la política y á las letras, residiendo, ya en la corte, ya en sus

estados de Álava y la Rioja, en los monasterios de que era fundador ó

patrono, sobre todo en el de San Juan de Quijana y en el de San Miguel

del Monte, cerca de Miranda de Ebro. Murió casi de repente en Calahorra

en 1407, después de don Enrique III y cuando se hallaba escribiendo

su _Crónica_. Fué recio de complexión y de musculoso cuerpo, de valor

hasta la temeridad, salvo que con reflexión, diestro en la caballería

y en las armas, amigo de la caza de cetrería y montería, "muy dado á

las mujeres, más de lo que á tan sabio caballero como él convenía", en

frase de su sobrino Fernán Pérez de Guzmán.

=264.= Su padre fué rico hombre de Álava, de los que ayudaron

á Alfonso XI á apoderarse de su provincia natal. De la hermana

del Canciller descendía Fernando _el Católico_. En su _Crónica_

confiesa su desleal traición: "e de tal guisa iban los fechos,

que todos los más que dél se partían habían su acuerdo de non

volver más á él". Amontonó señoríos, alcaldías, tenencias,

heredamientos y riquezas sin cuento, siendo además árbitro de

cuanto se hacía en Castilla. Obtuvo al pasarse á don Enrique

el cargo de alférez mayor de la Orden de la Banda, cuyo pendón

llevó en la batalla de Nájera; fué de los más favorecidos en

el reparto del botín de Montiel, adonde no asistió; en 1369

logró la Puebla de Arciniega, la torre del valle de Orozco, la

posesión del valle de Llodio, que traía en litigio su padre;

en 1374, los cargos de alcalde mayor y merino de Vitoria y

la confirmación del mayorazgo fundado por su padre, que ya

entonces era fraile dominico; en fin, la alcaldía mayor de

Toledo, en 1375. Como consejero de Enrique II y Juan I mostró

su habilidad en misiones diplomáticas en las Cortes de Aragón y

de Francia, asistiendo á Carlos VI en la batalla de Rosebeck,

por lo que le hizo en 1382 su camarero y le dió una pensión

anual de 1.000 francos de oro. Treinta mil doblas de oro

pagó por su rescate á los portugueses su mujer doña Leonor

de Guzmán, con ayuda de su pariente el Maestre de Calatrava

y de los Reyes de Francia y de Castilla. Ajustó las paces

entre don Juan I y la casa de Lancaster, representante de los

derechos de los descendientes de don Pedro y peroró en las

Cortes de Guadalajara de 1390 contra el proyecto de abdicación

y repartición del reino que tenía pensado don Juan I. En 1392

ajustó las treguas con Portugal por don Enrique III, que estaba

en su minoridad, el cual después, en 1398, le nombró Canciller.

Escribió su vida Rafael Floranes y se publicó en los tomos XIX

y XX de los _Documentos inéditos para la Historia de España_.

=265.= El _Rimado de Palacio_ fué compuesto por la mayor parte en

la jaula de hierro de Oviedes, como el _Libro de buen Amor_ y el

_Quijote_ se compusieron en la cárcel. La desgracia abre los ojos para

reconocer las culpas propias y ajenas. Desde la estrofa 903 hubo de

escribirse más tarde, cuando ya libre el Canciller pudo poner en su

obra más tranquilidad y serenidad, que cuando preso comenzó con la

propia confesión para que su crítica de los vicios ajenos tuviese más

fuerza, bien así como lo hizo el de Hita. Al acabar su _Sermón_ dice en

la estrofa 706 que se hallaba aquejado "de muchas grandes penas e de

mucho cuydado". Así el Arcipreste pide á Dios: "Saca á mi coytado desta

mala presion". No puede negarse cierto parentesco entre la obra del

Canciller y la del Arcipreste: ambos pretenden criticar los vicios de

la sociedad, con la diferencia de unos cuarenta años.

El Canciller leyó y remedó al Arcipreste en el intento de la crítica

social, en la enérgica franqueza y aun extremada libertad de juicio,

en el mudar de metro sobre el fondo del tetrástrofo, dando lugar á

las combinaciones métricas de la tradición galaico-portuguesa, en las

canciones á la Virgen, en la unidad personal que sirve de trama, en lo

variado y al parecer descosido de las partes: "Efemérides del espíritu

de su autor", llamó Gallardo al _Rimado de Palacio_. Ya conocemos la

obra del Arcipreste; la del Canciller es un libro más del _mester de

clerezia_, sin pizca de la _juglaria_, que es el alma del _Libro de

buen Amor_. Obra didáctica como las acostumbradas hasta entonces, "que

le hizo caer en cierto prosaísmo ético y pedagógico", como dijo M.

