atribuida por algunos, bien que poco fundadamente, al obispo
de Lincoln, Roberto Grosseteste (1175?-1253), cuyos _Carmina
Anglo-Normannica_ comprenden el poema francés. Hállase en el
mismo códice escurialense que el _Libro de Apollonio_ y el
_Libro dels tres Reyes dorient_, y todas estas obrillas fueron
publicadas en 1841 por Pedro José Pidal. Los originales los
indicó A. Mussafia. No se conoce el original de donde se sacó
el _Libro dels tres Reyes dorient_.
_Vida de Santa Maria Egipciaqua_, ed. R. Foulché-Delbosc,
Barcelona, 1907 (Textos castellanos antiguos, t. I); Bibl. Aut.
Esp., t. LVII. Consúltense: A. Mussafia, _Ueber die Quelle
der altspanischen Vida de S. Μ. E._, en el _Sitzungsberichte
der Kaiserlichen Akademie der Wissenschaften_, Wien, 1863, t.
XLIII, págs. 153-176; K. Bartsch, _Jahrbuch für romanische und
englische Literatur_ (Leipzig, 1864), t. V, páginas 421-424; G.
Bertoni, _Nota sulla letteratura franco-italiana a proposito
della vita in rima di S. Maria Egipziaca_, en el _Giornale
storico della letteratura italiana_ (1908), t. LI, págs.
207-215.
=161.= El _Libro de Apollonio_ proviene de una novela griega,
traducida por Antiochus hacia el siglo VI, con el título
de _Historia Apollonii, regis Tyri_, que pasó á la _Gesta
Romanorum_ y de allí á las literaturas europeas de la Edad
Media. El asunto se halla en la _Confessio amantis_, de Gower,
contemporáneo de Chaucer, en los _novellieri_ italianos, en
el _Patrañuelo_, de su imitador Juan de Timoneda y en el
_Pericles_ inglés, algunos de cuyos actos son de Shakespeare.
Pero el autor español añadió de su cosecha cosas que no se
hallan en las demás versiones. La juglaresa Tarsiana, hija de
Apolonio, es más española que bizantina y hay cuadros del siglo
XIII (422-430; 490; 502), desenvoltura de estilo y momentos de
pasión, como en el anagnórisis de Apolonio y su hija (544-547),
que son de un verdadero poeta de casta española.
_Libro de Apollonio_, edic. Pedro José Pidal con las otras
dos obritas; Eugenio Ochoa, París, 1842; Bibl. de Aut. Esp.,
t. LVII. Consúltense: E. Klebs, _Die Erzählung von Apollonius
aus Tyrus_, Berlin, 1899, páginas 384-398; C. Carroll Marden,
_Note on the text of the L. de Α._, en _Modern Language Notes_
(1913), t. XVIII, col. 18-20; F. Hanssen, _Sobre la conjugación
del L. de A._ en _Anales de la Universidad de Chile_ (1895), t.
XCI, págs. 637-665; Gover, en _Bibl. F. Vally_.
=162.= Pero más lírico fué el poeta que compuso en los mismos comienzos
del siglo XIII la _Razón de Amor_, con los _Denuestos del agua y del
vino_, dos obrillas de suyo diferentes, bien que al parecer debidas
á una sola pluma. La primera es un diálogo de enamorados, parecido
á los _cantares d'amigo_ que gallegos y portugueses solían componer
á imitación de las baladas francesas. La segunda parece remedar la
_Disputoison du vin et de l'aue_. El autor sentía lo que decía y se
esmeraba en la manera de decirlo.
=163.= El _Lupus me fecit de Moros_ del último verso debe de
ser el copista, probablemente aragonés. Fueron descubiertas
estas obras en un códice de la Biblioteca Parisiense, por
Hauréau, y publicadas en 1887 por Morel-Fatio, en el tomo
XVI de la _Romania_. Vese mezclado no poco gallego con el
castellano, como en muchas composiciones del _Cancionero de
Baena_.
_Razón de amor_, con _Los Denuestos del agua y el vino_, ed. R.
Menéndez Pidal, en _Revue hispanique_ (1905), t. XIII, págs.
