peligro de ser inducidos en error por los narradores, basta considerar
que aun con respecto á paises muy conocidos, la historia se está
_rehaciendo_ continuamente, y tal vez en este siglo mas que en los
anteriores. Todos los dias se estan publicando obras en que se enmiendan
errores, verdaderos ó imaginarios; pero lo cierto es que en muchos
puntos gravísimos hay una completa discordancia en las opiniones. Esto
no debe conducir al escepticismo, pero sí inspirar mucha cautela. La
autoridad humana es una condicion indispensable para el individuo y la
sociedad: pero es preciso no fiarse demasiado en ella. Para engañarnos
basta ó mala fe ó error. Desgraciadamente, estas cosas no son raras.
[9] Pág. 72.--Es muy dudoso si el periodismo causará daño ó provecho á
la historia de lo presente; pero no puede negarse que multiplicará el
número de los historiadores con la mayor circulacion de documentos.
Antes, para proporcionarse algunos de ellos era necesario recurrir á
secretarías ó archivos; mas ahora, son pocos los que son tan reservados
que ó desde luego, ó á la vuelta de algun tiempo, no caigan en manos de
un periódico; y por poco que valgan, pueden contar con infinitas
reimpresiones en varias lenguas. Por manera que ahora las colecciones de
periódicos son excelentes memorias para escribir la historia. Esto
aumenta el número de los hechos en que se pueda fundar el historiador; y
de que puede aprovecharse con gran fruto, con tal que no confunda el
texto con el comentario.
[10] Pág. 78.--Al leer algun libro de viajes, no debemos buscar el
capítulo de paises lejanos, sino de aquellos cuyos pormenores nos sean
muy conocidos; esto proporciona el juzgar con acierto de la obra, y á
veces no escasa diversion. Entónces se palpa la lijereza con que se
escriben ciertos viajes. Una poblacion que tenia yo bien conocida, y
cuyos alrededores secos y pedregosos habia recorrido no pocas veces, la
he visto en un libro de viajes cercada como por encanto de jardines y
arroyos; y á otra en que se habla de las aguas de un rio no lejano,
como de un bello sueño que algun dia se pudiera realizar, la he visto
tambien en otro libro regalada ya con la ejecucion del hermoso proyecto,
ó mejor diré, sin necesidad de él, pues que el cauce del rio estaba
junto á sus murallas.
[11] Pág. 89.--He manifestado mucha desconfianza de las obras póstumas,
sobre todo si el autor no ha podido darles la última mano, dejándolas á
persona de muy segura entereza, y que no haya de hacer mas que
publicarlas. Entre los muchos ejemplos que se pudieran citar, en que la
falsificacion ha sido probada, ó en que se ha sospechado no sin fuertes
indicios, recordaré un hecho gravísimo, cual es lo que está sucediendo
en Francia con respecto á una obra muy importante: _Los Pensamientos de
Pascal_. En el espacio de dos siglos se han publicado numerosas
ediciones de esta obra, y ha sido traducida en diferentes lenguas, y
todavía en 1845 estan disputando M. Cousin y M. Faugère sobre pasajes de
gran trascendencia. M. Cousin pretendia haber restablecido el verdadero
Pascal, haciendo desaparecer las enmiendas introducidas en la obra por
la mano de Port-Royal, y ahora M. Faugère ha dado á luz otra edicion, de
la cual resulta que solo él ha consultado el escrito autógrafo, y que M.
Cousin, el mismo M. Cousin, se habia limitado, por lo general, á las
copias. Fiaos de editores.
[12] Pág. 102.--Lo dicho en la _Nota 3_ sobre la diferencia de los
talentos deja fuera de duda lo que acabo de asentar en el capítulo XII.
Sin embargo para hacer sentir que la escena de los _Sabios resucitados_
no es una ficcion exagerada, citaré un ejemplo que equivale á muchos.
