Has perdido; no tiene más que una muela.

LA VIEJA.

¡Hombre infame! ¿Has perdido el juicio para sacarme los trapos a la

colada[630] delante de tanta gente?

EL JOVEN.

No te vendría mal una buena jabonadura.

CREMILO.

Te equivocas; ahora está perfectamente pintada, y si la lavases se le

quitaría el albayalde y se pondrían de manifiesto todas sus arrugas.

LA VIEJA.

Para ser tan viejo, me pareces muy poco formal.

EL JOVEN.

¡Ah! Te hace carantoñas y te abraza la cintura creyendo que nadie le ve.

LA VIEJA.

¡No, por Venus! ¡No, infame!

CREMILO.

Hécate me preserve de tal locura. Pero, mi joven amigo, yo no puedo

consentir que aborrezcas a esta muchacha.

EL JOVEN.

Si la idolatro.

CREMILO.

Sin embargo, te acusa...

EL JOVEN.

¿De qué?

CREMILO.

De que eres un insolente, que le has dicho:

«Eran en otro tiempo los milesios

Varones esforzados...»

EL JOVEN.

Vamos, no quiero disputártela.

CREMILO.

¿Por qué?

EL JOVEN.

Por respeto a tu edad: a otro nunca se lo hubiera consentido. Vete en

paz con la muchacha.

CREMILO.

Entiendo, entiendo: no quieres vivir ya con ella.

LA VIEJA.

¿Y quién lo consentirá?

EL JOVEN.

Yo no puedo tener relaciones con una vieja que cuenta trece mil años de

amoríos.

CREMILO.

Sin embargo, pues no te desdeñaste de beber el vino, justo es que

apures la hez.

EL JOVEN.

Pero esta es sumamente rancia y corrompida.

CREMILO.

Pásala por la manga y se purificará.

EL JOVEN.

Pero entra: yo te sigo para ofrecer al dios estas coronas.

LA VIEJA.

Yo también, porque tengo que decirle una cosa.

EL JOVEN.

Entonces, no entro.

CREMILO.

Tranquilízate: no te violará.

EL JOVEN.

Tienes razón: harto tiempo la he manejado a mi antojo.[631]

LA VIEJA.

Entra; yo te sigo.

CREMILO.

¡Oh Júpiter! La viejecilla se pega al mozo con la insistencia de una

lapa.

(_Entran todos._)

* * * * *

CORO.

· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

(Falta.)

CARIÓN.

¿Quién va? ¿Quién llama? ¿Qué es esto? No distingo a nadie; sin duda la

puerta ha rechinado sin que ninguno la toque.

MERCURIO.

¡Hola! Carión: aguarda.

CARIÓN.

¿Eras tú el que tan estrepitosamente golpeaba la puerta?

MERCURIO.

No, pero me disponía a llamar cuando has abierto. Ea, corre y advierte

a tu amo que sin perder un instante se me presente con su mujer, sus

hijos, sus criados, su perro, tú y su marrano.

CARIÓN.

¿Pues qué ocurre?

MERCURIO.

Júpiter, gran bribón, quiere aderezaros a todos en la misma cazuela y

arrojaros al Báratro.

CARIÓN.

¡Cuidado con la lengua, pregonero de desgracias! Mas, ¿por qué piensa

tratarnos de ese modo?

MERCURIO.

Porque habéis cometido el crimen más horrendo. Desde que Pluto ha

recobrado la vista nadie nos ofrece a los dioses ni incienso, ni

laureles, ni tortas, ni víctimas, ni nada, en fin.

CARIÓN.

Ni se os ofrecerán nunca: nos gobernabais muy mal.

MERCURIO.

De los otros dioses poco se me importa; pero yo me siento desfallecer y

morir.

CARIÓN.

¡Qué discreción!

MERCURIO.

Antes, de par de mañana, me ofrecían ya en los figones toda clase de

deliciosos manjares, sopa en vino, miel, higos secos y, en fin, cuanto

es digno de mi paladar; pero ahora, muerto de inanición, me estoy

echado todo el día, con los pies en el aire.

CARIÓN.

Y se te está muy bien empleado: ¿por qué dejabas multar a los que te

trataban tan a cuerpo de rey?[632]

MERCURIO.

