dando una idea sumarísima de la constitucion que se exijia de Cárlos
IV, cuyo proyecto de letra del general Belgrano, autorizado con las
firmas autógrafas de éste, de Rivadavia y de Sarratea, tenemos en
nuestro poder. Constaba de siete títulos ó secciones, todas ellas muy
breves, en este órden: _Del Reino_, establecia el nuevo _Reino Unido de
la Plata, Perú y Chile_, designaba el monarca, el escudo de armas, y el
órden de sucesion. _Del Rey_; fijaba su inviolabilidad y prerrogativas.
_De la Nobleza_; establecia sus grados, sus prerrogativas: le daba
parte en la formacion de las leyes, sus miembros podian ser diputados
de los pueblos; y no podian ser esceptuados de los cargos y servicios
al Estado. Todo individuo, sin escepcion, podia optar á la nobleza.
_Del Cuerpo Lejislativo_: el Rey y dos Salas, una de la nobleza, otra
de los diputados: sus atribuciones, las que tienen en las mas liberales
monarquias constitucionales; en el Brasil, por ejemplo _El Ministerio_:
establecia su responsabilidad, sus funciones, el modo de juzgar los
ministros. Ninguna órden del Rey, sin la firma de uno de ellos, tenia
valor alguno. _Del Poder Judicial_:--Sancionaba su independencia,
garantias y responsabilidad. Establecia el juicio por jurados.--_Del
comun de la Nacion_: decia literalmente.
"A mas del reparto proporcionado y uniforme de todos los cargos y
servicios del Estado, de la opcion de todos á la nobleza, empleos
y dignidades, y del comun concurso y sujecion á la ley, la nacion
gozará, con derecho de propiedad inalienable, la libertad de cultos
y de conciencia, la libertad de imprenta, la inviolabilidad de las
propiedades y seguridad individual, en los términos que clara y
distintamente acuerde el Poder Lejislativo."
¿Gozan hoy de estos bienes los pueblos arjentinos bajo la dictadura
personal de D. Juan M. Rosas? El escritor del _Chronicle_ la ha
clasificado, con verdad, como igual al gobierno del Autócrata de la
Rusia.
_Octubre 19 de 1847._
INDICE DE LO CONTENIDO EN ESTE TOMO.
PAJINA.
El Editor 5
Biografia del Dr. Varela 9
_Escritos del Dr. Varela._
Observaciones contra el proyecto de ley sobre
la moneda de cobre --1830 28
Informe de la Comision Clasificadora del Certámen
Poético de Mayo --1841 70
_Artículos del Comercio del Plata._
Congreso Americano --1845 82
I. Octubre --1845 82
II. 87
Rosas y las fronteras de Buenos Aires. -- " 93
Frutos y Comercio del Rio de la Plata. -- " 98
El Coronel Olavarria. -- " 102
Errores curiosos -- " 112
Juicio sobre el gobierno de Rosas -- " 119
Navegac. de los rios interiores. 124
I. Enero --1846 124
II. " -- " 132
III. Marzo-- " 137
IV. Junio-- " 144
V. " -- " 140
VI. Agosto-- " 153
VII. Octubre-- " 160
VIII. Agosto--1847 178
IX. Octubre-- " 188
X. " -- " 196
XI. " -- " 203
XII. " -- " 207
Rosas y el principio relijioso Marzo--1846 221
Ajentes Extranjeros en Buenos Aires--
Regularizacion de la guerra -- " 227
El Peregrino--Canto XII por D. José Mármol Agosto--1846 232
Confederacion Arjentina. I 245
I. Noviembre--1846 245
II. " -- " 264
Orijen de los males y desgracias de las
Repúblicas del Plata (_Refutacion del
escrito publicado con este título_) -- " 272
Apuntes para la historia futura de la
Independencia de la América Española -- " 297
* * * * *
Crónica de la Biblioteca 311
Bibliografia (artículo de D. Marcos Sastre) 313
Rectificaciones 318
CRONICA DE LA BIBLIOTECA[23]
Para evitar la monotonía, vamos hoy _á darle otro jiro_, como diria uno
de nuestros amiguitos. Suprimiremos los artículos apolojéticos y las
listas de suscriptores, poniéndo únicamente la de las obras publicadas,
como simple aviso que conviene reproducir para facilitar la venta.
[23] Empieza en la páj. 311.