602-619; ed. A. Morel-Fatio, _Textes castillans inédits du
XIII_^e _siècle_, en _Romania_ (1887), t. XVI, págs. 368-373;
ed. E. Monaci, _Testi basso-latini e volgari della Spagna_,
Roma, 1891, col. 39-43; ed. M. Menéndez y Pelayo, _Antología de
poetas líricos_, etc., t. I, págs. 1-6; ed. E. Gorra, _Lingua
e letteratura spagnuola delle origini_, Milano, 1898, págs.
216-223; ed. G. Petraglione, en _Studj di filologia romanza_
(1901), t. VIII, págs. 485-502; ed. señora C. Michaëlis
de Vasconcellos, _Alguns textos lyricos da antiqua poesia
peninsular_, en _Revista Lusitana_(1902), t. VII, págs. 1-32.
_La Disputa de Elena y María,_ poesía leonesa del siglo XIII,
ha sido publicada por el Sr. Menéndez Pidal en el primer número
de la _Revista de Filología española_ (1914).
=164.= GONZALO DE BERCEO (1198?-1264?) nació en el lugar de su nombre,
donde partía términos la diócesis de Calahorra con el territorio de la
abadía de San Millán de la Cogolla, célebre monasterio de benedictinos,
donde fué educado y vivió después, no como monje, sino como clérigo
ó preste seglar adscrito al servicio de la abadía. Tenía un hermano,
asimismo clérigo, llamado Juan. Era diácono en 1220, presbítero en 1237
y todavía vivía en 1246.
=165.= Berceo, _Vida de San Millán_, 489: "Gonzalvo fué so
nomne, qui fizo est tractado, | en Sant Millan de Suso fué de
ninnez criado, | natural de Berceo, ond Sant Millan fué nado:
| Dios guarde la su alma del poder del pecado". _Vida de S.
Domingo_, 757: "Yo Gonzalo por nomne clamado de Berceo, | de
Sant Millan criado, en la so mercer seo". En escrituras del
cartulario de San Millán, examinadas por Sánchez, se halla
en 1220 la firma "don Gonzalvo diaconus de Berceo", como de
testigo en la compra de varias heredades, hecha por Pedro de
Olmos para el monasterio de San Millán; y en 1237 firma como
presbítero entre los testigos de una sentencia del abad Juan.
Suena como confirmante de otras escrituras en 1240, 1242 y
1246 "Dopnus Gundisalvus de Berceo", y en otra castellana "don
Gonzalvo de Berceo, prestre". Últimamente aparece su nombre en
una escritura de 1264, que aludiendo á un testamento otorgado
en tiempos pasados por Garci Gil, dice: "don Gonzalo de Berceo,
so maestro de confesion e so cabezalero". Acaso pasó del 1246,
pues en la _Vida de Santa Oria_ (copla 2), su última obra,
escribe: "Quiero en mi vejez, maguer so ya cansado, | de esta
Santa Virgen romanzar su dictado".
=166.= Escribió _La vida del glorioso confesor Sancto Domingo de
Silos_, sacándola de la _Vita Beati Dominici Confessoris Christi et
Abbatis_, del monje Grimaldo; _La Estoria del Sennor Sant Millan_,
traducción libre de la _Vita Aemiliani_, de San Braulio, obispo de
Zaragoza († 651?); el trozo del _Martyrio de Sant Laurenço_, tratado
por Prudencio en el _Peristephanon_; el poema _De los signos que
aparesceran ante el juicio_, sacado, según el mismo Berceo, de San
Jerónimo, á quien se atribuía entonces el _Prognosticon futuri seculi_,
de San Julián de Toledo (Lorenzana, _Patres Toletani_) ó de Julián
Pomerio († 699); _El duelo que fizo la Virgen Maria el dia de la
Pasión de su fijo Jesu Christo_, que mira al _Tractatus de planctu
beatae Mariae_, de San Bernardo; la _Vida de Sancta Oria, Virgen_,
versificación de los hechos contados por Munio, confesor de aquella
santa monja del convento de San Millán; _Del sacrificio de la Missa_ y
los _Loores de Nuestra Sennora_, lugares comunes piadosos amplificados;
los _Milagros de Nuestra Sennora_, tomados de libros corrientes, pues
de los 25 hállanse los 24 en cierto manuscrito latino de la Biblioteca
Real de Copenhague. Son de autenticidad dudosa los tres himnos al
Espíritu Santo.