¡Ay triste de mí! ¡Ay torta querida que me amasaban el cuatro de cada

mes![633]

CARIÓN.

«Tu amor está ausente; inútilmente le llamas.»

MERCURIO.

¡Ay sabrosa pierna que yo devoraba!

CARIÓN.

Pues bien; salta sobre un pie en ese odre para distraerte.[634]

MERCURIO.

¡Ay intestinos calientes que yo comía!

CARIÓN.

Sin duda los tuyos están atormentados por un cólico.

MERCURIO.

¡Ay deliciosa copa, mitad vino y mitad agua!

CARIÓN.

Bébete eso,[635] y lárgate volando.

MERCURIO.

¿Querrás hacerme un favor, amigo mío?

CARIÓN.

Si puedo, con mucho gusto.

MERCURIO.

¿No podrías darme un pan bien cocido, y una gran tajada, de las

víctimas que estáis sacrificando en casa?

CARIÓN.

Pero es un sacrilegio el sacarlas.

MERCURIO.

Ya sabes que cuando le robabas alguna cosa a tu dueño, yo siempre

procuraba que no lo supiese.

CARIÓN.

Con la condición de partir los provechos, ladrón redomado; porque casi

siempre recibías una exquisita torta.

MERCURIO.

Que te la comías tú solo.

CARIÓN.

¿Acaso participabas tú de mis golpes, cuando yo era sorprendido?

MERCURIO.

Olvida los pasados males, ya que has tomado a File.[636] En nombre de

los dioses, recibidme en vuestra casa.

CARIÓN.

¿Y abandonarás a los dioses por habitar con nosotros?

MERCURIO.

Vuestra vida es mucho mejor.

CARIÓN.

¿Cómo? ¿Crees honrosa semejante deserción?

MERCURIO.

«Patria es todo país donde se vive bien.»[637]

CARIÓN.

¿Pero qué ocupación podemos darte aquí?

MERCURIO.

Nombradme portero.[638]

CARIÓN.

¿Portero? Maldita falta nos hace la chismografía porteril.

MERCURIO.

Comerciante.

CARIÓN.

Si somos ricos, ¿para qué hemos de mantener un Mercurio revendedor?

MERCURIO.

Agente de intrigas.[639]

CARIÓN.

¿Intrigas? quita allá. Sencillez de costumbres es lo que hace falta.

MERCURIO.

Guía.

CARIÓN.

El dios ve perfectamente, y ya no necesita guía.

MERCURIO.

Pues bien, seré presidente de los juegos. ¿Qué dirás ahora? Pluto debe

instituir certámenes escénicos y gímnicos.[640]

CARIÓN.

¡Qué bueno es tener muchos nombres! Así ha encontrado el medio de

ganarse la vida. No sin razón todos los jueces se afanan por ser

inscritos en varios tribunales.[641]

MERCURIO.

¿De modo que me admitiréis para ese empleo?

CARIÓN.

Vete al pozo a lavar estas entrañas de las víctimas, para que sobre la

marcha nos demuestres que entiendes de servir.

* * * * *

UN SACERDOTE DE JÚPITER.

¿Quién podrá decirme dónde está Cremilo?

CREMILO.

¿Qué ocurre, buen amigo?

EL SACERDOTE.

Nada de bueno. Desde que Pluto ha recobrado la vista, me muero de

hambre; yo, todo un sacerdote de Júpiter salvador, no tengo que comer.

CREMILO.

Por los dioses, ¿cuál es la causa de tu laceria?

EL SACERDOTE.

Nadie ofrece el menor sacrificio.

CREMILO.

¿Por qué?

EL SACERDOTE.

Por que todos son ricos. Antes, cuando nada tenían, el mercader que

regresaba sano a su casa, y el reo que conseguía la absolución, nunca

dejaban de ofrecer alguna víctima. Cuando alguno ofrecía un sacrificio

favorable, era de rigor que el sacerdote asistiese al festín; pero

ahora nadie sacrifica, nadie entra en el templo, como no sea millares

de personas para atestarlo con sus excrementos.

CREMILO.

¿No tomas también tu parte de esas ofrendas?

