semejantes--inferiores, dicho sea de paso, á los celebrados en
España,--justo es reconocer que, en lo tocante á estudios y
publicaciones históricas y bibliográficas, las italianas, ya en
calidad, ya en número, han rivalizado dignamente con las españolas.
Entre unas y otras media, sin embargo, la capital diferencia de que
las italianas se refieren principalmente á la personalidad de Colón,
mientras que las españolas, aun aquellas que estudian con preferencia
la participación de nuestra patria en el descubrimiento, no prescinden
jamás, cualesquiera que sean los juicios emitidos, del descubridor y
primer Almirante de las Indias.
Así se explica que entre nosotros no haya habido un solo escritor,
que sepamos, que osase calificar dicho descubrimiento de empresa
absolutamente española, mientras que el exclusivismo italianista ha
llegado á decir en más de un escrito que «_la scoperta dell’America e
gloria tutta italiana_.»
Mucha parte de las publicaciones que en Italia han visto la luz pública
se refieren á cuestiones particulares, en especial la del lugar de
nacimiento de Colón, que, con ser materia tan clara y tan sabida,
con motivo del Centenario, ha sido renovada con grandes bríos, pero
sin materiales ni argumentos de verdadera novedad y alcance, y de la
cual Génova ha salido, como no podía menos de salir, vencedora de las
pretendidas patrias colombinas.
Pasando de los trabajos relativos á cuestiones particulares, á los de
carácter general, esto es, referentes á la vida ó la empresa de Colón,
diremos que, de éstos, solamente el del doctísimo escritor italiano
Cesare De Lollis, que se intitula _Cristoforo Colombo nella storia e
nella leggenda_, es obra de originales y positivos merecimientos.
El _Cristoforo Colombo_ de Ciamberini, no es, en suma, sino humilde
trasunto de nuestro Navarrete, al que sigue constantemente, sin tener
en cuenta ni los trabajos de Harrise, ni los demás que desde Navarrete
acá han proseguido y ampliado las doctas investigaciones del sabio
español. _L’Opera scientifica de Cristoforo Colombo_, de Luigi Hugues,
está sacada en su mayor parte de los escritos de Humboldt. Y las
biografías de Colón, de Tarducci y de Bellío, sobre todo la primera,
como su autor confiesa, se fundan, por lo común, en el _Cristophe
Colomb_ del Conde Roselly de Lorgues, traducido en 1857 al italiano por
el Conde Tullio Dandollo y reimpreso en Milán en el año 1891.
Como se ve, el Cristóbal Colón preferido en Italia, al tiempo del
Centenario, es el Cristóbal Colón del Conde francés, que ha tomado
sobre sí la empresa de canonizar al descubridor del Nuevo Mundo, al
par que la de denigrar á los españoles.
La índole novelesca de esta obra, el fuego religioso que la enciende y
el entusiasmo colombino de su autor, debían ser tan del gusto de los
italianos como de los franceses, y aun de los españoles, á pesar del
constante antiespañolismo que guía la pluma del escritor francés.
Bien puede decirse que, al menos en las naciones latinas, el _Cristóbal
Colón_ del Conde Roselly de Lorgues es el que prevalece aun hoy día.
Es cierto que en España ha encontrado contradictores, pero pocos,
y aun éstos contagiados á veces, aunque en sentido opuesto, de las
exageraciones del Conde francés, esto es, tocados de exagerado
españolismo.
En Francia, fuera de la excelente obra de Gaffarel, las nuevas
que han salido á luz con motivo del Centenario, tales como el
_Christophe Colomb_, de A. Rastoul, pertenecen á la escuela de
Roselly de Lorgues. La causa de este favor en la República vecina
es de índole esencialmente religiosa. Decláralo así, sinceramente,
escritor tan distinguido como Lécoy de la Marche. Durante mucho
tiempo--escribía--escritores protestantes, Robertson, Irving, Humboldt,
han monopolizado la biografía de Colón. En sus escritos llegan, á
lo sumo, á comprender al marino y al civilizador; nunca el espíritu
católico que impulsaba al célebre navegante á playas desconocidas, que
es precisamente lo que ha tenido la fortuna de conocer y de revelar al
mundo en sus escritos Roselly de Lorgues.
