[3] Vide Apéndices I y II.

[4] Precisamente porque la Iglesia Católica es única e infalible,

depositaria de la verdad, ella sola posee verdadera e inextinguible la

capacidad de combatir eficazmente el materialismo, que tantas ruinas

ha acumulado y tantas amenazas acumula, introduciendo y manteniendo el

verdadero espiritualismo, el espiritualismo cristiano, que tanto supera

en verdad y practicidad al puramente filosófico, cuando la revelación

está por encima de la pura razón (Id., ibíd.)

[5] Estamos asistiendo de nuevo en estos días a esta lucha gigantesca

entre el error y la verdad, entre la vida y la muerte, “_mors et vita

duello conflixere mirando_”, lucha terrible entre el espíritu de Dios y

el espíritu del mal. ¡Campo de batalla hermoso en que vemos a tantos de

nuestros hermanos luchar como héroes y morir como mártires! (Discurso

de Su Santidad Pío XI, 3 junio 1922.)

[6] Ese es el deseo más ardiente del Corazón de Jesús; el Corazón de

Jesús, que en aquella, me atrevo a decir, descorazonada, divinamente

descorazonada palabra, se veía obligado a exclamar: _¿Quæ utilitas in

sanguine meo?_ (Id., ibíd.)

[7]... A todos los males mencionados hay que añadir y poner encima

aquellos que más se ocultan al observador superficial; al hombre de los

sentidos, el cual, como dice el Apóstol: _no comprende las cosas que

son del espíritu de Dios_ y que constituyen lo más grave y profundo de

las modernas llagas sociales. (Pío XI: Encíclica cit.)

[8] Dichosos de vosotros, que habéis concebido tan grandioso plan y que

lleváis dentro del corazón un ideal tan sublime y tan divino. (Pío XI:

Discurso cit.)

[9] Sentimos, además, la voz alentadora del Sumo Pontífice, que nos

dice:

“COOPERADORES DE ESTA GRAN OBRA: Contad con mi aprobación, contad con

mi apoyo. Yo os le ofrezco complacido como Vicario de Jesucristo en la

tierra. A ofrecéroslo incondicional y sinceramente me siento obligado

por Jesucristo mismo en el fondo de mi alma. Dichosos de vosotros, que,

con vuestra cooperación a la divina obra del Apostolado, os hacéis

partícipes de tanta gloria y de tan inmarcesible corona. BENDITOS SEÁIS

VOSOTROS Y TODOS CUANTOS EN VUESTRAS RESPECTIVAS PATRIAS Y REGIONES

SIGAN VUESTRAS INSINUACIONES Y RESPONDAN A VUESTRA VOZ.

También Nos queremos cooperar a la medida de nuestras fuerzas a esta

obra tan Nuestra y ocupar el puesto que en ella Nos corresponde y

cumplir el deber que nos incumbe.” (Ibíd.)

[10] Reina Cristo en la sociedad cuando es reconocida y reverenciada la

suprema y universal sabiduría de Dios y el origen divino de los poderes

sociales. (Id.: Encíclica.)

[11] Cuando salió del abismo Martín Lutero, como monstruo infernal,

acompañado de un escuadrón de abominables y diabólicos ministros, para

hacer horribles estragos en el mundo, y para llevar tras sí, a guisa de

otro dragón que cae del cielo, la tercera parte de las estrellas, envió

Dios de socorro a otro varón insigne y capitán valeroso contrario a

Lutero, para que con su espíritu invencible y armas poderosas y divinas

le resistiera y pelease las batallas del Señor. Éste fué Ignacio de

Loyola.

[12] Vide _San Ignacio, según Castelar_, por Justo Alarcón.

[13] 23 de diciembre 1922: _Ubi Arcano_.

[14] Honda pena nos causa entender que no han faltado católicos que

han creído poder ir a remolque de una Filosofía que, so pretexto de

emancipar la razón humana de toda ilusión y de toda idea preconcebida,

le niega el derecho a afirmar más allá de sus propias operaciones,

sacrificando así a un subjetivismo radical todas las certezas que

la metafísica tradicional, consagrada por la autoridad de los más

preclaros talentos, ponía como necesarios e inmutables fundamentos

de la demostración de la existencia de Dios, de la espiritualidad e

inmortalidad del alma y de la realidad objetiva del mundo externo.

