LEY XXX.

_Por qué razones pueden tomar con derecho los castiellos de fialdades á

los que los tovieren._

Guardados deben seer mucho los castiellos que son puestos en fialdades

de que fablamos en la ley ante desta, non tan solamente de aquellos

que los tovieren, mas aun de los reyes por quien los tienen: ca bien

asi como ellos son tenudos de los guardar et de los defender de los

enemigos, bien asi lo son de sí mismos; ca non los deben tomar por

ningunt engaño nin por fuerza, nin consentir á otro que lo faga; ca

si lo feciesen, serie la culpa suya et non de los que los toviesen.

Pero tres razones hi ha por que tovieron los antiguos que gelos

podrien tomar con derecho: la primera quando los reyes fuesen avenidos

para tollerlos á aquellos que los toviesen et darlos á otros, et les

diesen porteros que los fuesen rescebir et homes señalados á quien los

entregasen. Onde si aquellos que los tovieren estonce non los quisiesen

dar, bien gelos pueden los reyes mandar tomar por fuerza ó furtar en

otra manera qualquier, et mayormiente aquel en cuyo señorio fueren:

et quando los asi tomasen farien derecho, et los que los perdiesen

fincarien por traydores, porque non los quisieran dar quando gelos

demandaban, et deben haber tal pena como aquellos que reviellan con los

castiellos á sus señores debiéndogelos dar con derecho et por pleyto,

por que merescen perder los cuerpos et quanto han. La segunda razon es

quando dixiesen que los darien et tomasen plazo para ello, et entre

tanto basteciesen los castiellos de homes, et de armas et de vianda,

metiendo hi mas de aquello que hi debien meter por guarda dél, ó de lo

que les el rey diera para tener en su bastimiento; ca por tal razon

otrosi bien gelos pueden tomar, porque se muestra que los bastecen por

non gelos dar ó por facerles dellos guerra. La tercera quando los que

toviesen los castiellos robasen manifiestamente la tierra de su señor,

ó feciesen otro daño en ella nin aun á sus enemigos si los hobiesen, si

despues non quisiesen facer dello emienda asi como el rey fallase por

derecho; ca estonce bien gelos podrie tomar por tal razon como esta,

et facer entregar de lo suyo todo el daño que hobiesen fecho doblado;

et esto es porque los que tovieren los castiellos de fialdat non deben

facer dellos otra cosa sinon guardarlos para complir dellos aquello

por que los metieron [702] en su fianza; pero ante que los castiellos

les manden tomar deben enviar decir á aquellos que los tovieren que

gelos den, et fagan emienda del daño que dellos hobiesen fecho; et si

esto del dia que lo sopieren fasta nueve dias non lo quisieren facer,

dende adelante puédengelos tomar asi como sobredicho es. Onde por todas

estas tres razones fallaron los antiguos que pueden tomar los señores

los castiellos de fialdades á los que dellos los tovieren sin ninguna

malestancia, et non por otra ninguna: onde qualquier señor que de otra

manera los tomase, farie [703] grant yerro, como aquel que quiere meter

á su vasallo sin derecho en yerro de traycion.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 213 / 1261 题