=167.= De los 25 _Milagros de Nuestra Sennora_, los 18 hállanse
igualmente en los _Miracles de la Sainte Vierge_, del trovero
francés Gautier de Coinci, prior de Vic-sur-Aisne (1177-1236),
citados por Alfonso _el Sabio_ ("En Seixons, ond' un liuro
à todo chêo | de miragres"); pero Alfonso, que vivía unos
cuarenta años después de Berceo, tuvo las facilidades de
comunicaciones que Berceo no es creíble tuviese desde su rincón
de la Rioja. Ambos autores los tomaron de la fuente latina
dicha. Berceo sobrepuja á Gautier en la elección, sobriedad,
viveza, claridad y realismo.
=168.= Berceo no tiene invención cuanto á los asuntos, ni la quiere
tener: "Lo que non es escripto non lo afirmaremos..., non lo diz
la leyenda, non so yo sabidor". "Al non escribimos si non lo que
leemos". Y es que se da por puro divulgador en romance, para la gente
popular, de lo que ellos no podían entender en latín. Pero que tenía
inventiva poética se echa bien de ver por la abundancia de vena con
que desenvuelve sus leyendas, la riqueza de comparaciones sencillas
y tomadas de la vida real, los sentimientos delicados, la deleitosa
unción con que empapa cuanto toca. Su misma riqueza de pensamientos
y de palabras y su desconocimiento del arte antiguo, le hace ser
palabrero y difuso, borboteando prosa rimada sin cansarse, no sabiendo
escoger, cercenar, pulir ni acicalar. Es un poeta devoto, que sin
cortapisas dice cuanto se le ocurre en el fácil metro, que él conoce,
de la cuaderna vía, bien así como lujurioso campo sin cultivo, que en
asomando la primavera brota sin freno por todas partes. Es el cantor
de las costumbres monacales del pueblo, que en torno de la abadía
apacienta su alma con piadosas leyendas, sin otras miras políticas ni
menos artísticas. Toma, como la mayor parte de los poetas medievales,
de los escritos latinos los asuntos; pero como poeta de buen natío que
es, aunque sin cultura artística, ve esas leyendas y milagros como
si las tuviera delante de los ojos en la tierra y entre las gentes
que conoce, en escena pintoresca y coloreada por las costumbres de su
tiempo, y embebecido en ellas, hiérenle el alma y le salen á la boca
tan sentidas como vivas, en narración dramática, que corre abundosa
y fácil, sin tropiezo ni embarazo, que no se lo sabe poner su poco
aquilatado esmero y su menos contenida verbosidad de cura de aldea,
pero siempre devota y llena de verdad y honrada campechanería. No es
un gran poeta, pero se deja querer por su apacible sencillez y devota
unción. Es el dechado del poeta erudito del _mester de clerezia_, con
aquella barata erudición de algunos libros escritos en mal latín, que
alcanzaban los pocos y poco doctos de aquel tiempo, clérigos ó amigos
de los monasterios. El lenguaje es el vulgar, pero como aquellos
semidoctos clérigos no suponían escribir más que en el mal latín,
que corrompido por el pueblo llamaban _roman paladino_, procuraban
allegarlo al latín cuanto podían, usando las voces de las escrituras
y libros que manejaban y con la ortografía que al escribir en su mal
latín empleaban. Berceo, sin embargo, no se avergüenza, como los
más puntosos y fieros imitadores de las letras clásicas que después
vinieron en el primer Renacimiento, ni repara en echar mano de voces
enteramente vulgares, que para algunos quisquillosos pasan por groseras
y poco literarias. Berceo sabe todavía á la pega de los juglares.
