CAPITULO VEINTE Y DOS

De como Alonso de Aguilar fue á la isla de la Trenidad, y Sedeño no

quiso ouedezer las prouisiones, antes lo quiso prender sobre ello.

O quanto puede y cuanta fuerza tiene la lei de amistad, pues a este

Alonso de Aguilar constriño dejar su casa, a poner en rriesgo su uida y

gastar su hazienda, a pasar la mar, a sufrir otros muchos trauajos y

rriesgos, solo por sacar a su amigo Alonso de Herrera de la ynjusta y

molesta prision en que Antoño Sedeño lo tenia; y asi se puso, despues de

tantos trauajos, en auentura de que el mismo Sedeño lo prendiese y

hiziese del lo mesmo que avia echo de Alonso de Herrera; porque pasa en

esta forma: que llegado que fue con las prouisiones a Cuuagua, luego sin

detenerse, busco y conboco algunos soldados amigos suyos, para que le

aconpañasen hasta la Trenidad; y metiendose con asta[377] ocho

conpañeros en vn uergantin, se fue derecho a donde Antoño Sedeño estaua,

vsando de un barbaro rigor con todos los que tenia presos, porque ni el

les daua de comer ni les queria dejar para que lo fuesen a buscar; y

asi, no solo les daua pena la prision en que estauan, mas les

atormentaua la hanbre que padezian.

Llegado Alonso de Aguilar a la Trenidad, luego salto en tierra con vn

escriuano que lleuaua a notificar las provisiones y rrecaudos que del

Audiencia auia lleuado, a Sedeño, el qual los rresciuio con alegria y

contento, no creyendo que fuesen aquel efeto, mas des que lo supo, fue

tan grande el enojo que tuuo y rresciuio del atreuimiento del Alonso de

Aguilar, que luego alli, yncontinente, le quito el escriuano que lleuaua

y lo prendio con aspero senblante, y no curando de ouedezer ni cunplir

lo que se le mandaua por el Audiencia, con aspera yra rrespondio que las

ouedecia, y cuanto a cunplir lo que se le mandaua, que no convenia ni

auia lugar, y disimulando su pasion, propuso de dar horden en como

prender a Alonso de Aguilar, y detenello alli hasta que a el le

paresciese, y asi acordo de conuidallo a comer, para que estando

comiendo mas seguramente lo prendiesen y sin aluoroto. El Alonso de

Aguilar sospecho la cautela: luego ymajino el modo que tendria en

escaparse, y no dando a entender que auia entendido cosa alguna de lo

que contra el se tratava, le rrogo al gouernador Antoño Sedeño que le

hiziese merced de dejar uer Alonso de Herrera, pues que no lo auian de

soltar como el Rrey mandaua, que le queria hablar antes de partirse.

Sedeño, por desimular mas sus desinios, dijo que le hablase en buena

hora, con tal que a hello se allase presente su theniente, el qual hera

muy grande amigo del Herrera y conpañero que auian andado juntos en

conpañia de Don Diego de Hordaz, y deuajo de esta amistad dio lugar a

que los dos amigos, Herrera y Aguilar, se hablasen en secreto. Aguilar

dijo a Herrera que ya ueia que Sedeño no lo queria soltar; que no auia

otro rremedio sino que vna noche el se procurase soltar y fuese a la

mar, que alli el lo rresciuiria y aria lo que hera obligado a su

amistad.

El Herrera quedo de hazer lo que pudiese por soltarse, pues a el le yua

mas que a ninguno; y con esto se boluieron a la posada de Sedeño, ya que

se hazia hora de comer, y estando puestas las mesas y llamados los

huespedes para sentarse, el Alonso de Aguilar finjio que queria

proueherse[378] y como alli no auia otro lugar sino el arcabuco o

montaña, entrose por el, y encuuiertamente y sin ser sentido ni uisto,

se fue a su uergantin, y despues de metido en el no curo de saltar mas

en tierra a esperar ni estar en arbitrio de lo que tan ynumano

gouernador como Sedeño quisiese hazer.

Sedeño estuuo esperando buen rrato a su huesped para comer, y desque uio

que se tardaua enbiolo a buscar, creyendo que le vuiese sucedido alguna

desgracia; mas Aguilar, viendo desde el bengartin que le buscauan, dio

uozes diziendo que no le buscasen, porque el se auia ydo a comer con sus

conpañeros por comer mas segura y descansadamente; que el no queria mas

tratos ni contratos con el gouernador Sedeño de que le diese su

escriuano, porque se queria boluer a Cuuagua. Sedeño, viendo cuan en

vano le auian salido sus desinos, turbose demasiadamente, entendiendo

quel no prender Aguilar le auia de ser dañoso, y rrespondio que la

necesidad que de jente tenia le constreñia a detener alli al escriuano;

que le perdonasse pues no se podia hazer otra cosa, y que ya uia la gran

falta que la jente tenia de comida, que le rrogava que fuese con su

bergantin al pueblo de Chacomar para que les trajesen algunas patatas y

casaue y otras comidas de la tierra, a lo qual rrespondio Aguilar que

hera contento de hazer lo que le rrogaua, pero que el era bisoño o

chapeton en el trato de aquella tierra; que enviase vna persona que

supiese tratar y rrescatar con los yndios. Sedeño se olgo con la

rrespuesta de Aguilar, y asi le ynuio para el efeto vn amigo suyo,

llamado Bartolome Gonzalez, que es el que hallo Hordas en la fortaleza

de Paria por Sedeño.

Y antes que pasemos adelante es de sauer que en esta sazon no estaua

toda la jente de Sedeño en la Trenidad, porque en el nauio que alli

tenian auia ydo Agustin Delgado a buscar comida con zierta jente a la

costa de Paria y auia lleuado consigo a un soldado llamado Andino, que

hera, o auia sido secretario de Alonso de Herrera, para hazer justizia

del, diciendo que este Andino auia persuadido a Herrera que fuese a

Paria e hiziese lo que hizo. Por esto y otros motiuos que el Agustin

Delgado tuuo afrento a este Andino o lo acoto alrrededor de la

fortaleza, y sauido por Sedeño como Delgado auia afrentado Andino,

temiose que si de alli escapaua los podria seguir o perseguir, y ansi le

ynuio desde la Trenidad vna botija bazia con solo vn cordel atado al

cuello, dandole a entender que lo ahorcase, lo qual alcanco y entendio

el Agustin Delgado, pero no lo efetuo, porque llego a la sazon a Paria

Alonso de Aguilar y Herrera que se lo estoruaron, como luego diremos, y

por esta caussa no se hallo presente Delgado a esto que auemos contado

que paso Aguilar con Sedeño, ni a todo lo demas que vamos diziendo, lo

qual le fue gran ayuda para que Herrera se soltase y Sedeño no prendiese

Aguilar; y es cierto que si Agustin Delgado con el nauio se hallara en

la Trenidad a la sazon que esto pasaua, Sedeño se uengaua a su boluntad

del Aguilar, y por uentura fueran los negocios mas malos y feos de lo

que fueron.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 132 / 305 题