¿Quién hubiera pensado que un escritor tan fecundo, tan brillante, tan
lozano y pintoresco como Buffon, no fuese poeta ni capaz de hacer
justicia á los poetas mas eminentes? Tratándose de un hombre que solo se
hubiese distinguido en las ciencias exactas, esto no fuera extraño;
pero en Buffon, en el magnífico pintor de la naturaleza, ¿cómo se
concibe esta anomalía? Sin embargo la anomalía existió, y esto basta á
manifestar que no solo pueden encontrarse separados dos géneros de
talento muy diversos, sino tambien los que al parecer solo se distinguen
por un lijero matiz. «Yo he visto, dice Laharpe, al respetable anciano
Buffon, afirmar con mucha seguridad que los versos mas hermosos estaban
llenos de defectos, y que no alcanzaban ni con mucho á la perfeccion de
una buena prosa. No vacilaba en tomar por ejemplo los versos de la
_Athalia_ y hacer una minuciosa crítica de los de la primera escena.
Todo lo que dijo era propio de un hombre tan extraño á las _primeras
nociones de la poesía_, y á los ordinarios procedimientos de la
versificacion, que no habria sido posible responderle sin _humillarle_.»
Y adviértase que no se habla de un hombre que pensase ménos en la forma
del escrito que en el fondo; se habla de Buffon, que pulia con extremada
escrupulosidad sus trabajos, y de quien se cuenta que hizo copiar once
veces su manuscrito _Epocas de la naturaleza_; y sin embargo este hombre
que tanto cuidaba de la belleza, de la cultura, de la armonía, no era
capaz de comprender á Racine, y encontraba malos los versos de la
_Athalia_.
[13] Pág. 115.--La confusion de ideas acarrea grandes perjuicios á las
ciencias: pero el aislamiento de los objetos es causa tambien de mucha
gravedad. Uno de los vicios radicales de la escuela enciclopédica fué el
considerar al hombre aislado, y prescindir de las relaciones que le
ligan con otros seres. El análisis lleva á descomponer, pero es
necesario no llevar la descomposicion tan léjos que se olvide la
construccion de la máquina á que pertenecen las piezas. Algunos
filósofos á fuerza de analizar las sensaciones, se han quedado con las
sensaciones solas; lo que en la ciencia ideológica y psicológica,
equivale á tomar el pórtico por el edificio.
[14] Pág. 134.--La _duda_ de Descartes fué una especie de revolucion
contra la autoridad científica, y por tanto fué llevada por muchos á una
exageracion indebida. Sin embargo no es posible desconocer que habia en
las escuelas necesidad de un sacudimiento, que las sacase del letargo en
que se encontraban. La autoridad de algunos escritores se habia
levantado mas alto de lo que convenia; y era menester un ímpetu como el
de la filosofía de Descartes para derribar á los ídolos. El respeto
debido á los grandes hombres no ha de rayar en culto, ni la
consideracion á su dictámen degenerar en ciega sumision. Por ser grandes
hombres, no dejan de ser hombres, y de manifestarlo así en los errores,
olvidos y defectos de sus obras. _Summi enim sunt, homines tamen_, decia
Quintiliano. Y san Agustin confiesa, que la infalibilidad la atribuye á
los libros sagrados; pero que en cuanto á las obras de los hombres, por
mas alto que rayen en virtud y sabiduría, no por esto son mas obligados
á tener por verdadero todo cuanto ellos han dicho ó escrito.
[15] Pág. 142.--Voy á compendiar en pocas palabras lo mas útil que dicen
los dialécticos sobre la percepcion, juicio, raciocinio, término,
proposicion y argumentacion.
Segun los dialécticos, la percepcion es el conocimiento en la cosa, sin
afirmacion ó negacion; el juicio es la afirmacion ó negacion; el
raciocinio es el acto del entendimiento de lo que de una cosa inferimos
otra.
Pienso en la virtud sin afirmar ó negar nada de ella; tengo una
percepcion. Interiormente afirmo que la virtud es loable; formo un
juicio. De aquí infiero que para merecer la verdadera alabanza es
preciso ser virtuoso; esto es un raciocinio.
El objeto interior de la percepcion, se llama idea.
El término ó vocablo es la expresion de la cosa percibida. La palabra
_América_ no expresa la idea del nuevo Continente, sino el mismo
Continente. Es cierto que no existiera el término si no existiese la
idea, y que esta sirve como de nudo para enlazar el término con la
cosa; pero no lo es ménos, que cuando expresamos _América_, entendemos
la cosa misma, no la idea. Así decimos la América es un pais hermoso, y
es evidente que esto no lo afirmamos de la idea.