Pero Lécoy de la Marche, como todos los que así piensan, aun en España,
desconocen, por lo visto, que siglos antes que naciera el postulante
de la canonización de Colón ya un teólogo español, historiador de las
Indias, Fray Bartolomé de las Casas, consideraba el descubrimiento
del Nuevo Mundo como _obra maravillosa de Dios, y que, para este
efecto, parece haber la Providencia divina elegido al Almirante que
las descubrió_, al que llama á boca llena, como más tarde Roselly de
Lorgues, _Ministro de Dios y Apóstol primero de las Indias_.
Además, ¿quién que compare los escritos de las Casas con los de Roselly
de Lorgues, no observará, desde luego, que el fraile sevillano escribió
siempre movido de la pasión religiosa que le lleva, en ocasiones, á
intransigencias, exageraciones é injusticias semejantes á las de su
discípulo francés en nuestros días?
Viniendo ahora á la biografía de Colón, de Cesare de Lollis, que
citamos arriba, debemos decir que su erudito autor, apartándose en
mucho de los biógrafos anteriores, allegando los mejores y más nuevos
materiales, coordinándolos con discreción y arte en dos volúmenes bien
meditados y bien escritos, ha enaltecido las letras italianas con la
más docta y artística de las biografías colombinas que han visto la luz
con motivo del Centenario.
El lugar del nacimiento de Colón, su familia, su juventud, en suma,
la parte italiana del descubridor del Nuevo Mundo, ilustrada está en
la obra de Lollis con gran erudición y á la luz de la crítica más
circunspecta. Cabe decir otro tanto de los viajes de Colón, sobre todo
el primero y principal, el del descubrimiento de América, que poco ó
nada dejan de desear en la obra que examinamos.
Más informado y más prudente que los anteriores biógrafos, Lollis
hace por lo común justicia á los españoles, y es el primero de los
italianos en declarar, de acuerdo con los escritos de Fernández
Duro, que _Martín Alonso Pinzón agevolò_ (á Colón) _tutti i mezzi
dell’impresa_. Solamente con Bobadilla se muestra algún tanto severo,
cuando escribe que Colón grande _sarebbe ad ogni costo apparso alla
storia dell’umanità_, pero que _simpatico, profundamente simpatico, lo
resero le catene del Bobadilla_.
Pero en lo que Lollis se diferencia más capitalmente de los otros
biógrafos de Colón, no ya italianos, sino de las demás naciones, es
en lo que concierne á la originalidad científica de los proyectos
colombinos, que Lollis considera como simple ejecución de las doctrinas
de otro italiano insigne, esto es, Toscanelli.
La idea no es nueva: pertenece al Marqués d’Avezac, quien, diez años
antes, en 1871, en el Congreso geográfico de Amberes, la expuso con
entera decisión y entusiasmo, diciendo que Toscanelli fué el iniciador
del Descubrimiento de América y Colón el ejecutor del pensamiento de su
compatriota, el sabio florentino. Tal especie, desatendida, cuando no
contradicha, en otras naciones, podía ser bien recibida en la italiana,
puesto que si con ella se mermaba la gloria de un gran italiano, se
acrecentaba la de otro; el descubrimiento de América seguía siendo
italiano como antes, é Italia salía gananciosa con un hijo ilustre más,
hasta entonces tenido en menos.
Así se explica que los italianos hayan tenido tanto empeño en
sublimar la figura de Toscanelli, como algunos españoles en levantar
y engrandecer la de los Pinzones, señaladamente la de Martín Alonso.
Lo extraño del caso es que en Italia como en España se haya escogido
igualmente para una y otra empresa, y como ocasión más adecuada, la
celebración del Centenario colombino.
Cesare de Lollis, primero en el artículo que publicó en la _Nuova
Antologia_, intitulado _La mente e l’opera di Cristoforo Colombo_,
y después en la obra que examinamos, se muestra del mismo modo
_Toscanellista_ ardiente y convencido. Y de la misma manera, otros
escritores italianos, por ejemplo, Bellío en su _Cristoforo Colombo_,
y Gustavo Uzielli en el libro _Paolo dal Pozzo Toscanelli iniziatore
della scoperta dell’America_, que volveremos á examinar más adelante.
En todas estas obras se llega á la misma conclusión, á saber: que el
descubrimiento del Nuevo Mundo es gloria _tutta italiana_, debida á la
inteligencia de dos italianos: _l’una, quella del Toscanelli, fornì gli
argomenti scientifici e l’impulso; l’altra, quella di Colombo, colla
sua arditezza, diede effetto al disegno_.»
