[Dapitan, 10 Nbre. 1893]
Excmo. Sr. D. Ramón Blanco y Erenas.
Mi respetable general: Me había propuesto ser siempre muy lacónico y
molestarle lo menos posible con mi correspondencia; pero parece que
los acontecimientos se suceden para no permitirlo.
El día 4, me llamó la atención un individuo que calándose mucho el
sombrero y al parecer procurando esquivar ser visto, atravesaba,
al oscurecer, los barracones de palay, en dirección á la playa y
los terrenos de Rizal. La forma en que pasaba, por terrenos casi
intransitables, la hora y la dirección, me hicieron sospechar algo,
que en aquel momento no pude precisar, pero que al fin parecía
extraordinario. Y en esta confianza salí á su encuentro, por dirección
opuesta; pero, sea que antes que yo atravesase el río que separa
los terrenos de Rizal, ó fuese que retrocediese antes ó tomase otra
dirección, no pude encontrarle y me retiré á la Comandancia, pensando
en el hecho que me había llamado la atención.
No habían transcurrido dos horas, cuando Rizal se me presentó
diciéndome (éstas son sus palabras): «Siento tener que delatar, pero á
ello me obliga: mis ideas de siempre, que nunca fueron separatistas,
como bajo mi palabra de honor aseguré al Señor general Despujol,
por una parte; por otra, la ancianidad y tranquilidad de mi madre,
hoy á mi lado, en donde todo lo he empleado en pro de mayores
comodidades á su edad y distracción, y á la de mi joven hermana; y
por último, la obligación en que como caballero estoy de corresponder
á la generosidad de las Autoridades que respetan el cierre de la
correspondencia. Siento delatar, y que acaso con ello perjudique á
alguno que aún me crea tonto y crédulo para exponer á toda mí familia
á contrariedades. Pero no tengo más remedio que participarle que
ayer por la noche se me ha presentado un individuo con el nombre
de Pablo Mercado, que dice ser pariente mío, manifestándome venir
comisionado de Manila para enterarse de mi situación y necesidades,
ofreciéndome hacer llegar cuantos escritos y correspondencia fuese
necesario á mis planes, aunque lo ahorcaran, presentándome un retrato
mío y unos botones con las iniciales P. M. Señor Comandante: digo á
Vd. el hecho; Vd. proceda como le parezca, y si hay quien de mí se
ocupa en este sentido, que cada cual responda de sus actos. Tengo
bastante con la situación á que me ha conducido sólo la infamia de
los que tienen engañados completamente á las Autoridades y al Estado.»
Al llegar aquí le despedí, y acompañado del Gobernadorcillo, procedí
á la prisión del tal Pablo Mercado, encontrando al interesado el
retrato de referencia, y una cédula con el nombre de Florencio
Nanaman, con cuyo documento, orden de incomunicación y de proceder
á las diligencias lo entregué al gobernadorcillo.
¡Pero cuál no habrá sido mi sorpresa al enterarme de las diligencias
hoy, y resultar en ellas lo que no era, ni remotamente posible esperar!
Sin tiempo ya para haberlas hecho reservadas, siquiera fuese para
evitar el desprestigio de una comunidad, caso de resultar cierto lo
que aparece, ó cuando menos, los comentarios á que los trámites han
de dar lugar, las remito á V. E. particularmente, creyendo que de este
modo sea más fácil á su respetable Autoridad resolver según convenga;
y huyendo por lo tanto del curso oficial, al que acaso no crea prudente
V. E. llevar declaraciones de tal trascendencia. No obstante, adjunto
el oficio que oficialmente puede hacer aparecer su remisión.
El procesado llegará á esa á disposición de V. E. preso y aún
incomunicado, á fin de evitar todo roce con la persona de Estanislao
Legazpi, y las de Mariano Ramírez y Eduardo Litonjúa, cuyas
declaraciones pueden dar toda la luz de que parece necesario el asunto.
Concluídas las diligencias, Rizal, se presenta pidiendo acta de lo
ocurrido, la que me ha parecido prudente negarle á pretexto de que,
incoada la causa, no podía hacerlo, haciendo de uso particular y
público lo que hasta ahora estaba en secreto sumarial. Indignado,
herido y molesto como está, con el procedimiento empleado con él,
un documento de esta clase, en sus manos, puede remover cenizas.
De V. E. como siempre atento S. S. y respetuoso
subordinado--Q. S. M. B.--Juan Sitges.--Dapitan 10 de Nobiembre
de 1893.
