parte, y no menor número de persas que de barceos, Amasis, el general
del ejército, acude a cierto ardid, persuadido de que no podría ver
rendida la plaza con fuerza, sino con engaño y astucia. Manda, pues,
abrir de noche una hoya muy ancha, encima de la cual coloca unos
maderos de poca resistencia, y sobre ellos pone una capa de tierra
en la superficie, procurando igualarla por encima con lo demás del
campo. Apenas amanece otro día, cuando Amasis convida por su parte
a los barceos con una conferencia, y los barceos por la suya, como
quienes deseaban mucho la paz, la admiten gustosísimos. Entran, pues,
a capitular estando encima de la hoya disimulada y se conciertan en
estos términos: que se estaría a lo pactado y jurado mientras aquel
suelo donde se hallaban fuese el mismo que era;[466] que los barceos se
obligaban a satisfacer al rey pagando lo que fuese justo en razón, y
los persas a no innovar cosa contra los barceos. Viendo estos firmadas
así las paces y llenos de confianza en fuerza de ellas, abiertas de
buena fe las puertas de par en par, no solo salían con ansia fuera de
la ciudad, sino que permitían también a los persas acercarse a sus
murallas. Válense los persas de la ocasión, y derribando repentinamente
aquel puente o tablado falaz y oculto, corren dentro de la plaza y
hacia los muros, de que se apoderan. Movioles a arruinar dicho suelo
de tablas la especiosa calumnia y pretexto de poder decir que no
faltaban a la fe del tratado, por cuanto habían capitulado con los
barceos que las paces durasen todo el tiempo que durase el mismo aquel
suelo que había al capitular, pero que arruinado y roto el oculto
tablado ya no les obligaba el tratado solemne de paz.
CCII. Feretima, a cuya disposición y arbitrio dejaron los persas la
ciudad, no contenta con empalar alrededor de sus muros a los barceos
que más culpables habían sido en la muerte de Arcesilao, hizo aún que
cortados los pechos de sus mujeres fuesen de trecho en trecho clavados.
Quiso además que en el botín se llevasen los persas por esclavos a los
demás barceos, exceptuando a los batiadas todos y a los que en dicho
asesinato no habían tenido parte alguna, a quienes ella encargó la
ciudad.
CCIII. Al retirarse los persas con sus esclavos los barceos, llegados
de vuelta a la ciudad de Cirene, los moradores, para cumplir con cierto
oráculo, dieron paso por medio de ella a las tropas egipcias. Bares,
el general de la armada, era de parecer que al pasar se alzasen con
aquella plaza; pero no venía en ello Ainasis, general del ejército,
dando por razón que había sido únicamente enviado contra Barca y no
contra alguna colonia griega. Con todo, después que pasó el ejército
y se acampó allí cerca en el collado de Zeus Licio, arrepentidos los
persas de no haberse aprovechado de la ocasión, procuraron, entrando de
nuevo en la plaza, apoderarse de ella; pero no se lo permitieron los
de Cirene. Hubo en esto de extraño y singular que cayese de repente
sobre los persas, contra quienes nadie tomaba las armas, un miedo tal
y tan grande, que les hiciera huir por el espacio de 60 estadios antes
de atreverse a plantar sus tiendas.[467] Al cabo, después que allí se
acampó el ejército, llegole un correo de parte de Ariandes con orden
de que se le presentaran; para cuya vuelta, provistos los persas de
víveres, que a su ruego les suministraron los cireneos, continuaron sus
marchas hacia el Egipto. Durante aquel viaje, lo mismo era quedarse
algún persa fuera de la retaguardia, que caer sobre él los libios y
quitarle la vida para despojarle de su vestido y apoderarse del bagaje;
persecución que duró hasta que estuvieron ya en Egipto.
