PACA.—¡Soltarme!... ¡Maldita sea la leña! Sí: baila, baila, ladrón.

Bueno; si le pego fuego al local, salven ustés a las criaturas.

BENITA.—¡Señá Paca, por Dios!

AVELINO (¡Qué mujer!... ¡Si lo sé la traigo con _Minimax_!)

BENITA.—Aquí se debe hacer lo convenido: una _leción_ a mi hermana, un

escarmiento a ese tío y ¡_Laus Deo_!

PACA.—¿Ha dicho usté que _deo_? ¡Puño cerrao y me va a parecer poco!

Vamos a entrar bailando usté y yo.

AVELINO.—Bueno; pero mucho cuidao, que llevo un terno de lana dulce.

PACA (_A Avelino._)—Usté, cuando estemos a tiro de _vergajo_, me

suelta; que el resto de la _suaré_, es cosa mía.

AVELINO.—¡Prudencia, por Dios!

BENITA.—Yo aquí me quedo con la _prole_.

PACA.—Adentro. (_Entran bailando._)

BENITA.—¡Ahí va el agua! ¡Dios los coja confesaos! ¡Ya se acercan!...

(_Mirando al interior del salón._) ¡Aún no los han visto!... ¡Ya

han reparao! (_El organillo toca cada vez más despacio._) ¡El

señor Melquiades se mete debajo de un banco!... ¡Serafín no sabe

qué hacer!... (_Comienza dentro un murmullo que crece._) Hablan...

disputan... todos se arremolinan... ¡Saca el vergajo!... ¡Ay! (_Se oye

dentro un grito espantoso._) ¡¡En metá de los sesos!! (_A partir de

esta frase, el escándalo de dentro es formidable. Gritos, alaridos,

ayes, etc. Voces de “¡Guardias!... ¡Socorro!... ¡Que se matan!...”_)

ESCENA VI

_Salen del salón hombres y mujeres chillando._ TULIQUI, MELQUIADES,

VIRUTA, BERNABÉ, _que pasan a la izquierda; detrás_ SERAFÍN, _sin

sombrero, cuello, ni corbata, cogido por la solapa de la americana por_

PACA LA FIERA, _que enarbola el vergajo. Detrás_, NIEVES, _llorosa

y aterrada, cuatro o cinco concurrentes del baile y_ AVELINO, _con

toda la chaqueta rota por un costado y la manga. Todos salen trémulos

y demudados._ BENITA _se aparta para que salgan, y los_ CHICOS _se

esconden bajo un velador. Otros concurrentes quedan en la misma puerta

escuchando._

TULIQUI (_Corriendo._)—¡Un guardia!... ¡Un guardia!

AVELINO (_Queda en el centro._)—¡Un sastre! (_Enseñando el roto._) ¡Un

sastre!

MELQUIADES (_Pasando a la izquierda._)—¡Mi media dentadura!... ¡A ver

mi media dentadura!

SERAFÍN (_Saliendo furioso._)—¡Suelta!

PACA.—¡Granuja! ¡Golfo! ¡Pelanas!

SERAFÍN.—¡Suelta o te parto el alma!

PACA.—¡Ni muerta! No vendo ni una alcachofa más pa que tú te chulees

con nadie; ea: se ha acabao. (_Colocación de derecha a izquierda; Paca,

Benita, Avelino, Nieves, Serafín, Melquiades, etc. El coro alrededor._)

NIEVES.—Pero, ¿quién es esta mujer? (_A Serafín._)

PACA.—¿Qué quién soy? Una prima pa el señor; pa usté, puede que una

tía; en el fondo, una madre que no se deja avasallar. Ni más ni menos.

NIEVES.—Pero, ¿qué dice esta mujer, Serafín; contesta, por Dios?

BENITA (_A su hermana._)—Pero, ¿estás sorda? Pues dice que es la socia

de aquí, del amigo.

PACA.—Hace catorce años cumplidos; catorce, pa que usté lo sepa, joven.

NIEVES (_A Serafín._)—Pero, ¿no decías que estabas libre?

AVELINO.—Estaba libre, pero le han bajao el “Alquila.”