Hay un cantarcillo en el _Duelo de la Virgen_ (178-190), que Berceo
pone en boca de los judíos, en octosílabos, que campea en medio de
los pesados tetrástrofos monorrimos alejandrinos, como una joya del
_folklore_ popular entre la convencional erudición del _mester de
clerezia_. Aquel estribillo "¡eya velar!", es una racha de sol entre
la neblina, que nos deja barruntar, ya que no ver de nuestros ojos, lo
que sería la verdadera poesía popular castellana, la del _mester de
juglaria_, que por despreciarla los doctos de entonces dejáronla en el
silencio del olvido y, con todo, era de tan recio y fino metal como se
trasparenta por el cantar de _Mio Cid_ y por los romances viejos del
siglo XV.
=169.= La fama de Berceo no salió de la Rioja ni le mienta
Santillana en la célebre carta al Condestable de Portugal á
mediados del siglo XV; sólo en el XVII comienza á ser conocido.
Ambrosio Gómez le toma unos versos en el _Moisen Segundo_
(1653). Imprimióse la _Vida de Santo Domingo_ en 1736, y
Tomás Antonio Sánchez publicó todas sus obras en 1780 con
verdadera devoción por el poeta, añadiendo un _Loor de Gonzalo
de Berceo_, en que imita su estilo. Desperdigados los códices
de San Millán en la vandálica dispersión de nuestros archivos
monásticos, sólo pudo cotejar Janer, al reimprimirlo, el texto
de la _Vida de Santo Domingo_ en un manuscrito de la Academia
de la Historia, y el del _Sacrificio de la Misa_ en otro de la
Biblioteca Nacional.
=170.= Gonzalo de Berceo, _Poesías_, Bibl. de Aut. Esp.,
t. LVII; _La vida de Santo Domingo de Silos_, ed. J. D.
Fitz-Gerald, París, 1904 (Bibl. de l'École des Hautes Études,
fasc. 149). Consúltense: J. D. Fitz-Gerald, _Gonzalo de Berceo
in Spanish Literary Criticism before 1780_, en _The Romanic
Review_ (New York, 1910), t. I, págs. 290-301; R. Becker,
_Gonzalo de Berceos Milagros und ihre Grundlagen_, Strassburg,
1910; H. R. Lang, _A passage in G. de B.'s Vida de San Millan_,
en _Modern Language Notes_ (1887), t. II, col. 118-119; R.
Lanchetas, _Gramática y vocabulario de las obras de G. de B._,
Madrid, 1903; N. Hergueta, _Documentos referentes á G. de B._,
en _Revista de Archivos_, etc. (1904), t. X, págs. 178-179;
F. Fernández y González, en _La Razón_ (Madrid, 1860), t. I,
págs. 223-235, 306-322, 393-402; F. Hanssen, _Notas á la Vida
de Santo Domingo de Silos_, etc., en _Anales de la Universidad
de Chile_ (1907), t. CXX, págs. 715-763; tres artículos
del Sr. Hanssen sobre la conjugación, etc., en Berceo, se
encontrarán en los _Anales_ (1894 y 1895); F. D. Fitz-Gerald,
_Versification of the Cuaderna Via as found in Berceo's Vida de
Santo Domingo de Silos_, New York, 1905.
=171.= El _Libro de Alixandre_, poema en más de diez mil versos, en
la cuaderna vía, difiere de las demás obras de Berceo en el asunto y
en el tono y unción consiguiente, pero es muy probable sea tan obra
suya como las anteriormente citadas. La misma sencillez en el contar,
igual fecundidad en describir por menudo y á veces pintorescamente y
en versificar llana y corrientemente, tendencia parecida en aceptar
cuanto halla escrito en libros latinos, pasando por los más chistosos
anacronismos, paridad en el léxico y construcción, fuera de las
variantes debidas á la diversidad de copias. Donde más sobresale el
autor del _Alixandre_ es en las comparaciones y descripciones, al igual
que Berceo.
