CAPITULO SIETE

Como los españoles que con Geronimo Ortal yban, se amotinaron por

ynducimiento de Escalante, y lo desconpusieron del cargo de

Gouernador y lo enuiaron a la costa, y nombraron ciertos Diputados

que los gouernassen.

Deste pueblo se partio Geronimo Ortal con harta tristeza por la muerte

de su capitan Delgado, que le hazia mucha falta; y caminando algunos

dias en demanda de su noticia de Meta, no curo hazer asiento en ninguna

parte, porque se le azercaua ya el ynvierno y si no hera en prouincia

bien proueida de comida, no le convenia parar.

Entre la demas gente que consigo lleuaua, hera un Escalante, que lleuaua

cargo y titulo de veedor del Rrey; honbre belicoso, enuidioso,

fascinoroso y reuoltoso, el qual, por auer tenido ciertas mohinas y

desabrimientos con el Gouernador, no solo no se trauava[519] ni

comunicaua con el, mas procuraba ynfamalle y desacreditalle con los

soldados y capitanes, por uer si le podia derriuar del trono y señorio

de gouernador, y para con buen color descubrir la intencion mala y

entrañas dañadas que tenia, mouio platica entre los capitanes y personas

principales del canpo que no ostante que Geronimo Ortal gouernaua

tiranicamente por no tener, como no tenia, poderes sufizientes para

gouernar aquella gente, vsurpaua y rrouaua los quintos y cosas

pertenecientes al Rrey, lo qual no solo a el como beedor, pero a todos

los del campo, les hera dado demandar quenta de las cosas que

pertenezian a su Rey y Señor, demas que era tan pesado y molesto a los

naturales por do pasauan que secretamente les rrouaba todas las

rriquezas que tenian, y se alzaua y quedaua con hellas, lo qual todo

vltra[520] de la maldad que contra su Rrey se cometia, como esta

rreferido, en no acudille con los quintos, todo[521] lo que a los yndios

tomaua o hellos le dauan, pertenescia asi a capitanes como a soldados,

pues todos lo trauajauan, y que solamente para atajar tan grande maldad

y tan en perjuicio de todos, el no pretendia ni queria mas de que se le

diese vn aconpañado a Geronimo Ortal para en solos aquellos negocios del

oro.

Con estas y otras platicas y persuaciones procuraua Escalante yndinar y

prouocar a los capitanes y soldados contra su Gouernador, lo qual fuera

poca parte si el propio Geronimo Ortal no se echara a perder con vna ley

y hordenanza que hizo, aunque principalmente la yndignacion y

conspiracion de este veedor[522] fue despues y el todo de su daño y mala

hordenanza, hera que porque la gente sienpre se rrancheava entre

poblacones de enemigos, los quales suelen en tienpos mas seguros tomar

las armas y benir sobre los españoles, y auia algunos soldados tan

descuidados quen rrancheandose o alojandose luego soltauan los cauallos

en que auian de pelear, y quando con la rrepentina necesidad heran

menester no facilmente los podian auer; que qualquier soldado que por

tres uezes le fuese hallado suelto su cauallo, se lo quitasen y diesen a

otro para que usase del en la guerra; y con esta hordenanza y con el

contino ahinco que Escalante lleuaua en mouer los animos de los

capitanes y soldados contra su Gouernador entro el ynvierno y se fueron

alojar a un pueblo llamado Timeviron, donde de nueuo y con mas ahinco

que solia, perseueraua Escalante en su mal proposito.

Los capitanes Alderete y Nieto, aunque heran muy grandes amigos del

Gouernador, y se presumia que antes le fauorecerian que le serian

contrarios, cada uno de ellos, pretendiendo ser el aconpañado, dieron

buena esperanza al veedor en lo que pretendia y hurdia; e estando en

este pueblo dicho, vn alguazil del canpo, con cudicia de rrestaurar por

la lei echa vn cauallo que a el como al primer quebrantador se le auia

quitado, procuro prendar el de otro soldado que en el campo era

fauorescido de particulares amigos, al qual[523], conforme a la

hordenanza, auia hallado suelto otras dos uezes, y esta hera la tercera.

El dueño del cauallo salio al camino, rogando al Alguazil que le dejase

su cauallo, el qual pretendiendo rrecuperar su daño con perdida ajena,

no curo de hazer lo que le rrogauan. Salio o llego a esta sazon otro

soldado llamado Machin Donate, que despues fue muerto en Muso, en el

Nueuo Rreyno, y casi por fuerza quito el cauallo al Alguazil,

denostrandolo[524] y uituperandolo de aquella manera de rrovo.