(LEÓN XIII: _Encíclica_ a los arzobispos, obispos y clero de Francia,

1900.)

[15] De ahí que el inmortal León XIII dijera:

“La causa de los males que nos afligen, como de los que nos amenazan,

consiste en que las opiniones erróneas sobre todas las cosas divinas

y humanas de las escuelas filosóficas se han infiltrado, poco a poco,

en todos los órdenes de la sociedad y han llegado a apoderarse de gran

número de espíritus”{*}.

Y en otro lugar dice{**}:

“Reprobamos las doctrinas que, de la sana Filosofía, no tienen más que

el nombre, y que, haciendo bambolear la base misma del ser humano,

conducen lógicamente al escepticismo universal y a la irreligión.”

{*} Encíclica _Aeterni Patris_.

{**} Encíclica a los arzobispos, obispos y clero de Francia. Año 1900.

[16] _Heterodoxos_, tom. II, lib. V, cap. I, p. 3.

[17] Conf. FRANC. DE HUMMELAVER: _Meditationum et contemplationum

Sancti Ignatii de Loyola_. Praenotanda, párrafo 2.

[18] _De Religione Soc. Jesu. Exercitiorum._

[19] _Ejercicio de Perfección y virtudes cristianas._ En la pág. I,

tomo V, caps. VII y VIII. _De la oración_; tomo VII. _Del examen de

conciencia_; página II, tomo IV. _De las tentaciones._

[20] El original en español, que escribió el Padre Palma, se perdió, y

sólo existen ejemplares, traducidos al español, de la primera versión

que de él se hizo en latín y se editó en Barcelona el año 1700.

[21] Ésta se encuentra en el número 9 de la _Collection de Bibliothèque

des Exercices_. Enghien. Bélgica.

[22] Regensburgs, 1908.

[23] Regensburgs (Roma), 1914.

[24] Conf. ASTRAÍN: _Historia de la C. de Jesús_, tomo I. DEBUCHY:

_The Catholic Encyclopedia_, en el artículo _Spiritual exercices of

Saint-Ignatius_. Volumen XIV.

_Introduction a létude des Exercices spirituels._

[25] _De Religione Societatis Jesu_, libro IX, capítulo VI.

[26] _Edimburg Review._ Noviembre, 1842.

[27] _Spiritual Exercices of S. Ignatius of Loyola._ by the Reverend

Orby Shipley M. A. London, 1870.

[28] _Introduction a l’étude des Exercices spirituels de Saint-Ignate_,

par le Paul Debuchy, S. J. 1906.

[29] En la _Revue Occidentale_ dijo también: Ces exercices sont a mon

avis un vrai chef-d’œuvre de sagesse politique et morale de l’individu,

de na niere a cé qu epar un travail personel, solitaire et prologé, il

réalize en lui le meilleur équilibre moral. 1894

[30] _Ibídem._

[31] El año 1553. _Polanci Chronicon_, III.

[32] _Acta Sanctorum_, tomo I. _Vita venerab. Ludovici Blossii_, por un

monje benedictino.

[33] _Ephemerides ordinis cartusiensis_, tomo III, 1891. Fabri Monum.

[34] 1544. A. D.

[35] _Monumenta Ignatiana_, sección cuarta, II.

[36] _Vida de San Francisco de Sales_, escrita en francés, según

los manuscritos y autores contemporáneos, por el señor CURA DE SAN

SULPICIO, y traducida por una religiosa de la Visitación... Madrid,

1892; libro III.

[37] _Die Idceder geistlichen Übungen nach dem Plane des heiligen

Ignatius von Loyola._

[38]

Estos ejercicios--dice--,

desconocidos

hasta entonces, resultan

del todo maravillosos,

pues se fundan en verdades

irrefutables, como

es el sistema de las

eternas verdades de la

fe existente, unidas íntimamente

y encadenadas

entre sí, y que encierra

todo lo que el

alma puede purificar,

limpiar, fortalecer y salvar,

y, especialmente,

ponerla en el dintel de

la perfección que Dios

puso en ella y en el plan

que debe vivir, según

predestinación divina.