CCIV. Este es el ejército persa que se haya internado más en la
Libia, habiendo sido el único que llegó hasta Evespérides.[468] Los
prisioneros barceos, traídos como esclavos al Egipto, fueron desde
allí enviados al rey Darío, quien les dio un lugar después para su
establecimiento de la región Bactriana. Dieron ellos a su colonia el
nombre de Barca, población que hasta hoy día subsiste en la Bactriana.
CCV. Pero Feretima no tuvo la dicha de morir bien; pues vengada ya,
salida de la Libia, y refugiada en Egipto, enfermó bien presto, de
manera que hirviéndole el cuerpo en gusanos, y comida viva por ellos,
acabó mala y desastrosamente sus días, como si los dioses quisieran
hacer ver a los hombres con aquel horroroso escarmiento cuán odioso
les es el exceso y furor en las venganzas. De tal modo se vengó de los
barceos Feretima, la esposa de Bato.
FIN DEL TOMO PRIMERO.
ÍNDICE.
LIBRO PRIMERO. Rapto de Ío, Europa, Medea y Helena. — Expedición de los
griegos contra Troya. — El imperio de los Heráclidas pasa a manos de
los Giges. — Su descendencia: Ardis, Sadiates, Aliates. — Guerra contra
los de Mileto. — Fábula de Arión. — Creso conquista algunos pueblos
de Grecia, despide a Solón de su corte y es castigado con la muerte
de su hijo. Consulta a los oráculos sobre la guerra de Persia y envía
dones a Delfos. Deseando aliarse con el imperio más poderoso de Grecia,
vacila entre los atenienses y lacedemonios. — Estado de ambas naciones,
dominada la primera por el tirano Pisístrato, y la segunda en guerra
con los de Tegea. — Decídese Creso por los lacedemonios; hace alianza
con ellos y marcha en seguida contra los persas: pasa el río Halis,
pelea con Ciro en Pteria y se retira a Sardes, donde sitiado, y en
breve prisionero de los persas, se liberta de la muerte milagrosamente.
— Respuesta del oráculo a sus increpaciones. — Costumbres, historia
y monumentos de los lidios. — Origen del imperio de los medos. —
Política de Deyoces para subir al poder: su descendencia; Fraortes,
Ciaxares, Astiages. — Aventuras de Ciro durante su niñez, su abandono,
reconocimiento y venganza contra Astiages a quien destrona, haciendo
triunfar a los persas de los medos. — Religión de los persas, sus
leyes y costumbres. — Guerra de Ciro contra los jonios, historia de
estos y preparativos para resistirle. — Sublevación de los lidios
contra Ciro instigados por Pactias. — Derrota y conquista de los jonios
y otros pueblos de Grecia por Harpago, entretanto que Ciro sujeta al
Asia superior y en especial la Asiria. — Descripción de Babilonia,
asedio y toma de aquella ciudad. Costumbres de los babilonios. — Desea
Ciro conquistar a los maságetas: rehusando Tomiris su reina casarse con
él, toma pretexto de esta repulsa para invadir el país, y después de
una victoria parcial es vencido y muerto. 17
LIBRO SEGUNDO. Antes de pasar Heródoto a referir la conquista de Egipto
por Cambises, hijo de Ciro, que reserva para el libro siguiente, traza
en este segundo una descripción topográfica del Egipto. — El Nilo, su
origen, extensión y avenidas. — Costumbres civiles y religiosas de los
egipcios. — Heracles. — Animales sagrados. — Métodos de embalsamar
los cadáveres. — Reyes antiguos de Egipto: Menes, Nitocris, Meris. —
Sesostris, sus conquistas, repartición del Egipto. — Proteo hospeda
en Menfis a Helena, robada por Alejandro, entretanto que los griegos
destruyen a Troya. — Rampsinito. — Queops obliga a los egipcios a
construir las pirámides. — Micerino manda abrir los templos. — Invasión
de los etíopes. — Setón, sacerdote y rey. Cronología de los egipcios.
