_Qué bienes vienen al pueblo quando teme á Dios._
Temiendo el pueblo á Dios, viénenles ende muchos bienes; ca luego
primeramente fáceles perder el miedo del diablo, et dales esfuerzo
para sofrir los peligros et los trabajos deste mundo. Et Tobias dixo
en esta razon, que muchos bienes habrien los que temiesen á Dios, ca
señaladamente por él se partirian de facer pecado: et el rey Salomon
dixo, quien temiere á Dios venirle ha bien, et será bendicho á su
muerte: et otrosi dixo el mismo, bienaventurado es el home que es
medroso de Dios, mas el que ha el corazon endurescido cayerá en mal:
et en otro lugar dixo, que los que son de buena ventura esles dado por
don de temer á Dios, porque el temor de Dios tira del home los pecados
et facel justo. Et por ende dixo sant Gregorio, que si el corazon del
home pecador non es alimpiado primeramente de los pecados, non se puede
despues guardar que se non torne á los males que ha usado de facer. Et
por ende dixo el rey Salomon, los que temieren á Dios aparejarán sus
corazones, et serán santas sus almas antel: et sant Agostin dixo, quel
temor de Dios es como melecina al alma: et Malaquias el profeta dixo,
nascerá el sol de la justicia sobre aquellos que temen á Dios. Otrosi
el temor de Dios face al home rico, et por ende dixo el profeta David,
non han mengua nin pobreza los que temen á Dios, nin les fallesce todo
bien. Otrosi el temor face al home fuerte; et por ende dixo el mismo en
otro lugar, el temor de Dios [458] es fiuza de fortaleza para quando
es meester, ca el que á Dios teme, por fuerza le ha de obedescer; et
por ende dixo el rey Salomon, quien á Dios temiere buscará en qué
manera le fará placer: et él mismo dixo en otro lugar, quien teme á
Dios guarda sus mandamientos: et con esto acuerda lo que dixo el ángel
á Abrahan quando quiso degollar á su fijo, agora conozco que temes á
Dios, pues quel obedeciste. Otrosi dixo sant Gregorio, quel corazon del
home quanto mas claro et mejor es, tanto mas teme á Dios; et la cima de
todo el pro que viene á los que temen á Dios es esta que los guia en
este mundo derechamente por la carrera de verdat, et endereza las sus
faciendas para bien et líbralos de todo mal, et despues de la muerte
dales el su paraiso et guárdalos de la pena durable. [459] Onde el
pueblo que temiere á Dios et toviere en él fe et esperanza, et lo amare
et le temiere asi como dice en las leyes ante desta, habrá los bienes
deste mundo et del otro complidamente, [460] et será Dios su señor,
ca este es el pueblo que escogió para sí; et los que lo non fecieren
venirles hie lo contrario desto.