_Cómo se debe el rey guardar de la ira porque non le faga errar._
Ira luenga non debe el rey haber, pues que ha poder de vedar luego las
cosas mal fechas, et esto por dos razones: la primera por non facer
daño á su cuerpo, ca esta es una de las cosas del mundo que peor le
face; ca della nace tristeza et luengos pensamientos, que son dos cosas
que embargan mucho la salud et el entendimiento del home, et apoca
la vida: et por esto dixo el rey Salomon, que el espíritu alegre del
home face la su vida florida [134] de fermosura: et el triste non tan
solamiente consume la carne, mas desgasta los huesos. La segunda razon
es por non envilecer su fecho, ca pues que él ha poder de vedar las
cosas mal fechas, asi como sobredicho es, si lo non quisiere facer,
[135] torna á haber ira contra aquel que el mal fizo, et envilesce por
ende su fecho, et da al otro osadia de facer mal, ca por aquella ira
luenga que toma lo face egual de sí. Et porque la ira del rey es mas
fuerte et mas dañosa que la de los otros homes, porque la puede mas
aina complir, por ende debe ser mas apercebudo quando la hobiere en
saberla sofrir: ca asi como dixo el rey Salomon, atal es la ira del
rey como la braveza del leon, que ante el su bramido todas las otras
bestias tremen, et non saben do se meter, et otrosi ante la ira del
rey non saben los homes que se facer, ca siempre estan á sospecha de
muerte: et por ende dixo el mesmo, que la ira del rey es mandadero de
muerte: et aun dixo mas en otro lugar, que el que sabe refrenar su
saña et su ira, que sabe seer señor de su voluntat, et quien es tal,
es mas fuerte que el que vence las batallas, et prende por fuerza los
castiellos. Et aun dixo mas el apóstol Santiago, que la ira del home
non dexa obrar la justicia, que es cosa de Dios; et otrosi dixo el
apóstol sant Pablo, castigando á los homes que se guardasen de la ira,
que es cosa muy dañosa, et demas pesa mucho á Dios con ella, et por
ende non la debe el rey haber contra los que son en su poder, ca luego
ha á vedar con derecho el mal quel fecieren, ó los ha de perdonar si
les quisiere facer merced: et si contra esto feciese, haberia á Dios
por ende irado, et seria malquisto de los homes.