SERAFÍN.—Tóo eso es mentira, Nieves; no lo creas.

PACA (_Amenazadora._)—¿Que no lo crea? (_Hace avanzar a los chicos;

Serafín, al verlos, huye hacia la izquierda._) Aquí tié usté las

consecuencias. Con sus fés de bautismo; (_Los chicos presentan los

papeles._) los cinco reconocidos; deletrée usté si sabe.

AVELINO.—¡La prueba testifical es pa bajarle las orejas al caballo de

la Plaza de Oriente! (_Pasa al lado de Serafín._)

NIEVES.—¡Qué infamia! ¡Qué vergüenza! (_Llora abrumada, sentándose en

un velador del fondo._)

SERAFÍN (_Ya sin saber qué decir._)—Está bien. ¡Maldita sea! ¡Ponerme

en un bochorno como este cada ocho días! ¿A ti te paece bonito lo que

me has hecho?

PACA (_Señalando a los niños._)—¡¡Pues y lo que me has hecho tú,

ladrón, que no gano pa judías!!

AVELINO.—¡Cinco pedazos! ¡¡Menudo estropicio!!

SERAFÍN.—Te juro que me las pagas, ¡por estas! (_Paca le amenaza, y

contenida por todos, se agrupa a la derecha con sus hijos, siempre con

el vergajo en la mano._)

BENITA (_Interviniendo._)—No la regañe usté, que no ha sido ella. El

que nos ha descubierto esta gatada de usté diciéndonos que era usté un

sinvergüenza y un canalla, ¿sabe usté quién ha sido?

SERAFÍN.—¿Quién?

BENITA.—Pues aquí, mi amante. (_Cogiendo a Melquiades y trayéndole a su

lado._) Ven aquí, rico.

MELQUIADES (_Asombrado._)—¿Qué dices?

BENITA.—¿Verdá que has sido tú el que nos ha dicho que el señor era un

sinvergüenza?

MELQUIADES.—¿Yo?... Oye: a mí no entremezclarme. (_Se aleja hacia

la izquierda, pero Serafín, cogiéndole de la americana, le obliga a

detenerse._)

SERAFÍN.—¿Que ha sido éste?

MELQUIADES (_A Benita._)—Pero, ¿qué traición me haces?

BENITA.—La que merece la infamia de usté, de brindar mi conquista a

esos tres golfos. (_Señalando a Virutas, Tuliqui y Bernabé._) Pero

luego, la conquista ha sido que el muy calavera se ha pasado quince

días subiéndome la ropa.

AVELINO.—¡¡Del río; acaba los párrafos!!

SERAFÍN (_Encarándose con Melquiades._)—¿De modo que has sido tú? Pues

toma, por charrán. (_Le da una bofetada._)

MELQUIADES (_Con asombro._)—¡Mi madre! Pero... ¿me ha pegao?

AVELINO (_A Serafín._)—Dele usté otra, que se ha quedao en la duda.

SERAFÍN.—Y en la calle, ¡te voy a partir el corazón!

MELQUIADES.—¿A mí? Soltarme, que voy a escabechar un bonito. (_Se lían

a golpes. La gente grita. Salen todos a la calle. Paca, comienza a

repartir vergajazos y hace mutis seguida de sus hijos._)

ESCENA FINAL

BENITA (_Consolando a Nieves._)—¿Lo ves? ¿Lo estás viendo? ¡Pa caer en

esta golfería y en esta inmundicia, has querido dejar la honradez de tu

casa y te has desapartao de un hombre de bien! ¡Loca!... ¡Más que loca!

NIEVES (_Llorosa y airada._)—¿Y tú quién eres pa hacerme cargos?

AVELINO (_A Benita._)—¡Cállate, que bien castigada está! ¡Menuda

lección!

BENITA.—¡Y que ha sido una leción de solfeo! (_Abrazándola para

llevársela._) En fin, no llores. Y ahora, vamos a casa, y mañana

vuelves con Higinio. ¡Y da gracias a que tiés una hermana tonta!