No he de entrar aquí en el examen de la teoría _Toscanellista_,
sobre la cual he dicho lo que sentía en el primero de los trabajos
que comprende este libro, y que requería, no otro, sino varios para
ventilar una por una las cuestiones que encierra. Basta á mi objeto
señalar únicamente esta tendencia de los estudios colombinos en las
publicaciones del Centenario en Italia.
II
De propósito he dejado para la última la primera en importancia de
todas estas publicaciones italianas, es á saber: la «RACCOLTA DI
DOCUMENTI E STUDI PUBBLICATI DALLA R. COMMISIONE COLOMBIANA PEL QUARTO
CENTENARIO DALLA SCOPERTA DELL’AMERICA.»
En 1888, Paolo Boselli, Ministro de Instrucción pública de Italia,
eco de la aspiración general del país, que deseaba tributar al gran
descubridor un homenaje digno de su gloria, prefirió, á todos los
otros propuestos, el de una vasta colección de estudios históricos
y bibliográficos, formada á expensas del Gobierno y confiada á una
Comisión especial, creada al efecto por Decreto de 27 de Mayo de dicho
año. Desde éste al de 1890, en que se redactó el programa definitivo,
fallecieron algunos de los individuos de la Comisión más importantes,
tales como el Presidente Cesare Correntí y los vocales Amari,
Cecchetti, Guasti, Promis y Ronchini. Asimismo es de consignar aquí que
algunos de los extranjeros invitados á tomar parte en esta publicación,
si aceptaron su encargo, no llegaron después á desempeñarlo, como se
esperaba.
Según el plan adoptado, la _Raccolta_ (_colombina_, que no
_colombiana_, como oficialmente se titula), debía constar de las partes
y volúmenes siguientes:
PARTE I
TOMOS I Y II. Escritos de Cristóbal Colón, coordinados é ilustrados
por _Cesare De Lollis_.
TOMO III. Reproducción heliotípica de los autógrafos de Cristóbal
Colón, con prólogo y transcripción paleográfica del mismo _De Lollis_.
PARTE II
TOMO I. Documentos privados de Cristóbal Colón y de su familia, por
_Luigi Tommaso Belgrano_ y _Marcello Staglieno_.
TOMO II. Códice diplomático de Cristóbal Colón, por los mismos autores.
TOMO III. Las monografías siguientes:
1. Cuestiones colombinas;
2. Los piratas Colón en el siglo XV;
3. Los retratos de Colón;
4. Las medallas de Colón,
confiadas, respectivamente, á _Cornelio Desimoni_, _Alberto
Salvagnini_, _Achile Neri_ y _Umberto Rossi_.
PARTE III
TOMOS I Y II. Fuentes italianas para la historia del descubrimiento de
América, por _Guglielmo Berchet_.
TOMO I. Correspondencia diplomática.
TOMO II. Relaciones contemporáneas.
PARTE IV
TOMO I. La construcción naval y el arte de navegar en el tiempo de
Cristóbal Colón, por _Enrico Alberto D’Albertis_.
TOMO II.
1. La declinación y la variación de la aguja náutica, descubiertas
por Cristóbal Colón, por el _P. Timoteo Bertelli_;
2. Noticias de las cartas geográficas más antiguas que existen en
Italia con relación á América, por _Vittore Bellio_.
PARTE V.
_Monografías dedicadas á los italianos precursores, continuadores é
historiadores de la empresa de Colón._
TOMO I.
1. Paolo dal Pozzo Toscanelli, por _Gustavo Uzielli_;
2. Observaciones de cometas hechas por Paolo dal Pozzo Toscanelli, y
sus trabajos astronómicos en general, por _Giovanni Celoria_.
TOMO II.
1. Pietro Martire d’Anghiera, por _Giuseppe Pennesi_;
2. Amerigo Vespucci, por _Luigi Hugues_;
3. Giovanni Caboto, por _Vincenzo Bellemo_;
4. Giovanni Verrazzano, por _Luigi Hugues_;
5. Battista Genovese, por _Luigi Hugues_;
6. Leone Pancaldo, por _Prospero Peragallo_;
TOMO III.
