En el qual se escriue como algunos principales vinieron de paz al
alojamiento de Herrera, y como por traicion yntentaron pegar fuego
a los buhios donde los españoles estauan alojados, y como fue
descubierto y rremediado.
En este tiempo dos o tres señores o principales de aquella prouincia
vinieron, como suelen dezir, de paz, aunque su principal yntento fue uer
y conozer la jente española que alli auia, para si fuesen parte echallos
de su tierra. Alonso de Herrera los rresciuio amigablemente y les dio a
entender que su uenida ni estada alli[431] no era para danificalles ni
hazelles mal ninguno, mas de esperar a que pasase el ynuierno y
proueherse de alguna comida o matalotaje para su uiaje, despues de lo
qual se irian. Los yndios mostraron holgarse de la conpañia de los
españoles, aunque en lo ynterior no deuian de tener ningun contento,
pues los ueian señoreados en su tierra, casas y labranzas, y asi se
ofrecieron, aunque finxidamente, de guardar y conseruar el amistad y paz
con los españoles. Herrera les dijo que para que con mas breuedad el y
sus conpañeros se fuesen de su tierra y pueblos, que hellos y sus
súditos les ayudasen a hazer cazaue para su matalotaje, y que teniendo
la prouision de lo que para su uiaje y jornada auia menester, que aunque
no fuese vien salido el ynuierno, se irian el rrio arriua. Los yndios
respondieron que les placia de hazer lo que se les rrogaua, y asi lo
pusieron luego por la hobra. El capitan Alonso Herrera mando, so graves
penas, que no se les hiziese ningun daño a los casiques ni a sus
sujetos, y para que mas a rrecaudo estuuiese la comida que se hazia,
hizo desenbaracar vn buhio o casa de yndios que cerca donde posaua
estaua, y alli hazia poner o juntar todo el casaue que sus soldados, con
sus propias manos, hazian, y el que los yndios traian, no descuidandose
en el mirar por si y uiuir mas rrecatadamente que hasta alli, porque
deuajo de la finjida paz que le auian dado no le hiziesen alguna
traicion donde todos pereciesen; y biendo quan buena maña se dauan a
hazer este jenero de uitualla y que presto ternian[432] lo necesario
dello, mando a la jente que en el rrio rresedian que guardasen los
uergantines, y en la hobra de la varca que pusiesen en horden todos los
aderezos de fragua que lleuauan y labrasen las herramientas y clauazones
que para ajuntar y acauar la uarca eran nezesarios; y con estas maneras
de gastar el tiempo casi todos andauan ocupados y aun trauajados, porque
los mesmos soldados cortauan la madera para el uarco y la traian al
astillero y la labrauan, hazian el caruon para la fragua y lo cargauan,
majauan y martillauan, y yuan por la yuca a las labranzas,
arrancauanla, traianla a cuestas a su rreal, y por sus propias manos la
rrallauan, esprimian y aderezauan para hazer el casaue.
El mesmo trauajo tenian en proueherse de agua y leña, y con estar
ocupados en todos estos trauajos, no heran tan moderados que no hazian
algunos desabrimientos a los yndios de la tierra que de paz tenian y les
seruian, por donde deseasen echar los españoles de su tierra, los
quales, para no ser sentidos de lo que deseauan hazer, y porque para
echallos por fuerca de armas, hellos no heran parte ni hallauan ningun
descuido en los soldados, enuiaron ziertas noches vn yndio de los mas
valientes y osado quentre hellos auia a que con una flecha de fuego
tirada con un arco, pegase fuego al buhio donde los españoles juntauan
el casaue, para que pegadose el fuego en aquel buhio, se les quemase el
matalotaje y las demas casas que alli zerca estauan, y si la ocasion
fuese tal qual hellos deseauan, acudir con sus armas a dar en los
españoles, y si no, con aquel daño serian compelidos a yrse a otra
parte.
Esta ynvencion no la hizo el yndio a quien se cometio tan
yncuuiertamente que no fuese visto por las uelas que uelauan, porque al
tiempo que el yndio tiraba la flecha con el fuego desde lejos, yba
centellando, y acudiendo al buhio donde cayo o se hinco, uiose
claramente la traicion, de lo qual se enojo tanto el capitan Herrera que
determino de vengarse muy a su saluo, enuiando toda la mas de la jente
que alli tenia a los pueblos donde los yndios estauan descuidados por
pensar que no auian sido sentidos, para que, so color de yr a cojer yuca
para hazer casaue como otras uezes lo auian echo, prendiesen a todos
quantos en los pueblos allasen; y para mas descuidallos hizo que no
lleuasen harmas ningunas, lo qual pudiera causalle al capitan mas daño
del que pensaua hazer a los yndios si fueran redomados o guerreros.
Los soldados lo hizieron como su Capitan les mando, y prendiendo toda
quanta gente hallaron en el pueblo, asi uarones como mugeres, los
lleuaron a todos donde Alonso de Herrera auia quedado con otros pocos de
soldados[433], el qual, a los yndios que le parecio que heran para
guerrear y que si se soltauan le podrian danificar, pusolos en prisiones
de hierro, de suerte que no se podian yr, y a los demas ato con sogas
por el pescuezo, como se acostunbraua hazer en semejantes echos. La
jente que en esta ynjusta y cautelossa presa se tomo, pasaron de
trecientas personas, entre los quales auia un yndio estranjero, natural
de Aruaco, aunque muy amigo de estos y casado alli, de grandisima
dispusicion y fuercas y muy gentil presencia, el qual, al tiempo de la
toma, cupo en suerte a un valenciano no de menor dispusicion y fuercas
que el yndio, para que lo atase o amarrase como a los demas hazian. El
yndio se aprouechaua tan bien de sus fuercas que aunque despues llegaron
al efeto otros españoles no lo pudieron sujetar asta que con vn machete
que vno de los soldados lleuaua, le dieron dos o tres golpe en la
caueza, con que le aturdieron, y asi, casi sin sentido, lo aprisionaron
como pretendian.
Este yndio, traido al rreal descalabrado, y biendolo Herrera,
rreprehendio asperamente a los que lo avian echo y lo hizo soltar para
que se fuese o hiziese lo que quisiese, procurando primero curallo de
los golpes que en la caueza tenia. El yndio no consintio[434] que los
españoles le curasen, no fiandose de la cura que le podia hazer quien le
abia descalabrado; mas despues de auerse estado alli algunos dias, se
fue al pueblo y a su modo se curo, de suerte que sano en mas breue
tiempo que pudiera sanar si los españoles le curasen. Y aunque sano y en
su liuertad se uio, nunca dejo de uenir a uer a sus conpañeros y amigos
que presos estauan, trayendoles algunas cosas para su sustento; y con
esta libertad que tenia, lo mas del tiempo entendia en espiar y mirar el
modo que los españoles tenian en uelarse y guardarse y tratarse de la
vna rrancheria a la otra, para que juntando alguna jente yntentar de
soltar a sus conpañeros.