— División del Egipto en doce partes. — El laberinto. — Psamético se
apodera de todo el Egipto: su descendencia: Neco, Psamis, Apríes. —
Amasis vence a Apríes y con su buena administración hace prosperar al
Egipto. 141
LIBRO TERCERO. Expedición de Cambises al Egipto: derrota de los
egipcios. Intenta Cambises conquistar la Etiopía; relación de los
descubridores enviados a este país y desgracias de los expedicionarios.
— Búrlase Cambises de los dioses egipcios: sus locuras y muerte
de su hermano y esposa. — Fortuna de Polícrates, el tirano de
Samos, a quien atacan los lacedemonios y corintios. — Álzase contra
Cambises el mago Esmerdis y se apodera del trono de Persia: muerte
de Cambises. — Descúbrese la impostura del mago y muere a manos de
los siete conjurados. — Artificio de Darío para subir al trono. —
Contribuciones del Imperio persa. — Descripción de la India, Arabia y
sus producciones. — Oretes, gobernador de Sardes, mata a Polícrates:
castigo de Oretes. — Artificio del médico Democedes para regresar a
Grecia. — Darío ayuda a Silosonte para recobrar a Samos. — Rebelión de
Babilonia, su asedio y reconquista. 263
LIBRO CUARTO. Refiere Heródoto en este libro las dos expediciones de
los persas contra los escitas y la Libia. — Origen de los escitas; sus
tradiciones y costumbres. — Descripción geográfica del orbe conocido
en tiempos de Heródoto. — Ríos que bañan la Escitia; sacrificios y
costumbres guerreras de aquellos habitantes; sus adivinos y entierros.
— Expedición de Darío contra los escitas: puentes sobre el Bósforo y el
Danubio. — Cobardía de los aliados de los escitas. — Episodio acerca de
los saurómatas y su casamiento con las amazonas. — Estratagema de los
escitas y retirada de Darío. — Motivos de la expedición de los persas
contra la Libia. — Fundación de Cirene: reyertas de los cireneos. —
Descripción de la Libia y de sus habitantes. — Perfidias de los persas
para apoderarse de Barca, y venganzas de Feretima. 379
NOTAS
[1] He creído que lo mejor que podía hacer era tomar esta noticia de la
que publicó el infatigable Pedro Wesselingio al frente de su edición de
Ámsterdam, pues en erudición y fidelidad nada deja que desear sobre la
materia. (_Nota del T._).
[2] Heródoto dividió su historia en nueve libros en memoria de las
nueve musas, y a cada uno impuso el nombre de una de ellas.
[3] Algunos creen que este proemio es de mano de Plesirroo, amigo y
heredero de Heródoto; pero otros lo atribuyen al autor mismo bajo la
fe de Luciano y de Dion Crisóstomo, y en efecto así aparece de la
identidad del estilo.
[4] Sabido es que los griegos llamaban _bárbaros_ a todos los que no
eran de su nación.
[5] _El mar Rojo_. He querido conservar en la geografía los nombres
antiguos, así porque los modernos no siempre les corresponden
exactamente, como por conformarme todo lo posible a las formas
originales del autor.
[6] Argos fue la primera capital que tuvo en Grecia reyes propios, si
son fabulosos, como parece, los de Sición.
[7] Los latinos la dieron el nombre de Grecia.
[8] Algunos suponen que Ío fue hija de Yaso, por más que la mitología
siempre la haga hija de Ínaco. Siendo hija de aquel, debió de ser
robada por los años del mundo 1558; pero siéndolo de este, su rapto fue
muy anterior.
[9] Otros leen los fenicios, de quienes dice Heródoto, en el párrafo V
de este libro, que niegan la violencia en el rapto de Ío; lección sin
duda legítima.
[10] Eusebio fija este rapto de Europa en el año del mundo 2730.
[11] Se le dio el nombre de _Argos_. El por qué se refiere de varias
maneras; quizá por su nueva forma, siendo larga.
[12] El rapto de Medea corresponde al año del mundo 2771, según
Saliano, a quien sigo en esta cronología.