1. Antonio Pigafetta, por _Andrea Da Mosto_;
2. Girolamo Benzone, por _Marco Allegri_.
PARTE VI
TOMO ÚNICO. Bibliografía italiana de los impresos relativos á
Cristóbal Colón y al descubrimiento de América, formada por _Giuseppe
Fumagalli_ y _Pietro Amat di San Filippo_.
Ahora bien: con arreglo á este programa, ligeramente modificado en
la práctica, han ido saliendo á luz los volúmenes respectivos á las
diferentes partes que comprende. Al escribir estos renglones está en
vías de conclusión el valioso monumento que el Gobierno y la erudición
italiana vienen erigiendo al más grande de los nacidos en el suelo de
Italia.
No hay que decir que obra tan vasta tenía que ser necesariamente
desigual en sus partes, según las materias, y sobre todo según la
calidad y competencia de los escritores á quienes fuesen confiadas.
La primera, así por su asunto como por su ejecución, es, á todas
luces, la referente á los _Escritos de Colón_. Fué confiada, primero
á Harrise, y después, en 1891, á Cesare de Lollis, el cual, en menos
de tres años, la ha llevado á cabo por entero, publicando los tres
volúmenes que debía comprender y además un suplemento al tercero,
complemento de toda la obra.
Contiene ésta los _Escritos de Colón_, por primera vez reunidos,
publicados é ilustrados todos en esta colección, que podemos estimar
completa y definitiva. Los autógrafos de Colón, comprendidas en
ellos las notas marginales del primer Almirante de las Indias en sus
libros predilectos, como el _Imago Mundi_, _Ptolomeo_, _Marco Polo_,
abreviado, la _Historia_, de Pío II, _Plutarco y Plinio_, están
reproducidos heliotípicamente en el tomo III y el _Suplemento_ de este
volumen.
Nada falta, pues, en esta importantísima parte de la _Raccolta_, en lo
que toca á la publicación de los _Escritos de Colón_.
Cabe decir otro tanto en lo que respecta á los textos impresos y al
estudio verdaderamente minucioso y erudito que los acompaña.
He aquí el índice de los documentos que contiene el primer volumen de
la colección colombina:
I. Giornale di bordo del primo viaggio.
II. Lettera di C. Colombo a L. de Santangel e Gabriel Sanchez.
III. Memoriale di C. Colombo pel secondo viaggio.
IV é IV _bis_. Giornale di bordo del secondo viaggio.
V. Istruzioni di C. Colombo ad Antonio de Torres.
VI. Istruzioni di C. Colombo a Pedro Margarite.
VII. Frammento di una lettera ai re Cattolici.
VIII. Memoriale di C. Colombo pel terzo viaggio.
IX. Frammento di memoriale pel terzo viaggio.
X. Contratto di Colombo e Fonseca con Anton Marino.
XI. Lettera di C. Colombo al vescovo di Badajoz.
XII. Frammenti d’una lettera di C. Colombo al fratello Bartolomeo.
XIII. Ricevuta di C. Colombo.
XIV. Testamento e istituzione del maggiorasco.
El segundo volumen, sin contar los Apéndices y las notas marginales que
antes mencionamos, contiene cincuenta documentos, que, con los catorce
del primero, forman un total de _sesenta y cuatro escritos de Colón_.
He aquí el índice del tomo II, á fin de divulgar su conocimiento:
XV. Terzo viaggio di C. Colombo.
XVI. Relazione del terzo viaggio di C. Colombo.
XVII. Da una lettera ai re Cattolici.
XVIII. Da una lettera ai re Cattolici.
XIX. Da una lettera ai re Cattolici.
XX. Da una lettera ai re Cattolici. XXI. Da una lettera ai re
Cattolici.