Perdonen nuestros nuevos suscriptores: sus nombres irán en otro tomo.
Hay quien se irrita y nos acusa de _defraudar_ pliegos por esta sola
circunstancia. Ignoramos si es de envidia ó de caridad; pero plácenos
humillarnos ante su fallo soberano para que luego sea mayor el gustazo
que reciba.... al leer de golpe triplicadas las listas que tanto le
encocoran. Oros son triunfos!
OBRAS PUBLICADAS EN LA BIBLIOTECA.
ESTUDIOS HISTÓRICO-POLÍTICOS SOBES EL RIO DE LA PLATA; por el Dr. D.
Alejandro Magariños Cervantes, 1 t.--HORAS DE MELANCOLÍA; (poesias del
mismo autor) 1 t.--NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA; Novela orijinal
del mismo autor, 1 t.--ESTHER--LA FAMILIA SCONER; Novelas del Dr.
D. Miguel Cané, 1 t.--EL TEMPE ARJENTINO; Cuadros é impresiones del
Paraná, por D. Marcos Sastre, 1 t.--PENSAMIENTOS, MAXIMAS, SENTENCIAS,
Juicios, &a. de escritores, oradores y hombres de Estado de la
República Arjentina, con notas y biografias, por el Dr. D. Juan Maria
Gutierrez.--ESCRITOS POLÍTICOS, ECONÓMICOS Y LITERARIOS del Dr. D.
Florencio Varela, Precedidos de su biografía, por D. Luis L. Dominguez.
De estas obras el primero, tercero y quinto tomo se han agotado
completamente. Los otros cuatro se venden en los puntos designados para
la suscripcion.
* * * * *
Tiempo hace que deseamos publicar unido á la Biblioteca un _Boletin
bibliográfico_, que podria ser muy útil para nuestros lectores, para
los autores de las obras que se publiquen en el Rio de la Plata, y
para los libreros que reciben frecuentes remesas de Europa. Aun en las
grandes capitales son contados los que se toman la molestia de leer los
avisos de los periódicos ó de pasarse por las librerias á informarse
de las novedades literarias llegadas en cada paquete. ¿Qué será en los
pueblos pequeños y lejanos donde ni periódicos se leen?
Circunstancias ajenas á nuestra voluntad nos han hecho aplazar esta
y otras importantes mejoras. Trataremos sin embargo de llenar ese
vacio, haciendo que personas autorizadas y competentes nos favorezcan
de vez en cuando con algunos artículos encaminados, como el que hoy
publicamos, á dar á conocer las producciones que vén la luz entre
nosotros y que por razones fáciles de comprender, son las que ménos
proteccion alcanzan.
Aprovechamos con gusto esta ocasion para decir á los suscriptores de la
Biblioteca que deseen suscribirse á algunas de las obras y diarios que
se publican en Buenos Aires, Montevideo y la Confederacion Arjentina,
se dirijan á nuestros respectivos corresponsales, á quienes rogamos
y les agradeceremos tengan la bondad de aceptar, siempre que les sea
posible, y trasmitirnos los pedidos que se les hagan; quedando nosotros
obligados, aunque se trate de periódicos que nos son hostiles como el
_Museo Literario_ por ejemplo, á ver ó escribir á los editores para los
envios ó remesas correspondientes.
Es cuanto podemos hacer por ahora; y ojalá nos fuera dado poder ser
útiles de este modo, tanto á los que nos han tendido generosamente su
mano amiga, como á los que en vez de ayudarnos, como dignos compañeros
de una misma causa, se complacen en crearnos nuevos obstáculos y
enemistades.
He aquí el artículo de que hablamos mas arriba, y que pertenece á la
conocida y simpática pluma del autor del _Tempe Arjentino_.
BIBLIOGRAFIA.
"La civilizacion es la economía de la fuerza; la ciencia nos dá
á conocer los medios mas sencillos para conseguir con la menor
fuerza posible el mayor efecto, y utilizar los medios para obtener
un máximum de fuerza. Toda manifestacion y disipacion inútiles de
fuerzas, ora en la agricultura, ora en la industria, ora en la
ciencia, ora por fin en el estado, es un rasgo característico del
estado salvaje y de la falta de civilizacion."
LIEBIG.