[13] Así suele contar los años el autor, incluyendo tres edades o
generaciones en cada siglo.
[14] Esta época la pone Saliano en el año del mundo 2855.
[15] La toma de Troya sucedió el año del mundo 2871.
[16] _Tirano_ entre los griegos es bien a menudo lo mismo que _Señor
soberano_, a veces no con la violencia, sino con prerrogativa y
propiedad en el mando.
[17] Los cimerios invadieron el Asia menor en el reinado de Ardis.
Véase el pár. XV de este libro.
[18] Esta narración de Heródoto, por más amigo que parezca de cuentos y
rodeos, no tiene traza de ser tan fabulosa como la que Platón nos dio
del pastor Giges en el lib. 2.º _De república_; mayormente concordando
Arquíloco de Paros, poeta muy antiguo, con Heródoto en lo sustancial
del suceso.
[19] Sin incurrir en la nota de malicioso, ¿no pudiera sospechar uno
que este silencio estudiado de la mujer nacía de la sobrada confianza
que hacía de Giges, confianza que Platón llamó adulterio?
[20] Estas palabras en que se citan los versos de Arquíloco, las tiene
por supuestas Wesselingio, por no acostumbrar Heródoto a valerse de
semejantes testimonios.
[21] Nombre de la sacerdotisa de Delfos.
[22] El talento común contenía sesenta minas, la mina cien dracmas, el
dracma poco menos de una libra, la libra viene a corresponder con corta
diferencia al denario romano, el denario a un julio y este a dos reales
de vellón.
[23] Los cimerios invadieron Sardes en 3301.
[24] El ditirambo era una especie de verso en honor de Dioniso, en
estilo suelto y licencioso.
[25] Siete estadios son 4200 pies; el estadio griego u olímpico
contenía 600 pies; el itálico 625, porque el pie italiano era algo
menor que el griego. Cada estadio constaba de 105 pasos.
[26] El nombre de esta sacerdotisa de Hera era _Cídipe_, o como algún
otro dice, _Téano_. Véase a Suidas en la palabra _Crœsus_.
[27] Este cálculo de Solón es un punto de discordia entre los más
célebres cronólogos, tanto acerca de la integridad del texto original
como de los días de que constaba el año.
[28] Parece que la Frigia conquistada por Creso, según queda dicho en
el párrafo XXVIII, tenía sus reyes, tributarios del imperio de Sardes.
[29] Luciano en sus _Contempl._ introduce a Solón hablando con Creso,
y se burla con el donaire más fino y crítico de los ladrillos de oro
ofrecidos a Apolo, que para nada necesitaba de ellos.
[30] El valor y fatal término de Anfiarao pueda verse en Diodoro
Sículo, lib. IV, pág. 305.
[31] Cicerón, lib. XI, de _De Divinat._, cap. 58, nos dio la respuesta
del oráculo en latín: _Crœsus, Halym penetrans, magnam pervertet opum
vim_.
[32] Moneda que valía cuatro dracmas.
[33] Acerca de este pasaje del autor puede leerse la anotación de
Wesselingio, que convence con muchos testimonios contra Gronovio, que
no fueron los helenos, sino los pelasgos, los que mudaron de asiento.
[34] Este lugar es uno de los más cuestionados de Heródoto, y el que
guste profundizar en las antigüedades griegas podrá ver las tentativas
que hace Wesselingio para explicarlo.
[35] De este lugar no se deduciría más que desde el principio se vio la
Grecia habitada por varias naciones que ni eran helénicas ni pelasgas.
[36] Ciudad de los megarenses con su puerto y arsenal.
[37] El vaticinio de Anfílito se ha conservado en estos dos versos
latinos:
_Est nummus proyectus, item sunt retia tenta_
_Nox adderunt tynni, claro sub sidere luna._
[38] Licurgo vivía cien años antes de la Olimpiada primera.