EL SACERDOTE.

De modo que espontáneamente me he despedido de Júpiter salvador, para

establecerme aquí.

CREMILO.

Tranquilízate; pues, dios mediante, todo saldrá a pedir de boca.

Júpiter salvador está aquí; ha venido también espontáneamente.

EL SACERDOTE.

¡Oh, qué buena noticia!

CREMILO.

Aguarda un poco; vamos a colocar a Pluto en el lugar que antes ocupaba,

como guardián perpetuo del tesoro de Minerva.[642] ¡Eh, vengan las

antorchas encendidas! Tú las llevarás delante del dios.

EL SACERDOTE.

Está muy bien dispuesto.

CREMILO.

Llamad a Pluto.

LA VIEJA.

Y yo, ¿qué hago?

CREMILO.

Ponte sobre la cabeza esas ollas[643] consagradas al dios, y llévalas

con majestad y decoro; precisamente tienes un vestido de diversos

colores.[644]

LA VIEJA.

¿Y el asunto que me ha traído?

CREMILO.

Todo se arreglará. El joven irá a tu casa esta noche.

LA VIEJA.

Si me respondes de que vendrá, llevaré las ollas.

CREMILO.

Sucede en estas ollas lo contrario que en las demás. Ordinariamente la

tez arrugada[645] se forma encima; pero en estas la tez arrugada va

debajo.

CORO.

Tampoco nosotros debemos permanecer aquí; preciso es que nos retiremos

y marchemos cantando tras la procesión.

FIN DE PLUTO.

ÍNDICE.

PÁGS.

Las fiestas de Ceres y Proserpina. 1

Las Ranas. 83

Las Junteras. 193

Pluto. 273

NOTAS

[1] Son los siguientes: 1.º Alusión a la derrota naval de Carmino (v.

805). 2.º Censura de los Senadores del año anterior, que se dejaron

desposeer por los _cuatrocientos_ y sustituir la democracia por la

oligarquía, cuyos sucesos tuvieron ambos lugar en el año 413 antes

de Cristo, vigésimo de la guerra, debiendo por consiguiente haberse

representado _Las fiestas de Ceres_ en el siguiente, o sea el 412 antes

de nuestra era.

[2] La edición que poseemos es la primera.

[3] Locución proverbial. Como la golondrina indicaba la vuelta de la

primavera, la estación más deseada del año, la frase del texto equivale

a «cuándo vendrá el tiempo que esperamos.»

[4] Por la agitación y el cansancio.

[5] Parodia del _Orestes_, v. 81. Aristófanes no cesa de burlarse del

tono sentencioso de Eurípides, y de sus pensamientos alambicados y

conceptuosos.

[6] Hay en esto alguna alusión a los muchos héroes de Eurípides que

tenían igual defecto, como Belerofonte, Filoctetes y otros.

[7] Poeta que, siendo aún muy joven, consiguió el premio en la tragedia

tres años antes de la representación de _Las fiestas de Ceres_. Con

este motivo obsequió a su maestro Sócrates y a sus amigos con el

suntuoso banquete que dio su nombre al famoso diálogo de Platón, en el

cual Aristófanes tiene parte muy principal. Los cómicos censuraban sus

modales afeminados, y el excesivo tiempo que dedicaba al tocador.

Se citan entre sus tragedias, de las cuales solo se conservan

fragmentos insignificantes, el _Télefo_ y el _Tiestes_.

[8] βεβίνηκας.

[9] Es decir que Agatón está haciendo una tragedia.

[10] Palabra que imita el zumbido de un insecto, para indicar que las

enfáticas expresiones del criado están vacías de sentido.

[11] Μῶν βινεῖσθαι.

[12] Καὶ λαικάζει.

[13] _Obscœno sensu_.

[14] Las fiestas de Ceres se celebraban en el mes Pianepson (noviembre).

[15] Las fiestas de Ceres y Proserpina duraban cinco días, según

se deduce de este pasaje. Mucho antes las mujeres se preparaban a

celebrarlas, absteniéndose de los placeres conyugales, y comiendo con

la mayor sobriedad. El objeto de estas solemnidades era conmemorar

los beneficios que Ceres _Tesmófora_ (legisladora) había concedido a

los hombres dictándoles leyes prudentes y sabias. Solo las mujeres

libres tenían derecho a concurrir a estas fiestas, de las cuales

estaban excluidas las esclavas y los hombres. El culto de Proserpina se

asociaba al de Ceres en recuerdo del amor que le profesaba su madre.