Tribunal de Dapitan | Diligencias practicadas | Contra | Pablo Mercado
| Juez: El Gobernadorcillo D. Anastasio Adriático.
[Sello al margen:] Comandancia P. M. de
Dapitan.--Núm. 573.--Gobernadorcillo de Dapitan.--Sírvase V. proceder
á las diligencias correspondientes á la aclaración del objeto de la
llegada á este pueblo del individuo Pablo Mercado, con cédula á nombre
de Florencio Nanaman, y á quien se le ha encontrado un retrato que
le acompaño, á fin de que figure en ellas, manteniendo incomunicado
al procesado hasta nueva orden.--Dapitan 6 de Noviembre de 1893.--
El Gobernador P. M.,--Juan Sitges.
Tribunal de Dapitan, á seis de Noviembre de mil ochocientos noventa
y tres.
Auto.--Por recibida la anterior orden del Señor Comandante Político
Militar de este Distrito con la persona de Pablo Mercado, un retrato y
una cédula personal, únanse éstos á continuación; póngase en clase de
detenido al citado individuo en el cuarto de detenidos de esta Casa
Tribunal; recíbasele indagatoria con arreglo á Ley y practíquense
todas cuantas diligencias fuesen necesarias. Así lo mando y firmo
con mis testigos de asistencia D. Mariano Hamoy y D. Tomás Galleposo,
que certificamos. (Siguen las firmas.)
En la misma fecha seis de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres,
se verificó la unión mandada, de que certificamos.
[La cédula, de 6.a clase, expedida en Cagayán (Misamis) á 18 de
Febrero de 1893,--Pueblo de Iligan. Año de 1893. D. Florencio Nanaman,
natural de Cagayán, provincia de Misamis, de 30 años de edad, de
estado solt.o y profesión labd.r, habita en el pueblo de Cagayán y
se halla empadronado en esta Admon. con al núm. 702.--El retrato,
tamaño «americana», lo es de un grupo de tres filipinos, uno de los
cuales lleva arriba y abajo, con tinta, la palabra Rizal.]
En Dapitan á seis de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres. El
gobernadorcillo actuante D. Anastasio Adriático asistido de nosotros
los testigos de asistencia, teniendo presente al que se llama Pablo
Mercado é interrogado por sus circunstancias personales, dijo tener
las que aparecían en la cédula que va unida á las presentes, y son:
Florencio Nanaman natural de Cagayán (Misamis) de treinta años de edad,
soltero, de oficio labrador, y se le examinó de la manera siguiente.
Preguntado: Con qué objeto había llegado á esta Cabecera, dijo:
Que había venido á desempeñar una comisión cerca del Señor Rizal.
Preguntado: Explique los conceptos de la Comisión, dijo: Que había
recibido instrucciones á fin de adquirir un retrato del Señor Rizal
para no equivocarse cuando hubiera ocasión de hablarle, recorrer los
pueblos del Distrito, llegar á Dapitan recogiendo en su tránsito
cuantos libros escritos por aquél encontrare, conocer al señor
Rizal y presentársele como amigo político y pariente, comisionado
por los suyos de Manila para enterarse de su situación y necesidades
y ofrecérsele para ayudarle en su propaganda hasta lograr arrancarle
cartas ó escritos en sentido separatista. Y que al efecto se le dejó un
retrato que, del Señor Rizal, le había facilitado Estanislao Legazpi,
vecino de la calle de Madrid, número 17 ó 37 (Manila) y un par de
botones con las iniciales P. M. correspondientes al nombre de Pablo
y al apellido Mercado del Señor Rizal para inspirarle más confianza
con su supuesto apellido. Que después de recorrer los pueblos donde no
tuvo más remedio que sustraer dos libros que encontró, llegó aquí el
día tres del actual, hospedándose en casa del Teniente Ramón, y que al
oscurecer salió por las afueras del pueblo, llegando á casa del Señor
Rizal, á quien trató de sacarle escritos y solo consiguió ser arrojado
por él; que entonces se retiró á su casa, en donde permaneció oculto
hasta la noche de ayer, en que el Señor Comandante Político-Militar
le redujo á prisión en persona, encontrando el retrato y la cédula
que está encima de la mesa.
Preguntado: Cuál es su verdadero nombre, dijo: que el de la cédula;
pero que tenía órdenes de presentarse con el de Pablo Mercado.