XXII. Da una lettera ai re Cattolici.
XXIII. Lettera di Colombo al Roldan.
XXIV. Salvocondotto per Francisco Roldan.
XXV. Da una lettera ai re Cattolici.
XXVI. Da una lettera ai re Cattolici.
XXVII. Privilegio a favore di Pedro de Salcedo.
XXVIII. Da una lettera ai re Cattolici.
XXIX. Da una lettera ai re Cattolici.
XXX. Lettera ad alcuni personaggi della corte.
XXXI. Lettera all’aia del principe don Giovanni.
XXXII. Libro de las Profecías.
XXXIII. Lettera ai re Cattolici.
XXXIV. Lettera al Papa Alessandro VI.
XXXV. Lettera a Niccolò Oderigo.
XXXVI. Memoriale per figlio Diego.
XXXVII. Lettera ai signori del Canco de San Giorgio.
XXXVIII. Lettera al Padre Gorricio.
XXXIX. Lettera al Padre Gorricio.
XXXX. Lettera al Padre Gorricio.
XXXXI. Relazione del quarto viaggio di C. Colombo.
XXXXII. Da una lettera all’Ovando.
XXXXIII. Lettera all’Ovando.
XXXXIIII. Ordine di pagamento a favore di Diego Rodriguez.
XXXXV. Ordine di pagamento á favore di Rodrigo Vizcayno.
XXXXVI. Ordine di pagamento a favore di Diego de Salcedo.
XXXXVII. Lettera al figlio Diego.
XXXXVIII. Lettera al figlio Diego.
XXXXIX. Lettera al figlio Diego.
L. Lettera al figlio Diego.
LI. Lettera al figlio Diego.
LII. Lettera al figlio Diego.
LIII. Lettera a Niccolò Oderigo.
LIV. Lettera al figlio Diego.
LV. Lettera al P. Gorricio.
LVI. Lettera al figlio Diego.
LVII. Lettera al figlio Diego.
LVIII. Lettera al figlio Diego.
LIX. Frammento di lettera a re Ferdinando.
LX. Frammento di lettera a re Ferdinando.
LXI. Da un memoriale per re Ferdinando.
LXII. Da una lettera a Diego de Deza.
LXIII. Da una lettera ai re Filippo e Giovanna.
LXIV. Testamento di Cristoforo Colombo.
Todos estos escritos de Colón están ordenados cronológicamente y
transcritos con fidelidad escrupulosísima, tanto, que con adoptar el
autor la ortografía moderna para facilitar mejor su lectura, cuida
siempre de que no se altere nunca esencialmente la lección original.
Asimismo tiene en cuenta las variantes de los manuscritos y las utiliza
con la pericia propia en filólogo tan competente y tan acreditado,
dentro y fuera de Italia. Sin duda alguna, la nombradía que Cesare de
Lollis disfrutaba como cultivador ilustre de la filología neolatina
debió contribuir poderosamente á que el Gobierno de su patria le
confiase encargo tan delicado y del que no podía menos de salir airoso.
Las ilustraciones que preceden á los documentos abarcan la historia
especial de cada uno, la determinación de su fecha, cuando no la tiene,
y el examen del contenido, ya en sí mismo, ya en relación con los que
le preceden y le siguen. La erudición y el ingenio del ilustrador se
revelan con abundancia constantemente, sobre todo en la reconstrucción
que hace de los Diarios del segundo y tercer viaje de Colón, y en el
estudio de las _Historie_ de Don Fernando. Valiéndose principalmente de
fragmentos conservados en las Casas y Don Fernando, con gran agudeza
Lollis lleva á cabo aquella reconstrucción, así como prueba, en la
ilustración del documento 41, contra lo dicho por el fundador de la
Biblioteca colombina de que su padre escribió Diarios de los cuatro
viajes, que el descubridor de América no escribió nunca el del cuarto.
Curiosas son, en extremo, las ilustraciones de la primer carta de
Colón, segundo de los documentos del primer volumen. Y en lo tocante
á las _Historie_, Lollis, contra Harrise, y de conformidad con las
doctrinas sustentadas por Fabié y otros muchos eruditos españoles,
mantiene la autenticidad de la obra de Don Fernando, fidelísimamente
traducida al italiano por Ulloa, del original español propiedad de D.
Luis Colón.
Las demás partes de la _Raccolta_ contienen trabajos de merecimientos
muy distintos. Me refiero á los volúmenes que he podido examinar con
algún detenimiento hasta ahora.
De la parte II no sabemos que haya visto la luz sino el tomo III,
colección de monografías colombinas, de las cuales la de Salvagnini,
referente á los piratas Colón en el siglo XV, es interesante, sobre
todo por los nuevos datos que añade á los aportados por Harrisse en su
obra _Les Colombo de France et d’Italie_.