No hay mas remedio: LA CIENCIA; _y la educacion para los niños y
la instrucion para los adultos_, con medios de adquirirla, sino
queremos ver, en breves años, nuestra nacionalidad perdida, nuestras
industrias absorbidas, nuestra raza anonadada, por esa actividad,
por esa superioridad industrial y cientifica que se desenvuelve en
el mundo, que penetra entre nosotros y todo lo invade sin que se
aperciba de ello nuestra confiada ignorancia, y que concluirá por
ofrecer, mas tarde ó mas temprano, _á nuestra vista_ (segun la sublime
imágen de Tocqueville) _á los estraños sentados, en lugar de nuestros
hijos, sobre la herencia de nuestros padres_: imágen de lo que es
ya una realidad en el Canadá y la Luisiana con la raza francesa, en
el Nuevo Méjico con la española, y que se ha realizado ó realizará
donde quiera que militen iguales circunstancias; donde quiera que con
los prodigiosos medios de producir que dá la ciencia, se ponga en
contacto un pueblo con otro que los desconoce ó los desdeña. ¿Quien de
nosotros por orgulloso que sea, sino lo ciega la ignorancia, negará que
nos hallamos en un grado muy inferior de cultura, de industria y de
ciencia, al de otros pueblos de Europa y América?
En los dos primeros elementos del bienestar y la vida nacional--la
EDUCACION y la AGRICULTURA, los pueblos sud-americanos se hallan
en las condiciones, sino del estado enteramente salvaje, del _de
falta de civilizacion_, segun el aforismo de Liebig, que es de una
verdad palmaria, y de una aplicacion aterrante para estos paises.
¿Qué mayor disipacion de fuerzas, por ejemplo, que los caudales que
se invierten en el Estado de Buenos Aires para la enseñanza de la
niñez con los resultados tan mezquinos y deficientes constatados por
los documentos oficiales? ¿Qué mayor disipacion de fuerzas que los
sacrificios que hace el pueblo entero comiendo el pan á doble precio
de su valor para protejer una labranza que no merece el nombre de
tal, y á unos labradores á quienes la ignorancia tiene sumidos en
la miseria sin esperanzas? Los premios y las protecciones aduaneras
jamas han producido ni producirán otro efecto que sacrificar con
contribuciones mas ó ménos indirectas á la gran mayoria de la poblacion
para que el resto vejete en el atraso y la miseria, sino se asienta la
base de la instruccion de la enseñanza agricola. En vano un ilustre
educacionista apelará á los esfuerzos individuales del vecindario para
llenar el desconsolante vacio de la educacion popular, esa espantosa
sima hácia donde va deslizándose visiblemente nuestra raza; en vano,
porque la misma falta de ilustracion general hace que ese pueblo á
quien apostrofa no vea el precipicio ni crea en él; hace que carezca
del espíritu de asociacion de sociabilidad, de mancomunidad, que
caracteriza al pueblo de los Estados-Unidos, cuyas instituciones se
quieren remedar. Buscar el apoyo directo de la ignorancia para producir
la ciencia, es caer en un círculo vicioso; es reproducir los inútiles
esfuerzos de Sisifo para subir la piedra á la montaña. Una exitacion
facticia, momentánea, debida á la persuasiva del Sr. Sarmiento, la hará
trepar hasta cierta altura; mas, pronto verá con dolor que vuelve á
rodar hasta la falda de donde partió: le falta el punto de apoyo de la
ilustracion.
Ademas de qué, es un absurdo pretender fomentar una agricultura sin
agricultores, y plantear la educacion popular sin maestros: es edificar
sin cimiento, ó mas bien en el aire. La agricultura es una ciencia,
cada uno de sus numerosos ramos es un arte mas ó ménos complicado,
fundado en los principios de la ciencia, luego no puede crearse ni
progresar sino por medio de la instruccion cientifica. La educacion
pública tambien es una ciencia, es una profesion cientifica que no
puede ser desempeñada sino por maestros preparados, con estudios
especiales. Estas son verdades evidentes que solo en estos paises
parecen que se ignoran, pues no _hay nacion ninguna_ de las que se
llaman civilizadas (con escepcion de los Estados Sud-Americanos) en
que no se hayan establecido escuelas públicas de Agricultura y de
Pedagogia, estas últimas con el nombre de Escuelas Normales ó de Metodo.
¡Singular anomalia, incoherencia y confusion de ideas, que patentizan
como todavia marchamos á ciegas en la carrera de la civilizacion!