A estas contiendas salio el Maese de Canpo del Gouernador, que hera

Aluaro de Ordas, el qual tuvo preso a Sedeño en la Trenidad, dando voces

y diziendo que heran mas que descomedidos los que asi tratavan a los

alguaciles del Rrey. El Machin Donate le rreplico que fuese vien hablado

y no se descomidiese porque le pesaria. El Maese de Canpo se fue

llegando a el para le prender, apellidando la voz del Rrey; Machin echo

mano a su espada, y lo desuio de si con vna estocada que le tiro, la

qual se enbarazo en vn jubon estofado de nudillo[525], de los de

Nicaragua, que Hordas lleuaua vestido. A estas uozes y tomulto ninguno

salia en fauor de la justicia, sino fue el propio Gouernador que se uino

con asperas palabras contra el Machin Donate, y con la espada que en la

mano traia le tiro vna cuchillada. El Machin Donate le rrespondio de

palabra que no tirase otra porque le rresponderia con las mesmas

palabras. Viendo el Gouernador el atreuimiento de este soldado y que

nadie le salia a fauorezer, rreportose considerando lo que podría ser y

volviose a su propio aposento.

En yendose de alli el Gouernador salio Escalante con ciertos amigos

suyos, diciendo a voces: uiua el Rrey, que no an de ser sus uasallos tan

mal tratados como lo son de Geronimo Ortal sin tener poder para hello.

Tras del salieron los demas conspirados[526] con sus armas,

fauoresciendo las palabras y partido del veedor, al qual luego se

juntaron los capitanes Alderete y Nieto, y haziendo entre si un

conciliabulo priuaron a Geronimo Ortal de su oficio, y dieron el cargo

de gouernar y rregir la gente a zinco principales que lo deseauan.

A Geronimo Ortal y a su maestre de campo Aluaro de Hordas les mandaron

que se fuesen aposentar en vnos buhios o casas que, hobra de un tiro de

arcabuz, estauan apartados del alojamiento principal, asta tanto que

hellos acordasen y determinasen lo que sobre todo se deuia hazer. Con

ellos se fueron otros tres o quatro amigos suyos, personas principales a

quien auia parescido muy mal lo que se auia echo. Los amotinados o

conspirados o cauezas de este motin, no acauauan de determinarse en lo

que deuian hazer, porque algunos heran de parecer que los matasen y

otros que no, sino que los ynuiasen a la costa.

En tanto que la cosa estaua asi yndecisa, algunos amigos de Geronimo

Ortal y de Aluaro de Hordas, que serian asta treinta honbres, les

ynuiaron a dezir secretamente que saliesen con sus baras y que hellos se

mostrarian en su fauor y harian lo que conuiniese, y con quitar a tres v

quatro las cauezas se asegurarian las demas. Faltole el animo de todo

punto a Geronimo Hortal, y nunca se determino de hazello, por tomar[527]

de las guardas o centinelas que entre sus aposentos y la rrancheria y

alojamiento de los conspirados estauan.

Los diputados en el gouierno de aquella gente, temiendo de algun secreto

trato, como este lo era, abreuiaron con su determinacion y juntaron toda

la gente del canpo, a los quales el Escalante hizo vn largo

rrazonamiento, ynfamando en el de tirano al gouernador Hortal, que

vsurpaua los quintos rreales y el sudor de los soldados, y que mas

seruicio seria de Dios y del Rrey la administracion de justicia que

hellos de su mano pondrian, que no la uiolenta y tiranica que con

Geronimo Ortal tenian; y dando fin a su platica dijo que los que fuesen

de su parezer que fuese despojado de la uara Geronimo Ortal y enuiado a

la costa, lo dijesen ante vn escribano que alli tenia.

Estando o auiendo concluido esta platica Escalante, vn soldado llamado

Francisco Martin que por atalaya tenian puesto sobre vn aruol para uer

si uenian yndios, dijo a uozes que le diesen por testimonio como el no

hera de opinion que le quitasen el cargo al Gouernador ni lo ynuiasen a

la costa. El Escalante, oyendo el atreuimiento con que el soldado auia

hablado, y temiendose de alli no tomasen osadia otros para decir lo

mismo, mando que le tirasen vna jara y lo matasen, lo qual, aunque no se

hizo, puso tanto temor en los que querian o pensauan declararse por el

Gouernador que no osaron, y asi pasaron todos por lo quel Escalante

decia, y dandole hasta ocho conpañeros y tres cauallos y dos machos en

que lleuasen la comida, lo despojaron de todo punto de su trono, asi a

Geronimo Ortal como a Aluaro de Hordas y los ynuiaron a la costa.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 160 / 305 题