Si se aflige el Electo, como suele suceder, consolarle con esta
entradilla: _No lloreis, Juan, no lloreis: Ne fleberis_. Y por qué
llora Juan? Ya lo dice él mismo: _Vidi in dextra sedentis super
thronum librum scriptum intus et foris, signatum sigillis septem...
et ego flebam multum_. El que está sentado sobre el throno es el Rey:
el libro del qual pendian siete sellos, segun unos, es figura de
las Bulas plumbadas, de las quales viene pendiente el plomo con el
sello pontificio: _Pictores nostri hunc librum cum septem sigillis
pendentibus instar Bullarum depingunt_. Segun otros, era una carta
cerrada, llamada _libro_, como llaman los Hebréos á qualquiera papel ó
pergamino escrito: _Hebræi quodcumque scripti genus librum appellant_.
_Ille, de quo hic agitur, erat potius epistola quædam plicata._ Carta
cerrada á nombre del Rey, que amenaza con unas bulas plumbadas, motivo
es para que Juan llore y se aflija mucho: _et ego flebam multum_. Ya
tenemos Cedula Real, Bulas y llanto.»
4. «Quien ha de consolar al pobre Obispo? Ya lo dice el texto: _Vicit
Leo de Tribu Juda_. El Leon de Judá, que se representa no solo como
manso Cordero, sino como muerto sobre el mismo libro, _Agnum stantem
tamquam occisum_, es figura del Sacramento. Este Cordero sacramentado
le alarga con su propria mano las Bulas: _et accepit de dextra sedentis
in Throno librum... instar bullarum depingunt_. Mándale que las acepte
y que dé cuenta á su santa Iglesia: _scribe Ecclesiis_; no puede
resistirse: _vicit Leo_. Ni tiene para qué, porque el mismo Cordero se
empeña en darle quanto ha de menester para desempeñar su ministerio.
Por esso se representa unas veces passeándose, otras sentado, y otras
en pié: _ambulantem_, _sedentem_, _stantem_. Quando pesa los méritos
del que ha de elegir, se passéa, _ambulantem_; quando los califica, se
sienta, _sedentem_; quando los premia, se pone en pié, _stantem_. Como
que está pronto para ayudarle y para defenderle! Necessita el Obispo
ojos? El Cordero tiene siete, _habentem oculos septem_. Necessita
los dones del Espíritu Santo? Ahí los tiene figurados en los siete
cuernos del Cordero, _cornua septem_. Necessita atravesar el mar y que
los Angeles del Señor le conduzcan felizmente á Tierra firme? Ahí lo
tiene todo: _Habentem cornua septem et oculos septem, qui sunt septem
spiritus Dei missi in omnem terram_.»
5. «Supuesta la aceptacion como triumpho del Cordero, quien le da ó
quien le instituye la solemníssima fiesta en accion de gracias? Al
texto: _Cum aperuisset librum, viginti quatuor Seniores ceciderunt
coram Agno, habentes singuli citharas et phialas aureas... dicentes_,
etc. Los _Antiguos_, los _Doces_, los _Veinte y quatro_, que son los
que ocupan el palenque de esta nobilíssima Congregacion y se distinguen
en ella con estos nombres: _Viginti quatuor Seniores ceciderunt coram
Agno_. Ellos parece que todos se han convertido en músicos por el amor,
para cantar gracias al Cordero: _Habentes singuli citharas_. Mas, no
contentos con esto, han conducido essa dulcíssima y acorde música,
que tiene su orígen, no allá de los podridos nervios ó cuerdas de la
tortuga de Mercurio, sino del mismo Cielo: _Itaque cœlum instrumentum
musicæ Archetypum videtur mihi, non propter alia sic elaboratum, quam
ut rerum Parentis hymni decantarentur et musice_. Hasta el Orador
parece que estaba figurado en el texto; porque, ya fuesse él ó ya
fuesse otro, como lo pretendió, el sermon siempre seria nuevo: _Et
cantabant canticum novum_.»
6. «Los cohetes están claros, puesto que se disparaban desde el mismo
throno: _Et de throno procedebant fulgura et voces et tonitrua_. El
víctor de los Estudiantes de la Escuela Jesuíta es el que no se puede
dexar de reconocer es aquellos quatro mysteriosos vivientes, que
assistian á la cáthedra ó throno de Jesus, _in circuitu sedis_; y con
el semblante y vuelo de águilas, _et quartum simile aquilæ volanti_, se
remontaron mas victoreando dia y noche: _Et requiem non habebant die ac
nocte, dicentia Sanctus, Sanctus, Sanctus_. Finalmente, hasta los toros
se divisan en nuestro texto, pues tampoco faltan en él semblantes de
toros: _Et secundum animal simile vitulo_.»