LEY II.

_Cómo deben seer escogidos et fechos los alfaqueques, et quién los

puede facer._

Escogidos mucho afincadamente deben seer los alfaqueques, pues que tan

piadosa obra han de facer como sacar los cativos: et non tan solamente

los deben escoger que hayan en sí aquellas cosas que deximos en esta

ley, mas aun que vengan de linage bien afamado. Et este escogimiento

ha de seer por doce homes buenos que tome el rey, ó el que estudiere

en su logar, ó los mayorales de aquel concejo do moraren aquellos que

hobieren á seer alfaqueques: et estos han de seer sabidores del fecho

de los otros, porque puedan jurar sobre santos evangelios en mano del

rey ó del que fue puesto en su logar, que aquellos que escogen para

esto han en sí todas las cosas que deximos en la ley ante desta. Et

despues que desta guisa fuesen escogidos deben ellos otrosi jurar que

sean leales en fecho de los cativos, allegando su pro et arredrando

su daño quanto ellos pudieren, et que por amor nin malquerencia que

hobiesen á alguno non dexasen de facer esto, nin por don que les diesen

nin les prometiesen á dar. Et despues que esta jura hobiesen fecho

débeles el rey otorgar ó el que estudiere en su logar, ó los mayorales

de aquel concejo do moraren ó do los ficieren, que dende adelante

sean alfaqueques, et darles carta abierta con sello de aquel que gelo

otorgare, et pendon de señal del rey, porque puedan ir seguramente

á lo que hobieren de facer. Et desta guisa deben seer fechos los

alfaqueques; et el que de otra manera los ficiese, ó los que tomasen

poder por sí mesmos para seerlo, yerran gravemente, por que deben haber

pena segunt alvedrio del rey, tambien el uno como el otro.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 398 / 1261 题