_Que el rey debe guardar su boca que non diga palabras menguadas nin en
mal son._
Menguadas non deben seer las palabras del rey, et serien atales en dos
maneras: la primera quando se partiese de la verdat, et dixiese mentira
á sabiendas en daño de sí mismo ó dotri, ca la verdat es cosa derecha
et egual, et segunt dixo Salomon, non quiere desviamiento nin torturas,
et demas dixo nuestro señor Iesu Cristo por sí mismo que él era verdat:
onde los reyes que tienen su lugar en tierra, et á quien pertenesce de
la guardar, mucho deben parar mientes que non sean contra ella deciendo
palabras mintrosas. La segunda manera de mengua de fablar serie quando
dixiese las palabras tan breves et tan apriesa, que las non pudiesen
entender aquellos que las oyesen: ca segunt dixieron los sabios, como
quier que el home debe fablar en pocas palabras, por eso non lo debe
facer en manera que non muestre bien et abiertamiente lo que dixiere:
et esto debe el rey guardar mas que otro home, ca si lo non ficiese,
ternien los que lo oyesen que lo facia por mengua de entendimiento ó
por embargo de razon. Et demas quando él mentiese en sus palabras nol
creerien los homes que lo oyesen maguer dixiese verdat, et tomarien
ende carrera para mentir: otrosi quando mostrase su razon, de manera
que non le entendiesen, nol sabrien responder nin consejar en lo que
les dixiese: et de cada una destas cosas le nascerie grant daño et
grant blasmo en este mundo, et en el otro darle hie Dios pena, como
aquel que pusiera en tierra en su lugar para facer et decir verdat, et
él usara de la mentira en lugar daquello.