[39] Sin duda en vez de Leobotes debe decir Carilao, o debe traducirse
de esta manera: Tutor de su sobrino, siendo Leobotes rey de los
espartanos.
[40] Gale pone este hecho en el año 3356.
[41] Sobre este eclipse de sol, predicho por Tales, son tantas las
opiniones como los cronólogos. Wesselingio no puede menos de confesar
que Heródoto no debió de ser gran astrónomo.
[42] Parece nombre común a los reyes de Cilicia.
[43] Labineto, nombre frecuente de los reyes babilonios. Este, según
Petavio y Wesselingio, es el Nabucodonosor de los libros santos.
[44] Denina refiere que subía el ejército a 360.000 combatientes; pero
no dice de dónde lo saca. En vez de Pteria pone Timbrea por teatro de
la batalla.
[45] Ciudad de la Caria, muy fecunda en adivinos.
[46] Parece que en el consejo nacional de los Anfictiones se dio
sentencia a favor de los lacedemonios. Véase a Wesselingio.
[47] Plutarco, que nunca se descuida en desacreditar a Heródoto, le
desmiente sobre este uso lacedemonio, en el principio de la vida de
Lisandro.
[48] Uno de los Heráclidas, quizá el penúltimo según Eusebio.
[49] Aludiendo Heródoto a los adivinos de Telmeso, indica bastante
que el nombre de León no era casual, sino acomodado a un parto
monstruoso. Véase sobre los muros de Sardes y sobre la toma de esta
plaza al doctísimo Tiberio Hemsterhusio en las notas al cap. IX de los
_Contempl._ de Luciano.
[50] El pletro griego tenía 210 pies de largo y 120 de ancho.
[51] Tirsenia, Tirrenia, Etruria, o Toscana.
[52] El ajedrez se tiene por invención de Palamedes.
[53] Si los lidios vinieron o no a la Umbría, es un punto muy
controvertido. Tratan acerca de ello Teodoro Richio _De primis Italiæ
colonis_, y Scipione Maffei _Hist. diplom._, pág. 228.
[54] El Denina en el lib. V, cap. 1, con una crítica a mi parecer
sanísima, da por más digna de fe la narración de Heródoto que no la de
Jenofonte, que son las únicas fuentes de donde los griegos y latinos
tomaron cuanto se dice de los antiguos persas, fuera de lo que sabemos
por los libros santos.
[55] Ecbatana es la Tauris del día, en la provincia Adirbeidzán.
[56] Diodoro de Sicilia no da de circuito a los de Ecbatana más que 150
estadios, cuando a los de Atenas se les suelen señalar 200 estadios.
[57] Por aquí se ve que por este tiempo eran dos las ciudades
dominantes de los asirios, una Nínive y otra Babilonia.
[58] Véase sobre esta ruta de los escitas, que por las puertas caspias
entraron en la Media, a Bayer en los _Comentarios de la Academia
Petropolitana_, lib. III, pág. 318.
[59] Parece que Heródoto cumplió su palabra dando aparte la historia de
los asirios, que citó Aristóteles (_Histor. anim._ capítulo VIII), y
que no ha llegado a nosotros.
[60] Perra.
[61] Otros los llaman _carmanios_. Filipo Chivenio _in Germania
antig._, lib. I, cap. III, refuta a los que quieren que de los tales
germanios vengan los alemanes.
[62] El cómputo de estos años ha ejercitado el ingenio de todos los
cronólogos.
[63] Celestial.
[64] Origen de los dioses, muy diferente del de los griegos y conforme
a la doctrina de Zoroastro.
[65] La S. Véase a Wesselingio, que no se atreve a salir fiador de lo
que aquí se asegura, contra las objeciones que se hacen a Heródoto.
[66] Miunte, de ciudad que era de la Caria, pasó a ser ciudad de la
Jonia.
[67] Oeste, o poniente.
[68] Véase la nota al pár. 139.
[69] Cicerón le llama rey de Cádiz. _De Senect._, cap. XIX.