Es sind--dice--die

exercitien ein wundernich

genauntes auf unbaris;

bis dahin noch

widerstehlicher Consequeur

gegründetes, in

sich getrage nes und abgeschlossenes

system, en

aus der ewigen Wahrheiten

des Glaubeus

bestehen des iuning

verbundenes und inerlich

gegliedertes Gauze

das alles euthalt, was

immer die Seele lauteru,

reinigen, bilden, und

retten kann, gaud beso

siders aber am sie jener

Stuje der wollkommenheit

eutgegenzujührieu,

die sie nach von

Gott in sie gelegteu Aulagen

und dem plane

der gatlichen pradestination

emzunchmen berufen

ist.

[39] Revista _Études_, de París; marzo 1912.

En la gran obra _Monumenta Ignatiana_ se dice lo siguiente, al tratar

de los _Ejercicios_:

“S. Ignatii de Loyola, _Exercitia Spiritualia_, inter ejusdem monumenta

calamo scripta primum locum tenere, nemo jure ambigat. Illa, enim,

_exercicia_ non modo Ignatii animum, ubi primum se ad bonam frugen

recepit, Manresa conformarunt; sed ex illius apperibus scriptis, qua ad

nos usque pervenerunt, antiquissimum opus. _Exercitia sicut._” Proemio,

tomo 51.

[40] _Monumenta Ignatiana_, serie primera, I.

[41] Vide Apéndice, núm. III.

[42] _S. S. Pie X et les œuvres de retraites_, par Paul Debuchy, S. J.,

1906.

[43] Promulgado por Benedicto XV. Vide Cánones 126, 541, 571, 595,

1.001, 1.367.

[44] 30 agosto 1732.

[45] _Saint Charles Borromée et les Exercices de Saint Ignace_; 1911.

[46] “Che con un corso di _esercici spiritualli_, propriamente detti,

San Carlo inaugurasse quella che puó ben dirse la sua conversione,

é chello che i moi biografi concordemente dicono ed essi sono pure

concordinell’attestare la pia consuetudine del Santo, di tornare

fidelmente ai santi spiritualis esercizi, non una, ma due volte l’auno;

che quei suoi primi esercizi spirituali San Carlo li facesse secondo

il metodo de Saint Ignazio, non sembra potersi mettere in dubio, dal

momento che li fece sotto la scorta del P. Ribera, della Compagnia di

Jesú.”

[47] Quanto agli essercitii spirituali cheffan no gli ordinandi a i

sacri ordini, il tempo determinato del visitatore apostolico e dal

concilio nostro provinciale era di un mese in circa, ma ne la practica

é di quindici giorni in circa... In torno poi al modo, si creca di

imitare i Padri Giesuiti et pigliare lume dalle regole eoro, i cuali

anni ancor una certa forma dal P. Egnatio stampa in quel libretto che

dev’essere notissimo a V. S. Illma. haverme ogni pinea instructione.

[48] “Anche dopo lo sua conversione S. Carlo amava prendere per guida

nei suvi spirituali esercizi i figli di colui che ne era stato il

providenziale inventore.”

[49] “A quel primo direttorio ignaziano, volse l’occhio e la mano San

Carlo nostro; et raccogliendone gli sparsi elementi, coordinandoli et

iluminandoli qualche volta con titoli e didascolie, prese a comporne

un corpo solo. Coerentemente ai titoli scritii in capo al codice della

mano stesse di San Carlo, troviamo racolti tutti e soli quei cenni,

quelle regole e note que riguardano l’uffiecio e l’opera del direttore,

omesse tute le altre. I vari testi sono presi e trascritti alla lettera

dal volume. Exertitia spiritualia, etc.”

[50] “Dell’amore e dello studio da lui (S. Carlo) posto agli esercizi

di Sant’ Ignazio e nel metodo che ne governava l’applicazione. Era del

resto ben naturale per non dire felicemente inevitable, che cosi fosse.

