CAPITULO VEINTE Y SEIS

Como los vezinos de San Juan de Puerto Rrico hizieron y juntaron

gente, y nombrando capitan della a Juan de Yucar, pasaron[394] a la

Dominica, donde comencaron a hazer en los indios castigo de la

muerte de Guzman

Este cauallero, de cuya desgracia y subceso y terrible muerte auemos

tratado, hera casado en la propria isla y ciudad de San Juan de

Puertorrico con una señora noble en linaxe y costumbres, llamada Mayor

Vazquez, la qual, sabido el subceso de su marido, aunque no la cruel

muerte que se le auia dado, hizo el sentimiento que conforme a su

calidad y nobleza hera rrazon que hiziese, y aunque deseaua ir o enbiar

a ber y saber si su marido hera biuo o muerto, no lo hazia porque como

las viudas, aunque sean rricas, no alcancan tan enteramente lo que de

justicia les compete como los hombres si tienen el mismo pusible, herale

denegado el hazer junta de jente por la justicia para este efecto[395],

y asi le fue necesario enbiar a llamar un cuñado suyo, hermano del

proprio Guzman a España, fraile de la Orden de Sancto Domingo, llamado

frai Vicente de Guzman.

Este, sauida la tomada y captiberio que los caribes avian hecho de su

hermano, con toda la presteza que pudo, vino a Puertorrico, donde

procuro con el que gouernaua la tierra, que hera vn Francisco Manuel de

Olando, que hiziese vna buena armada para ir a saber el subceso de

aquella gente que los caribes avian lleuado, haziendose el gasto della

entre la muger de Guzman y la ciudad de Puertorrico; porque ya que los

obiesen muerto, como se presumia, podrian prender numero de aquellos

malhechores y traellos para esclauos, que en este tiempo se hazian, de

donde sacarian el gasto que en hazer la armada hiziesen.

Fueles otorgada la licencia, y juntaron ducientos hombres, y

enbarcandose en vna carabela y dos vergantines bien aderecados, y por

capitan general, nombrado por el cauildo, a Joan de Yucar, de nacion

nauarro, y fray Vicente con ellos, se fueron en demanda de la Dominica

por la misma derrota que los indios avian llevado. Fueles el tiempo muy

contrario, y por eso no solo se detubieron mucho tiempo, pero

dibidiendose en las refriegas de la mar los unos de los otros, fueron

aportar los vergantines en que iba la mayor parte de la gente con el

capitan y frai Vicente a la isla Guadalupe i la carauela a Mari Galante,

casi sin saber los unos de los otros. La gente de los vergantines, como

hera mucha, acauaron presto la comida, y como se detubieron en Guadalupe

sin hallar alli que comer, padescian muy grande nesesidad de hambre,

por lo qual determino el capitan Joan de Yucar meterse en vn barco e ir

a buscar la carabela con doze compañeros; y dejando por caudillo de la

gente a frai Vicente, se partio, y al primer bordo[396] que dio en

demanda de la carauela, dio con ella en Mari Galante, donde los que con

el yban satisficieron a la hambre que padecian, y se estubieron alli

algunos dias despues de los quales tomaron en el barco todo el

matalotaje y vituallas que pudieron, y dieron la vuelta a Guadalupe,

donde hallo el Capitan Joan de Yucar la gente como casi amotinada,

porque como con la hambre fuesen afligidos y costriñidos a buscar su

rremedio y dar horden en que no pereciesen sus vidas por falta de

comidas, concertaron algunos de aquellos soldados enbarcarse en los

bergantines y dar la buelta a Puertorrico; y como esto les fuese

estoruado y rresistido por el frai Vicente, que hera teniente, y por

algunos de su vando y opinion, moviese[397] entre ellos vna gran

sedicion y alboroto, de suerte que tomando las armas en las manos los

del uno y otro bando, comencaron a reñir su pendencia, menospreciando la

autoridad real del que los gouernaua, de suerte que fueron algunos de

los mouedores de este alboroto i escandalo heridos de cuchilladas que

les dieron; y si a esta sazon no llegara el capitan Joan de Yucar, que

lo mitiguo y apaçiguo, façilmente perecieran todos.