De mucha mayor importancia que este tomo deben ser los 1.º y 2.º de
la misma parte II, que comprenderán los _Documentos privados de Colón
y de su familia_, y el _Códice diplomático_, conocido hasta ahora por
el ejemplar que se guarda en el Archivo del Ayuntamiento de Génova,
publicado por Spottorno en 1823, y que ahora lo será por el que existe
en el Archivo del Ministerio de Estado de Francia desde 1811, en que
fué sacado de Génova de orden de Napoleón I, y que se creyó perdido
mucho tiempo.
La tercera parte de la _Raccolta_, esto es, _Fuentes italianas para la
Historia del descubrimiento de América_, vale más por los documentos
diplomáticos que comprende el primer volumen, no pocos inéditos, que
por las relaciones italianas contemporáneas del descubrimiento ó
posteriores, que lo cuentan, contenido del segundo. Algunas de estas
últimas carecen de valor histórico, y sin el exagerado italianismo que
domina en la _Raccolta_ no tendrían, sólo por ser italianas, derecho
á figurar en ella. Bastaría que hubiesen sido registradas en el
catálogo que forma la parte sexta, esto es, la _Bibliografía italiana_.
Este volumen, obra de los Sres. Fumagalli y Amat di San Filippo,
menciona cerca de mil y quinientas publicaciones, ya referentes á los
precursores de Colón, ya al gran navegante, bien á los continuadores de
su empresa, originales de autores italianos ó extranjeros traducidas
en Italia, bien ediciones de los escritos del glorioso genovés.
¡Lástima grande que los autores de este interesante trabajo se hubiesen
contenido en tan estrechos límites, en vez de abarcar por entero la
Bibliografía colombina! De todos modos, este Catálogo y el que hizo por
encargo de la Junta directiva del Centenario nuestra Real Academia de
la Historia, se completan respectivamente en muchos puntos, allanando
el camino á la formación de una bibliografía general que sirva de
consulta á los americanistas estudiosos.
Con este volumen, único de la parte sexta, guardan íntima relación
los concernientes á la quinta, aunque sean, por desgracia, los más
inferiores en mérito de los de la _Raccolta_ publicados hasta el día.
El estudio relativo á Toscanelli, que forma por entero el primer
volumen de esta sexta parte, debido á Uzielli y Celoria, más que
trabajo de investigación y de crítica es un panegírico del pretendido
iniciador del descubrimiento de América, escrito, además, en forma
descarnada é ilegible, á la manera de las compilaciones germánicas,
verdaderos almacenes de datos y noticias sin orden ni concierto. Y
los trabajos que le siguen, relativos á Pedro Mártir de Angleria,
Américo Vespucio, Juan Caboto, Verrazzano y Juan Bautista (Battista
di Poncevera), Leone Pancaldo y Pigafetta y Benzoni, sobre adelantar
bien poco á lo ya conocido, huelgan en una colección verdaderamente
colombina, excepción hecha de Pedro Mártir de Angleria, si bien la
publicación de sus escritos relativos al descubrimiento de América
es incompleta, pues solamente salen á luz íntegras las Epístolas, y
no las Décadas, ó la parte de éstas concerniente á aquel singular
acontecimiento, de las que sólo se ofrece aquí imperfecto sumario. ¿No
hubiera sido más pertinente reproducirlas por completo en vez de los
estudios referentes á los compañeros de Magallanes, que nada tienen que
ver, inmediatamente, ni con Colón ni con el descubrimiento de América?
Por último, la parte cuarta contiene un curioso trabajo de Alberto
d’Albertis, sobre _la construcción naval y el arte de navegar en tiempo
de Colón_, y otro de Bellio, sobre _las cartas geográficas más antiguas
que existen en Italia_, los cuales, por incompletos que sean, aventajan
en mucho al tercer estudio de esta parte, que trata de la _declinación
y la variación de la aguja náutica descubierta por Colón_, obra de
Bertelli, que es inferior en mucho á los otros, y abundante en errores
de importancia.
De todos modos, la _Raccolta_ merece bien de los estudios históricos,
y será, en lo sucesivo, una de las fuentes más copiosas para los
futuros trabajos colombinos, en los que, sin convencionales y mezquinas
divisiones de nación ó de secta, se estudie el descubrimiento de
América á la luz de la ciencia y dentro únicamente de los sagrados
fueros de la verdad histórica.
[Ilustración]
UN AMERICANISTA NOTABLE[4]
[4] Discurso leído en la Real Academia de la Historia, contestando al
de ingreso del Sr. Asensio y Toledo.