Como Alonso Herrera y los españoles que con el estauan, salieron de
la prouincia de Carao y comenzaron su nauegacion y jornada el rrio
ariua, y lo que les sucedio con ciertos cariues que en el camino
toparon.
Era por prencipio del año de treinta y zinco quando de todo punto Alonso
de Herrera acauo de aderezarse para nauegar el rrio arriua en demanda de
su noticia de Meta. Enbarcada toda la jente y bastimentos, ansi en los
uergantines que de Paria auian sacado como en la uarca que en esta
prouincia hizo, comenzo a nauegar con vn genero de tormenta que, con la
marea y brisa que de la mar venia, le sobreuino y alcanço de tal suerte
que estuuieron en rriesgo de perderse en el rrio, porque con las muchas
olas que el uiento y la creciente de la marea leuantauan, se les enchian
los vergantines de agua, tanto que con dificultad y gran trauajo la
agotauan. Algunos no tuuieron este pronostico por uien de su jornada,
porque tanbien al tiempo que salieron de la fortaleza, en el Golfo de
Paria, les tomo otra tormenta donde pensaron perecer.
A bonanza del rrio sin perdida alguna su viaje prosiguieron con algun
descanso, por ayudalles mucho el uiento y nauegar los vergantines a uela
y sin necesidad de rremos. Toparon otro dia de como salieron de Carao,
dos piraguas de yndios cariues que uenian de saltear de los pueblos
comarcanos al rrio arriua. Fueron ciertos soldados en vna canoa de
perlas a tomar las piraguas. Los yndios, desque los uieron zerca,
arrojaronse al agua y dejaron las piraguas con lo que hen ellas traian,
que hera cantidad de quartos de yndios frescos y asados en barvacoa de
los pueblos que auian arruinado el rrio arriua. El Capitan tomo de las
piraguas lo que le pudo aprouechar y lo demas echo en el rrio y mando
quebrar las piraguas.
Prosiguio el armada su uiaje, e ya que hera tarde y que queria
anochezer, vieron cantidad de candelas el rrio arriua de yndios
questauan rranchados. Cudiciaronse los soldados a yr a ellas, por uer lo
que fuesse, y si hen ellas vuiese de que se aprouechar. El Capitan se lo
estoruaua diciendo que las lunbres que se ueian heran de cariues,
conpañeros de los demas cuyas canoas auian tomado aquel dia, con los
quales no podian ganar nada, sino auenturar a que le yriesen algun
honbre o cauallo y muriese rraviando. Los soldados todauia persuadian a
su capitan a yr a uer lo quen las candelas auia, por lo qual, despues de
rrancheados en tierra a la parte de donde las lunbres parescian, y
pasado buen rrato de la noche, Alonso de Herrera tomo consigo veinte
honbres con sus espadas y rrodelas y se fue derecho a donde las lunbres
estauan, y azercandose a hellas todo lo que pudo, conocio ser yndios
cariues, de los quales algunos dormian y otros andauan asando quartos de
yndios de los que auian tomado, y otros hazian barbacoas para asar sus
partes; y considerando el Capitan bien la jente que auia y el sitio y
alojamiento donde estauan, se boluio a sus uergantines sin ser sentido;
y para que el brio y boluntad que los soldados tenian de dar en aquellos
ynumanos yndios y desuaratallos se cunpliese, echo en tierra dos
cauallos y enuio con ellos treinta honbres que antes que amaneciese
tuuiesen tomada las espaldas a la parte de tierra a los yndios, para
quen llegandose con los uergantines por el rrio, los cojiesen en medio y
diesen en ellos a su uoluntad.
Amanecido, el Capitan se partio el rrio arriua en sus vergantines, y no
pudieron llegar tan en breue que ya los yndios no auian sentido a los
que por tierra auian ydo a tomalles las espaldas, con los quales se
comencaron a rreuoluer por las armas y ofenderse los vnos a los otros.
Los yndios heran tan diestros en su jenero de pelear y de tan buen animo
que tuuieron por pundonor no boluer las espaldas a sus contrarios, y asi
se trauo entre hellos vna bien rreñida guazauara, la qual tuuo asta que
la jente de los uergantines salto en tierra con su Capitan, y despues de
juntos todos los españoles peleauan los yndios con mas animo que de
antes, paresciendoles que si no hera benciendo o matando los cristianos
no tenian otro rremedio para escapar las uidas. En el conflicto de esta
guazabara dieron a vn soldado llamado Joan Fuerte, que rreside agora en
el Nueuo Rreyno, cinco flechazos, y pareciendoles a los yndios que con
tantas heridas le tenian muerto, corriendo arremetieron a el para
lleuarselo biuo, y el se dio tan buena maña que de mas de quinze yndios
que lo tenian asido se solto y saluo, por ser honbre de grandes fuercas.
El suceso desta guazauara fue que los yndios murieron todos hen ella,
que no escapo ninguno, ecepto dos, que el vno dellos rreseruaron para
que les guiase algunas poblazones de aquel rrio, y el otro con ciertas
heridas, se echo al rrio, donde a uista de todos le rrecoxio vn cayman y
lo metio deuajo del agua. De la parte de los cristianos quedaron heridos
seis honbres y un cauallo, de los quales murieron los tres.
Conclussa esta guazauara, los españoles se esparcieron por la canpiña,
asi por se rrecrear en uer tantos cuerpos muertos por sus manos, como
por buscar si hallarian algun oro y otras cosas de que se aprovechar, y
biendo la carneceria de yndios que aquellos cariues tenian alli para su
sustento. En el propio sitio donde los yndios cariues estauan
rrancheados, auia ziertos aruoles en los quales uieron estar cinco
yndios de los que aquellos cariues auian traido biuos asta halli, y los
tenian atados en lo alto de estos arboles para quando ouiesen comido los
que ya tenian muertos, matar estos, los quales, como fuesen vistos por
algunos soldados, creyendo estar sueltos, comencaronlos a llamar y hazer
señas para que se defendiesen, y como uiesen que no uajauan, suuieron
arriua y hallaronlos de la forma dicha, y soltandolos lleuaronlos a su
Capitan, el qual allo que uno de ellos hera hijo de un principal o señor
de cierto pueblo que estaua el rrio arriua, zerca del paso de Calaitu,
el qual conto al Capitan, por vn ynterprete, la forma que aquellos
cariues auian tenido en prendelle y cautiuallo a el y a otros muchos
yndios e yndias, estando sus padres fuera del pueblo, y prometiendo al
Capitan que si lo lleuaua a donde su padre estaua que les haria hazer
mucha cortesia y proueher de lo necesario para el uiaje.
En esta rrancheria de estos cariues se detuuo esta armada quatro dias,
asi por tener hen ella que comer del despojo de[444] los cariues traian
rrouado, como por tener necesidad de aderezar el timon de la barca
grande, que no podia nauegar.
Venian estos yndios cariues muy proueidos de hamacas de tela, de las
quales se tomaron muchas, y de gran cantidad de flecheria de todas
suertes para guerra y para caza y para pesqueria. La flecheria de la
guerra traian muy a rrecaudo y de suerte que no se les mojase, y las
demas no tan guardadas.