(_Traducción libre de Victor Hugo_)
Dice la Tumba á la Rosa:
—¿Qué haces tú, preciada flor,
Del llanto que el alba hermosa
Vierte en tu cáliz de amor?—
Y la Rosa le responde: 5
—¿Qué haces, di, Tumba sombría,
De lo que tu seno esconde
Y devora cada día?
Yo perfumes doy al suelo
Con el llanto matinal. 10
—¡Y yo un alma mando al cielo,
De cada cuerpo mortal!