Todas nuestras repúblicas tienen universidades y cátedras para formar
profesores de Medicina y Jurisprudencia, y no tienen (con escepcion de
Chile) una escuela para formar profesores de enseñanza primaria, ni de
agricultura, ni aun una simple escuela elemental para esta industria,
principal fuente de produccion y moralidad en estos paises. Puede
suplir la falta de esa enseñanza, y aun deberia siempre acompañarla
la publicacion de los libros que difundiesen no solo las nociones
indispensables, sino todos los descubrimientos y progresos que dia por
dia perfeccionan las artes, los métodos y los procedimientos especiales
para conseguir _con la menor fuerza posible el mayor efecto_.
Pero ¿con que proteccion cuentan los autores ó traductores que se
propongan hacernos ese gran beneficio? Si se ocupan de la Pedagogia,
(ciencia desconocida entre nosotros) de los métodos de enseñanza,
de los sistemas de educacion mas adaptables á nuestro modo de ser,
¿contarán con la proteccion de los maestros ó directores de enseñanza
primaria, que ni idea tienen de la delicada y árdua profesion que
ejercen, ni creen que sea necesario consultar libros para dirigir
una escuela? Si tratan de agricultura ¿lo comprarán nuestros pobres
labradores que ni aun sospechan que pueda haber cosa mejor que el arado
primitivo y el azada tradicional para obtener buenas cosechas?
Siempre la ignorancia. He aquí el escollo en que viene á fracasar todo
esfuerzo, toda tentativa de mejora siempre que busque la cooperacion
directa ó inmediata del pueblo sin ilustracion. He aquí el escollo
en que habrán de perderse dos publicaciones de la mayor importancia
para nuestra naciente Agricultura que han empezado á ver la luz, una
en Montevideo, y otra en Buenos Aires, si los gobiernos no ocurren
como deben á prestarles su apoyo generoso. _Generoso_ es decir,
munifico para que sus autores, ambos hijos del pais, ambos instruidos
y prácticos en las materias de que tratan, reciban el galardon debido
á su trabajo, y para que haciéndose ediciones numerosas de sus obras,
puedan obtenerse á ínfimo precio y propagarse su importante doctrina
por toda la estension de estas Repúblicas.
MANUAL PRÁCTICO DEL AGRICULTOR AMERICANO, POR D. ANTONIO T. CARAVIA, se
intitula la primera.
TRATADO DEL GANADO LANAR POR D. DANIEL PEREZ MENDOZA, es el título de
la segunda.
Ambas se están publicando por entregas, aunque con la lentitud
proveniente de las causas que acabamos de indicar; pero han salido
ya suficiente número de páginas para juzgar del mérito é importancia
de las producciones con que se han presentado los señores Mendoza y
Caravia á enriquecer nuestra literatura y dar un poderoso impulso á las
industrias, que á la vez de ser las mas proficuas y necesarias en estos
paises, son las mas atrasadas.
Bien quisiéramos entrar en el análisis de las dos obras que
recomendamos al público, y sobre todo, á los Gobiernos que son los que
mas pronto y eficazmente pueden popularizarlas; empero los límites de
esta seccion de la _Biblioteca Americana_ nos obligan á ceñirnos á la
espresion de nuestro humilde voto de aprobacion y aplauso. Ocho años
de dedicacion en nuestros campos á la cria de ovejas y refinamiento
de sus lanas con la observacion y el estudio necesario para obtener
como lo logramos, los mejores resultados; la publicacion de uno de los
mejores tratados de Alemania sobre el ramo; y nuestra predileccion por
la agricultura en general que ha hecho de esta importante y deliciosa
ciencia el estudio de toda nuestra vida, y la consiguiente lectura
de los agrónomos mas acreditados, como creemos haberlo demostrado en
alguna de nuestras publicaciones; esperamos darán algun peso al juicio
que formamos de los útiles trabajos de los Señores Caravia y Mendoza.
En lo que ha salido ya á luz se deja ver que los autores, ademas de su
propia esperiencia, han bebido en las mejores fuentes, aprovechandose
de las mejores doctrinas, y de los progresos mas recientes de la
ciencia. Nos permitimos únicamente recomendarles porque todavia es
tiempo, que no desdeñen la pureza y correccion del lenguaje. Las
faltas de propiedad en el uso de las voces y en la construccion de las
frases que se notan de vez en cuando, no solo podrian privar á sus
libros de la importante aceptacion de los hombres de letras, sino que
perjudicarian notablemente á la claridad, que es uno de los dotes mas
necesarios en las obras didácticas ó de enseñanza popular.
