CAPITULO BEINTE Y TRES

Como Alonso de Herrera se solto y libro de la prision en que Sedeño

lo tenia, y se fue en el uergantin a Paria, adonde a la sazon

estaua Agustin Delgado, y lo prendieron con los que hallaron en su

conpañia.

En este tienpo que Antoño Sedeño estuuo en la Trenidad, que pasaron

algunos meses, no dejo de tener guazaueras y guerras con los yndios, los

quales le auian muerto en diferentes rreencuentros que tuuieron, mas de

veinte honbres, y los demas estauan tan amedrentados, asi de la mucha

multitud de yndios que cada dia bian sobre si, como por no ser parte

para yr por los pueblos comarcanos a buscar comida, las quales

necesariamente se auian de prouer de fuera de la tierra, que deseauan o

procurauan salirse de alli; y algunos quieren dezir que de uerse la

jente que alli tinia Sedeño tan opremidos y trauajados, en rriesgo de

caer cada dia en poder de sus enemigos, persuadieron e ynportunaron a

Sedeño que saliese de la tierra y fuese a rehazerse de mas jente o no

curase demas de aquella tierra, pues la jente de hella era tan yndomita

y pesima, y que esto le constriño y forco a Sedeño a salir de la

Trenidad. Mas conforme a lo que uamos tratando, yo no tengo por cierto

esto, sino que la jente de Ordas lo conpelieron a salirse, como luego se

uera.

Buelto que fue el uergantin de Alonso de Aguilar con la comida que auia

ydo a buscar a Chacomar, echola en tierra y rretubo en si a Bartolome

Gonzalez, que hera la persona e ynterprete que Sedeño le auia dado para

rrescatar la comida, enuiandole a dezir que no le daria su beedor, que

este cargo tenia Bartolome Gonzalez, si no le daua su escriuano; y de

camino enuio a dezir con vn esclauo negro que alli tenia Sedeño, que

hera o auia sido de Hordas, a Alonso de Herrera que procurase soltarse

aquella noche, porque el lo esperaria alli para rreceuillo, lo qual el

esclauo le dijo a Alonso de Herrera, y el lo procuro poner por la hobra,

como diremos.

Sauido por Sedeño la rretencion que Aguilar le auia echo de su beedor,

enbiole a rrogar que se lo soltase, sin querer el soltar el escriuano

que preso tenia, y uisto que no aprouechaua nada no curo de hablar mas

hen ello, procurando poner toda guarda y custodia en Alonso de Herrera

porque no se le fuese, al qual tenia con grillos y con diez honbres de

guarda, con que se aseguro Sedeño, creyendo que con tanta jente como

guardauan[379] Alonso de Herrera vsso de un ardid, que fue darse a

parlar y chocarrear con los que le guardaban a fin de desuelallos en el

primer cuarto, para que entrando mas la noche hellos fuesen bencidos

del sueño y se durmiesen todos y el tuuiese lugar de yrse; y auiendo

gastado en parlar mas de la media noche, las guardas todas se durmieron,

y Alonso de Herrera se descalco los grillos y poniendo vnos palos o

vancos en la hamaca donde durmia, porque si la meneasen la hallasen

pesada y creyesen que el estaua en hella, tomo vna ballesta de los que

lo guardauan, y se fue a la mar y se entro en el vergantin.

Viniendo el dia y hallando menos Sedeño a Herrera, luego echo toda su

jente para que lo buscasen por los arcabucos o palmares que por alli

auia, y asi mesmo enuio en vna canoa a su Alcalde mayor para que uiese

si estaua en el vergantin. Alonso de Aguilar y Herrera, viendo venir al

Alcalde mayor de Sedeño le dijeron que dejase la uara en la canoa y que

entrase en el vergantin a uer y hablar lo que quisiese, el qual lo hizo

asi, y despues de auerse hablado y saludado como amigos, Alonso de

Herrera le dijo que para que auia tomado aquel trauajo tan en bano, pues

sauia que no auia preso que suelto no se quisiese uer, y que las

ynumanidades y rrigores que con el auia vsado Sedeño que ya quel no

pudiese uengarsse por sus manos, quesperaua que del cielo le uendria el

castigo por su gran yngratitud, pues questando el preso y teniendo los

yndios zercado a Sedeño y su jente y a punto de matallos a todos, el se

auia soltado y caualgado en vn cauallo en pelo y tomado vna lanza y

ahuyentado los yndios y echadolos del zerco que les tenian puesto, y que

en pago desta buena hobra y seruicio le auia tornado a poner mas graues

y asperas prisiones que antes tenia; que pues en pago de tan vuena hobra

el le auia dado tan mala gratificacion, que no esperase ningun bien del

en rremuneracion de la seueridad que con el auia vsado y de la

arrogancia con que lo auia tratado.

