LEY IX.

_Que el alcayde debe meter en el castiello tantos homes et tales con

que lo pueda bien guardar et mantener._

Meter debe el alcayde en el castiello caballeros, et escuderos et

ballesteros et otros homes darmas quantos entendiere quel convienen,

ó segunt la postura que hobiere con el señor de quien lo toviere: et

debe mucho catar que aquellos que hi metiere si fueren fijosdalgo que

non haya fecho ninguno dellos traycion nin aleve, nin venga de linage

de traydores: et estos atales debe apoderar sobre los otros homes que

estodieren en el castiello, por que le guarden de manera que por él

pueda complir su derecho dél. Et los ballesteros que son homes que

cumplen mucho á guarda et á defendimiento del castiello, debe catar

el alcayde que sean atales que sepan bien facer [655] su meester, et

que haya hi dellos que sepan adobar las ballestas et las saetas, et

todas las otras cosas que convienen á ballesteria. Et los otros homes

darmas que hi fueren debe catar que sean homes conoscidos et recios

para ayudar bien et defender el castiello quando meester fuere: et si

sopiere [656] que entrellos alguno hobiese fecho traycion, non lo debe

hi tener, ó si veniese de homes que la hobiesen fecho. Et otrosi las

velas et las sobrevelas á que llaman [657] montaraces, [658] et las

rondas que andan de fuera al pie del castiello, et las atalayas que

ponen de dia, et las escuchas de noche, todos estos ha meester que

guarde el alcayde quanto mas podiere que sean leales, faciéndoles bien

et non les menguando aquello que les debe dar: et hálos de camiar á

menudo de manera [659] que non esten todavia en un lugar. Et el que

fallare que non face bien aquello que debe en el lugar do lo posiere,

debe facer justicia dél asi como de home que le quiere facer traydor;

pero los antiguos usaron á despeñar á los que fallaban dormiendo en la

sazon que debien velar pues que tres vegadas los habian despertados,

castigándolos que lo non feciesen. [660] Et el alcayde que tales homes

non catase para guardar el castiello si por aquello se perdiese, caerie

por ende en pena de traycion, porque serie la culpa suya en non facer

lo que habie de complir en guarda de aquel lugar.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 192 / 1261 题