NOTAS AL CAPÍTULO V

(A) Muerto, como más adelante se dice, Felipe de Huten, perdiéronse con

él las noticias referentes al reino de los Omeguas, que después ha sido

buscado inútilmente; pero, según ha recordado el Sr. Fernández Duro, el

P. Gumilla refiere--invocando el testimonio del P. José Cabarte,

misionero que anduvo treinta años por el alto Orinoco, y el de un indio

bautizado por él mismo, el cual declaraba haber estado cautivo quince

años entre los Omaguas, Omeguas ó Enaguas--, que es fácil determinar el

itinerario que siguió Huten por las riberas del Guaviare, Ariari y

Orinoco. El referido indio, sin conocer una palabra de lengua española,

nombraba los sitios donde durmieron los expedicionarios los veintitrés

días que desde _el Dorado_ emplearon hasta las márgenes del Orinoco,

dándoles nombres castellanos que sólo ellos podían imponer, y refería

las mismas grandezas de los tesoros y multitud de gente que el cacique

de Macatoa contó á Huten.

La obra del P. Gumilla, _Historia Natural, Civil y Geográfica de las

Naciones situadas en las riberas del río Orinoco_, se publicó en

Barcelona en 1791.

No obstante lo dicho anteriormente, no vaciló Herrera, en sus _Décadas_,

en fijar la situación de los Omeguas. «Y á todo esto--dice--desde

Maracapana á Barquisimeto, se llama Nueva Andalucia, y en lengua de

indios, la Guayana, que contiene desde la Margarita hasta río

Marañon..... donde están los indios Omaguas, í Amigas con las Provincias

del _Dorado_ y otras.»

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 81 / 305 题