_Cómo et por qué razones debe el pueblo amar á Dios._
Caridat en latin tanto quiere decir como amor que ha home á alguna
cosa; pero segunt esta palabra mas se entiende por el de Dios que
por otra cosa: ca asi como dixo sant Agostin, amor es una virtud por
la qual desean los homes veer á Dios et usar de sus bienes: et otros
santos dixieron que amor es cosa por la qual home ama á Dios por razon
del bien que espera dél; et ama otrosi á su vecino por el amor de Dios.
Et por ende debe el pueblo amar á Dios sobre todas las cosas del mundo,
ca amando á él, amarse han unos á otros: et esto se prueba por la vieja
ley, en que dice, amarás á tu señor Dios de todo tu corazon, et de toda
tu alma et de toda tu voluntad, et á tu vecino como á tí mismo. Otrosi
dixo sant Bernaldo, que non ha ninguna escusa el home que non ama á
Dios de toda su alma, pues que él fue comienzo della, et á él ha de
tornar si hobiere el su amor. Et si naturalmente en este mundo aman los
fijos á sus padres porque nascieron dellos, et esperan su buen fecho et
heredar sus bienes despues de su muerte, mucho mas debe el home amar
á Dios quel fizo [443] de nada, et le dió alma de conoscencia et de
entendimiento, et aun en cuya mano es su vida et su salud, et todos
sus bienes que ha en este mundo et espera haber en el otro. Et por
ende dixo sant Agostin, amar debe home á su padre, mas anteponer debe
el amor de Dios que lo crió: et el rey Salomon dixo, amarás á Dios que
te fizo con toda tu alma. Et otrosi dixo sant Bernaldo, que si el home
pensase bien afincadamente quanta es la merced que Dios le fizo, mucho
mas lo amarie que non lo ama, ca le fizo muy fermosa criatura, et demas
dióle el alma, que ha semejanza de sí mismo, et dióle entendimiento
para saber conoscer el bien et el mal, et fízolo aparcero consigo en la
vida durable. Et sant Agostin dixo, que todas las animalias que Dios
crió fizo que troxiesen sus caras abaxadas contra la tierra, et que
buscasen su vida en ella; mas el home fízole derecho et endereszóle su
cara contra el cielo, para darle á entender [444] que su corazon et su
alma [445] debe seer endereszada á las cosas celestiales, á que su cara
está endereszada, donde le viene el entendimiento et la razon que ha
sobre todas las otras criaturas del mundo.