Un libro come quello degli “Esercici di S. Ignazio”, che quasi subito

si affermó ed impose quale il piú sapiente ed universale codice di

governo spirituale delle anime, cuale sorgente inesauribile della pietá

piu profonda ad un tempo e piu, solida quale stimolo irresistibile e

guida sicurissima alla conversione ed alla piu alta spiritualitá e

perpezione, un tal libro non poteva non mettersi in prima fila fra i

libri prediletti del nostro Santo, di cui cosi bene rispechiava e il

genio caracteristico e le piu nobili aspirazioni, e in una parola,

tutto lo spirito.” (Id. ibíd.)

[50a] Carta _Ignatianæ commentationes_ al Padre Luis Martín, Prepósito

general, S. J.

[51] Carta encíclica _Editae soepe_.

[52] BENEDICTO XV, en su carta apostólica: _Quantum secessus_.

[53] Jerem., XII, II.

[54] Letras apostólicas: _Pastoralis oficii_.

[55] _Crónica de la Orden de San Benito_, tomo IV. Vide _De Religiosa

S. Ignatii sive S. Euneconis, fundatoris, S. J., per Patres

benedictinos institutiones_. CONSTANTINO CAYETANO.

_Revue des questiones historiques._ JEAN MARTIAL.

_Revista Eclesiástica._ LUIS PIERDET. Valladolid, VI, 16.

[56] _Monumenta Ignat_, serie IV, 1.ª

[57] _Camino espiritual_, pág. I, lib. I, cap. II.

[58] _Epist. Padre Nadal_, IV.

[59] _Prefacio de la Vulgata de los Ejercicios_, antes del texto.

[60] _De Religione S. J._, libro IX, cap. IV, número 2.

[61] _Ibíd._, cap. VII, núm. 1.

[62] _Ibíd._, cap VI, núm. 2.

[63] Relación hecha por PAULO V sobre la vida y milagros del B. P.

Ignacio: _Monumento Ignat._, serie cuarta, II.

[64] En los _Anal. Bell_, tomo XVII, Bruselas, 1878, pág. 383, leemos:

En fin, je ne comprends pas qu’au début da sa disertation (p. q.)

le P. Watrigant réserve la question de _l’inspiracion du livre des

Exercices_. Quand il ne s’agit pas de l’Escriture Saint ces sortes de

preocupations semblent tout a fait déplacées et de nature a engendrer

bien des méprises.”

[65] _Geschichte de Paspste seit dem Ausgang des Mittelalters_, 1909.

[66] _Camino espiritual_, nota 7.

[67] _De Fontibus Exercitiorum internis_, artículo II, pág. 39.

[68] FRANCISCO GARCÍA, S. J.: _Vida, virtudes y milagros de San Ignacio

de Loyola_, tomo I, capítulo IX. Madrid, 1685.

VIRGILIO NOLASCO: _Vita del Patriarca Sant Ignatio di Lojola_, cap. VI.

Venecia, 1701

ADRIANO SIREO: _Apophtegmatum Sti Ignatii_, libro I.

[69] _Monum. Ignat._, serie cuarta, I.

[70] _San Ignacio en Manresa._

[71] _Heterodoxos_, tomo II, libro V, cap. primero, párrafo primero.

[72] Sus principales obras fueron: _Comentarios a la Sagrada

Escritura_, entre los que sobresale la _Exposición de los salmos

de David_ y el _Tratado de remedios contra tentationes spirituales

novissimi temporis_. (Annales ordinis cartuniensis ab anno 1084 ad

annum 1429. Auctore Carolo lo Contenlx, cartusiano. Monostroli.

MDCCCXC, páginas 231-234.)

[73] En 1521 fué cuando el Santo estaba convaleciente de la herida

recibida en Pamplona, y comenzó a leer las _vidas_ de Cristo Nuestro

Señor y de los Santos. (N. del A.)

[74] Encíclica _Providentissimus_; 18 de noviembre 1893.

[75] 1543.

[76] 1515. De suponer es que leyera ésta primero, sin perjuicio de que

ya de sacerdote leyera la costeada por Felipe II.

