_Cómo el pueblo debe sentir de lueñe el bien del rey para allegarlo, et
su mal para arredrarlo._
Oler es el tercero sentido que ha el alma sentidor, et este puso Dios
señaladamente en las narices del home: [468] et bien asi como las
narices quando son sanas et desembargadas huelen de lueñe los olores,
et departen los buenos de los malos, otrosi á semejante desto debe el
pueblo que es sano en lealtad sentir de lueñe las cosas de que puede al
rey venir pro et honra, et placerles mucho con ellas, et allegarlas
quanto mas podieren, et puñar ellos mesmos en facerlas. Et las que
fuesen á su daño ó á su deshonra débenlas aborrescer, et desviarlas
et tollerlas quanto mas podieren, et ellos non las facer en ninguna
manera; ca los que sabor hobiesen de sentir daño ó deshonra del rey
su señor, farien aleve conoscido, et deben haber pena [469] segunt el
fecho de aquel mal que podieran destorbar et non quisieron.