CAPITULO VEINTE Y CUATRO

Como los soldados que estauan en la isla de la Trenidad con Sedeño

se amotinaron y lo prendieron y se fueron con el a Paria, donde

Alonso de Herrera lo echo en prision, y como despues los propios

soldados, amotinandose contra Herrera, soltaron a Sedeño y se

fueron con el a Cubagua.

Los soldados que presos estauan, viendo que Moran, a quien auian

encargado que hablase a Sedeño, gouernador[383], no les voluia con

rrespuesta alguna, colegieron que no abria querido condecender con su

rruego, y asi acordaron tomar su liuertad con sus propias manos, porque

algunos de los questauan presos auian ya hablado y tratado con amigos

suyos que andauan sueltos, para que les ayudasen a soltarse si el

Gouernador de su boluntad no lo quisiese hazer; y a medio dia, en punto

que todos los mas estauan comiendo o rreposando, los presos, ayudandose

los vnos a los otros, se soltaron, y tomando algunas armas de las que

Sedeño tenia en deposito rrecojidas, salieron por el pueblo o rrancheria

dando uozes y diciendo «viua el Rrey que libertad nos a dado y el

Gouernador nos quiere hazer esclauos»; a los quales luego se ajuntaron

otros amigos y conpañeros y conocidos para salirse de la isla, porque

lo deseauan grandemente, a fin de uerse rredimidos de las uejaciones y

trauajos que alli pasauan; y con todos los que hen el camino se les

llegaron se fueron derechos a donde el gouernador Sedeño estaua, al qual

prendieron, y sin hazelle mas daño de despojalle de sus armas le

mandaron, por la uiolenta jurisdicion que hellos auian adquerido, que

tuuiese aquella su posada por carzel, so pena de la uida; sin auer entre

esta jente caueza que se señalase, sino que todos de una conformidad lo

hazian y mandauan, por no poder ya sufrir ni tolerar las crueldades de

Sedeño, el qual en este tranze nunca hallo amigo que por el boluiese ni

quisiese tomar la uoz para defendello; y asi determinaron de uenido que

fuesse el nauio que esperauan, enuarcasen en el y irse a Cuuagua o la

buelta de Paria o donde les pareciese.

Estando esta jente en esta sedicion y escandalo o rrebuelta, a cauo de

tres dias parecio la carauela de Sedeño, que uenia de la costa y

fortaleza de Paria con comida, la qual no auia topado en el camino el

bergantin de Aguilar y Herrera, y ansi los que hen ella venian ynorauan

lo que auia pasado, asi en la Trenidad como en Paria con Agustin

Delgado; y entendiendo el gouernador Sedeño que ya la carauela se

azercaua a tierra, procuro ponerse en parte do la uiese[384] y comenzo a

hazer señas con vn paño para que se boluiese y no llegase a tierra. Los

soldados, que no deseauan hazer daño ni mal a Sedeño, mas de salir de

catiuerio, le rogaron que se dejase de hazer lo que hazia y no

permitiese que la carauela se boluiese y pereziesen alli todos[385]. Los

que en la carauela uenian se azercaron a tierra sin auer entendido las

señales que por Sedeño se les auia echo; y desque los soldados la uieron

sueta[386] y al maestre en tierra, se metieron y apoderaron todos en

ella, rrogando al gouernador Sedeño que si se queria yr con ellos que lo

lleuarian; el qual, con vna loca obstinencia, menos preciado lo que los

soldados le ofrecian, dijo que se fuesen con Dios, que el, con los que

le quisiesen aconpañar, se quedaria alli, diciendo que los que le heran

y auian sido amigos se lo mostrasen en aquel trauajoso tiempo.

A esta opinion y boluntad de Sedeño correspondieron solamente seis

honbres amigos suyos, los cuales se le ofrecieron, que auiendo copia de

soldados para defenderse de los naturales, de aconpañarle y rresidir

alli con el. Sedeño se lo agradecio, y dijo a los demas que antes queria

con los seis conpañeros solos quedarse alli a su aventura, que ir en

conpañia de tan mala jente. Los soldados y amigos que alli se le auian

mostrado a Sedeño, pareciendoles que si conforme a lo que decia y

pretendia se quedauan alli, que de su propia boluntad se entregauan en

poder de los naturales baruaros de aquella isla para ser sacrificados

neciamente y ofrecidos a la muerte, y asi persuadieron a Sedeño que

dejase su loca y temeraria determinacion y se metiesen en su nauio y se

fuesen donde tuuiesen las vidas seguras; y asi, casi por fuerza, tomaron

a Sedeño y a[387] sus amigos y criados y lo metieron en el nauio, arto

contra su uoluntad; lo qual uisto por Sedeño y que le dejauan alli tres

cauallos que tenia de mucha estima, enuio a rrogar al casique Chacomar,

que hera su amigo y sienpre se auia conseruado en su amistad, que

lleuase los cauallos a su pueblo y los tuuiese y curase en el, y con

esto partieron de la Trenidad y se fueron derechos a Paria, ynorando que

Herrera estuuiese en ella; los cuales saltaron en tierra en la

fortaleza, y uiendoles Alonso de Herrera, vsando del propio rrigor que

con el se auia usado, prendio Antonio Sedeño y a sus amigos y criados, y

pusolos en prisiones dentro de la fortaleza, y todos los demas se

holgaron los vnos con los otros en uerse fuera de la sujecion y dominio

de Sedeño.

Alonso de Herrera se detuuo algun tienpo en esta fortaleza, rretiniendo

en ella los presos por uer si azerca de la gouernacion de Paria auia

alguna ynovacion de España o de Santo Domingo, para disponer de los

presos a boluntad del que uiniese y aun antes el pedir contra hellos lo

que le conuiniese; en el qual tiempo se ofrecio que ynbio ziertos

soldados a vna poblazon de cariues que estaua zerca de alli, los quales,

o por descuido suyo o por el animo e yndustria de los yndios, les

mataron ciertos españoles y los hizieron boluer casi vyendo, de lo qual

se hallaron corridos todos, y los mas soldados que desta jornadilla

escaparon, antes de llegar a la fortaleza se concertaron de soltar a

Sedeño y a sus amigos de las prisiones en que Herrera los tenia e yrse

con los que le quisiesen seguir a Cuuagua en vnas piraguas o canoas que

auian tomado en aquella poblazon de cariues, y llegados que fueron a la

fortaleza de Paria se fueron derechos Antonio Sedeño; y porque despues

de suelto con fauor de algunos allegados suyos no quisiese hazer nueuas

molestias a Alonso de Herrera y a sus amigos, rrecivieron del juramento,

antes de soltallo, que despues de suelto no haria ningun desabrimiento

ni descontento a Alonso de Herrera ni a los de su parcialidad, sino que

el, con los que lo quisiesen seguir, se yrian a la isla de Cuuagua, el

qual se lo prometio asi, y deuajo[388] deste presupuesto, le soltaron a

el y Agustin Delgado y a todos los demas questauan presos, los quales

luego, con los que les quisieron seguir, se enuarcaron en las piraguas y

canoas que auian traido de los cariues, y se fueron a Cuuagua, y de alli

se uoluio Antonio Sedeño a Puerto Rrico, donde sucedio vu caso vien

estraño, que por ser tal, lo pretendo escreuir en este libro.

Luego Alonso de Herrera, con los de su parcialidad, se quedaron en la

fortaleza de Paria esperando si uenia Gouernador o socorro para que

podiesen efetuar lo que tanto tiempo auia pretendido, que hera uer la

noticia que en aquella prouincia de Paria les auian dado.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 134 / 305 题