Preguntado: De quién recibió esas órdenes y conoce el objeto de ellas,
dijo: que en el mes de Mayo el Padre Recoleto de Cagayán le ordenó
hiciese el viaje en las condiciones declaradas; le entregó setenta
pesos para sus gastos y ropa decente con que debía presentarse al
Señor Rizal y los botones, y le dijo que caso de morir, pues se
encontraba enfermo, entregase cuanto sacase del Señor Rizal al
Procurador de Recoletos, que ya tenía orden de gratificarle con
largueza; que ignora el objeto que se proponía el Padre; que solo
le dijo al despedirle que fuera listo y que no tuviese cuidado, que
ellos lo podían todo y que lo sacarían adelante, si algo le ocurría,
y que en esta seguridad lo había hecho todo.
Preguntado: Si puede presentar documento ó testigo que le abonen,
dijo: que no; que el Padre no quiso darle más que dinero y palabras;
pero que en el Convento ó la Procuración debe existir las dos obras
que adquirió cuando empezó á cumplir sus órdenes.
Preguntado: Si tiene algo más que añadir ó quitar, dijo: que no;
que solo tenía el propósito de embarcar en el próximo correo para
Manila á dar cuenta al Procurador de recoletos, á quien conoce,
de su gestión. Y habiéndosele leído lo escrito, lo halló conforme,
ratificó su contenido y firmó conmigo, de que nosotros los testigos
damos fé. (Siguen las firmas.)
Tribunal de Dapitan, á seis de Noviembre de mil ochocientos noventa
y tres.
Auto.--Procedase al registro del equipaje de Florencio Nanaman,
poniéndose en depósito en este Tribunal el par de botones á que se
refiere en su anterior declaración: recíbase declaración al Señor
Doctor Don José Rizal y al Teniente Don Ramón Carreón. Así lo mandó
y firmó el Gobernadorcillo actuante, de que certificamos. (Siguen
las firmas.)
Dapitan seis de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres. El
Gobernadorcillo actuante con sus testigos de asistencia y estando
presente Florencio Nanaman, se procedió al registro de su equipaje,
que consiste en un envoltorio de ropa ordinaria de vestir, una camiseta
ya usada, con las iniciales en seda colorada de P. M., la que por
disposición de dicho Gobernadorcillo queda en poder de nosotros
los testigos de asistencia; por lo que y no habiéndose encontrado
otra cosa más, se dió por terminado el presente, después de haber
practicado las pesquisas legales; firmando con dicho Gobernadorcillo
el citado Florencio Nanaman, de que certificamos. (Siguen las firmas.)
Dapitan á seis de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres. El
Gobernadorcillo actuante D. Anastasio Adriático, asistido de nosotros
los testigos de asistencia; compareció Don José Rizal, Doctor en
Medicina y Cirugía, natural del pueblo de Calamba, transeúnte en
este pueblo, soltero, de treinta y dos años de edad, se le recibió
juramento que prestó en debida forma de decir verdad en cuanto supiere
y le fuere.
Preguntado: Si conoce ó noticias tiene de la llegada del individuo
que dice se llama Pablo Mercado; dijo: Que no.
Preguntado: Si en la noche del día tres ha tenido con dicho individuo
alguna conversación, y caso afirmativo, especifique la hora aproximada
en que había sido, y lo que le refirió acerca del objeto de su venida
y demás particulares, dijo: Que entre ocho y nueve de la noche del día
tres del actual, un individuo se presentó en su domicilio sin avisar á
nadie, y preguntado por el declarante qué deseaba, contestó que venía
á visitarle. Dijo asimismo que venía de Oroquieta por tierra y á pié,
descalzo, con dos objetos: uno de ellos el de visitar al declarante,
y otro que explicó con mucha vaguedad; mostró al declarante un retrato
en grupo, en que éste figuraba; hablóle de personas residentes en
Manila con las cuales pretendía poner al declarante en comunicación;
manifestó haber traído dos obras del declarante, pero que las había
dejado en Cagayán en poder de ciertas personas; pretendió haber
visto al declarante en Manila en compañía de personas con quienes el
declarante nunca había estado durante su permanencia en la Capital. Al
fin, como el declarante le diese á entender que debía marcharse,
ofreció entonces sus servicios para ser portador de la correspondencia
que el declarante no juzgase conveniente confiar al buzón; instó,
además, á que el declarante escribiese, especialmente á los Señores
D. Eduardo Litonjúa y D. Mariano Ramírez, con quienes el declarante
nunca se había carteado, y de los cuales sólo al último conoció,
por haber sido su compañero de Colegio. Después de ésto, se despidió;
mas como la noche era lluviosa, tuvo que volver y pedir al declarante
hospitalidad, la que le fué concedida hasta el día siguiente, en que
se le despertó para hacerle abandonar la casa.
