_Cómo el pueblo debe temer á Dios, et por qué razones._
Dixieron los santos padres et los filósofos antiguos quel temor es
asi como guarda et portero del amor; [453] ca sin él ninguna cosa
complidamente non se puede facer. Onde si los homes temen las cosas
deste mundo que aman, quanto mas deben temer á Dios [454] que es
nuestro señor sobre las cosas espirituales et temporales: ca maguer
el pueblo hobiese fe, et esperanza et amor, si el temor hi non fuese
que las guardase, todo non valdrie nada. Et sobresto dixo sant
Agostin, quel temor de Dios es espanto que caye en el corazon del
home espiritualmente, temiendo de perder su alma et su amor: et aun
dixo mas, que temor es amor que arredra de sí [455] las cosas que
son contrarias: et Juan Damasceno que fue sabio, dixo, que temor es
esperanza de mal, sospechando home [456] de perder lo que habia, ó de
rescebir en ello mal: et por ende conviene mucho al pueblo de temer
á Dios, por non perder su amor nin cayer en su saña. Et que esto sea
verdad muéstrase por lo que mandó á Moysen en la vieja ley, que dixiese
al pueblo que temiese á Dios que era su señor complidamente: et esto
se entiende porque lo es para siempre, tambien en este mundo como en
el otro. Et Josue que fue cabdiello de los judíos despues de Moysen,
dixo otrosi al pueblo de Israel, que temiesen á Dios et le sirviesen
con todos sus corazones: et el rey David dixo, servid á Dios con temor,
et alegradvos [457] antel temiéndolo; et aun dixo mas, que non tan
solamente el pueblo, mas los santos lo deben temer: et su fijo el rey
Salomon dixo, que el que quisiese andar derechamente en el servicio
de Dios, que debie haber en sí justicia et temor. Et aun sin todas
estas razones que dixieron estos sobredichos que fueron reyes, et
cabdiellos et profetas, naturalmente segunt el dicho de los santos et
de los filósofos, lo debe el pueblo mucho temer, porque él fizo todas
las cosas de nada, et las tornará á aquello quando quisiere, et por su
saber fueron todas criadas, et al su poder han de tornar. Et aun debe
el pueblo temer á Dios porque es muy justiciero; ca segunt dixo sant
Gregorio, los homes que son justos facen con miedo lo que han de facer,
pensando primeramente ante qual juez han de estar: et otrosi dixo sant
Gerónimo, que sabio es el home que teme lo quel puede acaescer: et aun
nuestro señor Iesu Cristo dixo, non temades aquellos que pueden matar
los cuerpos tan solamente et non han poder sobre las almas; mas temed
á aquel que puede el cuerpo et el alma meter en el fuego del infierno.
Onde el pueblo que non temiese asi á Dios, sin la grant pena que les
él darie en el otro sieglo, do non les ternie pro ninguna cosa que por
ellos feciesen, deben aun haber pena en este mundo como homes que non
temen á aquella cosa que con derecho mas tenudos son de temer.