cantaban versos en su lengua y bailaban repiqueteando los
broqueles: "Barbara nunc patriis ululantem carmina linguis,
nunc pedis alterno percussa verbere terra, ad numerum resonans
gaudentem plaudere caetras" (III, 353). Otro tanto dice Diodoro
(V, 34). No pueden ser estos corros y danzas más que las danzas
corales de toda España, desde la _danza prima asturiana_
hasta el _aurresku_ y _espatadantza_ vascongada. Y Silio, en
otra parte: "Ritu iam moris Iberi | carmina pulsata fundentem
barbara caetra". Y á la muerte de Viriato, dice Apiano (VI, 75)
que "armados, le entonaron un himno en su lengua", βαρβαρικῶς;
y Estrabón añade que insultaban los cántabros en verso á los
crucificados (III, IV, 18). Véase, además, Amiano Marcelino
(XVI, § 8), Estrabón (III, I, § 6, χορεύοντες) y Diodoro (V,
34, ὄρχησις κούφη danza ligera, el _arinarin_ vasco). San
Eugenio nos dice que "Cantica vulgus habet" (_Bibl. Patr.
tolet._, t. I, pág. 66) y los "turpes cantus" fueron condenados
en los Concilios toledanos (XVI, 23).
=28.= Las inscripciones y monedas celtibéricas puede decirse
que todavía están por descifrar. Después de leer todos
los trabajos de Hübner, en su _Monumenta Iberica_, queda
uno persuadido de que no se ha sacado nada en limpio. Se
menospreció, harto á la ligera, cuanto halló Erro, y con todo,
fué el único que descifró buen golpe de inscripciones y puso en
claro el valor de las principales letras. El desconocimiento
del vascuence, entre los que le han juzgado, tiene la culpa de
todo. Las inscripciones son ibéricas; esto es, vascongadas por
la mayor parte. Los caracteres son, en substancia, los mismos
de los antiguos alfabetos; pero ofrecen formas más primitivas,
que pintan los objetos y las articulaciones de la boca.
Pueden verse algunos explicados en el _Tesoro de la lengua
castellana_. Hoy se cree que los alfabetos todos del antiguo
mundo vienen de los jeroglíficos egipcios, según pruebas de
Rougé y Lenormant; pero hay que distinguir en los jeroglíficos
las pinturas ideológicas y los caracteres realmente alfabéticos
que con ellas andan mezclados, los cuales son los mismos que
los más primitivos y sencillos caracteres celtibéricos. Los
mismos se hallan en la más vieja forma de las inscripciones
cuneiformes de Nínive y Babilonia, en los llamados caracteres
hieráticos, antes de convertirse en caracteres cuneiformes por
el empleo del clavo ó cuña al estamparla en los ladrillos.
Los pocos caracteres alfabéticos que hay en los jeroglíficos
egipcios y los pocos hieráticos asirios, de los cuales salieron
después los cuneiformes, convienen con los más sencillos
caracteres celtibéricos. Dificultades tipográficas y, ¿por
qué no decirlo?, la ignorancia y el menosprecio que aquí hay
de este linaje de estudios, me han retraído de publicar una
obra, cuyos materiales tengo preparados. Ahí está vivo el
vascuence, sin que nadie lo estudie para ver qué pueda deberle
el castellano, y ahí está el _Tesoro de la lengua castellana_,
nueve volúmenes, donde cabalmente se estudia esta cuestión
importantísima para conocer los orígenes del castellano y de
nuestra historia. Ni siquiera se dignó citar la obra Menéndez
Pelayo, menospreciando juntamente la teoría de Humboldt,
aún hoy mantenida por todos los sabios, menos por algunos
caballeros antivascófilos y antiespañoles. Y eso que dedicó á
las cuestiones ibéricas un tomo entero, el de la refundición
del primero de los _Heterodoxos_.
