LEY III.

_Que el rey debe guardar su boca que non diga palabras menguadas nin en

mal son._

Menguadas non deben seer las palabras del rey, et serien atales en dos

maneras: la primera quando se partiese de la verdat, et dixiese mentira

á sabiendas en daño de sí mismo ó dotri, ca la verdat es cosa derecha

et egual, et segunt dixo Salomon, non quiere desviamiento nin torturas,

et demas dixo nuestro señor Iesu Cristo por sí mismo que él era verdat:

onde los reyes que tienen su lugar en tierra, et á quien pertenesce de

la guardar, mucho deben parar mientes que non sean contra ella deciendo

palabras mintrosas. La segunda manera de mengua de fablar serie quando

dixiese las palabras tan breves et tan apriesa, que las non pudiesen

entender aquellos que las oyesen: ca segunt dixieron los sabios, como

quier que el home debe fablar en pocas palabras, por eso non lo debe

facer en manera que non muestre bien et abiertamiente lo que dixiere:

et esto debe el rey guardar mas que otro home, ca si lo non ficiese,

ternien los que lo oyesen que lo facia por mengua de entendimiento ó

por embargo de razon. Et demas quando él mentiese en sus palabras nol

creerien los homes que lo oyesen maguer dixiese verdat, et tomarien

ende carrera para mentir: otrosi quando mostrase su razon, de manera

que non le entendiesen, nol sabrien responder nin consejar en lo que

les dixiese: et de cada una destas cosas le nascerie grant daño et

grant blasmo en este mundo, et en el otro darle hie Dios pena, como

aquel que pusiera en tierra en su lugar para facer et decir verdat, et

él usara de la mentira en lugar daquello.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 34 / 1261 题