Y sauida esta rrespuesta por Sedeño, temiendose no quedase hecho algun

concierto entre Alonso de Herrera y soldados amigos suyos que alli auian

quedado, que serian mas de treinta honbres, luego los prendio a todos e

hizo poner vna fragua en medio de la plaza o rrancheria, para hen ella,

con el trauajo de los propios soldados hazer copia de prisiones que

echalles y en que tenellos.

Alonso de Aguilar y Herrera se partieron luego y se fueron derechos a la

fortaleza de Paria, donde hallaron Agustin Delgado con algunos soldados

que queria ahorcar a Andino por la seña que Sedeño le auia ynbiado, y

prendiendo Agustin Delgado y a sus amigos dieron la uida al pobre

Andino, y ellos se apoderaron de nueuo otra vez en la fortaleza y en

todo lo que en ella auia.

Los soldados que Seseño auia preso, viendo que no les uastaua su hanbre

y nezesidad y trauajos y enfermedades que auian pasado, sino que de

nueuo los queria molestar con prisiones, rrogaron a un Moran, persona

principal y amigo de Sedeño, que le dijese que les vastaua la prision

que tenian o no poder salir de aquella isla donde auian pasado las

calamidades que hera notorio, sin que de nueuo los aprisionase, dando a

entender que de todo punto deseaua y pretendia su total perdicion y

muerte. Moran se junto con otro hidalgo que alli estaua por thesorero,

que se dezia Uillegas, y se fueron al gouernador Sedeño y le dijeron: la

amistad y boluntad que a Umd tenemos nos constriñe y oprime a dezille lo

que sentimos de lo que al presente haze y pretende hazer con los

soldados que tiene presos, lo qual no solo qualquier honbre de buen

juizio vera y colijera, mas todo baruaro que con algun belo de pasion no

tuviese zerrados los ojos del entendimiento, y dira que lo que Umd al

presente haze es fuera de toda la modestia que deue tener y beneuolencia

que esta obligado a usar, no solo con los de su nacion, mas con los

estranjeros y no conocidos, y asi parece crueldad ynumana que despues de

tantos trauajos como estos miserables honbres an padecido en ayudar a

sustentar a Umd en esta tierra, pasando los trauajos y necesidades que

es notorio, poniendo sus uidas en rriesgos de perdellas, en pago de todo

hellos sean puestos en tan asperas prisiones, para que ofreciendose

algun dia alguna rrepentina guacavera de estos yndios de esta tierra,

sean muertos cruelmente, no es cosa que conuiene pasar adelante con el

proposito que Umd. tiene; mas[380] soltandolos, con alagos y blanduras

de palabra atrahellos a si para que quando fuere menester pongas las

uidas por su gouernador.

A Sedeño nunca hablandaron nada[381] estas y otras palabras que le

dijeron, mas con animo seuero y ostinado les rrespondio que a los que

sienpre le auian sido amigos y se lo era, que el los auia tratado y

trataua como hermanos, y que a los demas no solo auian de ser tratados

del asperamente y mandados a coces y a puntillacos, mas que no los auia

de soltar de las prisiones en que estauan, sino para los oficios y obras

ciuiles que se ofreciesen, y que el pondria tanto rrecaudo de prisiones

en ellos, que aunque quisiesen no se soltasen. Viendo Moran y

Billagran[382] la obstinacion y crueldad del Gouernador lo dejaron sin

curar de gastar mas palabras y se fueron a sus posadas, harto

descontentos en ber que no auia podido acauar con Sedeño vna cossa tan

justa y caritativa como la que pedian.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 133 / 305 题