¿TRADICIÓN MADRILEÑA Ó ILOCANA?
Esta pregunta me dirigí, cuando con gran extrañeza mía encontré una
tradición titulada La calle de la cabeza en el Folk-Lore de Madrid,
escrita por D. Eugenio de Olavarria y Huarte, como el muy ilustrado
autor del trabajo literario titulado «El médico de su honra, ó
¿Tradición filipina ó drama de Calderon?» se preguntara cuando observó
que un drama escrito en España desenvolvía un asunto muy parecido á
la desgracia de D. Alonso Fajardo, que tuvo lugar en Manila durante
su gobierno.
La tradición escrita por Olavarria semeja mucho á una conseja ilocana.
Cuéntase se que un asesino había logrado en un principio
ocultar su crimen, sepultando clandestinamente el cadáver de su
víctima. Habían trascurrido muchos años sin que el homicidio ni
su autor se descubriesen, cuando un desconocido que pasaba frente
al tribunal ó casa-gobierno de Bantay, pueblo muy cercano á Vigan,
llamó la atención de los agentes de policía, puesto que el incógnito
llevaba en sus manos nada menos que una cabeza humana recien-cortada,
al parecer de su tronco.
¡Cuáles serían la confusión y el terror del asesino, cuando advirtiera
entonces que la carne de vaca, que acababa de comprar en la carnicería
de Vigan, se había convertido milagrosamente en la cabeza de su
antigua víctima, demostrando que no hay crimen que se pueda ocultar.