AVELINO.—Y un cuñao aznegao. (_Mirando el roto de su americana._)

NIEVES (_Dejándose llevar._)—¿Y qué le decimos a padre?

AVELINO.—A padre yo se lo contaré todo que estoy en condiciones de

hablar como un descosido (_Mirándose al suyo de la ropa._) Andando.

(_Las hermanas, inician el mutis por el foro._)

(_A ellas._)

Y que os sirva el escarmiento

pa ser humildes y honradas.

(_Al público._)

Y aquí termina el sainete,

perdonad sus muchas faltas.

TELÓN

EL CHICO DE LAS PEÑUELAS

O

NO HAY MAL COMO EL DE LA ENVIDIA

PERSONAJES

CUADRO PRIMERO

VALENTINA (35 años)

LA SOLE (16 ídem)

ENCARNA (20 ídem)

LA JOSEFA (35 ídem)

LA SEÑÁ MAURICIA (50 íd.)

LA SINFO (20 ídem)

INDALECIA

DOMITILA

LAVANDERA 1.ª

ÍDEM 2.ª

ÍDEM 3.ª

ÍDEM 4.ª

ÍDEM 5.ª

ÍDEM 6.ª

ÍDEM 7.ª

ÍDEM 8.ª

ÍDEM 9.ª

SEÑOR HILARIO (45 años)

SEÑOR BERNABÉ (50 ídem)

PACO CEBRIÁN, CHICO DE LAS PEÑUELAS (25 ídem)

SEÑOR COSME (60 ídem)

AQUILINO (40 ídem)

SEÑOR CECILIO (30 ídem)

EL TÍO PELELE (65 años)

PANOLI (15 ídem)

UN CARTERO

_Murguistas, vecinos, vecinas y chicos de la calle._

CUADRO SEGUNDO

SEÑÁ VALENTINA

SEÑÁ RITA

SEÑOR BERNABÉ

PACO

SEÑOR TOBÍAS (50 años)

TÍO PELELE

JUSTO VIDAL (ZIPILÍN) (20 ídem)

ANTONIO RIZO (VIGUDÍ) (18 años)

EMILIO RINCÓN (TELARAÑA) (22 ídem)

AMIGO 1.º

ÍDEM 2.º

ÍDEM 3.º

_Transeuntes y banda._

CUADRO TERCERO

SEÑÁ VALENTINA

LA SOLE

ENCARNA

LA JOSEFA

CHULA 1.ª

ÍDEM 2.ª

UNA VENDEDORA

SEÑOR HILARIO

SEÑOR BERNABÉ

PACO

SEÑOR TOBÍAS

ZIPILÍN

VIGUDÍ

TELARAÑA

SEÑOR COSME

AQUILINO

UN POLICÍA

GUARDIA 1.º

ÍDEM 2.º

HORTERA 1.º

ÍDEM 2.º

ACTO ÚNICO

CUADRO PRIMERO

La escena representa el interior de un lavadero cubierto. Es una

habitación amplia, cuadrada, de paredes altas. Al foro un gran

portalón de dos hojas, ancho, practicable, que da a la carretera de

Puerta de Hierro, llena de sol.

En los laterales izquierda, dos puertas de habitaciones de la casa,

cubiertas con cortinas de lona.

En los laterales derecha y hacia el último término una puerta de

dos hojas que conduce al tendedero.

En la parte superior de las paredes, grandes ventanas de forma

apaisada, con cristales polvorientos, por donde se supone que entra

la luz que necesita un local tan amplio.

El techo, destartalado, con grandes vigas llenas de telarañas.

En mitad de la escena, y próximos a los laterales, dos lavaderos

de piedra, corridos, llenos de agua y en los que puedan lavar ocho

mujeres en cada uno.

En el rincón de la izquierda un gran fogón con la caldera para la

colada. Tiene tubería moderna.

En los primeros términos una mesa de pino, sillas de anea, un

armario, un reloj de pesas, grande, antiguo.

Arrimadas a la pared, sacas de ropa, canastas grandes y muy usadas,

barreños, cuerdas, estacas, largueros, etc., etc. Es de día.

