LXVIII.

"Sobre aquella mesa, en palmatoria de metal blanco, ardía una vela de

esperma y á su lado estaba una bandeja pequeña."

"Discurrí aplicar el oído cerca de la llave y pude percibir la voz

limpia y sonora de María Luisa, que hablaba un poco agitada; pero no

entendí lo que decía."

"El viento al pasar por aquel agujero, causaba un extraño rumor que me

impedía oir bien; sin embargo, me pareció que aquel ruido se confundía

con el eco de otra voz lenta, ronca é insistente que alternaba con la de

María."

"Era sin disputa una voz de hombre."

"Miré otra vez y entonces apareció cerca de la palmatoria la mano

temblante, mórbida y pequeña de María Luisa, que colocaba en la bandeja

una copa vacía; inmediatamente otra mano más grande, más obscura, casi

negra, fué á poner otra copa y luego colmó de vino las dos."

"El piano volvió á sonar con precipitado desorden y yo volví á poner el

oído."

"Estaba temblando de piés á cabeza, la espina dorsal me dolía mucho por

estar inclinado y mis mandíbulas chocaban fuertemente sin poderlo

remediar."

"Entonces me tapé la boca con la mano y contuve la respiración para

escuchar mejor."

"Los acentos de aquel hombre resonaban en la sala é iban á caer en mi

oído como golpes de martillo."

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 93 / 153 题