[70] ¿Qué clase de pinturas serían estas, que no se podían embarcar? Se
dificulta mucho que las pinturas al _fresco_ fuesen ya conocidas de los
griegos.
[71] A esto alude Horacio. Epod. XVI, _sed juremus in hæc; simul saxa
renarint vadis levata, ne redire sit nefas_.
[72] La victoria cadmea tiene fuerza de proverbio para significar que
queda peor el vencedor que el vencido. Acerca del origen de esta frase
escribió Erasmo.
[73] Agila, ciudad de la antigua Etruria, a poca distancia del mar,
llamada hoy Cerbetere en los Estados pontificios.
[74] Era parte de la _Magna Grecia_ en la costa de Tarento.
[75] Velia.
[76] Cirno era el nombre de la isla de Córcega.
[77] Estas expediciones de Minos las pone Musancio por los años del
mundo 2700.
[78] Estos sucesos corresponden a los años 2700 de la creación del
mundo.
[79] El codo real o persa tenía seis palmos y tres dedos: el ordinario
solo seis palmos.
[80] Este nombre del mar Rojo se da también al golfo Pérsico o Arábigo.
[81] Esta Semíramis no fue la mujer de Nino, de la cual Heródoto no
hace mención en toda su historia. Hubo en Babilonia varias reinas de
este nombre.
[82] Unos la hacen mujer de Nabucodonosor, otros de Evilmerodac.
[83] No creo quisiese decir más el autor sino que era costumbre de los
griegos situados en la costa del Asia menor ir a Babilonia bajando por
el Éufrates.
[84] Este Labineto es el Baltasar del cap. V de Daniel.
[85] Estos eran los caballos que llamaban niseos. Véase el libro VII,
párrafo 40.
[86] Algo de esto había predicho Jeremías en el cap. 41. Jenofonte, a
quien se tiene comúnmente por más exacto que Heródoto, desfigura mucho
el hecho, sin hacer mención de la citada laguna.
[87] Ganó Ciro a Babilonia en 3424.
[88] Le corresponden 12 cuartillos de materia líquida, pero se usaba
igualmente para cosas sólidas.
[89] El medimno o medio contiene siete celemines; el quénice dos
sextarios, y el sextario cosa de un cuartillo.
[90] Véase la defensa cabal de Heródoto, a quien contradijo después
Teofrasto, en los autores citados por Wesselingio. Del contexto se
deduce que Heródoto estuvo en Babilonia.
[91] Esta opinión de Heródoto es conforme a las ideas asiáticas; pero no
a las de aquellos pueblos que miraban al matrimonio como un contrato,
tanto más digno de una prudente elección, cuanto más interesante a la
sociedad.
[92] Máximo Tirio refiere esto mismo, pero dice que son hierbas
olorosas las que echan en el fuego. _Oratione XXVI_, cap. 6.
[93] La descripción del río no conviene a ningún otro sino al Volga,
por donde consta ser falso que nazca en los matienos, como notó
Estrabón.
[94] Muchos en la antigüedad creyeron que el mar Caspio comunicaba con
otro mar, y varios modernos creen que comunicaba un tiempo con el Ponto
Euxino. Tiene 250 leguas de largo y 100 de ancho.
[95] Reinaba Psamético por los años del mundo 3300, casi 700 antes de
Jesucristo.
[96] Cuando este experimento tan raro no fuera tan fabuloso como lo es
a juicio de Heródoto el que refiere en seguida, no basta a demostrar
cuál haya sido la nación más antigua del mundo. Es evidente que si
los hombres tuviesen una lengua natural, sería esta innata en todos
los pueblos, como los afectos y pasiones; y no lo es menos que todo
idioma es solo una invención arbitraria y artificial, pues entre
los objetos y los sonidos con que el hombre los designa no hay otra
relación o correspondencia que la que los pueblos se convinieron en
darle, si se exceptúan las interjecciones comunes a todos y que por sí
no forman sentido. Déjese a los antiguos filósofos el investigar si el
hombre salió mudo de la tierra o cuál sería su idioma en el estado de
naturaleza; pues absurdas son entre los modernos estas disputas, cuando
la revelación nos enseña que las lenguas han tenido dos veces a Dios
por autor y maestro.
