LEY XV.

_Cómo non deben robar el campo de las cosas que hi estudieren et

ganaren._

Robar non deben los homes el campo desque venzudos hobiesen los

enemigos en batalla, nin en facienda nin en lid: et esto pusieron los

antiguos porque non se perdiesen las cosas que hi fuesen ganadas et

pudiesen mejor venir á particion. Et non tan solamente lo pusieron

por el dia en que fuese vencida, mas aun fasta nueve dias, et que

aquel logar do estudiesen en este plazo nin ellos nin otros [1016]

non se entremetiesen á robarlo; mas que allegasen las cosas vivas, et

las otras que las aduxesen á monton, et qualquier que hobiese tomado

algunas dellas si gelas conosciesen fasta aquel plazo sobredicho, que

las tomasen do quier que fuesen falladas et gelas ficiesen pechar con

el doblo: pero esto se entiende si los que este fecho ficiesen non

hobiesen alguna excusa derecha por que non pudieran facer la particion

en aqueste plazo sobredicho. Mas si por aventura acaesciese que

tornasen los enemigos al campo et venciesen á aquellos que primeramente

fueron vencedores de manera que los echasen ende, et levándolos

vencidos sobreveniesen otros que cobrasen lo que ellos habien perdido,

estos que la postrimera vegada hobiesen vencido los enemigos deben

haber toda la ganancia que los otros desampararon en el campo quando

fueron vencidos, et non son tenudos de les dar dello parte por razon

de la primera ganancia que ficieran; et esto porque ellos lo ganaron

de nuevo do los otros lo habien perdudo, fueras ende si aquellos que

los vencieron la primera vez tornasen en ayuda de los otros que los

vencieran la segunda, ca estonce deben haber su parte por razon de la

ayuda que les ficieron. Pero si aquellos que vencieran los enemigos

la primera vez non quisiesen seguir el alcanze, et veniesen algunos

de otra parte et desbaratasen á los que fuesen fuyendo, aquellos que

estonce los desbarataron deben haber la ganancia, et non han de dar

parte á los que primero los hobiesen venzudos pues que non quisieron

en pos ellos ir. Mas esto se entiende si fuesen tantos los vencedores

que pudiesen seguir el alcance et non quisiesen; ca seyendo pocos que

non se atreviesen á ir en pos ellos, ó tan cansados que non lo pudiesen

facer, estos atales non deben perder su parte de lo que los otros

ganasen: et esto por dos razones, la una porque ellos los vencieron

primeramente, et la otra porque por el su vencimiento los vencieron

los otros veyéndolos ir feridos ó cansados. Mas si fuese que los pocos

venciesen á los muchos mas por manera de espanto que por esfuerzo,

et aquellos en fuyendo veniesen otros que los desbaratasen non los

fallando feridos nin cansados, estos segundos deben haber la ganancia

et non dar parte á los primeros, fueras ende si algunos de los que

los hobiesen vencidos primeramente siguiesen todavia el alcance; ca

estonce aquellos deben haber parte de la ganancia, mas non los otros

que fincasen en el campo. Et todas estas cosas son quando la batalla,

ó la facienda ó la lid fuese contra los enemigos de la fe, ó del rey ó

del regno.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 337 / 1261 题