=172.= Acerca del autor, Rafael Floranes, en sus _Ilustraciones
del Fuero de Sepúlveda_, dijo que era Berceo, por hallarse este
nombre en la copla 1386: "E dixo Gonzalo: Ve dormir que assaz
has velado", no citándose, fuera de este lugar, en todo el
poema. En una de las guardas del códice de Osuna, y con letra
antigua, se lee el mismo nombre. En el nuevo códice, lleno de
variantes, hallado en Francia, se lee: "Sy queredes saber quien
fizo esti ditado, | Gonçalo de Berçeo es por nonbre clamado,
| natural de Madrid, en Sant Mylian criado, | del abat Johan
Sánchez notario por nonbrado". Sánchez imprimió el poema como
del clérigo Juan Lorenzo Segura, de Astorga, por la copla
final, 2510, donde se lee: "Si quisierdes saber quien escrebió
este ditado, | Johan Lorenzo bon clerigo é ondrado, | Segura
de Astorga, de mannas bien temprado, | del dia del juicio Dios
sea mio pagado. Amen". Dicen muchos que éste debió de ser el
copista, porque el nombre del autor solía ir al principio y el
del copista al fin de las obras; pero no hay tal, pues Berceo,
á quien en particular atribuye M. Pelayo esta costumbre, puso
su nombre al fin de la _Vida de San Millán_ (489) y de la _Vida
de Santo Domingo_ (757 y 775).
Los leonesismos del poema confirmarían ser Lorenzo Segura
el autor. Pero muchos de esos tenidos por leonesismos son
castellanismos de entonces: el pretérito en _-oron_ y no
_-eron_, _ixioron_, _vioron_ y su contraído _-on_, se usa
todavía en toda Castilla la Vieja, noticia que extrañarán los
filólogos, pero que pueden comprobarla cuando gusten. Berceo
y Segura pudieran ser, pues, copistas y no autores, habiendo
modificado cada uno el texto con variantes de su tierra. Pero
es el caso que el Berceo no puede ser otro en el códice francés
que el autor de la _Vida de Santo Domingo y San Millán_, y no
es de creer que fuese puro copista, sino autor. Lo de "natural
de Madrid", que pudiera embarazar á alguno, se aclara por la c.
3 de la _Vida de San Millán_, donde hablando del pueblo en que
el santo nació, dice: "Cerca es de Cogolla de parte de Orient,
| dos leguas sobre Nagera al pie de Sant Lorent | el barrio
de Berceo, Madriz la iaz present: | i nació Sant Millan".
Ahora bien, Berceo nació donde San Millán, en ese _Madrid_.
Porque no hay un solo Madrid en España; que yo conozco, entre
otros, uno cerca de Oña. Oponen la diferencia de escritos,
como si el _Libro de Alixandre_ no pudiera haberlo hecho el
autor de tantos libros devotos, y los leonesismos y otras
diferencias de vocablos; pero las copias debieron de variar
mucho, acomodándolas cada cual al habla de su tierra, como se
ve por el códice francés, además de lo que ya se sabía. Bien
pudiera, pues, ser Berceo el autor del _Alixandre_, lo cual
se confirmaría, no sólo con el _Gonzalo_ de la copla 1386,
donde casi sin querer puso el autor su nombre, sino con lo
poco probable de que en aquel tiempo hubiese dos poetas tan
semejantes, ya que las diferencias casi desaparecen por lo
dicho de las variantes y por la diversidad de asuntos, siendo
en cambio igual la facilidad de versificar, la fecundidad en
escribir y la candorosa sencillez la misma, el estilo tan uno.
Que era clérigo el autor del _Alixandre_ se ve por la copla
1662.
Si el _Libro de Alixandre_ tiene algo de epopeya es tan
solamente por el asunto; para el autor las fuentes donde bebió
le sirvieron como las de las vidas de Santos y de los milagros
á Berceo. Se atiene á lo leído, amplificándolo por el mismo
estilo y con parecida credulidad, por lo que á nosotros se
nos hace más sabrosa su lectura. "_Maestre Aristotil_ aparece
convertido en doctor escolástico, diestro en el trivio y en el
cuadrivio y formidable en el silogismo: Alejandro recibe la
orden de caballería el día del Papa San Antero y ciñe la espada
que fabricó Don Vulcano: al lado del héroe macedonio asisten
sus doce pares: en el templo de Don Júpiter sirven gran número
de capellanes: los clérigos de Babilonia salen en procesión á
recibir á Alejandro: el conde Don Demóstenes alborota con sus
discursos á los atenienses: la madre de Aquiles le esconde en
un convento de monjas (_de sorores_)...". (M. Pelayo).