[16] Ceres y Proserpina.

[17] Agatón era introducido sobre la máquina destinada a la aparición

de divinidades. Ya vimos en _Los Acarnienses_ un juego escénico

parecido.

[18] Famosa cortesana. Mnesíloco toma a Agatón por Cirene, aludiendo a

la disolución de sus costumbres.

[19] Frase proverbial para indicar las cosas pequeñas y de poco vigor.

[20] En toda la escena Agatón habla en el estilo campanudo y

sesquipedálico de los malos poetas trágicos y líricos.

[21] En recuerdo de la antorcha que llevaba Ceres, buscando a

Proserpina, robada por Plutón.

[22] Este coro es el que Agatón ensayaba para representar en sus

tragedias. El coro propio de esta comedia es el de las mujeres

celebrando las fiestas Tesmoforias, que se presenta más tarde.

[23] Troya.

[24] Aristófanes supone que Agatón debía preferir el modo lidio, por

ser el más adecuado a sus costumbres afeminadas.

[25] Divinidades protectoras de la generación. Vide _Lisístrata_, al

principio, nota.

[26] _Ita ut audienti mihi podicem ipsum subierit tililatio_.

[27] Drama satírico, que formaba parte de una tetralogía de Esquilo,

titulada la _Licurgia_. Su principal personaje era Licurgo, rey de los

Edonios, que se atrevió a burlarse de Baco cuando regresó a Tracia

vencedor de las Indias. Su falta fue severamente castigada. Los títulos

de las tres tragedias eran _Los Edones_, _Los Basárides_ y _Los

Jóvenes_.

[28] _At ubi penis_?

[29] _Hic de venerea quadam statura agitur, de qua sæpius apud

Aristophanem_. Hay además una alusión satírica a Eurípides, que pinta a

Fedra sumamente aficionada a la caza y los caballos.

[30] Solo se conservan de este género de dramas, privativo de los

griegos, el _Cíclope_ de Eurípides, cuya traducción al castellano hemos

publicado en este mismo año.

[31] _Arrecto veretro_. Los dramas satíricos eran casi tan licenciosos

como las comedias.

[32] Íbico, natural de _Regium_, floreció en el siglo VI antes de

nuestra era, y se distinguió por sus poesías líricas, con tendencias

épicas, como las de Estesícoro.

[33] Horacio nos presenta con una sola, pero magistral pincelada las

costumbres a que Aristófanes alude.

_Motus doceri gaudet Ionicos._

_Matura virgo, et fingitur artubus_

_Jam nunc et incestos amores_

_De tenero meditatur ungui._

(_Odas_, III, 6, 21.)

[34] Poeta trágico, citado ya con elogio en _Las Avispas_, 220, 269; y

en _Las Aves_, 750.

[35] Véanse _Las Avispas_, v. 462 y nota; y _Las Aves_, 281, 1293.

[36] Hijo de Cárcino. Véanse _Las Avispas_, 1510, y nota, y _La Paz_,

792.

[37] Véase _Los Acarnienses_, v. 11 y 140.

[38] Verso del _Eolo_, de Eurípides.

[39] Fragmento de la _Alceste_, de Eurípides.

[40] _Obscœno sensu_.

[41] Βινεῖσθαι μὲν οὖν.

[42] _Mos erat veteribus barbam navacula radere; pudendorum autem pilos

admota flamma amburere_.

[43] En él se refugiaban los suplicantes. Las Euménides, o benéficas,

son las furias, llamadas así después del juicio de Orestes. Su templo

estaba próximo al Areópago.

[44] En el original hay un equívoco: ψιλός significa _afeitado_ y

_soldado armado a la ligera_.

[45] Alusión a las costumbres afeminadas de Clístenes, uno de los

personajes de esta comedia.

[46] _Caudæ cave nunc extremæ_.

[47] _Suavem odorem mentulæ spirat_.

