En el número de _El Libro Popular_, correspondiente al 5 de Diciembre,
en un artículo titulado «El príncipe de los dramaturgos», referente
al autor francés M. Curel, escribe don Enrique Gómez Carrillo lo que
textualmente copio:
--¡Curel!--os oigo murmurar--¿quién es Curel?... En castellano
nunca hemos visto ninguna de sus obras.
Con su nombre no, efectivamente. Pero hay una comedia suya que fué
traducida por Benavente y que obtiene desde hace diez años el más
grande de los éxitos en España y en América. Me refiero al «Repas
du lion», que en nuestra lengua se titula «La comida de las fieras».
--Pero--vais, sin duda, á decirme con justa malicia--¿por qué esta
pieza figura como original entre las obras de Benavente?
--Sin duda por razones de empresa--os contestaré, repitiendo una
frase del mismo dramaturgo madrileño.
Una comedia que se da como traducida, no tiene nunca, para las
compañías, la misma importancia que una comedia nueva.
En todo caso, si el autor de «Los intereses creados», que es, ante
todo, un hombre de honor, se apropia la paternidad del «Repas
du lion», no por eso deja de entregarle los derechos que le
corresponden al verdadero autor. En las cuentas que la Sociedad
de Autores, de Madrid, manda cada trimestre á la Société des
Auteurs, de París, los productos de «La comida de las fieras»
figuran siempre en el haber de Curel. Entre gente del oficio esto
no es un secreto para nadie. El gran Joaquín Dicenta, que tan
admirablemente ha presidido el Sindicato de los comediógrafos
madrileños durante algunos años, da testimonio de que en cuanto los
«auteurs» parisinos reclamaron en nombre de uno de sus asociados la
paternidad de la obra castellana, Jacinto Benavente fué el primero
en reconocer que su «Comida de las fieras» no era, en efecto, sino
un arreglo del francés.
Cuando un escritor de seriedad y respetabilidad como don Enrique Gómez
Carrillo asienta con tal aplomo semejantes afirmaciones, algo debe
haber de verdad en ellas. Veamos. ¿Será verdad que _La comida de las
fieras_ no es sino traducción ó arreglo de la obra de Curel _Le repas
du lion_? Por unas cinco ó seis pesetas que costarán los ejemplares de
las dos obras puede cualquiera salir de dudas. Ni por el asunto, ni
por la idea, ni por los personajes, hay el menor parecido entre una y
otra. Hasta la aparente similitud del título es una gran diferencia.
_Le repas du lion_--basta haber leído las fábulas--es, como todos
saben, la parte del león. _La comida de las fieras_ es... el domador,
según mi obra, basada, como recuerdan cuantos la han visto ó leído,
en escenas muy madrileñas y de actualidad cuando la obra se estrenó.
Pasemos.
¿Será verdad que don Joaquín Dicenta, como presidente de la Sociedad
de Autores Españoles, aseguró á don Enrique Gómez Carrillo que los
derechos de _La comida de las fieras_ eran enviados á la Sociedad de
Autores Franceses?
Don Joaquín Dicenta tiene la palabra; entre tanto, don Miguel Ramos
Carrión, actual presidente de la Sociedad, me escribe la siguiente
carta:
Mi querido amigo: La Sociedad de Autores Españoles no envía ni ha
enviado nunca á la de Autores Franceses parte, grande ni pequeña,
de los derechos de representación correspondientes á las obras de
usted, porque, para hacerlo, no hay ninguna orden.
Claro es que á usted le consta; pero, por complacerle en lo que
desea, así lo declaro oficialmente.
Sirva, pues, para quien, sin fundamento, afirma lo contrario.
Siempre de usted compañero y padrino literario,