[77] Qui (Fr. Xanones) illi (Ignatio) dedit (eunque) docuit aliqua

exercitia spiritualia, in quibus se exercuit Ignatius, et cum Manressae

versaretur veniebat interdum (in Montem Serratum) ut rationem redderet

dictorum exercitiorum.

[78] Dedit illi exercitia spiritualia hujus domus Fratris Garciæ de

Cisneros.

[79] Dedit illi exercitia spiritualia Cisnerii. Vide el prefacio de la

edición que de esta obra hizo, en 1912, el Padre Faustino Curiel, O. S.

Ben, de la que hemos tomado estos testimonios.

[80] _Crónica general de la Orden de San Benito._ Valladolid, 1613.

Vid. f. 235 v.

[81] (_Ibíd._)

[82] “Les primiers chapitres du second livre essaient vainement

d’établir contre Ribadeneyra que les _Exercices Spirituels_ s’ont pas

été compasés a Manrése. Puis l’auteur cherche et reléve minutieusement

ce qu’il peut y avoir de commun entre le livre de Cisneros et celui de

Saint Ignace. Ce qui améne cette conclusion... Fauait-il ajouter de

l’importance a la thése soutenne dans cet ouvrage?... Le bon seus en

aurait en, saus doute, promptiment raison.” (_Revista Eclesiástica._

Valladolid, 15-junio-1916.)

[83] _Revue des Questions Historiques_, tomo LXI; 1897, pág. 46.

_Der Geist des hl. Benedictus in seinem Wesem und seinem Grundsügen

dargestellt_: “Sells die Jesuitem verdauken ihren Usprung und ihre

Exercitien dem Benediktiner-Orden Schon 1496 liess der Abt Garcia zu

Monteserrato das Exercitienbüchlein drucken, Welches spater der Stifter

der Jesuiten ein weningveranderte und daun seinen Jüngern gab.”

[84] Vide _Monumenta Ignatiana_. Fontes Externi. Cisneri

Exercitatorium, páginas 98 y siguientes.

[85] Vide _La Meditación fundamentale_, del Padre Weruero.

[86] Ya lo dice también Su Santidad Pío XI en el _breve_ en que le

declara Patrono de los “Ejercicios”: “San Ignacio fué el primero que,

en el librito compuesto por él, _cuando todavía estaba desprovisto de

letras_...”

[87] De este libro se hizo una edición en 1907 y se reimprimió en 1914.

[88] En este tomo el lector puede encontrar cuantos datos necesite,

pues aquí se dan a conocer todos los biógrafos del Santo, con

ediciones, lugar, año, etc., etc.

[89] Apéndice IV.

[90] _Historia religiosa, política y literaria de la Compañía de

Jesús_; 1853, tomo I.

[91] Los escritores de la Historia Eclesiástica, con mucha razón,

advirtieron que el mismo día que en Inglaterra nació Pelágio, para

pervertir con sus errores el mundo, ese mismo día nació en Africa aquel

gran Sol de la Iglesia Católica, San Agustín, para deshacer con sus

rayos y resplandor las tinieblas del malvado y perverso hereje.

Cuando los albigenses y otros herejes turbaron la paz de la Iglesia

de Dios y las espinas de los vicios y maldades estaban más crecidas

y ahogaban la buena semilla, envió al mundo aquellos serafines y

lumbreras del Cielo: Santo Domingo, San Francisco y Santa Teresa, para

que por sí y por sus hijos y discípulos resistiesen a los herejes,

desarraigasen los errores, reformasen las costumbres, alumbrasen y

santificasen el Universo con su admirable ejemplo y doctrina, como lo

hicieron los Santos Padres y lo siguen haciendo sus hijos.

[92] Este retrato es del P. Juan José de la Torre, más parecido que el

de Alonso Sánchez Coello, y es más retrato de alma que de cuerpo.--_N.

del A._

[93] _San Ignacio de Loyola._

[94] _Historia de la Filosofía_, pág. I.

[95] _Lecciones de Filosofía Ecléctica_, libro 7.º, página 20.

[96] La historia de la Filosofía--dice Balmes--es la historia de las

evoluciones del espíritu humano en su porción más activa, más agitada,

más libre.