ESCENA PRIMERA

_Al levantarse el telón aparecen en el lavadero de la derecha en primer

término_ ENCARNA, VALENTINA, _la_ SINFO _y cinco_ LAVANDERAS. _En el

de la izquierda, la_ SEÑÁ JOSEFA, SOLE, _la_ SEÑÁ MAURICIA _y más_

LAVANDERAS, _hasta ocho. Todas lavan animadamente riendo y bromeando:

restriegan las prendas, dan jabón, golpean con las palas, retuercen la

ropa, escurren. Una_ LAVANDERA, _con un barreño de ropa vase por el

tendedero. El_ TÍO PELELE _entra con un montón de prendas, ya secas y

las va doblando y metiendo en una saca_.

=Música=

TODAS

Lava, lavandera,

vaya restregón,

dale con la pala,

venga más jabón.

Que si quiés blanquita

la ropa dejar,

pala, pala, pala, (_Golpeando._)

le tendrás que dar.

RITA (_Asomándose a la puerta del tendedero y a

voces._)

Señá Andrea.

VOZ (_De mujer, dentro, muy fuerte._)

¿Qué quiés, chica?

RITA

Cuando tienda avíseme.

SINFO

¡Dí que no tienda en mi cuerda

que va a tender Salomé!

JOSEFA (_Furiosa a Sole._)

¿Pero qué haces, criatura?

SOLE (_Con rabia._)

Si me s’acabao el jabón.

JOSEFA

Pos coge el de la Tomasa.

¡Jesús qué condenación! (_Siguen lavando._)

——

SINFO

Échate una copla, Sole.

SOLE

¡Que me van a regañar!

UNA

No te apures.

SINFO

Picantita.

VALENTINA

De las tuyas.

SOLE

Allá va.

——

La soltera del cuarenta

dicen que es de las cabales,

y ayer me ha echao dos pañales,

conque ajuste usté la cuenta.

(_Todas ríen. La señá Josefa golpea enfurecida a la Sole._)

——

JOSEFA

¡Pero ustedes oyen!

¡Te voy a matar! (_La pega._)

SOLE (_Queriendo huir._)

¡Por Dios, sujetarla! (_Avanzando a primer

término._)

TODAS

Amos, déjala. (_Se interponen._)

JOSEFA

¡Cantar esas cosas!...

¡Te arranco la piel! (_Pegándola más._)

Toma, toma, toma...

TODAS

No la pegue usté.

=Hablado=

SOLE (_Huyendo de su madre y llorando._)—¡Amos, pero están ustés

viendo!... Estése usté quieta, hombre... que si no pega usté no vive.

JOSEFA.—¡Cállate o te arranco la lengua, recondená!

SOLE.—¡Pero qué he hecho yo, señora!... ¡Misté que es lo grande,

hombre!...

VALENTINA.—Amos, Josefa, déjala, que la tiés el cuerpo a la chica que

es un puro cardenal. (_Vuelven a las pilas menos Sole y Josefa._)

SOLE.—¿Que si es un puro cardenal?... Amos, por gusto quiero que me

vean usté este muslo, a ver si saben ustés de qué color es. (_Va a

levantarse la falda._)

JOSEFA (_Vivamente._)—¡Pero serás capaz, so arrastrá!

SOLE.—Si semos mujeres solas.

JOSEFA.—¿Y el tío Pelele?

SOLE.—Es _nutral_. Al menos eso dice él cuando pellizca.

PELELE.—A los setenta y dos cumplíos, le enseñen a uno lo que le

enseñen, desaplicao.

SINFO.—A más, de que en esta ocasión la chica no es culpable.

MAURICIA.—Hemos sío nosotras, que la hemos dicho que cantase a la

creatura.

JOSEFA.—¿Y quién la manda cantar esas indecencias de coplas? (_Vuelve a

la pila._)

SOLE.—Si me mandase usté a un colegio de pago, cantaría el _tuesten_,

u el _guau guau estep_, u cualquier otra cosa extranjera... ¡pero qué

quié usté que aprenda en la cae Los Moratines ande la persona más fina

se restriega con papel de lija!

JOSEFA.—¿Dónde me he educao yo?