=29.= La literatura latina de la época de Augusto y aun la de la época
de Cicerón puede decirse que más estuvo en manos de italianos que
de ciudadanos romanos; pero luego que las demás provincias tuvieron
abiertas las puertas de la Ciudad, cuando de enmollecida y por demás
helenizada se caía á pedazos la literatura romana y había muerto con
la pérdida de la libertad la elocuencia, nervio verdaderamente romano
de todo aquel arte literario, vinieron los ingenios españoles, no
á corromper lo que harto corrompido, caído y carcomido estaba, por
extranjerizo y poco nacional, sino á robustecerlo, si menos delicada
y elegante que la helénica, con la sangre bravía y severa de nuestra
raza. Toda la edad de plata pertenece á los españoles. La verdad de
Porcio Latron y Séneca el viejo, la reciura ética de Séneca el joven,
el chillón colorido de Lucano, el realismo de Marcial, no hubieran sido
menor parte para levantar de su postración á la literatura latina que
los empeños que por volverla á los tiempos de Cicerón y Virgilio puso
el gran Quintiliano, si humano medio hubiera podido darse para hacer
revivir lo que se moría por momentos por no tener arraigo en el pueblo
romano, y menos cuando al pueblo romano, diezmado por las guerras
civiles, habían sustituido gentes venidas de los más lejanos rincones
del mundo, convirtiéndose Roma en una ciudad de todos los pueblos.
=30.= No puede prescindirse de los autores hispanolatinos en la
historia de la literatura castellana, ya porque el castellano
es el mismo latín evolucionado, ya, sobre todo, por la unidad
de espíritu que alienta á unos y otros autores, salvo la
diferencia de religión y política. Lucano es tan cordobés
como Góngora; Marcial, tan aragonés como los Argensolas y tan
español como Baltasar del Alcázar; la gravedad y el sentido
común de Quintiliano es la de nuestra raza, y la de nuestra
raza es la ética y el acerado decir de Séneca. Bonilla,
_Hist. filos. esp._, I, pág. 92: "No puede ponerse en duda
que los escritores y pensadores de nuestra Patria, aun dentro
de la época romana, tienen cierto _aire de familia_". Las
inscripciones latinas de España pueden verse recogidas por
Hübner en el tomo II del _Corpus inscriptionum latinarum_;
las poéticas son delicadísimas, muy sentidas y elegantes, en
Bücheler.
En ellas, lo mismo que en los autores hispanolatinos, no parece
para nada el pueblo puramente español; todo es romano. ¿Quiere
esto decir que España entera se había romanizado, no quedando
ni huella del iberismo primitivo? Suponerlo es una verdadera
necedad. Sólo escriben los romanos que habitaban en España y,
por excepción, los nombres de algunos españoles romanizados
se hallan en los epitafios; de la población indígena no se
acuerdan los romanos para nada, y, cierto, los romanos ni el
pie habían puesto en algunas regiones españolas. En este engaño
han caído, sin embargo, muchos, que han pretendido hablar
de los puros españoles tomando sus noticias de los escritos
romanos, que sólo á los romanos atañen. ¿Cuándo nos importará
lo enteramente nuestro y prerromano?
=31.= El primer escritor español conocido es TURRANIUS GRACILIS,
natural de Mellaria, en Andalucía, que trató de historia natural,
según Plinio, y suelen ponerle en la primera mitad del siglo VII de
Roma, bastante antes de Cicerón. Ya en tiempo de este orador hallamos
á BALBO, el primer bárbaro que logró el Consulado, y su sobrino del
mismo nombre, el primer bárbaro que alcanzó el triunfo, así como más
tarde fué el español Trajano el primer bárbaro que llegó á Emperador
romano. Consérvanse entre las _Cartas_ de Cicerón algunas de Balbo
(_Ad Attic._, 8, 15; 9, 8), y fué de los íntimos de Pompeyo, César y
Cicerón. En la época de Augusto floreció SEXTILIUS ENA, épico cordobés.
