VERSIÓN DE LA ANTERIOR.

Siempre, todas las noches, estoy soñando en tu hermosura, y en mis

sueños me figuro quejarme dolorido ante tí; quéjome de los tormentos y

pesares que sufro por tí.--Nenang, escucha lo mucho que padezco y lloro

amargamente, y porque no soy digno de tí, voy de una vez á poner fin

á mis penas.--Sí, hermosura; ya que no espero si no tu cruel desaire,

prefiero recibir la muerte, con tal que sea de tus manos.--Mi vida

depende de tí; si es tu voluntad, mi respiración cesará; calma ya el

dolor de mi corazón quejoso y permite ya que encuentre alivio en tus

encantos.--Escucha mis amargos ayes, que aunque yo me muera, mi amor

no te abandonará con sus quejas, aún estando ya tu en la tumba.--Mi

cadáver hará oir sus llantos atronadores y dirá el hombre que me

escuche: ¡pobre es su suerte, porque fué desdeñado!

El Folk-lore Filipino (Tomo I) · 第 139 / 232 题