[48] El adorno de las piernas lo constituían generalmente anillos de

más o menos círculos. (Vid. WINCKELMANN, _Histoire de l’art chez les

anciens_, tom. I, pág. 544.)

[49] Tocado de mujer.

[50] Alusión obscena.

[51] Sobre la máquina en que está a guisa de deidad.

[52] Verso de la _Melanipe_ de Eurípides.

[53] De diferente manera se ha entendido esta alusión. El escoliasta

opina que Aristófanes se refiere a un Hipócrates ignorante, padre de

tres hijos cuyo idiotismo era casi proverbial, y en este caso la frase

del suegro de Eurípides equivale a decir que tanto se le importa de

Júpiter como de la imbécil familia a que se refiere. Otros, siguiendo

a Littré en su traducción de Hipócrates, creen que el poeta alude al

célebre médico, que había empleado el éter como medio terapéutico.

[54] Parodia del verso 612 del _Hipólito_ de Eurípides, cuya peligrosa

doctrina causó verdadero escándalo en Atenas: _La lengua ha jurado, el

alma no_.

[55] Hablando con Trata, esclava de que se hace acompañar Mnesíloco.

[56] _Ad phallum_.

[57] Las esclavas esperaban a la puerta del templo para recibir las

órdenes de sus señoras, como se desprende de un pasaje posterior.

[58] Una mujer hace de heraldo, porque ningún hombre podía intervenir

en las Tesmoforias. Toda la siguiente escena es parodia de las

formalidades observadas en la asamblea popular.

[59] Dios de las riquezas.

[60] Nodriza de Ceres: otros creen que es un sobrenombre de Ceres,

y otros de Proserpina, significativo de su influencia en el buen

desarrollo del feto durante la gestación. Llamábase así uno de los

cinco días de las Tesmoforias.

[61] Sobrenombre de Ceres, que, como su etimología indica (κοῦρος,

_muchacho_; τρέφειν, _nutrir_), presidía al desarrollo del cuerpo en

los niños y adolescentes mediante los alimentos que hace producir a la

tierra.

[62] Apolo.

[63] Minerva. Traducimos ojos _cerúleos_ el célebre y tradicional

epíteto γλαυκῶπις, lit.: _ojos de lechuza_. Hermosilla traduce,

_brillantes_. (Vid. Su versión de la _Ilíada_ de Homero, libro IV.)

[64] Diana.

[65] Eurípides es citado, al lado de los Medas, como enemigo

irreconciliable.

[66] Medidas de capacidad. El χοῦς, _congius_, equivale a 3,24 litros;

y la κοτίλη, _cotylus_, a 0,27.

[67] Fórmula de los decretos.

[68] Fórmula ya empleada en _Los Acarnienses_, v. 45.

[69] Como acostumbraban a hacerlo los oradores.

[70] Aristófanes echa continuamente en cara a Eurípides el humilde

oficio de su madre.

[71] Era costumbre entre los enamorados antiguos el hacerse regalos de

coronas, aves, frutas, mechoncitos de cabellos, etc.

Amaba, y no con rosas y manzanas

O apios, sino con furias perniciosas,

dice Teócrito para pintar la profunda pasión del Cíclope.

[72] Estenebea, en la tragedia de Eurípides que lleva este título,

creyendo muerto a Belerofonte, decía constantemente, cuando se le caía

alguna cosa: «Para el extranjero de Corinto.» A esto alude Aristófanes.

[73] Por suponerla encinta.

[74] Verso del _Fénix_ de Eurípides, tragedia perdida.

[75] De este pasaje se deduce que los maridos celosos no se contentaban

con echar el cerrojo a las habitaciones de sus mujeres, sino que además

sellaban las puertas.

[76] Perros originarios del Epiro, sumamente corpulentos.

[77] Los herreros lacedemonios tenían fama de muy hábiles. Plauto habla

también de una llave lacedemonia en la _Mostellaria_, II, I, 57.

[78] Difíciles de ser falsificados.

[79] Varias veces citado, v. _Las Avispas_, 1510.

[80] En los sacrificios, banquetes y asambleas se hacía mucho gasto de

coronas.