El primer sistema filosófico de que se tiene noticias es el de la

India y la más semejante a la católica, ya que supone un solo Dios,

Brahma, principio y término de todo, con tres facultades, a saber:

Brahma, en cuanto crea; Vichnou, en cuanto conserva; Siva, en cuanto

conserva o destruye las formas de la materia. Supone premio y castigo

en las almas, según sus actos. Distingue entre el cuerpo y el alma, la

inmortalidad de ésta. (Id., Ibíd.)

[97] O vita philosophia dux, o virtutis indagatrix, expultrisque

vitiorum! quid non modo nos, sed omnino vita hominum sine te esse

potuisset! Tu urbes peperisti: tu dissipatos homines in societatem

vita convocasti; tu eos inter se primo domiciliis, deinde conjugiis

tum litterarum et vocum communione junxisti: tu inventrix legum, tu

magistra-morum et disciplina fuisti! (_Tusculanorum disputationum_,

liber V.)

[98] _Leçons de Laromignière jugèes_, por COUSIN et MAINE BIRAU.

[99] _Cours de philosophie_. Introduction.

[100] “Divinarum humanarumque rerum, tum initiorun causarunque,

cujusque rei cognitio.” (Lib. de _Officis_.)

[101] _Ojeada sobre la Filosofía y su historia_, LXIII. 373. Pág. 189.

[102] _Esquises d’une philosophie._

[103] _Filosofía del Progreso_, párrafo X, página 38.

[104] _Idem_, _Ibíd._, nota 20, pág. 212.

[105] _Libro de la Sabiduría_, capítulo 7, versículos XXII, XXIII y

XXIV.

[106] _Ciudad de Dios_, tomo 2.º, libro VIII, capítulo I.

[107] Parte primera. Punto primero.

[108] Idem segunda. Punto primero.

[109] Idem primera. Punto tercero y primero del séptimo principio y

fundamento.

[110] Parte segunda. Punto tercero.

[111] XXI a LVII.

[112] LVIII.

[113] XII, _De los tres pecados_; y XXI, XXII y XXIII.

[114] “Dios me crió, sin duda, porque sólo Dios puede sacar las cosas

de la nada. La razón lo dicta.”

[115] “Para mi gloria te crié (in gloriam meam creavi eum. Isaí,

XLIII-7), díceme el señor--¿lo oyes, alma mía?--Mira aquí ya cuál es

tu fin y el de todo el género humano. Mi fin último es ver y poseer a

Dios.”

[116] “Hízolas todas primero, y cuando ya estaba el mundo lleno y

provisto de tantas como son... crió al hombre y le dió de todas el

señorío”. (Constituit eum super opera manum suarum. Pr., VIII-9).

[117] Parte primera. Puntos primero y tercero

[118] ARTEAGA: _Belleza ideal_.

[119] _Isa Ompanichad_.

[120] MR. PALEY: _El Katana-Jupanichad_.

[121] _Los Nombres de Cristo._

[122] _Ad Corinthios_, I, cap. 13, vers. 12.

[123] _Idem_, _ibíd._

[124] Parte primera. Punto tercero.

[125] Parte tercera. Punto segundo, primera.

[126] _De los tres pecados_. Puntos primero y segundo.

[127] _Ibídem._ Punto tercero.

[128] _Ibídem._ Coloquio.

[129] _Ibídem._ Punto cuarto.

[130] _Ad Romanos_, cap. VI, vers. 22.

[131] _Contemplación para alcanzar el amor divino._ Punto tercero.

[132] _Ibidem._ Punto cuarto.

[133] _Leçons de philosophie_, 2 partie, 5 leçon.

[134] _Infierno del alma._

[135] _Examen para la confesión general._

[136] _Psicología_, cap. I, 5.

[137] _Leçons de philosophie_, 2.ª parte, lec. undécima, tercer volumen.

[138] _Ibídem._

[139] _Constituit eum super opera manum suarum._ Ps. VIII, vers. 9.

[140] In hoc enim vocati estis... quia et Christus passus est pro

nobis vobis relinques xemplum, ut sequamini vestigia ejus. (I. Pet.

II, 21.)