SOLE.—En ninguna parte.

JOSEFA.—Pues ya ves como no canto golferías.

SOLE.—¡Porque tié usté _blonquitis_!

JOSEFA.—¿_Blonquitis_?... Quítate de mi vista si no quiés que te

deshaga, so galocha. (_Avanza y la da unos tirones del pelo._)

SOLE.—Sí, señora, que me quito, que no paece usté mi madre, que me tié

usté deshecha a golpes... (_Arreglándose el pelo._) que tengo la cabeza

que cuando me peino paece que le saco la raya a un montón de grava.

JOSEFA.—¡Fuera de aquí!

SOLE.—Sí, señora, que me voy. Que por no respetar no respeta usté ni a

los agüelos que los respeta tóo el mundo. ¡Me ha arrancao uno! ¡Misté

que lástima! ¡Maldita sea!... (_Como el que adopta una resolución

heroica._) Me voy a tender. (_Coge un barreño con ropa._)

JOSEFA.—A ver si te duermes...

SOLE (_Casi llorando._)—¡Miá si supiese que no me despertaba más!...

JOSEFA.—¡Anda d’ahí, que me tiés la sangre negra! ¡Galocha, más que

galocha!

VALENTINA.—Mujer, si es que la pegas por demás a la pobre criatura.

JOSEFA.—Porque quiero que se haga una mujer.

SOLE (_Volviendo desde la puerta del tendedero._)—¿Pero usté cree que

con estos golpes me voy a hacer una mujer?... ¡Como no me haga una

pandereta! (_Josefa va a pegarla y ella echa a correr por el tendedero.

Valentina va a probar con la mano el agua de la colada._)

ESCENA II

DICHOS, _menos_ SOLE. _Luego_ PANOLI _por el tendedero._

VALENTINA.—¡Tío Pelele!

PELELE.—Presente.

VALENTINA.—Dígale usté a Panoli que eche más carbón, que esto está pa

servirlo en garrafa.

PELELE (_Llamando._)—Panoli...

VALENTINA.—Cuidao que se lo tengo avertido. Que no me se quede fría la

colá, niño. Pos como si lloviznara.

PANOLI (_Un chicuelo con cara de tonto._)—¿Qué pasa? (_Avanza a primer

término por la derecha._)

VALENTINA.—Que eches más carbón, vida mía. ¡Camará, que tiés un alma

que te se pasea por Recoletos y a lo mejor se sienta!

PANOLI.—Pos antes he echao cinco palás.

VALENTINA.—Pos dobla, rico.

PANOLI.—¡Maldita sea!... Miá que tenerse que pasar uno la vida echando

lumbre. (_Simula echar carbón._)

VALENTINA.—Mialo, paece un pasmao. (_Avanza secándose los brazos con el

delantal._) Bueno; las nueve y media; la que quiera irse a almorzar que

se vaya, que hasta la tarde hacemos fiesta en esta casa. Y tú, Sinfo,

y usté, señá Mauricia, si queréis un bollito y un trago, arrimaros.

(_Saca del armario bandejas, botellas y vasos que coloca sobre la mesa,

que está a la derecha._)

SINFO.—Allá vamos. (_Se acercan y se sientan._)

VALENTINA.—Y lo mismo te digo, Josefa.

JOSEFA (_Secamente._)—Gracias. (_Sigue lavando._)

VALENTINA.—Amos, ven y no seas erizo.

JOSEFA.—No me cumple náa; se agradece.

VALENTINA.—Tu gusto, hija. (_Josefa sigue lavando. Las demás

lavanderas, se secan, se quitan los delantales, se ponen los mantones

y se marchan por el foro. Alguna, así como Panoli, sale por el

tendedero._)

SINFO.—¡Qué señá Josefa!...

MAURICIA.—¡Miá que es agria!

VALENTINA.—¡Eso es un limón pasao! (_A Encarna._) Y tú, Encarna, a ver

si dejas de lavar, no sea que venga tu padre.

ENCARNA.—Le estaba ayudando a la Marcelina.

VALENTINA.—Pero ya sabes que no te quié ver en ello.