[81] Acusación de ateísmo completamente infundada. Si los personajes de

Eurípides vierten alguna frase impía, es en el arrebato de una pasión

que la hace disculpable.

[82] Por que ya no se gastan coronas en los sacrificios.

[83] Remedio contra el cólico.

[84] Para que no hicieran ruido. En PLAUTO (_Curculio_, I, 3) se lee

igualmente:

Placide eggredere, et sonitum prohibe forum et crepitum cardinum.

Ne quod hic agimus herus percipiat fieri, mea Planesium. — Mane,

suffundam aquam.

[85] A la entrada de las casas había un altar en forma de columna,

consagrado a Apolo.

[86] Porque el perfume no es el más a propósito para galanteos.

[87] _Tum etiam mentula tuæ similis, tortuosa instar nucamenti pinei_.

[88] Parodia de un fragmento del _Télefo_ de Eurípides.

[89] El proverbio dice: _un escorpión_. Aristófanes, al sustituir

esta palabra por orador, da a entender que estos eran tan venenosos y

temibles.

[90] Hija de Cécrope y sacerdotisa de Minerva, por la cual solían jurar

las atenienses. En venganza de haber estorbado por celos los amores de

Mercurio con Herse, hermana suya, fue transformada en piedra. Hubo otra

Aglaura, hija de Acteo, rey del Ática, la cual llevó este reino en dote

a su esposo Cécrope.

[91] _Hujus depilabimus cunnum. — Ad vulsuram utuntur cinere, ut pili

firmius deprehendi possint_.

[92] Mujer de Teseo que, enamorada de su hijastro Hipólito, le acusó

de haber alentado a su honor, causando de este modo su muerte. Este es

el asunto de la tragedia de Eurípides titulada _Hipólito_, que Racine

presentó con el de _Fedra_.

[93] Hija de Eolo, seducida por Neptuno, de quien tuvo dos hijos. Su

padre, para castigar su debilidad, la mandó sacar los ojos. Este era el

asunto de otra tragedia de Eurípides, en la cual el carácter de mujer

verdaderamente odioso es el de Teano, hija de Metaponte, rey de Icaria.

[94] Mujer de Ulises, cuya proverbial fidelidad es bien conocida (V.

_Odisea, passim._)

[95] Sobre estas fiestas véase la nota al verso 146 de _Los

Acarnienses_.

[96] Bajo la bañera había un hueco bastante grande que se llenaba de

vapor caliente, para mantener la temperatura del baño.

[97] Para reñir con más desembarazo.

[98] _Cacare_.

[99] Se atribuía a los berros esta propiedad.

[100] Demo del Ática, donde nació el orador Esquines, rival de

Demóstenes.

[101] Durante las fiestas de Ceres las mujeres se alojaban de dos en

dos en tiendas levantadas junto al templo de la diosa.

[102] _Quo penem trudis deorsum_?

[103] _Prominet, el optimi coloris est._ — La traducción latina de lo

suprimido en el texto es:

CLISTH. _At ubi est_?

MULIER V. _Rursus in anteriorem partem abit._

CLISTH. _Utique hic non est._

MULIER V. _Etenim huc revorsus est._

CLISTH. _Isthmum aliquem habes homo: sursum et deorsum penem trahis

retrahisque frequentius quam Corinthii._

[104] Estas pesquisas eran un motivo para que el coro ejecutase las

danzas de costumbre.

[105] Nombre de la plaza donde tenían lugar las asambleas populares,

aplicado aquí al templo de Ceres, como apelativo de todo punto de

reunión.

[106] Parodia de alguna tragedia de Eurípides. El altar es el de Ceres,

junto al cual se ha refugiado.

[107] Nombre de una esclava.

[108] Vestido corto y de tela ligera.

[109] La fiesta de las copas y las Dionisiacas estaban consagradas

a Baco; por eso prefiere Mnesíloco estas solemnidades a otras para

enterarse de la edad del pellejo de vino.

[110] Sin duda había cerca alguna estatua de Apolo.

[111] Al decir estas palabras desata el pellejo y corre el vino.

[112] El vestidillo cretense. Según el rito, la piel de la víctima

pertenecía al sacrificador.