Pelayo; nada de lo lírico, de lo dramático y de lo épico, que lo es

todo en la obra del Arcipreste. El cual era grandísimo y originalísimo

poeta; el Canciller era un puro versificador. El fino humorismo

con que el de Hita envuelve la retozona sátira, hasta el punto de

haber desconocido los críticos su verdadero intento, se convierte en

declarada causticidad en la grave sátira de Ayala. Donde mejor le imita

es en la pintura de la simonía (c. 229). Tanto va del espíritu erudito

del Canciller al espíritu popular del Arcipreste, del beber en los

muertos libros al beber en la vena bullente de la vida, del morar en

palacios al corretear por ferias y plazas, del tratar con disimulados

cortesanos al andar entre escolares, troteras, moriscas y serranas. Con

todo eso, ya que no como poesía, la obra del Canciller sirve como claro

documento de la depravación de costumbres durante la malhadada época

del cisma de occidente. Con esta obra desaparece el verso alejandrino

de la literatura castellana.

Pasaba de los setenta años cuando dió el último toque al _Rimado de

Palacio_; nada tiene de extraño que después de los metros ligeros

que en las canciones religiosas empleó, á imitación del Arcipreste,

volviese á la cuaderna vía, parafraseando al final de la obra el libro

de los Morales de San Gregorio.

=266.= Se ha creído que el _Rimado de Palacio_ lo escribió

durante su cautiverio en Inglaterra, fundándose en un

manuscrito indicado por Gallardo. Pero, según esto, lo escribió

el año 1367. Mas en la estrofa 215 (ed. Janer) se alude al

cisma en tiempo de Urbano VI, de modo que estos versos no

pudieron escribirse antes de 1378. En la estrofa 811 se dice

que el cisma había durado veinticinco años, pasaje que no

pudo escribirse antes de 1403. Lo que se dice en la estrofa

853, "que me libre e me tire de entre estas paredes", no pudo

escribirse hasta después de 1372, en que el padre de López

de Ayala fundó el convento de San Juan de Quejana, á cuyas

monjas dominicas dirige estos versos desde el castillo de

Oviedes. Todas estas partes de la composición fueron escritas

después de 1367, en que el autor cayó preso del Príncipe Negro.

Ahora bien, no se sabe que estuviese otra vez en Inglaterra.

Su pariente Santillana llama á esta obra _Las maneras del

Palacio_; también se titula _El libro de Palacio_; pero lo

corriente es darle el rótulo que le dió Pérez de Guzmán,

_Rimado de Palacio_.

=267.= Así como el Arcipreste de Hita había nacido poeta y se amañaba

mal en la prosa, López de Ayala, versificador moralista sin estro

poético, era por naturaleza un gran prosista. Durante su encierro en

Oviedes (junio de 1386) escribió el _Libro de la caza de las aves et de

sus plumages et dolencias et melecinamientos_, dirigido á su pariente

Gonzalo de Mena, obispo de Burgos, tan aficionado como él á la caza

de altanería. Gran fautor de toda buena cultura, tradujo, ya en los

ocho últimos años de su vida, las _Décadas 1.ª_, _2.ª_ y _4.ª_ de Tito

Livio, de la versión francesa del benedictino Pedro Berçuire († 1362),

á instancias de Enrique III. Por sí ó por sus secretarios tradujo el

libro _De summo bono sive De sententiis_, de San Isidoro, los _Morales_

ó _Comentario de Job_, de San Gregorio _el Magno_, el _De consolatione

philosophiae_, de Boecio, el _De casibus virorum et feminarum

illustrium_, ó _Caída de principes_, de Boccaccio, traducción hecha

entre 1356 y 1364, continuada por Alonso de Cartagena y Juan Alfonso

de Zamora en 1422; la _Historia Troiana_, de Guido delle Colonne,

traducida muchas veces en los siglos XIV y XV, libro de caballerías de

asunto clásico, y acaso el _Valerio Maximo_.

Historia de la lengua y literatura castellana, Tomo 1 · 第 31 / 59 段