ENCARNA.—¡Y quién se lo va a decir! A más de que es mi gusto. Si no

ando en el agua no vivo. (_Viene secándose los brazos desnudos._)

SINFO.—¡Pa que no te hubieses criao en el río!... (_Beben unas copas de

vino y comen de los bollos que ha servido Valentina._)

MAURICIA.—¡De chica se tié dao cáa chapuzón!... ¿Te acuerdas?

ENCARNA.—¡A ver!

MAURICIA.—Paece que la estoy viendo. Se ponía tal que su madre la trajo

al mundo. Y, paf... se zampaba en el agua desnudita.

VALENTINA.—Era su costumbre.

PELELE.—Hay costumbres que no debían de perderse. Con permiso. (_Se

bebe una copa._) (_Sale Sole del tendedero y se acerca mirando los

bollos codiciosamente._)

MAURICIA.—¿Y qué, hoy tengo oído que es el gran día en esta casa,

jóvenes?

ENCARNA.—Y que lo diga usté, señá Mauricia.

VALENTINA.—Hoy es el día más feliz de nuestra vida. Vienen a pedir la

mano de esta... y el mes que viene las amonestaciones de ella y de Paco

y las de su padre y las mías. ¡Los dos matrimonios en un mes!

SINFO.—¡Ole con ole!... Eso sí que se mojará a lo grande.

VALENTINA.—Ni te ocupes. Ya conoces a Hilario que estornuda, le sale

bien y convida; conque por una cosa así, que es su felicidad, no

digamos.

SINFO.—Sus merecéis el bien que _tenís_, hay que decirlo.

SOLE.—Sí, señora; que han sío ustés mú regüenas páa tóo bicho viviente

que las ha arrodeao y eso tié su pago. (_Comiéndose un bollo._)

VALENTINA.—Eso no; la suerte de cáa uno, hija. Que esto ha sío como

un sueño. Ya veis; hace dos años, aún vivíamos, yo, tan ajena con mi

marido, y mi hermana casá con el padre de ésta; pos en menos que se

dice, faltó mi marido, murió mi hermana, quedó mi cuñao solo con la

chica, me hizo de venir a cuidarla, las dos nos encargamos de esto, él

se fué a su negocio del merendero páa no dar que decir, y pasao el

luto lo que estaba de Dios: esta se va a casar con el hombre que quiere

y su padre y yo, pues... ¡capicúa!

SOLE.—Y tú estarás contenta, ¿verdá, Encarna?

ENCARNA.—Contenta y más que contenta; contenta y recontenta, Sole. (_Se

abrazan con alegría._)

SOLE.—La verdá es que tienes un cacho e novio que no cabe por ese

portalón. Es un rato de hombre.

PELELE.—Y una celebridá, que no se os olvide. Que dentro de poco no

habrá en España un torero como Paco Cebrián, _Chico de las Peñuelas_,

porque tié unas agallas que pa él no hay toros grandes ni cornalones. A

ese le echan un pavo y se lo come.

SOLE.—¡En veces, yo también! (_Ríen todos._)

MAURICIA.—¿Y qué, el domingo dicen que alterna en Tetuán?

VALENTINA.—Por primera vez, sí, señora.

ENCARNA.—¡Ay, si queda bien, qué gusto!

VALENTINA.—Mialá, de pensarlo, se ríe hasta con las orejas.

ENCARNA.—¡La alegría que tengo! Que quiero, que me quieren, que te veo

a ti contenta, a mi padre satisfecho y que hoy por hoy no me cambiaría

ni por una marquesa. (_Ríe y palmotea._)

SOLE.—Ni aunque te diesen prima, miá esta.

ENCARNA.—Y vaya, vengan ustés pa dentro que les quió enseñar la ropa

blanca que me trajo ayer la bordadora. Un primor.

VALENTINA.—Veréis qué seis enaguas; a la que pueda ser más bonita.

TODOS.—Vamos, vamos. (_Vanse segunda izquierda. Sole queda la última._)

SOLE.—Me gusta a mí más ver ropa interior de novios y novias... porque

claro, paece que una se anima y...

