"Una inflamación en la garganta, seguida de calentura muy ardiente, me
tuvo en cama muchos días sin probar alimento alguno."
"Cuando comencé á sentir alivio creí estar soñando, porque no pudiendo
abrir los ojos, escuchaba muy cerca de mí unas voces tiernas y dulces
como arrullos de palomas ó ecos perdidos de música lejana."
"Luego me pareció ver algunas sombras que pasaban á mi lado y percibí
una voz infantil que decía:--Yo lo quiero más que tú--y otra que
contestaba:--No, yo más todavía.--Yo lo velé una noche,--dijo la
primera, y la segunda replicó:--Yo algunas veces me quedo sin comer por
venir á verlo."
"Hice un esfuerzo para abrir los ojos y encontré paradas junto á mi cama
á Carolina y María Luisa."
"Entonces gritó mi prima:--¡Ya abrió los ojos! y salió de la pieza."
"La otra se me aproximó diciendo:--¡Ya no se muere!--Tomó mi mano y
acariciándola, me veía con afectuosa languidez."
"Al punto llegó mi madre y luego el médico que me consideró fuera de
peligro."