Preguntado: Si tenía algo más que añadir ó quitar á lo declarado;
dijo: que no.
Y habiéndosele leído lo escrito, lo halla conforme, ratificó
su contenido y firmó con el Gobernadorcillo actuante, de que
certificamos. (Siguen las firmas.)
En Dapitan á siete de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres. El
Señor Gobernadorcillo actuante Don Anastasio Adriático, acompañado
de nosotros los testigos de asistencia, teniendo presente á D. Ramón
Carreón, se le recibió juramento, que prestó en debida forma, y
manifestó ser natural y vecino de este pueblo, casado, de cincuenta y
cinco años de edad, de profesión labrador y empadronado en la Cabecería
número 30 con el número 8; y fué examinado de la manera siguiente:
Preguntado: Si conoce ó noticias tiene de la llegada á esta cabecera
del individuo que se llamaba Pablo Mercado; dijo: que sí conoce al
citado Pablo Mercado.
Preguntado: Cómo y cuándo se hospedó en la casa del declarante
el referido individuo; dijo: Que en la noche día jueves ultimó se
presentó en su casa pidiendo hospitalidad el citado individuo, y por
ser conocido del declarante desde Cagayán de Misamis le fué concedida
su petición, como así había sido.
Preguntado: Si sabe ó conoce el objeto de la venida de aquél; dijo:
que no; y sí solo dijo que su intención era el de embarcarse en el
próximo correo.
Preguntado: Si había visto, ó noticias tuvo del retrato y cédula que
traía consigo el citado Pablo; dijo: que no.
Y habiéndosele leído lo escrito, lo halló conforme, ratificó
su contenido y firmó con el gobernadorcillo actuante, de que
certificamos. (Siguen las firmas.)
Tribunal de Dapitan, á siete de Noviembre de mil ochocientos noventa
y tres.
Auto.--Amplíese la declaración de Florencio Nanaman. Así lo mandó
y firmó el Gobernadorcillo actuante, de que certificamos. (Siguen
las firmas.)
En Dapitan, á siete de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres. El
gobernadorcillo actuante D. Anastasio Adriático, asistido de nosotros
los testigos de asistencia, teniendo presente á Florencio Nanaman,
cuyas circunstancias personales ya quedan escritas en su anterior
declaración, se le hizo saber la obligación que tiene de decir verdad
en cuanto supiese y fuere
Preguntado: En qué fecha salió de Cagayán de Misamis para esta
Cabecera, dijo: En la fecha veintisiete del pasado Octubre.
Preguntado: Por qué pueblos había pasado ó parado, dijo: Que de Cagayán
á Iligan hizo el viaje á pie, parando un día en el pueblo de Initao:
de Iligan á Oroquieta hizo el viaje por mar, yendo de pasajero en el
vapor «Serrantes», y de Oroquieta á esta Cabecera, á pie.
Preguntado: En qué pueblos obtuvo los dos libros que refiere en
su primera declaración, dijo: Que estando aún en Manila, adquirió
dos ejemplares de «El Filibusterismo» escrito por el Señor Rizal,
de Estanislao Legazpi.
Preguntado: En dónde se encuentran en la actualidad dichos libros,
dijo: Que en poder del Padre Recoleto de Cagayán, á quien los había
entregado.
Preguntado: Por el nombre y apellido del Padre de quien recibió
órdenes, dijo: Que se llama Padre Gerardo, é ignora su apellido.
Preguntado: Por el nombre y apellido del Padre Procurador, dijo:
Que se llama Padre Demetrio, é ignora asimismo su apellido.
Preguntado: Quiénes era ó eran sus compañeros en el viaje, dijo: Que
desde el barrio de la Conquista vino acompañado de un individuo cuyo
nombre era Basilio y de un alguacil; cuyo Basilio era su compañero
al ir á casa del Señor Rizal, pernoctando ambos allí á causa de una
lluvia que les alcanzó en su retirada.
Preguntado: Si se ratifica en la pregunta tercera de su primera
declaración acerca de su verdadero nombre, dijo: Que por equivocación y
por habérsele perdido su verdadera cédula, presentó al Señor Comandante
Político-Militar una cédula que no era la suya, y dijo que su verdadero
nombre era el que aparecía en ella; pero que en realidad su nombre
legítimo y propio era el de Pablo Mercado.
Preguntado: Dónde, cuándo y cómo conoció á D. Eduardo Litonjúa y
D. Mariano Ramírez, dijo: Que en una noche cuya fecha no recuerda,
se encontró en la Botica de la calle de Jaboneros, Binondo, con los
dos citados individuos, y en donde llegaron á conocerse, y de quienes
ningún encargo había recibido.