=32.= Plinio, _Histor. nat._, III, pág. 3: "A vico Mellaria
Hispaniae ad promontorium Africae album, auctore Turriano
Gracile iuxta genito". Se le cita en primer lugar entre las
fuentes consultadas para los libros III, IX y XVIII (_Naturae
frugum_). Véase IX, 5, 11: "Turranius prodidit expulsam
beluam in Gaditano litore". Qué Mellaria sea ésta, si Béjar
de Melena, ó, como quiere Ambrosio de Morales, _Béjar de la
miel_, no se sabe. Menos probable es sea _Fuente Ovejuna_,
llamada así por _Abejuna_, la Mellaria del convento de Córdoba,
que también cita Plinio. _Turr-anius_ parece latinización del
éuscaro _Iturria_, ó fuente, apellido común, perdida la _i-_
como en _Turiasso_ ó Tarazona, por _Iturriaso_, _Turduli_,
_Turdetani_, de la misma raíz. Lo cual indica que era de origen
español romanizado. L. Cornelius Balbus fué gaditano; dióle la
ciudadanía, por sus servicios militares, Pompeyo _el Grande_,
según la ley _Gellia Cornelia_. Defendiósela Cicerón el año 698
de Roma, ó 56 antes de J. C. Fué de familia distinguida, no
sólo por su nobleza, sino también por los servicios que había
prestado á la República en tiempo de la guerra de Sertorio. Fué
honrado y enriquecido por Pompeyo y César, de quien era capitán
de la Artillería é intendente de su Ejército, cuando Cicerón le
defendió; después alcanzó el Consulado. Su sobrino triunfó de
los Garamantas (Cicer., _Pro Balbo_). Plinio es el que afirma
haber sido españoles los primeros forasteros que lograron estas
honras.
Séneca, _Suas._, 6, 27: "Sextilius Ena fuit homo ingeniosus
magis quam eruditus, inaequalis poeta et plane quibusdam locis
talis quales esse Cicero (_Pro Arch._, 10, 26) Cordubenses
poetas ait, pingue quiddam sonantes atque peregrinum. Is hanc
ipsam proscriptionem (de Cicerón) recitaturus in domo Messalae
Corvini... in principio hunc versum... recitavit: defiendus
Cicero est, etc."
=33.= CAYO JULIO HIGINO (hacia el 690-770 de Roma?), liberto de
Augusto y bibliotecario suyo en la Biblioteca Palatina (726, Roma, 28
a. J. C.), juntó los estudios de Varron con los de Nigidio Fígulo,
procurando imitarles. Escribió _De sito urbium italicarum_, otra obra
_De viris inlustribus_ y _Genealogiae_. Además, sobre un poema de Cina
y sobre las obras de Virgilio y otras originales de agricultura y
apicultura. Á ejemplo de Nigidio, compuso libros acerca de la religión
ó de astrología, más conformes á razón que los de su modelo. Las 277
fábulas de la _Mitología_, que corren como suyas, no son más que un
extracto de la obra original; igualmente se conservan abreviados cuatro
libros _De Astronomía_, sacados de fuentes alejandrinas.
=34.= Suetonio, _Gramm._, 20: "C. Iulius Hyginus Augusti
libertus, natione Hispanus--nonnulli Alexandrinum putant
et a Caesare puerum Romam adductum Alexandria capta (en
707 de R., 47 a. J. C.)--studiose et audit et imitatus
est Cornelium Alexandrum (de aquí el creerle alejandrino)
grammaticum graecum, quem propter antiquitatis notitiam
polyhistorem multi... vocabant, praefuit palatinae bybliothecae
(fundada en 726==28), nec eo secius plurimos docuit; fuitque
familiarissimus Ovidio poetae (que le dirigió la carta III,
14, _Tristium_) et Clodio Licino... qui eum admodum pauperem
decessisse tradit... huius libertus fuit Iulius Modestus, in
studiis atque doctrina vestigia patroni secutus". Había muerto
en tiempo en que escribía Columela (I, 1, 13...). Luis Vives
hace á Higino natural de Valencia. _Praef. Georg. Virgil._,
Basilea, 1555: "C. Iulius Hyginus conterranus meus commentaria
in eum scripsit qui fuit eius pene aequalis".
Consúltese Β. Bunte, _De C. Iulii Hygini... vita et scriptis_,
Pars. prior, Marburg, 1846, 63 p.; y delante de la edición de
las fábulas, págs. 1-16, Lipsiae, 1857 y 1875. PP. Mohedanos,
_Historia literaria de España_ (1777), t. V. Edic. además
Moritz Schmidt, Iena, 1872.