JOSEFA (_Deteniéndola._)—¿Ande vas tú? (_Haciéndola retroceder de un

tirón de la falda y avanzando ambas al proscenio._)

ESCENA III

JOSEFA _y_ SOLE

SOLE.—A ver la ropa blanca que dice que la...

JOSEFA.—Anda a lavar si no quiés que te arranque ese pelote que tienes,

so pispajo, fea, gandula... (_Amenazándola._)

SOLE.—Pero señora... (_Retrocediendo._)

JOSEFA.—¡Tú que tiés que ver náa de nadie!...

SOLE.—Pero si es que m’han dicho que...

JOSEFA.—Anda páa alante que en tóo me tiés que contradecir, mala

pécora, tunanta... (_Haciéndola retroceder a empujones._)

SOLE.—Pero señor, pero hija, pero yo no sé qué la pasa a usté, que

cuanta más alegría tien los demás más fiera se pone usté, ¡caray!

JOSEFA.—¡Fiera!... Cállate si no quiés que te retuerza la lengua,

indina, arrastrá... (_La pellizca._)

SOLE (_Huyendo._)—¡Ay, por Dios, madre!... ¡Vamos, hombre!...

(_Frotándose el brazo pellizcado._)

JOSEFA.—Que no te gozas si no me ves rabiando. ¡Que yo no debía vivir!

¡¡No debía vivir!!

SOLE.—Ni beber, créame usté.

JOSEFA.—Pué que te figures que es el vino.

SOLE.—¿Es el aguardiente?

JOSEFA.—Es el veneno que tengo aquí que me repudre de ver lo que estoy

viendo, que quisiá quedarme ciega pa no verlo... ¡ciega!

SOLE.—¡Ya estamos con lo de siempre! (_Chillando._)

JOSEFA (_Furiosa._)—No chilles.

SOLE.—Pero ¿qué está usté viendo, vamos a ver?... ¿Que son felices?

Pues déjelas usté.

JOSEFA.—Pues no me da la gana. No quiero, no quiero y no quiero, que

esto es un asco de farsa. Unos granujas y una tía hambrona engañando

entre tóos a un tío baboso... ¡maldita sea! ¿Y pa qué ha sío una buena

en este mundo? Pa tener este pago y verse arrastrá como una esclava y

ver que otros triunfan, y ver que otros se van a llevar lo que una...

¡Miá si no ardiese la casa y nos consumiese a tóos!

SOLE.—Amos, hija, madre... amos, cállese usté, que me da usté miedo.

Pero, ¿por qué les tié usté ese odio, señor?

JOSEFA.—Porque son unas asquerosas.

SOLE.—Total, ¿qué nos han hecho aquí? Pos llenarnos la andorguita la

mar de veces; que si no hubiá sido por esta casa, ¿qué hubiésemos

comido la metá e los días? Pos aleluyas al _gratín_ y pan de _no hay_.

JOSEFA.—Pero lo han hecho pa rebajarte, pa humillarte, pa tenerte bajo

el zapato. (_Reconcentrado._)

SOLE (_Imitándola._)—Lo habrán hecho pa lo que haigan querido, pero yo

he aumentao cinco kilos; que antes paecía que llevaba las carnes en un

pellejo prestao y ahora no se me pué coger un pellizco. Al menos eso

dicen tóos los que me lo... (_Golpeándose los labios._) digo, ay...

JOSEFA (_Interrumpiéndola bruscamente._)—Lo que eres tú, eres un peazo

e carne con ojos, que ni sientes ni padeces ni vales pa na; pero yo veo

el mundo, y esta casa y tóo esto podía ser mío, mío... ¡nuestro!

SOLE.—Pero, ¿qué iba a ser nuestro? Ganas...

JOSEFA.—¿Tú qué sabes?

SOLE.—Pero si el señor Hilario no le ha hecho a usté en jamás ni

mención de na.

JOSEFA.—Porque se entremetió esa golfa de la Valentina, que ha sío más

lagarta que una... y me engatusó a ese tío lila... Pero déjate, que

poco lo va a gozar, muy poco. ¡Por estas! (_Cruza los dedos. Llora._)

SOLE.—Amos, madre, no se ponga usté así. ¡Miá que hasta llorar, hombre!

