VII BEQUES

Lugares no excusados son estos á que poéticamente nombra _jardines_ la

gente de mar. Ni al restaurar las carabelas cabe olvidarlos, ni con

aroma los sabrá describir quien no tenga la sal de los dos autores

antináuticos con tanta frecuencia citados en esta exposicion. Háganlo

ellos. Salazar, llegando al punto, escribía:

«Quereis proveeros, provéalo Vargas; es menester colgaros á la mar como

castillo de grumete; y hacer cedebones al sol y á sus doce sinos, á la

luna y á los demás planetas, y emplazarlos á todos y asiros bien á las

crines del caballo de palo so pena que, si soltais, os derribará de

manera que no cabalgueis más en él; y es tal el asiento que...» (Al

llegar aquí no halló vocablos castellanos; tradujo la idea en dialecto

gallego.)

Don Antonio de Guevara, sin tanto circunloquio, lamentaba la precisión

de que vieran las gentes á todo un Reverendísimo Señor Obispo asentado

en la necesaria como le veían comer á la mesa. También lamentaría la

aspereza de la estopa embreada de filástica con que le sirviera algún

proel respetuoso.

La nao Santa María: memória de la Comisión arqueológica ejecutiva, 1892 · 第 66 / 71 题