Luego que el Capitan puso paz entre sus soldados, aunque no de todo

punto, y obo rrepartido la comida que llebaua, se enbarco con toda la

gente en los vergantines y se boluio a Mari-Galante, y ajuntandose con

la carauela dexo en ella a frai Vicente con algunos soldados, y tomando

consigo toda la mas de la gente y armas, en los vergantines se fue la

buelta de la Dominica a poner en effecto su deseo, y aguardando a vista

della la obscuridad de la noche, para poder llegar a tierra sin ser

bisto de los naturales[398] le subcedio todo como quiso; porque como

despues de anochesido llegase a tierra con sus vergantines y echase un

soldado llamado Limon, muy diestro en conocer por las pisadas y

bestigios de los indios las bias de los pueblos, fue por este facilmente

descubierto el camino que iba a la poblazon de los indios, que no

estaban lejos de la mar, y hallado este rrastro, y siendo auisado dello

el capitan Joan de Yucar, luego salto en tierra con los mas de sus

soldados para hazer spaldas a Limon, que confiandose en su soltura y

ligereza, astutamente se desnudo en cueros, porque si fuese encontrado

de algunos indios no fuese estrañado; y siguiendo al camino y rrastros

que antes auia visto, camino la tierra adentro, solo y desnudo, obra de

media legua, donde hallo un pueblesuelo o lugarejo de quatro caneys, que

son vnos buhios o casas muy largos en que se rrecojen mucha jente a

biuir, cuyos moradores estaban, a lo que parecia, bien descuidados de

que en su tierra obiese gente estranjera; y dando Límon la buelta a

donde su capitan auia quedado, le dio noticia de lo que auia visto, el

qual luego se partio con su gente[399] puesta en concierto, y dando en

los buhios de los indios, prendio a todos los que en ellos estauan sin

que se les escapase mas de una sola persona, que serian ochenta presos,

y despues de auellas atado y puesto a rrecaudo, pregunto a un yndio de

aquellos que en este pueblo se tomaron, el capitan Joan de Yucar con vn

interprete que le hablaua, si hera biuo Cristoual de Guzman i que donde

estaua, el qual por dar contento a los españoles, y pareciendole que por

ello le soltarian, le rrespondio que hera biuo y estaua en un pueblo

cerca de alli.

El capitan para mas claridad del negocio, apartando aquel indio,

pregunto lo mismo a una yndia, la qual rrespondio que no curasen de

preguntar ni buscar aquel español, porque los indios que lo auian presso

lo auian muerto con gran rreguçixo y alegria en la isla llamada La

Virgen Gorda, y que uno dellos auia sido el proprio yndio que desia

questava vibo. Teniendo, pues, por mas cierta y verdadera esta

rrespuesta que la india auia dado que otra ninguna, no curo el Capitan

de hazer mas pesquisa ni inquisicion; mas un soldado que deuia tener

particular amistad con Cristoual de Guzman, ya difunto, queriendo hazer

sacrificio al anima de su amigo con la sangre de los que lo mataron,

alli, de rrepente, dio con el spada que en las manos tenia al rrendido y

atado indio, que dezian auer sido vno de los matadores, vna cuchillada

que le quito la cabeza de los hombros, y si le dexaran pasar adelante

con su olocausto, el sacrificara a las animas y cuerpos de todos los

indios e indias que presentes estauan, con que quedara tan ufano, que

sin dubda le paresciera con aquel exemplo de barbara cruel(dad) auia

librado de pena el anima de su amigo y puestola en perpetua gloria.

Mas no estaria[400] fuera de esta yniquisima opinion el capitan Joan de

Yucar, porque luego que le fue certificada la muerte de Guzman, dixo a

sus soldados que determinadamente hiziesen la guerra a aquellos yndios,

y que al que no pudiesen aber biuo para esclauo y aprouecharse del, le

dieren[401] la mas cruel muerte que les pareciese, y todo lo que

pudiesen destruir y arruinar lo destruyesen y arruinasen, de suerte que

con actual y exemplar castigo quedasen aquellas jentes con el pago que

su maldad y fiero atrebimiento merecian, y ellos quedasen con bastante

satisfacion de la injuria que abian rreciuido los ciudadanos de San Joan

de Puertorrico, a cuya tierra abian ido aquellos barbaros a hazer los

saltos y rrobos y muertes que les heran notorio; y con esto se procuro

ynformar de los indios que presos tenian donde avia poblacones de indios

para ir a ellas, los quales facilmente le dixeron que cerca de alli

estaua otro pueblesuelo de gente de su nacion y sus compañeros, los

quales tenian en su poder dos negras esclauas que auian tomado con la

demas gente en Puertorrico, y que demas de esto, otro dia siguiente

auian de llegar a aquel puerto donde los vergantines estauan, quatro

piraguas de indios que venian a holgarse y beuer con ellos de vnos

pueblos que estauan en aquella costa adlante.

Joan de Yucar, avida esta nueba, luego tomo vna determinacion de hombre

pratico, y enbiando quarenta hombres con vn capitan Diego Vazquez, les

mando que fuesen a dar en el pueblo donde dezian estar las negras; y

dexando en aquel proprio lugar la pressa que auian hecho de indios bien

atados y puestos a rrecaudo con gente y soldados que los guardasen, el

con el rresto de la gente, se fue con toda presteza a meter en los

vergantines, para antes que la luz del dia viniese, con que podian ser

vistos, ir y ponerse en salto o enboscarse en un promontorio o punta que

alli cerca hazia la tierra, por el qual avian de pasar las piraguas; y

en esto no fue nada perezoso, porque con ser bien cerca del dia quando

se partio del pueblesuelo donde auia hecho la pressa, antes que fuesen

bien esclaresido estaba ya puesto en la enboscada tras del promontorio.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 136 / 305 题