=35.= _Siglo I._ Los más famosos retóricos del siglo de Augusto fueron
Marco Porcio Latron, Arellio Fusco, Lucio Junio Gallion y Séneca, que
es el que nos ha conservado cuanto de ellos sabemos. Menos Fusco, los
otros tres fueron españoles.
LATRON, hombre férreo, robusto en el cuerpo y en el ánimo, grave y
suave, ingenioso y sutil, vehemente, nunca pudo deshacerse de su
carácter español. Molestado de cuartanas y no pudiendo sufrirse, se
quitó la vida (751 == 3 a. J. C.).
GALLION, amigo de Séneca ("Gallio noster") y de Ovidio, que le consoló
al morir su mujer (_Pont._, IV, II), fué de la edad de éste, más bien
que de la de Séneca (_Controv._, VII, praef. 5), y autor de una obra
de retórica (Quintil., III, 1, 21) y de declamaciones (IX, 2, 91).
Adoptó al hijo mayor de su amigo Séneca el retórico, que de Marco Aneo
Novato vino así á llamarse Lucio Junio Gallion (Dion., LX, 35). Este
hijo de Séneca el retórico fué Cónsul en tiempo de Claudio y Gobernador
de Acaya el año 52, después de J. C., en cuyo tribunal presentaron á
San Pablo. Dedicóle Séneca el filósofo, su hermano, con el nombre de
Novato, su tratado _De ira_, y con el de Gallion, el _De vita beata_,
y sobrevivió al mismo Séneca († 65), pero presto se quitó la vida. Era
Gallion, el padre adoptivo de Novato, moderado en el decir, con cierta
suavidad, caída y afeminada. De otros retóricos ú oradores españoles
hace mención Séneca, llamados CORNELIUS HISPANUS y VÍCTOR ESTATORIO, de
Córdoba.
=36.= Séneca, _Controv._, I, praef., 13-18, 20-24: "Latronis
Porcii, carissimi mihi sodalis, memoriam... et a prima pueritia
usque ad ultimatum eius diem perductam familiarem amicitiam...
nihil illo viro gravius, nihil suavius... nemo plus ingenio
suo imperavit, nemo plus indulsit. In utraque parte venementi
viro modus deerat". Id. 16: "Corpus illi erat et natura solidum
et multa exercitatione duratum... vox robusta, sed sordida,
lucubrationibus et neglegentia... infuscata... nulla unquam
illi cura vocis exercendae fuit: illum fortem et agrestem et
hispanae consuetudinis morem non poterat dediscere". Id., IX,
praef. 3: "Latronem Porcium, declamatoriae virtutis unicum
exemplum, cum pro reo in Hispania Rustico Porcio propinquo suo
diceret, etc.". Id. I, praef. 17: "Memoria ei natura quidem
felix, plurimum tamen arte adiuta". Id. 20: "Cum in illo,
si qua alia virtus fuit et subtilitas fuerit". S. Jerónimo.
_Chron._: "Taedio duplicis quartanae semet ipsum interficit".
Quint., X, 5, 18: "P. L., qui primus clari nominis professor
fuit". Le querían tanto sus discípulos (Sén., _Controv._, IX,
pág. 409, 18 etc.), que bebían el _Cuminum silvestre_ por
imitarle en la palidez del semblante (Plin., Η. Ν. XX, 160).
Entre ellos se cuentan Ovidio, Floro, Fulvio Sparso, etc. Véase
G. Lindner, _De M. Porcio Latrone commentatio_, Breslau, 1855,
52, p. Edic. Schotto y mejor Kiessling. Trataron de él ó le
comentaron los Padres Mohedanos, _Hist. lit._, t. V, Hernán
Núñez, Antonio Covarrubias y Antonio Agustín.
