XL.

"Carolina volvió á México y entonces ya tuve con quien quejarme."

"Ella era la única flor aun no marchita en el inmenso páramo de mis

recuerdos; su amistad, como una especie de bálsamo, consoló mi tristeza

y mi abandono."

"Con frecuencia la comunicaba mis proyectos y mis secretos; pero jamás

le hablaba de María Luisa, por el contrario, alguna vez pensé que si

aliviándome del frío indiferentismo que sentía, formaba una familia,

sólo Carolina por la dulzura de su carácter y su cariño nunca

desmentido, podría volverme no dichoso, pero sí menos infeliz."

"Poco trabajo tuve para obtener el título de abogado é inmediatamente

recibí nombramiento de Juez primero de la Capital, empleo molesto y

laborioso que acepté con agrado, considerando el trabajo como remedio

para mi habitual disgusto y esperando que la repetición de sensaciones

fuertes, moderaría el pesar de la pérdida de mi madre, así como el ardor

de aquella pasión avasalladora que me oprimía sin objeto y sin

esperanza."

"En efecto, el estudio, la aplicación de una ciencia que apenas conocía

y el trato con diversas personas, bastante me ocupaban, pero mucho

padecía cuando me hallaba en presencia de algo que pudiera relacionarse

con mi pasado."

"Concurría maquinalmente á las diversiones y paseaba mi alma descontenta

viendo todo con desdén, excepto lo que me recordaba la leyenda dorada de

mi primera juventud y tanto era así, que por todas partes creía

encontrar mujeres parecidas á María Luisa, las contemplaba y las seguía,

cayendo después en un abatimiento inexplicable."

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 65 / 153 题