_Cómo non deben robar el campo de las cosas que hi estudieren et
ganaren._
Robar non deben los homes el campo desque venzudos hobiesen los
enemigos en batalla, nin en facienda nin en lid: et esto pusieron los
antiguos porque non se perdiesen las cosas que hi fuesen ganadas et
pudiesen mejor venir á particion. Et non tan solamente lo pusieron
por el dia en que fuese vencida, mas aun fasta nueve dias, et que
aquel logar do estudiesen en este plazo nin ellos nin otros [1016]
non se entremetiesen á robarlo; mas que allegasen las cosas vivas, et
las otras que las aduxesen á monton, et qualquier que hobiese tomado
algunas dellas si gelas conosciesen fasta aquel plazo sobredicho, que
las tomasen do quier que fuesen falladas et gelas ficiesen pechar con
el doblo: pero esto se entiende si los que este fecho ficiesen non
hobiesen alguna excusa derecha por que non pudieran facer la particion
en aqueste plazo sobredicho. Mas si por aventura acaesciese que
tornasen los enemigos al campo et venciesen á aquellos que primeramente
fueron vencedores de manera que los echasen ende, et levándolos
vencidos sobreveniesen otros que cobrasen lo que ellos habien perdido,
estos que la postrimera vegada hobiesen vencido los enemigos deben
haber toda la ganancia que los otros desampararon en el campo quando
fueron vencidos, et non son tenudos de les dar dello parte por razon
de la primera ganancia que ficieran; et esto porque ellos lo ganaron
de nuevo do los otros lo habien perdudo, fueras ende si aquellos que
los vencieron la primera vez tornasen en ayuda de los otros que los
vencieran la segunda, ca estonce deben haber su parte por razon de la
ayuda que les ficieron. Pero si aquellos que vencieran los enemigos
la primera vez non quisiesen seguir el alcanze, et veniesen algunos
de otra parte et desbaratasen á los que fuesen fuyendo, aquellos que
estonce los desbarataron deben haber la ganancia, et non han de dar
parte á los que primero los hobiesen venzudos pues que non quisieron
en pos ellos ir. Mas esto se entiende si fuesen tantos los vencedores
que pudiesen seguir el alcance et non quisiesen; ca seyendo pocos que
non se atreviesen á ir en pos ellos, ó tan cansados que non lo pudiesen
facer, estos atales non deben perder su parte de lo que los otros
ganasen: et esto por dos razones, la una porque ellos los vencieron
primeramente, et la otra porque por el su vencimiento los vencieron
los otros veyéndolos ir feridos ó cansados. Mas si fuese que los pocos
venciesen á los muchos mas por manera de espanto que por esfuerzo,
et aquellos en fuyendo veniesen otros que los desbaratasen non los
fallando feridos nin cansados, estos segundos deben haber la ganancia
et non dar parte á los primeros, fueras ende si algunos de los que
los hobiesen vencidos primeramente siguiesen todavia el alcance; ca
estonce aquellos deben haber parte de la ganancia, mas non los otros
que fincasen en el campo. Et todas estas cosas son quando la batalla,
ó la facienda ó la lid fuese contra los enemigos de la fe, ó del rey ó
del regno.