Al pensar en los metales, conozco que el ser _metal_ es comun á muchas
cosas que por otra parte son diferentes, como la plata, el oro, el plomo
etc.; al pensar en los brutos, veo que hay algo en que convienen el
camello, el águila, la serpiente, la mariposa, y todos los demas, á
saber el _vivir y sentir_, ó el ser animales. Cuando expreso esto que
conviene á muchos, diciendo, _metal_, _animal_, _cuerpo_, _hombre
justo_, _malo_ etc, el término se denomina _comun_.
El término comun tomado en general es aquel cuyo significado conviene á
muchos; pero como puede suceder que convenga á muchos, ó bien tan solo
en cuanto se consideran reunidos, ó bien que se aplique á cualquiera de
ellos por separado; suele decirse que en el primer caso el término es
colectivo, en el segundo distributivo. _Academia_, es un término comun
colectivo, porque expresa la _coleccion_ de los académicos; pero no de
tal suerte que cada uno de estos pueda llamarse _academia_. _Sabio_ es
término comun distributivo, porque se aplica á muchos, de manera que
cualquiera individuo que posea la sabiduría, puede llamarse sabio.
Término singular es el que expresa un solo individuo: como Pirineos, mar
Negro, Madrid, etc.
Me parece que el término colectivo no deberia contarse como una especie
del comun, porque entónces hay el inconveniente de que la division no
está bien hecha. Decimos el término es comun ó singular. El comun se
divide en colectivo y distributivo. Para que una division sea bien hecha
se requiere que de dos miembros opuestos el uno no pertenezca al otro,
lo que se verifica si adoptamos la division expresada. En efecto, la
palabra _nacion_ es comun, distributivamente, porque conviene á todas
las naciones; y colectivamente porque se aplica á una reunion. Francia
es comun colectivo porque se aplica á un conjunto de hombres, y singular
porque expresa una sola nacion, un verdadero individuo de la especie de
las naciones. Luego el término colectivo no debe contarse entre los
comunes, como contrapuestos al singular, pues hay nombres colectivos
comunes, y los hay singulares.
El término comun se divide en unívoco, equívoco y análogo. Unívoco es el
que tiene para muchos un significado idéntico: como hombre, animal,
corpóreo. Equívoco es el que lo tiene diferente, como leon, que expresa
un animal y un signo celeste. Análogo que lo tiene en parte idéntico y
en parte diferente: como sano, que se aplica al alimento que conserva la
salud, al medicamento que la restablece, al hombre que la posee;
piadoso, que se aplica á la persona, á un libro, á una accion, á una
imágen. _Amo_, se dice de los monarcas; así esa fórmula «el rey mi
augusto amo» se dice de los que tienen esclavos; se dice de los que
tienen dependientes ó criados, se dice del dueño de la habitacion.
De muchos términos se verifica que envuelven una idea general,
susceptible de varias modificaciones; y el emplearlos sin hacerla
competente distincion, da lugar á confusion de ideas, y estériles
disputas. Usamos á cada paso las palabras rey, monarca, soberano;
hablamos sobre lo que ellas significan, asentando nuestros respectivos
sistemas. Y sin embargo es imposible no desacertar gravísimamente, si en
cada cuestion no se fija con exactitud lo que estas palabras expresan.
Soberano es el sultan, soberano es el emperador de Rusia, soberano es el
rey de Prusia, soberano es el rey de Francia, soberana es la reina de
Inglaterra, y no obstante en ninguno de estos casos, la soberanía
expresa lo mismo.
La definicion es la explicacion de la cosa. Si explica la esencia se
llama esencial; si se contenta con darla á conocer, sin penetrar en su
naturaleza, se apellida descriptiva.
Cuando la cosa explicada es la significacion de una palabra, se llama
definicion del nombre: _definitio nominis_. Conviene no confundir la
definicion del nombre con su etimología: porque siendo esta última la
explicacion del orígen de la palabra, acontece muchas veces que el
sentido usual es muy diferente del etimológico. La etimología ilustra
para conocer el verdadero significado, pero no lo determina. Así, por
ejemplo, la palabra obispo, _episcopus_, que atendida su etimología
griega significa vigilante, y en su acepcion latina, superintendente,
nos indica en cierto modo las atribuciones pastorales; pero dista mucho
de determinarlas en su verdadero sentido. Así esta palabra significaba
entre los latinos, el magistrado á cuyo cargo corria el cuidado del pan
y demas comestibles. Ciceron escribiendo á Atico le dice: «Vuit enim
Pompejus me esse quem tota hæc Campania, et maritima ora habent
episcopum ad quem delectus et negotii summa referatur.» (Lib. 7. epist.)