Apesar de esos pequeños lunares (que confiamos desaparecerán en las
siguientes entregas, si sus autores quieren tomarse la molestia de
revisar con detenimiento los manuscritos y las pruebas) el _Manual
práctico del agricultor americano_, y el _Tratado del ganado lanar_,
serán unos guias tan seguros como indispensables para nuestros
agricultores y criadores de ovejas.
MARCOS SASTRE.
RECTIFICACIONES,
O VARIACIONES SOBRE UN TEMA DADO.[24]
Al son que te toquen, baila--_Requiescat._
Un nuevo campeon ha salido á la palestra, dejando muy atrás (en
pretensiones _y vis comica_) á sus predecesores. No le nombraremos á él
ni á su periódico.... de puro miedo. El adalid es terrible, y tememos,
si provocamos sus iras, que se desplome el cielo y nos aplaste.
[24] Vease en el número 10 del _Museo Literario_ un artículo de D.
Cárlos Paz, titulado "Biblioteca Americana."
Cuantas risueñas ideas nos rebullen y brincan en la cabeza! pero
resistiremos á la tentacion.... en todo el año de gracia de 1859.
En este picaro mundo dado á la risa y á la burla mas de lo que seria
conviniente; en este valle de lágrimas y carcajadas en que todo
se vuelve antinomias y sarcasmos como diria Proudhon, misterios y
contrasentidos inesplicables, al estremo que algunos han creido que no
es obra de Dios sino del diablo;[25] nada divierte tanto á los que han
encanecido sobre los libros como la facilidad con que resuelven de una
plumada las mas árduas cuestiones los que recien empiezan á deletrear
las primeras páginas.
[25] Para que ciertos lectores no se asusten, les advertiremos que
varios filósofos con no escaso talento y erudicion han sostenido
la tesis de la imposibilidad absoluta de que el ser que existe
por si mismo y comprende y abarca todas las perfecciones, sea el
creador de la materia &a.
Así se esplica como y porqué un sábio de diez y ocho años que quiere
echarla de dómine, por mas felices que sean las disposiciones con que
le haya dotado la naturaleza, provoca generalmente la hilaridad lo
mismo de sus iguales que de los que le aventajan en edad y ciencia.
Esta regla general no sufre escepciones ni aun cuando se trata de
genios, que solo despues de demostrar su superioridad obligan á
todos, de grado ó por fuerza, á inclinar la cerviz ante su poderosa
inteligencia.
Media un abismo entre la maledicencia y la crítica, y si el que
pretende ejercer esta última, cambia los frenos por incapacidad ó
inocencia, si grita mas fuerte á medida que se le llama al órden,
empeñándose en justificar la alta idea que se ha formado de si
mismo; si prevenido á tiempo, no se detiene en esa pendiente fatal
que arrastra á los que se dejan dominar por una vanidad desmedida á
rebelarse contra todo lo que los molesta, á saltar por encima de
las conveniencias sociales, á mirar con menosprecio y odio á sus
semejantes, á no retroceder por vengarse ni ante la difamacion ni
la calumnia, hay mil probabilidades contra una para asegurar que la
enfermedad es gravisima, que necesita remedios heroicos, y que si la
providencia no realiza algun milagro en favor del que la padece, se
malogrará irremisiblemente.
El ensimismamiento, aunque esté fundado en grandes cualidades
personales, ocasiona un vértigo que si no es la demencia, se le parece
mucho; y una triste esperiencia ha enseñado á los médicos mas humanos,
que no es con razones ni con blandas palabras como se logrará convencer
de su pequeñez y desvario al mono-maniaco que se crée superior á cuanto
le rodea.
Arrastrados por el encadenamiento de las ideas, olvidamos que en justa
espiacion de nuestros pecados literarios, nos hemos impuesto el duro
sacrificio por ahora y _en mucho tiempo_, de limitarnos á rectificar
las falsedades que se lanzan á la circulacion en letras de molde con el
único objeto de desacreditar nuestra publicacion.