Después de tóo, ¿qué le vamos a hacer? ¿Que son felices? Que Dios se

lo habrá dao. ¿Que tienen hombres que las quieran? Pa eso son guapas.

Misté, a mí no me da envidia de la Encarna. ¿Que ella es más güena moza

que yo? Güeno, pero yo llego donde ella llegue. ¿Que no llego de mi

natural? Me aupo. Tóo tié remedio. Después de tóo, yo tengo visto que

en este mundo con una mijita de labia y un poquito de paripé, rubias,

morenas, altas, bajas, guapas, feas... tóo se despacha.

JOSEFA.—¡Quítate d’ahí, cacho prima!

SOLE.—Que sí, señora, ¿pa qué envidiar a nadie? Yo, con tener salú, un

río con agua clara, ropita que lavar, puños pa dar jabón, un cacho de

novio y boca pa cantar, pos no me cambio ni por la reina de España;

porque ¿qué tié la reina, corona? Pos me pongo yo dos claveles en el

pelo, salgo a la calle andando así (_Anda contoneándose._) y me saludan

hasta los alabarderos. (_Pasando a la izquierda._)

JOSEFA (_Dándole un manotazo._)—¡Alabarderos! ¡Maldita sea tu estampa!

(_La zarandea._)

SOLE.—¡Pero madre!

JOSEFA.—¡Que la ves a una repudriéndose y llorando y encima te vienes

con chacharramanchas!

SOLE.—Pero, señor, ¡encima que lo hago pa aplacarla!...

JOSEFA.—¡Vete de aquí o te esgarro! (_Amenazándola._)

SOLE.—¡Dios mío, pero por qué dará tanta pena la alegría de otro! ¡Miá

que es castigo! (_Vase, atravesando el foro de izquierda a derecha, al

tendedero, refunfuñando._)

JOSEFA.—¡La alegría de otro! ¿Y qué le ha importao la mía a esa golfa?

(_Se oyen voces y risas dentro._) Yo que había soñao con ser el ama,

verla a ella feliz, rica, valiendo una cincuenta mil veces más... ¡Pues

no! ¡Sí, reiros, reiros! ¿Veis estas lágrimas? Pos más amargas las

tenéis que llorar. (_Vase foro izquierda._)

ESCENA IV

VALENTINA, ENCARNA, SINFO, SEÑÁ MAURICIA _y_ TÍO PELELE _de la segunda

izquierda_

SINFO.—Bueno, esa camisa del canesú a ondas, esa paece que no l’han

tocao manos.

MAURICIA.—Pos ¿y el cubrecorsé rosa?

VALENTINA.—¿Os ha gustao?

PELELE.—Lo que yo digo es que debe dar lástima ponerse una ropa con

tanto lazo pa tan poco público. (_Ríen._)

VALENTINA.—Es mu requetebonito todo.

ENCARNA.—Como dirigido por ti.

SINFO.—A mí lo que me ha vuelto loca es el juego de novia.

PELELE.—¡Qué juego! (_Con admiración._)

SINFO.—¿Le ha gustao a usté?

PELELE.—Como que es un juego pa hacer las diez de últimas.

MAURICIA.—En fin, chicas, yo me voy al tendedero, que con estas y las

otras aún tengo dos sacas en las cuerdas. ¿Me ayudas, Pelele?

PELELE.—Pa luego es tarde.

ENCARNA.—Y yo echo una mano, ande; y así se recoge en cinco minutos.

(_Vanse los tres al tendedero. Encarna, al tiempo de hacer mutis, hace

una caricia a Valentina._)

ESCENA V

VALENTINA _y_ SINFO

SINFO.—Se ve que te quiere mucho.

VALENTINA.—¿Quién, la Encarna? Y yo a ella. Si eso es un ángel. Tan

buena como su padre.

SINFO.—Y oye, a propósito, ¿ande iría el señor Hilario esta mañana a

las siete, que le vi tan majo Cuesta e San Vicente arriba?

Sainetes · 第 11 / 16 段