II.

La fealdad es necesaria: sin fealdad no hay belleza: donde todo es

igual, nada es sublime: de la comparación brota el mérito; si todas las

mujeres que hay sobre la tierra fuesen Helenas, Frines ó Cleopatras, se

buscaría una _fea_ como inapreciable joya, ó, mejor dicho, lo _feo_

sería entonces lo _hermoso_.

Á más de esto (ya lo hemos indicado), la _fea_ nata, que es como si

dijéramos la _fea innata_, recibe en el vientre de su madre un alma

hermosa, sensible, rica de ingenio y de abnegación.

No desconocemos que después estas _almas_ de _fea_ son torcidas,

escépticas, lúgubres, desconfiadas...

¡Pero es que la sociedad las vicia! ¡La _fea_ que no sea santa tiene que

ser diablo!

¡Mas conseguid meteros alguna vez en el corazón de una _fea_: atravesad

con vuestro afecto ó vuestra compasión aquellas cortezas de desengaños,

aquellas cicatrices de desprecios, aquellas escorias de decepciones

horribles, y encontraréis el más puro oro, las más celestiales lágrimas!

Cosas que fueron: Cuadros de costumbres · 第 68 / 140 题