Sentimos de véras que este nuevo y sapientisimo crítico, que nada
encuentra bueno, sin duda por las grandes cosas que él ha hecho, no nos
haya dirijido antes la palabra. Así nos habria proporcionado _en tiempo
hábil_ el doble placer de patentizarle, reconociendo humildemente
nuestras faltas, todo lo que hay de jocoso en sus ataques, aun
admitiendolos como hijos de la mejor buena fé, cosa imposible, por que
están revelando al ménos avisado los móviles poco generosos que guian
la pluma del autor. Conocemos el jueguito _óte-toi que je m'y mette_ de
los que quieren heredar en vida á los que no han muerto aun, y no nos
alucinan las protestas á lo Tartufo.
Desgraciadamente ya pasó el carnaval, y ahora ni aun con huevos de
cera seria permitido divertirse, cuanto mas con vejiga y bombas; pero
paciencia que hay mas dias que longanizas, y arrieros somos y en el
mundo andamos.
Ahora rectifiquemos solamente; no para él de cuyas sátiras ó elogios
"_Ni el dulce llena ni el veneno mata_:"
sino para algunos de nuestros lectores que podrian dejarse embaucar por
el tono dogmático y majistral, la altisonante fraseologia y las erradas
aseveraciones, forjadas á sabiendas con el poco cristiano intento de
hacernos todo el mal posible.
No se comprende, en efecto, como todo un crítico ignora que una
biblioteca no es ni puede ser un repertorio de obras maestras. La
etimologia se lo está diciendo: biblioteca, se compone de dos palabras
griegas _biblion_, libro, y _theke_, depósito ó coleccion. Segun las
reglas que asienta el moderno Aristóteles, el millón y medio de libros,
manuscritos y folletos que encierra la Biblioteca Nacional de Paris
serian todos obras de primer órden. Vaya el erudito de nuevo cuño á
la de Buenos Aires no mas, lea media hora el catálogo, pregunte á los
que allí están y que saben mas que él,[26] y se convencerá que por cada
libro _que cumple con las buenas exijencias literarias_, hay centenares
que no pasan de muy medianos, y que sin embargo son utilisimos por
que han servido, sirven y servirán de materiales para componer otros
mejores En todas las artes y ciencias los individuos y pueblos no
avanzan un paso sin utilizar el legado de las generaciones que les han
precedido.
[26] Se me olvidaba que en una ocasion me dijo muy formalmente,
entre otros despropósitos que Mármol no era poeta, sino un
versificador afluente (_ú onamatopeyo_ que viene á ser lo mismo en
la endiablada logomaquia de nuestro profesor,) pero aun recusado
el Sr. Mármol, encontrará allí á D. Dardo Rocha que puede darle
torre, caballo, arfil y reina, y ganarle la partida muy descansado.
Las obras maestras del ingenio humano desde los tiempos mas remotos,
dice Broughan, son tan escasas que podrian á lo sumo colocarse todas
en un armario de dos varas de alto y una de ancho.
Queda, pues, demostrado que el erudito á la violeta, no sabe lo que
dice desde que se abroga el alto majisterio de la crítica sin conocer
siquiera la etimologia de las palabras.
Deducese igualmente que en vez de herirnos como pretende, nos pone una
corona, cuando asegura dogmáticamente que de las seis obras publicadas
en la Biblioteca Americana, _solo dos cumplen con las buenas exijencias
literarias_. Y todavia le parece poco! Pues á nosotros nos parece
tanto, que por este solo rasgo colegimos que el profundo Aristarco
está aun por comprender todo el alcance de este su fallo soberano,
y deducimos logicamente (como demostraremos algun dia _usque ad
satietatem_) que aunque presuma de erudito y cite á rozo y bellozo el
primer libraco ó manual de literatura que le caiga á la mano, no solo
ignora el valor de las palabras, sino hasta los principios elementales
del arte y las reglas mas triviales de la crítica.
Ay! es nada lo del ojo! que mas quisiera el que traza estas líneas,
como todo editor, que en cada seis libros que publicára, hubiese dos
_que llenasen las buenas exijencias literarias_!
Llamamos á nuestra publicacion _coleccion escojida_, por qué en la
imposibilidad de publicar todo lo que ha escrito cada autor, dejamos á
su albedrio escojer lo que cada uno considere mas digno de ofrecerse al
público _como muestra_ de su capacidad; y nos reservamos el derecho de
_entresacar_ oportunamente de las obras y documentos antiguos, los que
juzguemos de mas interés é importancia. Se comprende que para llenar
medianamente esta segunda parte de nuestro compromiso, necesitamos
publicar volúmenes de otro tamaño y con otro tipo &a.