=173.= Sobre las fuentes del poema, véase Morel-Fatio en la
_Romania_, año 1874. Una es la epopeya latina _Alexandreis_,
de Gautier de Châtillon, citado en el mismo poema (c. 1935);
otra el _Roman d'Alexandre_, de Lambert le Tort y de Alejandro
de Bernai: entrambos proceden del que se hizo en tiempo de
Carlomagno de la obra _Epitome_, de Julius Valerius, que á
fines del siglo III tradujo al latín la novela del seudo
Calístenes sobre Alejandro Magno: _Alexandri Macedonis
translatae ex Aesopo graeco_, publicada según el códice
Ambrosiano por A. Mai, con el _Itinerarium Alexandri_ (del
340-345), J. Zacher, _Pseudo-Kallisthenes_, Halle, 1867; del
mismo, _Julii Valerii epitome_, Halle, 1867. De este mismo
_Epitome_ debió de tomar el autor del _Alixandre_ cosas
que faltan en los citados traductores y compiladores. El
_Epitome_ de tiempos de Carlomagno fué la base de los poemas
franceses del siglo XII (Alberico de Besanzon, imitado en
alemán por el clérigo Lamprecht, Simón, Lamberto Li Tort y sus
continuadores). Consúltese Pablo Meyer, _Alexandre le Grand
dans la littérature française de moyen âge, París_, 1886. El
_Alexandreis_, de Gualtero, es casi una paráfrasis de Quinto
Curcio. El Arcipreste de León, en el siglo X, hizo otra
traducción del seudo Calístenes, _Liber de praeliis_: probable
es que la conociera Berceo y acaso mejor que el _Epitome_
del tiempo de Carlomagno. Los 1688 versos sobre el sitio de
Troya, que en él se insertan (311...), proceden de la _Historia
troiana_ (1272-1287), de Guido delle Colonne, fundada en el
_Roman de Troie_, de Benito de Sainte-More (1160), más bien
que en las dos obras _Historia de excidio Troiae_, de los dos
seudos Dictys cretense (segunda mitad del siglo IV) y Dares
frigio (segunda mital del siglo V), sobre los cuales véanse
G. Paris, _Revue critique_, 1874, y _Romania_, 1874. También
conoció el autor la _Ilias_, de Pindarus Thebanus. Véase H.
Dunger, _Die Sage vom troianischen Kriege in den Bearbeitungen
des Mittelalters_, etc., Dresde, 1869; F. Meister, _Ueber Dares
von Phrygien, de exc. Tr. hist._, Breslau, 1841; G. Körting,
_Diktys und Dares_, Halle, 1874. El autor del _Alixandre_ es
tan amigo de la erudición, tan curioso de las rarezas, como en
lo sagrado lo es Berceo.
=174.= El _Alixandre_ fué por su asunto mucho más conocido
que las otras obras de Berceo. El autor del _Poema de Fernán
Gonçalez_, en el siglo XIII, le tomó versos enteros; en el
XIV el Arcipreste de Hita le imitó en la descripción de
la tienda de Don Amor; en el XV, el _Cronista de Don Pero
Niño_, los _amaestramientos_ morales que en el poema endereza
Aristóteles á Alejandro. _El libro de Alixandre_, Ms. esp. 488
de la Bibliothèque Nationale de Paris, ed. A. Morel-Fatio,
Dresden, 1906; Ms. de Madrid, Bibl. de Aut. Esp., t. LVII.
Consúltense: A. Morel-Fatio, _Recherches sur le texte et les
sources du Libro de Alexandre_, en _Romania_, 1875, t. IV,
págs. 7-90; G. Baist, _Eine neue Handschrift des spanischen
Alexandre_, en _Romanische Forschungen_, t. VI, pág. 272;
E. Müller, _Sprachliche und textkritische Untersuchungen
zum altspanischen Libro de Alexandre_, Strassburg, 1910; L.