Sobre Gallion, Quintil., IX, 2, 91: "Remissus et pro suo
ingenio pater Gallio". _Dial._, 26. "Tinnitus Gallionis". Sus
declamaciones las conoció San Jerónimo (_Comm. in Esaiam_,
praef.) y Séneca el retórico nos ha conservado bastantes
trozos. Véase B. Schmidt, _De L. Iunio Gallione rhetore_,
Marburg, 1866, 33 p.; F. G. Lindner, _De I. G. comm._, Progr.
de Hirschberg, 1868, 14 p.
=37.= ANEO SÉNECA el retórico (54 a. J. C.-38 d. J. C.?), padre de
Novato, del filósofo Séneca y de Mela, padre de Lucano, fué de familia
equestre, nació en Córdoba, tuvo por mujer á Helvia, á quien, y á sus
hijos, educó en la más severa tradición romana. Rudo y riguroso, de
claro entendimiento, huyó de las ligerezas griegas, admiró á Cicerón
y mantuvo el habla varonil de Roma y de España, su patria. Abarcó su
vida casi todo el siglo octavo de Roma, conoció los mejores oradores
y retóricos, y á instancias de sus hijos, en su vejez, con el gran
memorión que siempre tuvo y conservaba, compiló de ellos diez libros
de _Controversias_ y uno de _Suasorias_, con el título de _Oratorum
et rhetorum sententiae, divisiones, colores_, brava mina para el
conocimiento de la oratoria en la época de Augusto y Tiberio, á pesar
de habernos llegado la obra bastante mutilada. En los prefacios, lo
único propio suyo, escritos con pureza de lenguaje y nervio de estilo,
se muestra riguroso censor de los vicios que la oratoria iba tomando,
por haberse convertido en retórica de salón con la pérdida de la
libertad, y de la exagerada delicadeza de dicción y falta de fuerza,
con que la imitación greco-alejandrina había bastardeado el fiero y
robusto decir de los romanos, avergonzándose de que le hagan recordar
autores y discursos de entre paredes, que nada tienen que ver con
la verdadera y recia elocuencia, que ya no sonaba en el foro. "¿Qué
cosa hay que no sea inútil, dice, en este ejercicio escolástico, si
la misma escolástica es inútil? Cuando hablo en el foro, tengo algún
propósito; cuando declamo, me parece trabajar en sueños. Si conducís á
esos declamadores al Senado, al foro, apenas se encontrará uno que sepa
sufrir el sol ni la lluvia. Es imposible que salga un orador de tan
pueril ejercicio. Es como si quisiéramos juzgar de las condiciones de
un piloto haciéndole navegar en un estanque". (_Excerpta._)
También escribió una _Historia_ de las guerras civiles, pero la
franqueza de su autor debió de causar su pérdida, como las que
escribieron Asinio Polion, Cremucio Cordo y Aufidio Baso, en tiempos en
que ya no podían escribirse verdades que amargasen al amo de la cosa
pública.
=38.= El prenombre Lucius de algunos manuscritos viene de
confundir sus obras con las de su hijo, como en la edición de
Erasmo; se arbitró el llamarle Marco para distinguirle mejor.
Sobre su familia, Sén., _Ad Helv._, 14, 3, y Tác., _An._, XIV,
53. Marcial, I, 61, 7: "Duosque Senecas... facunda loquitur
Corduba". Su carácter en Sén., _Ad Helv. matr._, 17, 3: "Patris
mei antiquus rigor... utinam... pater meus, minus maiorum
consuetudini deditus, voluisset te praeceptis sapientiae
erudiri potius quam imbui... propter istas quae litteris non
ad sapientiam utuntur, sed ad luxuriam instruuntur, minus te
indulgere studiis passus est". Lo cual concuerda con lo que
dice el padre, _Controv._, I, praef. 6: "Insolens Graecia",
y 8: "Cantandi saltandique obscena studia". Biografía, Sén.,
_Controv._, I, praef. 11: "Omnes magni in eloquentia nominis
excepto Cicerone videor audisse; ne Ciceronem quidem aetas
mihi eripuerat, sed bellorum civilium furor, qui tunc orbem
totum pervagabatur, intra coloniam meam me continuit: alioqui
in illo atriolo in quo duos grandes praetextatos ait secum
declamasse, potui adesse illudque ingenium... cognoscere et...
potui vivam vocem audire". Debió nacer el 700 de Roma, 54 antes
de J. C., lo más tarde, y murió hacia el 792, no sobreviviendo
al destierro de su hijo del año 796. Dos veces fué á Roma:
_Controv._, IV, praef., 3: "Audivi illum (Asinio Polion,
679-758 de Roma) et viridem et postea iam senem". Se casó ya de
edad con Helvia, "bene in antiqua et severa institutam domo".