Las calidades de una buena definicion, son claridad y exactitud. Será
clara, si no puede ménos de entenderla quien no ignore la significacion
de las palabras; será exacta, si explica de tal manera la cosa definida,
que ni le añada ni le quite.
La mejor regla para asegurarse de la bondad de una definicion, es
aplicarla desde luego á las cosas definidas; y observar si las comprende
á todas, y á ellas solas.
La division es la distribucion de un todo en sus partes. Segun son
estas, toma distintos nombres; llamándose actual cuando existen en
realidad, y potencial cuando no son mas que posibles. La actual se
subdivide en metafísica, física, é integral. Metafísica, es la que
distribuye el todo en partes metafísicas, como el hombre en animal y
racional; física, la que lo distribuye en partes físicas, como el hombre
en cuerpo y alma; integral, la que lo distribuye en partes que expresan
cantidad, como el hombre en cabeza, pies, manos etc. La potencial es la
que distribuye un todo en aquellas partes que nosotros le podemos
concebir. Así, considerando como un todo la idea abstracta _animal_,
podemos dividirle en racional é irracional. Si lo expresado por la
division potencial pertenece á la esencia de la cosa, se llama esencial,
si no, accidental. Será esencial si divido el animal en racional é
irracional; será accidental si le divido por sus colores, ú otras
calidades semejantes.
La buena división debe: 1º. agotar el todo; 2º. no atribuirle partes que
no tenga; 3º. no incluir una parte en las otras; 4º. proceder con órden,
ya sea que este se funde en la naturaleza de las cosas, ó en la
generacion ó distribucion de las ideas.
Si afirmo una cosa de otra, formo un juicio; si lo enuncio con palabras,
tengo una proposicion. Afirmo interiormente, que la tierra es un
esferóide; hé aquí un juicio; digo ó escribo: «la tierra es un
esferóide» hé aquí la proposicion.
En todo juicio hay relacion de dos ideas, mas bien de los objetos que
ellas representan; lo mismo ha de suceder en la proposicion; el término
que expresa aquello de que afirmamos ó negamos, se llama sujeto; lo que
afirmamos ó negamos se denomina predicado; y el verbo _ser_, que expreso
ó sobrentendido se halla siempre en la proposicion, se apellida union ó
cópula, porque representa el enlace de las dos ideas. Así en el ejemplo
anterior: la _tierra_ es el sujeto, _esferóide_ el predicado, y _es_ la
cópula.
Si hay afirmacion, la proposicion se llama afirmativa, si hay negacion
negativa. Pero conviene advertir, que para que una proposicion sea
negativa, no basta que la partícula _no_ afecte alguno de sus términos,
sino que es preciso que afecte al verbo. «La ley _no_ manda pagar.» «La
ley manda _no_ pagar.» La primera es negativa, la segunda afirmativa; el
sentido es muy diferente con solo mudar de lugar el _no_.
Las proposiciones se dividen en universales, indefinidas, particulares y
singulares, segun que el sujeto es singular, indefinido, particular, ó
universal. _Todo cuerpo_ es grave: es proposicion universal, á causa de
la palabra _todo_. _El hombre_ es inconstante; la proposicion es
indefinida, por no expresarse si lo son todos ó alguno. _Algunos
axiomas_ son engañosos; la proposicion es particular porque el sujeto
está restringido por el adjunto _alguno_. Gonzalo de Córdoba fué insigne
capitan; la proposicion es singular, por serlo el sujeto. Para ser
singular la proposicion, no es preciso que el nombre sea propio, basta
una palabra cualquiera que lo determine; como si digo: _esta_ moneda es
falsa.
Tocante á las proposiciones indefinidas, puede preguntarse si el sujeto
se toma en sentido universal ó particular; y á esta cuestion dan orígen
dos motivos: 1º. el no estar aquel acompañado de término universal ni
particular; 2º. el observarse que el uso les señala á unas un sentido
universal y á otras no.