[113] Le arroja el vestido que envolvía el odre.

[114] Hay en griego un equívoco, pues la frase puede entenderse:

«¿quién te ha quitado la virginidad?»

[115] Título de una tragedia de Eurípides. En ella Eax, hermano de

Palamedes, escribe la muerte de este sobre unos remos y los arroja al

mar, esperando que alguno de ellos llegará a poder de su padre Nauplio,

y le hará saber la triste noticia. Aristófanes se burla de esta clase

de correos.

[116] La palabra κακόν, _peste_ o _calamidad_, se repite tantas veces

parodiando un discurso de Hipólito en la tragedia de Eurípides del

mismo título. (Versos 612 y siguientes.)

[117] General derrotado en una batalla naval, cerca de la isla

Sime, contra el lacedemonio Astioco, el año vigésimo de la guerra.

Aristófanes lo opone a Nausímaca, nombre de una cortesana, escogido de

intento, por significar, atendiendo a sus raíces componentes, _combate

naval_ (ναῦς, _nave_, y μάχη, _combate_).

[118] General detestable y mal reputado. Era uno de los demagogos más

influyentes, y acérrimo partidario de la guerra. Platón el Cómico dio

su nombre a una de sus piezas, en que se le hacía hijo de una mujer de

Tracia, llamada Tratta. En _Las Ranas_, 679, 681 y 1532, vuelve a ser

citado. Salabacca era una cortesana, con la cual comparó Aristófanes a

Cleón. (Véase _Los Caballeros_.)

[119] Nombres alegóricos para indicar la decadencia de las armas

atenienses. Aristómaca (ἀρίστη, _excelente_; μάχη, _combate_) designa

la gloriosa batalla de Maratón; y Estratónice (στράτος, _ejército_,

νίκη, _victoria_) vale tanto como victoria del ejército.

[120] Otro nombre alegórico (εὖ, _bien_, βουλή, _consejo_) forjado para

poner de relieve la desacertada conducta de los senadores que cedieron

ante el gobierno de los Cuatrocientos, y permitieron la abolición de la

democracia. (Véase TUCÍDIDES, VIII, 68, 72.)

[121] El taxiarco mandaba ciento veintiocho hombres, y era el jefe del

batallón que suministraba cada tribu.

[122] Llamábase así al que mandaba un cuerpo de ejército.

[123] Fiestas que se celebraban en memoria de la vuelta de Ceres.

[124] Fiestas llamadas así del σκίρον, _dosel_, bajo el cual eran

llevadas procesionalmente las estatuas de Minerva, Ceres, Proserpina,

el Sol y Neptuno.

[125] El mismo general de quien se burló en _Los Acarnienses_ por su

afición a la guerra. Aquí le hace ya justicia.

[126] El demagogo exvendedor de lámparas, tantas veces atacado por

Aristófanes.

[127] Τόκον en el original significa _interés del dinero_ y _feto_.

[128] Dos versos están tomados textualmente de la _Helena_ de

Eurípides; el tercero está parodiado. — La sirmea era una planta, que

se duda si era astringente o purgante. — Llama irónicamente blanco al

Egipto, burlándose del epíteto de _negro_ que era de rigor al hablar

del limo del Nilo.

[129] _Helena_, versos 16 y 17.

[130] Ateniense de mala reputación. Fue también atacado por Aristófanes

en el _Anfiarao_, y por Eupolis en sus _Demos_.

[131] Verso 22 de la _Helena_ de Eurípides.

[132] _Helena_, 52.

[133] Verso 49.

[134] Verso 68. En la tragedia de Eurípides, Teucro y no Menelao es

quien hace esa pregunta.

[135] _Helena_, 459. Es de advertir que algunos versos están

ligeramente parodiados.

[136] Rey de Egipto.

[137] La mujer cree que se trata de Próteas, general ateniense.

[138] Verso 467 de la _Helena_ ligeramente parodiado mediante la

agregación de la palabra ἐξώπιος, _fuera del alcance de la vista_, que

Eurípides empleaba con cierta frecuencia.

[139] _Helena_, 466.

[140] _Helena_, 62.

[141] Demo del Ática.

Comedias, tomo 3 de 3 · 第 11 / 14 段