[97] Ignoro lo que pretenda significar el autor con estas palabras,
sino que sea una misma la mitología griega y egipcia, o que no sea
dable a nadie penetrar el sentido de ella.
[98] Estos doce dioses, según Ennio los comprende en dos versos, son:
Juno, Vesta, Minerva, Ceres, Diana, Venus, Mars,
Mercurius, Jove, Neptunus, Vulcanus, Apollo.
[99] _Nomo_ equivalía a provincia o distrito, y recibía el nombre de su
metrópoli o capital.
[100] La _orgia_ en Heródoto es medida de 4 codos o de 6 pies, y de 10
según Plinio; quizá no se traduciría mal por _braza_ en castellano.
[101] El estadio consta de 125 pasos o de 625 pies.
[102] Si el número de cuatro días no es error de los copistas, será
una equivocación del autor, pues según convence la experiencia, se
necesitan más jornadas para recorrer lo angosto del país.
[103] Esta suma, equivocada sin duda, debe ser 6360 estadios.
[104] Tal opinión, si se atiende a la poca alteración de aquel terreno
en el espacio de 2000 años, debe reputarse por fábula egipcia, y solo
puede hallar cabida en la fantástica imaginación del que se forje
un mundo entero, viviente, expuesto a continuas alteraciones y a
palingenesias periódicas.
[105] El autor solo da al Nilo cinco bocas, omitiendo las dos que abrió
la industria del hombre.
[106] Así es llamado entre los antiguos el mar del sur desde la Arabia
hasta la India.
[107] Las conchas halladas a gran distancia del mar; las plantes
exóticas petrificadas en países diversos del que las produjo; los
elefantes desenterrados en la Siberia, ¿no son otros tantos testimonios
permanentes que deponen en favor de la narración de Moisés y del gran
trastorno producido por el diluvio universal? Pero los sabios del siglo
desprecian la revelación, y van a buscar en las fábulas orientales la
base de un nuevo sistema de la naturaleza.
[108] Delta es aquella porción del Egipto desde el Cairo hacia el
Mediterráneo, encerrada en los dos brazos del Nilo que van el uno a
Alejandría y el otro a Damieta.
[109] Nuestro autor participa más del gusto y animación de un viajante
que de la seriedad de un historiador severo; y reina en su obra cierto
tono de jocosidad que en algunos pasajes he procurado conservar.
[110] La Libia de Heródoto es el África entera de los latinos, quienes
solo daban el nombre de Libia a aquella porción de la península
que desde la Etiopía se extiende hacia el Océano Atlántico y mar
Mediterráneo.
[111] Los antiguos contaban dos de estos altos derrumbaderos por donde
se precipita el Nilo: la catarata menor cerca de Elefantina en el
confín de Egipto, y la mayor dentro de la Etiopía.
[112] No es fácil concordar las descripciones de los antiguos acerca de
la madre principal del Nilo y de sus cauces naturales y artificiales,
y sustituir con los nombres modernos los que entonces tenían. Sábese
únicamente que la boca Canóbica fue la única primitiva del río, siendo
las demás de la industria o efecto de la inundación anual por tantos
siglos continuada. Actualmente las de Damieta y Roseta son las dos
únicas de consideración.
[113] Estos fenómenos antiguos del Nilo se observan todavía, aunque se
ignoró la razón de ellos hasta la entrada de los portugueses, que la
descubrieron en las copiosísimas lluvias que caían en la Etiopía, y que
acrecentaban el Nilo, como sucede en la India con el Indo y Ganges.
[114] Parece que estos vientos anuales son principalmente los cierzos o
los del poniente.