La proposicion indefinida equivale á la universal, en sentido absoluto,
si se trata de materias pertenecientes á la esencia de las cosas, ó
alguna de sus propiedades que pueda considerarse necesaria; equivale á
universal moral, es decir, para la mayor parte de los casos, si versa
sobre calidades que así lo demanden; y por fin á particular, si así lo
indica la cosa de que se habla. Los cuerpos son pesados: equivale á
decir todos los cuerpos son pesados. Los alemanes son meditabundos; no
equivale á decir que todos lo sean, sino que este es uno de los
caractéres de aquella nacion.
Las proposiciones son simples ó compuestas. Las simples son las que
expresan la relacion de un solo predicado á un solo sujeto: como todas
las de los ejemplos anteriores. Las compuestas son las que contienen mas
de un sujeto ó predicado; y por lo mismo explícita ó implícitamente
comprenden mas de una proposicion. Con la clasificacion y los ejemplos,
se comprenderá mejor en qué consiste una proposicion compuesta. Los
dialécticos suelen distribuirlas en varias clases; indicaré las
principales.
Proposicion copulativa es la que expresa el enlace de dos afirmaciones ó
negaciones. El oro y la plata son metales. Equivale á estas dos
reunidas: el oro es metal, y la plata es metal. El oro es amarillo, y el
oro es ductil. Para que estas proposiciones sean verdaderas se necesita
que lo sean sus dos partes: porque la afirmacion no se limita á la una
sino que se extiende á las dos. A la misma clase pueden reducirse estas
negativas: ni la codicia ni la soberbia son virtudes; la templanza no es
dañosa ni al alma ni al cuerpo, etc.
Disyuntiva es la proposicion en que entre dos ó mas extremos se afirmó
la existencia de uno. Las acciones humanas son ó buenas ó malas. A estas
horas se habrá ejecutado el designio ó no se ejecutará nunca. Para la
verdad de estas proposiciones, se necesita que no haya medio entre los
extremos señalados. Un papel ó es blanco ó es negro: la proposicion es
falsa, porque puede ser de otros colores.
Proposicion condicional es la en que se afirma una cosa con condicion.
Si el viento sopla el tiempo será frio. Si hiela se echarán á perder los
frutos. Para la verdad de estas proposiciones se necesita que en
realidad la primera parte traiga consigo la segunda; porque esto es lo
que se afirma; mas no que la segunda traiga la primera, porque de esto
se prescinde. Así en el último ejemplo se dice que al hielo seguirá la
perdicion de los frutos; pero no que si se pierden los frutos haya
hielo; porque no se afirma que los frutos no puedan perderse por otras
causas.
Poco diré sobre las formas de argumentacion. Los dialécticos las han
distribuido en muchas clases, y señalándoles abundantes reglas, todo con
mucho ingenio. Ya he indicado lo que pensaba de su utilidad. Para
inventar sirven poco ó nada; para exponer mucho; y en general, el
acostumbrarse á ellos por algun tiempo, deja en el entendimiento una
claridad y precision que no se pierden fácilmente, y se hacen sentir en
todos los estudios.
Silogismo es la argumentacion en que se comparan dos términos con un
tercero, para inferir la relacion que ellos tienen entre sí. Lo simple
es incorruptible, el alma es simple, luego es incorruptible. Los
extremos son _alma_ é _incorruptible_, el término medio es _simple_.
Entimema es un silogismo abreviado. El alma es simple, luego es
incorruptible.
El dilema es una argumentacion fundada en una proposicion disyuntiva,
que por todos los extremos hiere al adversario. O el cristianismo se
difundió con milagros ó sin ellos; si con milagros, el cristianismo es
verdadero; si sin milagros, el cristianismo es verdadero tambien, pues
se difundió con un gran milagro que es el difundirse sin milagros.
[16] Pág. 155.--He recordado con elogio una doctrina de santo Tomas; y
no puedo ménos de advertir lo muy útil que considero la lectura de las
obras de aquel insigne Doctor, á cuantos deseen entregarse á estudios
profundos sobre el espíritu humano. Si bien es verdad que se halla en
ellas el estilo de la época, tambien es cierto que mas de una vez se
asombra el lector de que en medio de la ignorancia, que todavía era
mucha en el siglo XIII, hubiese un hombre que á tan vasta erudicion
reuniese un espíritu tan penetrante, tan profundo, tan exacto.
