Como Geronimo Hortal se paso a Cubagua a juntar la jente que con el
capitan Alderete auia llegado aquella isla, y Alonso de Herrera con
la jente subio el rrio arriua y se alojo a inuernar y hazer vna
barca en la prouincia de Carao.
Ya que los vergantines se yban acauando de hazer, le vino nueua a
Geronimo Hortal como Alderete, su capitan, auia llegado a la isla de
Cuuagua con ciento y cinquenta honbres y otros aderezos y municiones
para la jornada. De esta nueua resciuio muy gran contento Geronimo
Hortal y todos los que con el estauan, y luego se determino que Alonso
de Herrera con toda la jente que alli tenia, diese principio a la
jornada y comencase a suuir el rrio arriua, y el yrse a Cuuagua a uerse
con Alderete y rrecojer los soldados que traia y procurar juntar mas
para yr en seguimiento de Alonso de Herrera[426] dentro de seis meses,
alcanzallo e yrsse juntos, porque Alonso de Herrera se auia de yr poco a
poco y entretiniendo por el rrio ariua.
Determinado y acordado esto, se acauaron de todo punto los uergantines,
y Jeronimo Ortal dio todo poder Alonso de Herrera para rregir y gouernar
el armada y jente de mas del quel se tenia de teniente general, y nonbro
por alguacil mayor a Aluaro de Hordas, sobrino de Don Diego de Hordas, a
quien Sedeño quiso cortar la caueza, como en otra parte se dijo, y se
partio la buelta de Cubagua al efeto dicho.
Alonso de Herrera hizo luego aprestar y enbarcar su jente, y dejando en
la fortaleza de Paria veinte honbres de los mas ynauilitados para
trauajar, questuuiesen alli como guardas della, se partio con los
vergantines que auia echo y uno de los nauios que Ortal auia traido, el
qual no menos trauajo causo a sus soldados que la nao que Ordas auia
metido el rrio arriua, el qual hera tan dificultoso de lleuar que ni con
los uarcos a rremo ni con las velas lo podian hazer nauegar, y tomaron,
por vltimo rremedio, que vna ancora que el nauio traia la echauan atada
a un cable el rrio arriua todo lo que el cable alcanzaua, y luego
tirauan con el cabrestante, y desta suerte lleuaron el nauio asta el
pueblo de Vriaparia, en la qual distancia se tardaron harto tienpo con
tan ecesiuo trauajo quanto de semejante manera de nauegar se puede
ymaxinar que se padeceria. Demas de lo qual les falto la comida, como a
los demas que con Hordas auian por alli nauegado, y aunque en esta
jornada yban muchos de los que con Hordas auian padecido los trauajos
que arriua se an contado ni en caueza ajena ni en las suyas propias no
auian escarmentado; pues rremedio de hazer candela en que aderezar eso
poco que tenian de comer, no le hallaron en muchos dias por estar toda
la tierra anegada, que entraua entonzes el ynbierno. Mas de quando
topauan algunos troncones[427] o rraigones de arboles, que los auia por
alli muy grandes, juntauanse a ellos y encima hazian candela y
aderezauan lo que auia que aderezar para comer.
Llegados con tanta calamidad y trauajos al pueblo de Paria, donde auia
estado Hordas, hallaronle despoblado de poco tienpo y sin ninguna
comida, a causa de que ziertos yndios cariues salteadores, que por alli
zerca bivian, auian dado sobre la gente y naturales del pueblo, y auian
preso y muerto muchos dellos, se los auian comido[428], y los demas que
pudieren escapar, por no uenir a manos de tan crueles enemigos, se
pasaron a uiuir a otra parte. De mas de pretender proueherse de comida
en este pueblo de Paria, lleuaua yntencion el capitan Herrera de si
ouiese o hallase en el tanta abundanzia de comida como quando en el
entro Hordas, ynbernar alli, por no nauegar en tienpo de agua, y por
entretenerse hasta uer si durante el ynbierno venia su gouernador Ortal;
y despues que bio el mal aderezo que alli auia, pasose de la otra uanda
del rrio, a la prouincia de Carao, donde ansi mesmo antes auia estado
con Hordas, y saltando en tierra dejo vn Capitan con algunos soldados en
guarda de los uergantines, y el, con todos los demas soldados, se[429]
entro la tierra adentro en demanda del pueblo o poblazon de Carao,
questaua apartada del rrio dos leguas, y hallaronlo sin jente, aunque
uien proueido de labranzas de yuca, y maiz muy poco, porque en aquella
prouincia mas se dan los naturales por la yuca que por el maiz. Los
naturales se avian puesto en cobro por el temor que tenian a españoles,
por el daño que Hordas les auia echo al tienpo de su partida. Con tan
buen rrecurso y prouision de comida como hen este pueblo allo, Alonso de
Herrera acordo ynuernar en el por las causas dichas; y porque en los
uergantines que tenian echos no cauia bien toda la jente, ni aun se
podian lleuar en ellos los cauallos, acordo de hazer alli[430] vna barca
grande, llana, a manera de las cordouesas que andan por el rrio
Guadalqueui, y asi luego mando comenzar a serrar madera y poner las
manos en la hobra.
La jente estaua diuidida en dos partes, porque los vnos auitauan en el
pueblo de Carao con el capitan Herrera, guardando y haziendo y ajuntando
la comida, los otros rresedian en los varcos, guardandolos y continuando
la hobra de la uarca que tenian entre manos, mas cada dia yban los vnos
a donde estauan los otros; los que rresedian en el pueblo lleuauan del
casaue que hazian a los del rrio, y los del rrio ynuiauan a los del
pueblo pescado y tortugas y otras chucherias que del rrio sacauan; y
porque el camino por donde se tratauan les parecio algo largo para
andallo tan de hordinario, abrio el capitan otro por vna montaña y
sierra que entre medias de los dos alojamientos estaua, la qual, aunque
hera aspera, no dejaua de atajarse por hella parte del camino.