CAPITULO OCHO

Como los españoles de Geronimo Ortal, siendo gouernados por solo

dos diputados, en quien auian rresumido el gouierno, fueron a salir

al Tocuyo, tierra de Venencuela.

Despachado y partido Jeronimo Ortal para la costa, priuado de su oficio

por sus propios soldados, luego otro dia siguiente los deputados y

cauezas del canpo, pareciendoles que el gouierno de tan poca gente,

rrepartida entre tantas cauezas, hera negocio de gran confusion y que

nunca se hazertaria en cosa que conuiniese, pues cada uno auia de

pretender sustentar su parecer y salir con su opinion, acordaron que la

jurisdiccion de los cinco diputados se rresumiesen en solo dos, que

tuuiesen igual jurisdiccion, y asi nombraron por capitanes y

gouernadores del canpo a los capitanes Alderete y Nieto, a quien dieron

poder para rregir y gouernar y castigar. A unos les parecia bien y a

otros mal, mas no auia ninguno que osase hablar ni descubrir lo que en

el pecho tenia en contraria opinion de lo echo.

Este pueblo donde todas estas cosas sucedieron, que dije llamarse

Timeviron, hera muy acosado y seguido de tigres, los quales andauan tan

ceuados quen medio del dia entrauan en el rreal y les tomauan las

piezas de servicio, por lo qual fueron constreñidos a dejar este

alojamiento y buscar otro de menos perjuicio, lo qual hazian con muy

gran pesadunbre, por ser todauia ynuierno, en el qual tienpo les hera

tan peligroso el caminar que asi por los muchos y rrecios aguazeros que

de hordinario caian en el tienpo ynbernizo, como por las grandes e

ynpestuosas abenidas que los muy pequeños arroyos traian consigo, que

ponian en arto detrimento y rriesgo a los caminantes.

El ynuierno, en esta tierra, no solo es uariavle del de España, si no

tanbien del de otras partes de las Yndias, y es ynuierno desde Mayo asta

Otubre, y berano, por el contrario, desde Nouiembre asta Abril.

Salieron del alojamiento y poblazon dicha, y caminando en pocos dias

llegaron a otro pueblo de mucha comida, aunque toda estaua uerde, por lo

qual, y porque sus dueños no la uiniesen a coxer, los capitanes pusieron

en las labrancas algunos soldados que las guardasen.

Luego que a este pueblo llegaron cayo enfermo de muy rrepentino y no

sauido mal, el mollidor del motin, Escalante, el qual, asi como en la

uida estuuo ostinado en mal hazer, asi lo estuuo en mal morir, porque

aunque fue persuadido a que se confesase o hiziese lo que hera obligado

como cristiano, jamas lo quiso hazer, y asi murio dejando mal opinion de

si, y aun se tuuo por uerdadera señal de auello Dios ynmortal castigado

con esto por el motin que vrdio contra el proue gouernador Jeronimo

Hortal.

En esta sacon ciertos soldados, no pareciendoles bien la manera del

gouernar de los nueuos gouernadores, quisieronse ajuntar para yrse a la

costa, coligiendo de lo que veian que auia de parar en mal la jornada.

Fueron descuuiertos, y hechas las aueriguaciones por los jueces ó

diputados, y al que ynvento o concerto la yda le cortaron vn pie. Vsaron

desta uenivolencia por no caer en opinion de seueros.

Pasado el ynuierno prosiguieron su jornada en demanda de Meta. Caminaron

algunos dias sin sucederles cosa notable, al cauo de los quales llegaron

a una habra que la cordillera hazia, de la qual salia vn pequeño rrio.

Marcharon por el arriua, que yua poblado, y andando los soldados

rrancheando lo que allauan por las casas de los yndios, hallaron algunos

clavos de herrar y otras cosas de españoles, que les puso grande

admiracion, por parecelles que no hera posible auer llegado por alli

españoles ni auellos tan zerca que pudiesen auer de hellos los yndios

aquellas cosas. Con esta confusion no dejaron de marchar asta llegar a

la abra o valle que la sierra hazia, de donde el rrio salia.