Sén., _Ad Helv._, 16, 3; ibid., 2, 4: "Carissimum virum, ex
quo mater trium liberorum eras, extulisti". _Sententiae_ eran
las opiniones de los oradores sobre la aplicación de la ley en
cada caso; _divisiones_, las particiones del asunto en varias
cuestiones; _colores_, las maneras de atenuar la culpabilidad
del reo. Su intento, _Controv._, I, praef.: "Iubetis enim quid
de his declamatoribus sentiam qui in aetatem meam inciderunt,
indicare, et si qua memoriae meae nondum elapsa sunt, _ab
illis dicta colligere_". Su criterio, Id., IV, praef.: "Velut
ex umbroso et obscuro prodeuntes loco, clarae lucis fulgor
obcoecat: sic istos (retóricos) a scholis in forum transeuntes,
omnia tanquam nova et inusitata perturbant, nec ante in
oratorem corroborantur, quam multis perdomiti contumelias,
puerilem animum scholasticis deliciis languidum vero labore
durarunt". Id., X, praef.: "Sinite me ab istis iuvenilibus
studiis ad senectutem meam reverti. Fatebor vobis, iam res
taedio est... iam me pudet, tanquam diu non seriam rem agam".
Id., I, praef.: "Nunquam par fit imitator auctori. Haec natura
est rei; semper citra veritatem est similitudo. Deinde, ut
possitis aestimare quantum quotidie ingenia decrescant, et
nescio qua iniquitate naturae, eloquentia se retro tulerit:
quidquid romana facundia habet quod insolenti Graeciae aut
apponat aut praeferat, circa Ciceronem effloruit... In
deterius deinde quotidie data res est, sive luxu temporum:
nihil est enim tam mortiferum ingeniis quam luxuria, sive cum
praemium pulcherrimae rei cecidisset, translatum est omne
certamen ad turpia, multo honore quaestuque vigentia, sive
fato quodam, cuius maligna perpetuaque in omnibus rebus lex
est, ut ad summum perducta, rursus ad infimum velocius quidem
quam ascenderant, relabantur. Torpent ecce ingenia desidiosae
iuventutis nec in ullius honestae rei labore vigilatur...
Quis aequalium vestrorum, quid dicam satis ingeniosus, satis
studiosus, immo quis satis vir est?... Ite nunc, et in istis,
nisi in libidine, viris, quaerite oratoren". Comentaron entre
los nuestros á Séneca Juan Pérez (Petreius), en los _Scholia_,
al fin de sus _Progymnasmata_; H. Núñez, _Castigationes_,
Venecia, 1536; París, 1603; en la edición de Erasmo, 1537-1557;
Antonio Covarrubias y Antonio Agustín, de cuyos _Excerpta_
se valió Scotto en su edición de 1604; Francisco de Quevedo
tradujo y continuó dos de las _Suasorias_; Luis Vives imitó
las _Controversias_. Véanse, además, Nic. Antonio y Rodríguez
de Castro, en sus Bibliotecas, y los PP. Mohedanos. La mejor
edición A. Kiessling, Teubner, 1872; íd., _Neue Beiträge
zur Kritik des Rhetor Seneca_, Hamburgo, 1871; Max. Sander,
_Der Sprachgebrauch des Rhetors Ann. Seneca_, Waren, 1877;
Buschmann, _Characteristik der Griechischen Rhetoren beim
Rhetor Seneca_, Parchim, 1878; L. Friedlander, _De Senecae
controversiis in Gestis Romanorum adhibitis_, Regimonti, 1871;
Koerber, _Ueber den Rhetor Seneca und die römische Rhetorik
seiner Zeit_, Cassel, 1864; O. Gruppe, _Quaestiones Annaeanae_,
Stettin, 1873; O. Rebling, _Observat. crit. in Sen. patrem_,
Götting., 1868.