[17] Pág. 165.--La carrera de la enseñanza debiera ser una profesion en
que se fijaran definitivamente los que la abrazasen. Desgraciadamente no
sucede así, y una tarea de tanta gravedad y trascendencia se desempeña
como á la aventura, y solo miéntras se espera otra colocacion mejor. El
orígen del mal no está en los profesores; sino en las leyes que no los
protegen lo bastante, y no cuidan de brindarles con el aliciente y
estímulo, que el hombre necesita en todo. Un solo profesor bueno es
capaz en algunos años de producir beneficios inmensos á un pais: él
trabaja en una modesta cátedra, sin mas testigo que unos pocos jóvenes;
pero estos jóvenes se renuevan con frecuencia, y á la vuelta de algunos
años ocupan los destinos mas importantes de la sociedad.
[18] Pág. 171.--Esa inclinacion del hombre á seguir la autoridad de otro
hombre, da lugar á elevadas consideraciones sobre la fe, sobre el
principio de la autoridad de la Iglesia católica, y sobre el orígen y
carácter de las extraviadas sectas que han perturbado y perturban el
mundo. Como en otra obra traté extensamente esta materia, me basta
referirme á lo que en ella dije. Véase _El Protestantismo comparado con
el Catolicismo en sus relaciones con la civilizacion europea_. _Tomo
1º_.
[19] Pág. 203.--Podria escribirse una excelente obra con el título de
_moral literaria y artística_. El asunto es tan útil como fecundo. Si
esta obra la ejecutase un escritor de crítica segura y delicada y de
moral pura, podria ser de gran provecho. El abuso, cada dia mayor, que
de las mas bellas dotes del alma se está haciendo para extraviar y
corromper, aumentaria la importancia de semejante trabajo. Ojalá que
esta indicacion despierte la voluntad de alguno que se sienta con
fuerzas para ello.
[20] Pág. 209.--La filosofía de la historia, si bien ha adelantado algo
en los últimos tiempos, es sin embargo una ciencia muy atrasada.
Probablemente sufrirá modificaciones no ménos profundas que otra ciencia
tambien nueva: la economía política. Para los católicos hay en esta
clase de estudios el grave inconveniente de que varias de las obras
principales que en esta materia se han escrito, han salido de manos de
protestantes, ó escépticos; así es que se las encuentra llenas de
errores y equivocaciones en lo concerniente á la Iglesia. Verdad es que
últimamente en Inglaterra, en Francia y en Alemania, se está rehaciendo
la historia en un sentido favorable al catolicismo: pero esta es una
mina riquísima de la cual no se ha explotado mas que una pequeña parte.
Los tesoros abundan; solo se necesita trabajo.
[21] Pág. 227.--Figúranse algunos que la religiosidad es signo de
espíritu apocado y capacidad escasa; y que por el contrario la
incredulidad es indicio de talento y grandeza de ánimo. Yo sostengo que
con la historia en la mano se puede demostrar que en todos tiempos y
paises los hombres mas eminentes han sido religiosos.
FIN DE LAS NOTAS.
ÍNDICE
DE LAS MATERIAS CONTENIDAS EN ESTA OBRA.
CAPÍTULO PRIMERO.
CONSIDERACIONES PRELIMINARES.
§ I. En qué consiste el pensar bien. Qué es la verdad. 1
II. Diferentes modos de conocer la verdad. 2
III. Variedad de ingenios. 3
IV. La perfeccion de las profesiones depende de la perfeccion con
que se conocen los objetos de ellas. 4
V. A todos interesa el pensar bien. 5
VI. Cómo se debe enseñar á pensar bien. 6
CAPÍTULO II.
LA ATENCION.
§ I. Definicion de la atencion. Su necesidad. 7
II. Ventajas de la atencion é inconvenientes de su falta. 8
III. Cómo debe ser la atencion. Atolondrados y ensimismados. 9
IV. Las interrupciones. 10
CAPÍTULO III.
ELECCION DE CARRERA.
§ I. Vago significado de la palabra Talento. 11
II. Instinto que nos indica la carrera que mejor se nos adapta. 12
III. Experimento para discernir el talento peculiar de cada niño. 13
CAPÍTULO IV.
CUESTIONES DE POSIBILIDAD.
§ I. Una clasificacion de los actos de nuestro entendimiento,
y de las cuestiones que se le pueden ofrecer. 14
II. Ideas de posibilidad é imposibilidad. Sus clasificaciones. 15
III. En qué consiste la imposibilidad metafísica ó absoluta. 16