Llegados a este valle, entre ciertos soldados vbo cierta pendencia y

pasion de que se amohino o desabrio[528] vn Perdomo, y pidiendo licencia

para uoluerse a la costa con ueinte conpañeros, se la dieron, y porque a

los demas no se les antojase hazer lo mesmo, pusieron pena de cien

azotes los capitanes a qualquier otro soldado que sin su licencia se

fuese. Ya que el Pordomo y sus conpañeros auian salido de la

rrancheria, antojose a un ynorante soldado yrse tras hellos, y uiendolo

los capitanes y sauiendo del el proposito que lleuaua, por poner pauor a

los demas executaron en este la pena por mano de un esclauo, y despues

de acotado le dieron licencia para que se fuese. Este Perdomo es el que,

quando se perdio el uergantin de los de Aluaro de Herrera, a la salida

del rrio Uriaparia, se echo a nado en alcanze de los que yvan nauegando.

Prosiguio el[529] canpo su uiaje, y pasando la habra, dieron en otro

ualle mas llano y apacible: atrauesauan dos rrios, el vno turuio y el

otro claro, entre los quales se rrancheron, y desde alli, por ser la

tierra poblada, salian soldados a hazer correrias y a rrecoger lo que

podian. Entre otros saltos que hicieron, dieron en vna rrancheria o

rrecogimiento de mugeres que poseian mucho oro, lo qual auian ganado con

sus cuerpos, porque con aquel oficio se sustentauan, y les hera

permitido, como a las donzellas[530] de la isla de Chipre, a quien sus

antiguos[531] permitian que los dotes con que se auian de casar los

ganasen primero con sus cuerpos, y para aquel vso tenian en la rriuera

de la mar vn lugar señalado donde se congregauan y las allauan los que

dellas querian gozar; y demas del oro que a estas mugeres les tomaron,

nunca dejauan de hallar, en otras correrias y salidas que hazian,

algunas joyuelas de oro y unos calabazuelos echos de oro fino, en que

los yndios metian sus genitales mienbros para trahellos alli cuuiertos.

Caminaron algunos dias por este ualle, y salidos del dieron en otro muy

mas llano y mas apacible y bien poblado; y por no tener guias ni

leguas[532] quentendiesen la gente de aquel valle, porque los soldados

no tomaban alguna, no sauian adonde estauan[533]. Auiendo salido vn

caudillo con gente a buscar que rranchear, hallo rrastro de cauallos muy

fresco; dio auiso dello a sus capitanes, los quales luego marcharon

adelante hazia donde su caudillo estaua, el qual, yendo siguiendo el

rrastro de los cauallos, uio y rreconocio la rrancheria y alojamiento de

gente española que en las prouincias del Tocuyo estaua, que hera el

capitan Martinez con la gente de Frederman.

Dio este caudillo auisso de lo que auia uisto a sus capitanes, los

quales, estando perplejos en lo que pudiese ser, no sauian que

determinacion se tomar, porque se temian no fuese Sedeño o algun juez

que a pedimento de Geronimo Ortal se ouiese dado en Santo Domingo. Al

fin se determinaron de dar hen ellos o entrar de mano armada, y si no

fuesen quien hellos pensauan, dejallos. Con esta determinacion y la

horden que los capitanes dieron, se entraron por el canpo y alojamiento

del capitan Martinez, casi sin ser sentidos, y rreconociendo ser gente

de Venencuela, no curaron de tomar armas contra hellos, aunque otros

dizen que no osaron. No dejo de auer algun escandalo o alboroto entro

los vnos y los otros, mas luego se mitigo sin sangre.

Diuidieronse o apartaronse los capitanes, cada qual con su gente, y

alojaronse apartados los unos de los otros, con rrecelo cada qual de su

contrario, poniendo y teniendo velas y zentinelas entre los dos

alojamientos.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 161 / 305 题