Pistolesi Baudana-Vaccolini, _Del posto che spetta il Libro de
Alexandre nella storia della letteratura spagnuola_, en _Revue
des langues romanes_ (1903), t. XLVI, págs. 255-281; Marcelo
Macías, _Juan Lorenzo Segura y el Poema de Alexandre_, Orense,
1913.
[Ilustración: MOMIA DE D. RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA.]
(Discurso de D. Enrique de Aguilera y Gamboa, Marqués de Cerralbo,
en su recepción de la Real Academia de la Historia, Madrid, 1908).
=175.= Las dos supuestas _Cartas_ enviadas por Alejandro á
su madre, impresas detrás del _Libro de Alixandre_, notables
por la prosa, salieron del _Bonium_ y de la _Poridad de
las Poridades_. Zacher, _Pseudo Callisthenes, Die Quelle
der Trostbriefe Alexander an Olympias in der spanischen
Alexandreis_, Halle, 1867, págs. 177-193; Μ. Steinschneider,
_Zur Alexandersage_, en el _Hebräische Bibliographie_, Berlín,
1869, volumen IX, págs. 13-19, 44-53.
=176.= De las primeras muestras de la prosa erudita ó escrita es el
tratado de los _Diez Mandamientos_, compuesto á principios del siglo
XIII por un fraile navarro para uso de los confesores.
Entre 1219 y 1250 se escribieron en castellano las dos primeras partes
de los _Anales Toledanos_, que abarcan doce siglos, en estilo seco
y cortado, año por año, á manera de lista de acaecimientos; aunque
al llegar á Alfonso VIII el autor, que se muestra contemporáneo, se
extiende algo más. La tercera parte es bastante posterior. En la misma
primera mitad del siglo XIII se escribieron en castellano los _Anales
de Aragón y Navarra_, que abarcan desde Augusto hasta 1196 y son listas
escuetas de sucesos. Algo más tardíos son los _Anales de los Reyes
Godos de Asturias, León_, etc., que abrazan del 348 al 1252.
=177.= _Los Diez Mandamientos_. Ed. A. Morel-Fatio, _Textes
castillans inédits, en Romania_ (1887), t. XXI, págs. 379-382.
_Anales Toledanos_. Ed. E. Flórez, en _Esp. Sagr._, Madrid,
1799, t. XXIII, págs. 381-424.
El códice de los _Anales de Aragón y Navarra_ está en la
Biblioteca Nacional, juntamente con el _Fuero de Sobrarbe_ y
otros varios anales latinos. Incluyólos Abella en el tomo VIII
de su _Colección de Escritores coetáneos de la Historia de
España_. En el mismo se imprimieron los _Anales de los Reyes
Godos de Asturias_, etc., y el códice de mediados del siglo
XIII se conserva en la Biblioteca toledana.
=178.= _Año 1243._--DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA (1170?-1247) nació en
Puente la Reina, de Navarra; estudió en París y pasó á Castilla durante
el último tercio del siglo XII; fué Obispo de Osma y electo en 1208
Arzobispo de Toledo, á cuya cátedra subió en 1210, y se señaló en la
batalla de las Navas. Asistió en 1215 al Concilio Lateranense y ayudó á
Fernando III en sus empresas. Escribió un notable _Breviarium Ecclesiae
Catholicae_, que se guarda en la Biblioteca de El Escorial; pero,
sobre todo, el _Chronico Rerum Gestarum in Hispania_, ó mejor dicho,
_Historia Gothica_, que abraza hasta el año 1243. Añadió un libro de
los Ostrogodos, Hunnos, Vándalos y Suevos. Murió volviendo de Roma,
cerca del Ródano. Fué sepultado en el monasterio de Huerta, á la raya
de Aragón.
Algo después, en el mismo siglo XIII, se tradujo y se retocó la
_Historia Gothica_ con el título de _Estoria de los Godos_. La latina
se imprimió por primera vez en Granada, 1545; luego en Francfort, 1579.
La traducción castellana en Toledo, 1495.