[141] Memorare novissima tua et in aeternum non pecabis.

[142] _De la muerte._ Punto cuarto.

[143] _De la conquista del Reino de Cristo._ Segunda parte. Punto

segundo.

[144] Diligite ad invicem sicut fratres.

[145] _Sobre el seguir a Cristo Nuestro Señor._ Punto tercero.

[146] Cap. I, vers. 2.

[147] _Ojeada sobre la Filosofía y su historia._ Números 387, 388 y

389, págs. 194-95.

[148] _Stultus fias ut sis sapiens._ _San Pablo ad Cor._, cap. III,

vers. 20.

[149] Dice Cicerón, en su libro de la _Naturaleza de los Dioses_,

que “entre las muchas cosas que aun no están bastante aclaradas en

Filosofía, una de las más difíciles y obscuras es la cuestión de la

naturaleza de los Dioses...”

“En esta cuestión, la mayor parte de los filósofos, inclinándose a lo

más verosímil y siguiendo el instinto de la naturaleza (que a todos nos

impulsa), afirmaron que existían Dioses. Protógoras dijo que lo dudaba,

Diágoras, Melio y Teodoro de Cyrene absolutamente los negaron. Los que

afirman la existencia de los Dioses ofrecen, entre sí, tanta variedad y

disensión, que sería molesto enumerar los pareceres de todos.” (Libro

I.)

[150] El orador Romano dice: “Es preciso creer que hay Dioses, porque

tenemos innato el conocimiento de ellos. Y aquello en que toda la

humanidad consiente, necesario es que sea verdadero... Hemos de

confesar que existen Dioses; y como esta creencia no es sólo de los

filósofos, sino también de los indoctos, hemos de confesar asimismo que

tenemos esta anticipación o pronoción de los Dioses”. (_Ibídem._)

[151] _¿Qué cosa eres comparado con todos los hombres juntos? Un

átomo. ¿Qué son los hombres en comparación de los ángeles y de los

santos? Poquísima cosa. ¿Qué son los ángeles y los santos comparados

con Dios? Nada. Conque tú, comparado con el mismo Dios, ¿qué vendrás

a ser? ¿Qué cosa eres si miras al cuerpo? Un puñado de tierra, un

poco de inmundicia, una sentina hedionda, casa de miserias, orcina de

dolores, pasto de gusanos. ¿Y si miras al alma? Es como una postema muy

asquerosa, de donde corre podredumbre de vicios y pecados._ (De los

pecados propios. Punto tercero.)

_En el orden de la naturaleza somos de nuestra parte un puro nada en el

ser, nada en la duración, nada en el obrar. En el orden de la gracia,

somos también nada, de nuestra parte._ (Del propio conocimiento. Puntos

primero y segundo.)

[152] Meditaciones sobre la vida, pasión y muerte de Nuestro Señor

Jesucristo, _así como los demás misterios gloriosos que cita en la_

cuarta semana.

[153] _Imitando a Jesucristo en todos los estados, sirviendo al corazón

de Jesús, perfeccionándose en las bienaventuranzas y guardando los

mandamientos de Dios y de la Iglesia._

[154] Vide: _Reforma de vida, Del Juicio Universal, De las dos

banderas, Del Hijo Pródigo, Del Reino de Cristo._

[155] Vide: _Fuentes internas de los Ejercicios_.

[156] Vide: _De los pecados propios, Del Infierno_.

[157] _Tercer binario_ y _Reflexión_. _El Reino de Cristo_ y _Las tres

banderas_.

[158] _Nuestras propias inclinaciones nos arrastran al mal._ (Fin y uso

de las criaturas, pág. III.)

_Sensus et cogitatio humani cordis in malum prona sunt et adolescentia

sua._ (Gén., cap. VIII, versículo 21.)

_Video meliora, proboque, deteriora sequor._ (San Pablo.)

[159] _Quid nobis profuit superbia? aut divitiarum jactancia quid

contulit nobis... quid nobis profuerunt?_ (_Sap._, cap. V, versículos 8

y 9.)

[160] Espronceda dijo:

San Ignacio de Loyola · 第 13 / 14 段