Preguntado: Si había estado preso ó procesado alguna vez. dijo:
que preso, nunca, y sí procesado por lesiones.
Y habiéndosele leído lo escrito, lo halló conforme, ratificó su
contenido y firmó conmigo, de que nosotros los testigos de asistencia
damos fe. (Siguen las firmas.--Pablo Mercado deja de firmar, como
antes lo había hecho, con el nombre de Florencio Nanaman.)
Dapitan, á siete de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres. El
Gobernadorcillo actuante D. Anastasio Adriático, asistido de nosotros
los testigos de asistencia, teniendo presente [á] Basilio de la Peña,
se le recibió juramento, que prestó en debida forma, de decir verdad
en cuanto supiere y le fuere interrogado, y manifestó ser indio,
natural y vecino de este pueblo, soltero, de veintitres años de edad,
de profesión labrador y con cédula personal de décima clase número
1978159, y fué examinado de la manera siguiente:
Preguntado: Si conoce al individuo que se llamaba Pablo Mercado,
dijo: que no.
Preguntado: En qué sitio se había encontrado con dicho individuo,
y cómo vino con él, dijo: Que viniendo del barrio de la Conquista,
se encontró en el camino á un individuo á que no conoce, haciendo el
viaje con él, y á llegar á esta cabecera preguntó al declarante por
la casa del teniente Ramón; y
Preguntado: Por el motivo de haber acompañado al citado individuo
á casa del Señor Rizal, dijo: Que el día siguiente á su llegada y
estando en la tienda del chino Santiago Roldan Sy-Canjo, le llamó
el individuo que fué compañero suyo del viaje haciéndole acompañar
á casa del Señor Rizal, como así hizo.
Preguntado: Qué ha hecho llegado que fue á casa del Señor Rizal, dijo:
Que el declarante se quedó en la escalera, yendo solo adelante su
compañero, y al salir éste, como los alcanzara una lluvia, volvieron y
pernoctaron en la casa de dicho Señor, y al día siguiente éste despertó
al declarante y su compañero para que se retiraran, como así hicieron,
y en llegando al pueblo cada uno de los dos se retiró á su domicilio.
Preguntado: Si ha estado preso ó procesado alguna vez, dijo: que no.
Y habiéndosele leído lo escrito, lo halló conforme; ratificó su
contenido y no firmó por decir no saber; hízolo, el Gobernadorcillo
actuante, de que certificamos. (Siguen las firmas.)
Dapitan y su Tribunal, á siete de Noviembre de mil ochocientos noventa
y tres.
Auto.--Recibida la orden del Señor Comandante Político-Militar
de este distrito, levántese la incomunicación de Pablo Mercado,
y elévense las presentes originales á dicho Señor mediante atenta
comunicación. Así lo mandó y firmó el Gobernadorcillo actuante,
de que certificamos. (Siguen las firmas.)
[La orden aludida, dice: «Gobernadorcillo de Dapitan.--Habiendo
transcurrido el tiempo legal de la incomunicación del individuo Pablo
Mercado, sírvase V. proceder á levantarla, siempre y cuando que de
las diligencias no resulte contraproducente.--Dapitan 7 de Noviembre
de 1893.--El Gobernador P. M.,--Juan Sitges].
Hacemos constar hoy siete de Noviembre de mil ochocientos noventa
y tres. Se levantó la incomunicación de Pablo Mercado, como está
mandado en el auto anterior, de que certificamos. (Siguen las firmas.)
Hacemos constar que hoy siete de Noviembre de mil ochocientos noventa
y tres. Se elevaron las presentes, constantes de quince fojas útiles
mediante atenta comunicación al Señor Comandante Político-Militar de
este Distrito, de que certificamos. (Siguen las firmas.»)
[Oficio de remisión] Comandancia P. M. del Distrito de
Dapitan.--Núm. 404.--Excmo. Señor:--Por el vapor correo del presente
mes, que deberá llegar á esa sobre el día 26, remitiré á disposición
de la Superior Autoridad de V. E. la persona de Pablo Mercado, á
que se refieren las adjuntas diligencias, que aprovechando la mayor
anticipación del «Baiz» tengo la honra de acompañar á V. E., vía
Cebú.--Dios, [etc.]--Dapitan, 9 de Noviembre de 1893.--Excmo. Sr.--El
Comandante P. M.,--Juan Sitges.--Excmo. Sr. Gobernador general de
estas Islas. Manila,»
(Escribiente.)
[Dapitan, 14 Febro. 1894.]