VIII

Por fin, al comenzar el sexto año de separación, Valeria estuvo enferma,

y entonces, aterrada ante la idea de morir, sintió doblegarse su

entereza. Apenas convaleciente, corrió a la aldea. Su viaje le pareció

un tormento, más largo que el de los cinco años transcurridos. ¿Vivirían

los dos niños? ¿Cómo los encontraría? ¿Cuál sería su índole? ¿Cuál

mostraría mejores sentimientos? ¿Cuál la querría más? De fijo el suyo...

Pero ¿cómo le conocería?

¡Sacrificio inútil, batalla estéril contra la flaca condición humana!

Aún no habían llegado aquellos seres a la edad en que se revelan el

corazón y la inteligencia, y ya instintivamente ambicionaba que su hijo

fuese superior al hermano pegadizo.

* * * * *

Le parecía que el coche no iba bastante aprisa, que los árboles de las

laderas del camino eran siempre los mismos, que huía a lo lejos el

horizonte prolongando la separación..., hasta que al volver un recodo

próximo a la aldea, descubrió dos niños vestidos con relativo esmero.

Estaban jugando bajo un gigantesco grupo de castaños, saltando sobre un

espeso tapiz de musgo aterciopelado, donde el sol y las sombras del

ramaje formaban maravillosos arabescos.

Al llegar el carruaje cerca de aquel sitio, mandó parar, bajó, y

acercándose a los niños y conociéndolos, porque a su lado estaba la

mujer del colono, los envolvió en una mirada indefinible. Clavó en ellos

los ojos, quiso dirigirse primero a uno y luego a otro, vaciló,

llenarónsele las mejillas de lágrimas, y por último, extendiendo

abiertos los brazos, cogió a los dos al mismo tiempo, les atrajo contra

su pecho..., los apartó, tornó a mirarlos, y enloquecida de dudas y

alegrías, apretándoles de nuevo contra sí, abarcando juntas las cabezas,

se las cubrió de besos y caricias, mientras la aldeana, que la reconoció

en seguida, gritaba con su dulce acento gallego:--«Juan, está

quieto;--Pedro non te vayas.»

La mujer de alma grande tenía logrado su propósito. No sabía cuál era el

que había parido.

Tres mujeres: La recompensa, Prueba de un alma, Amores románticos · 第 16 / 19 题