=39.= LUCIO JUNIO MODERATO COLUMELA, gaditano, contemporáneo de Séneca,
escribió en el imperio de Claudio 12 libros _De re rustica_, dirigidos
á P. Silvino. El libro décimo acerca de la horticultura lo compuso en
verso para completar lo que no tocó Virgilio en sus _Geórgicas_ (l. IV,
148). Muéstrase el autor muy aficionado á los menesteres del campo; el
estilo, llano, y el lenguaje, castizo, casi sin el mal gusto, grecismos
y voces poéticas de sus contemporáneos.
POMPONIO MELA, de la bahía de Algeciras, escribió en tiempo de Claudio
_De chorographia_ en tres libros, la primera y mejor descripción del
mundo antiguo que se escribió en latín y se ha conservado. Las fuentes
consultadas, excelentes, y de él tomaron los demás el plan bien
ordenado y substancioso, acaso demasiado conciso, con noticias de las
costumbres de las varias naciones. El estilo, algo retórico y apretado
en demasía, con la construcción y frases quebradas de la época de
Séneca.
MODERATO DE GADES, filósofo pitagórico del siglo I, declaró en 11
libros la doctrina pitagórica.
=40.= Colum., X, 185: "Mea quam generant Tartessi littore
Gades". Pertenecía á la tribu Galeria y á la legión VI ferrata,
que estaba en Siria, donde vivió muchos años. Su _patruus_ fué
"M. Columella, doctissimus et diligentissimus agricola" (II,
16, 4), "vir illustribus disciplinis eruditus ac diligentissimus
agricola Baeticae provinciae" (V, 5, 15), "acris vir ingenii
atque illustris agricola in municipium Gaditanum" (VII, 2, 4).
Ediciones en los _Scriptores rei rusticae_, Gesner y Schneider.
Véase Meyer, _Gesch. der Botanik_, II, págs. 58-67. Tradújole
Álvarez de Sotomayor.
Mela, II, 96: "Carteia... atque unde nos sumus _Tingentera_",
otros el "_Transducta_", de Tolomeo, sin duda Algeciras.
Cítanse en su obra más de 1.500 nombres geográficos. Edic. C.
H. Tzschucke, Lips., 1806, con comentario crítico y exegético;
G. Parthey, _Ad librorum mss. fidem edidit notisque criticis
instruxit_, Berlín, 1867. Comentáronle ó tradujéronle Tribaldo,
González de Salas, _el Brocense_ y Chacón. Acerca de Moderato
de Gades, véase Bonilla, _Hist. filos. esp._, t. I, pág. 172.
[Ilustración: LUCIO ANNEO SÉNECA (Berlín, Altes Museum).]
=41.= LUCIO ANEO SÉNECA (4 a. J. C.-65 d. J. C.), hijo de Séneca el
retórico, nació en Córdoba, estudió en Roma con los filósofos Atalo,
Sotion y Papirio Fabiano; fué hecho senador en tiempo de Calígula,
desterrado á Córcega (41) á poco de tomar Claudio las riendas del
Imperio; á instancias de Mesalina, volvió, ocho años después, á Roma
(49), llamado por Agripina, que le confió, con Burro, la educación
de su hijo Nerón, y le hizo nombrar pretor; más tarde, hecho cónsul
por Nerón (57), gobernó algún tiempo el Imperio; pero acusado (65),
aunque falsamente, de haber participado en la conjuración de Pisón,
fué forzado por Nerón á quitarse la vida, lo que hizo abriéndose las
venas en el baño. Fué Séneca el hombre de más valer de su época, el
más poderoso por algún tiempo, el mayor filósofo y uno de los más
sobresalientes escritores de Roma. Los de la conjuración contra Nerón
pretendían, sin saberlo Séneca, hacerle Emperador, lo cual, junto con
el ningún abuso que hizo de su poder y la serenidad y fortaleza con que
murió, prueban la virtud natural de aquel grande hombre.