3. «=Apuntamientos para Sermones en elecciones de Obispos=:

Si se aflige el Electo, como suele suceder, consolarle con esta

entradilla: _No lloreis, Juan, no lloreis: Ne fleberis_. Y por qué

llora Juan? Ya lo dice él mismo: _Vidi in dextra sedentis super

thronum librum scriptum intus et foris, signatum sigillis septem...

et ego flebam multum_. El que está sentado sobre el throno es el Rey:

el libro del qual pendian siete sellos, segun unos, es figura de

las Bulas plumbadas, de las quales viene pendiente el plomo con el

sello pontificio: _Pictores nostri hunc librum cum septem sigillis

pendentibus instar Bullarum depingunt_. Segun otros, era una carta

cerrada, llamada _libro_, como llaman los Hebréos á qualquiera papel ó

pergamino escrito: _Hebræi quodcumque scripti genus librum appellant_.

_Ille, de quo hic agitur, erat potius epistola quædam plicata._ Carta

cerrada á nombre del Rey, que amenaza con unas bulas plumbadas, motivo

es para que Juan llore y se aflija mucho: _et ego flebam multum_. Ya

tenemos Cedula Real, Bulas y llanto.»

4. «Quien ha de consolar al pobre Obispo? Ya lo dice el texto: _Vicit

Leo de Tribu Juda_. El Leon de Judá, que se representa no solo como

manso Cordero, sino como muerto sobre el mismo libro, _Agnum stantem

tamquam occisum_, es figura del Sacramento. Este Cordero sacramentado

le alarga con su propria mano las Bulas: _et accepit de dextra sedentis

in Throno librum... instar bullarum depingunt_. Mándale que las acepte

y que dé cuenta á su santa Iglesia: _scribe Ecclesiis_; no puede

resistirse: _vicit Leo_. Ni tiene para qué, porque el mismo Cordero se

empeña en darle quanto ha de menester para desempeñar su ministerio.

Por esso se representa unas veces passeándose, otras sentado, y otras

en pié: _ambulantem_, _sedentem_, _stantem_. Quando pesa los méritos

del que ha de elegir, se passéa, _ambulantem_; quando los califica, se

sienta, _sedentem_; quando los premia, se pone en pié, _stantem_. Como

que está pronto para ayudarle y para defenderle! Necessita el Obispo

ojos? El Cordero tiene siete, _habentem oculos septem_. Necessita

los dones del Espíritu Santo? Ahí los tiene figurados en los siete

cuernos del Cordero, _cornua septem_. Necessita atravesar el mar y que

los Angeles del Señor le conduzcan felizmente á Tierra firme? Ahí lo

tiene todo: _Habentem cornua septem et oculos septem, qui sunt septem

spiritus Dei missi in omnem terram_.»

5. «Supuesta la aceptacion como triumpho del Cordero, quien le da ó

quien le instituye la solemníssima fiesta en accion de gracias? Al

texto: _Cum aperuisset librum, viginti quatuor Seniores ceciderunt

coram Agno, habentes singuli citharas et phialas aureas... dicentes_,

etc. Los _Antiguos_, los _Doces_, los _Veinte y quatro_, que son los

que ocupan el palenque de esta nobilíssima Congregacion y se distinguen

en ella con estos nombres: _Viginti quatuor Seniores ceciderunt coram

Agno_. Ellos parece que todos se han convertido en músicos por el amor,

para cantar gracias al Cordero: _Habentes singuli citharas_. Mas, no

contentos con esto, han conducido essa dulcíssima y acorde música,

que tiene su orígen, no allá de los podridos nervios ó cuerdas de la

tortuga de Mercurio, sino del mismo Cielo: _Itaque cœlum instrumentum

musicæ Archetypum videtur mihi, non propter alia sic elaboratum, quam

ut rerum Parentis hymni decantarentur et musice_. Hasta el Orador

parece que estaba figurado en el texto; porque, ya fuesse él ó ya

fuesse otro, como lo pretendió, el sermon siempre seria nuevo: _Et

cantabant canticum novum_.»

6. «Los cohetes están claros, puesto que se disparaban desde el mismo

throno: _Et de throno procedebant fulgura et voces et tonitrua_. El

víctor de los Estudiantes de la Escuela Jesuíta es el que no se puede

dexar de reconocer es aquellos quatro mysteriosos vivientes, que

assistian á la cáthedra ó throno de Jesus, _in circuitu sedis_; y con

el semblante y vuelo de águilas, _et quartum simile aquilæ volanti_, se

remontaron mas victoreando dia y noche: _Et requiem non habebant die ac

nocte, dicentia Sanctus, Sanctus, Sanctus_. Finalmente, hasta los toros

se divisan en nuestro texto, pues tampoco faltan en él semblantes de

toros: _Et secundum animal simile vitulo_.»

Historia del famoso predicador Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes (2 de 2) · 第 45 / 48 题