(A) Lo que dice el Padre Aguado acerca de la sucesión en el gobierno de
Venezuela por muerte de Spira, discrepa grandemente de la versión que da
Fernandez de Oviedo.
«En la hora que aqui se supo (la muerte de Jorge de Spira)--escribe el
autor de la _Historia general y natural de las Indias_--por el señor
obispo Don Rodrigo de Bastidas, aunque avia poco que descansaba en su
casa de esta cibdad, como buen pastor espiritual y çeloso del serviçio
del Emperador, nuestro señor, determinó de yr en persona á aquella
tierra de su dioçesis y gobernaçion, y porque para ello desde antes
tenia poderes Reales, para que en defeto ó ausençia del gobernador
gobernasse é proveyesse todo lo que convinniesse. E assi partió desta
cibdad nuestra de Sancto Domingo quassi en fin de noviembre del mismo
año, muy bien acompañado de mas de çiento e çinqüenta hombres, y con
çiento y veynte caballos: y entre aquesta gente avia muchos hombres de
bien y gente diestra para la poblaçion y conquista de la tierra.
»Bien creo yo que si su persona de este perlado no entendiera en esta
armada, que no la ovieran tal los alemanes desde España sin despender
assaz millares de ducados, y con despendidos, no fuera la gente tan al
propósito. Y segund yo lo supe por carta del dicho señor obispo, fecha
en Coro á doce de diçiembre de mill é quinientos é quarenta, desde á
nueve días que partió de aqui llegó á aquella cibdad é á su Iglesia; é
luego eligió por capitán general á Felipe de Huten, caballero aleman,
persona noble y de buenas calidades, hasta en tanto que Su Magestad
Çessárea, á suplicación de los alemanes Valçares, á cuyo cargo está
aquella poblaçion é conquista, provea, ó confirme al que es dicho.
»Quando el obispo llegó con la armada que es dicho, halló en la tierra
dosçientos caballos otros, y mas de tresçientos hombres hábiles y hechos
á la tierra, y se espera que se ha de haçer mucho fructo. Dios lo guie á
su sancto serviçio y le dé entendimiento á aquel Pedro de Linpias, del
qual la historia ya ha hecho mençion, que sea buen adalid. Este estaba
aqui, porque avia venido con las cartas y dineros que Fedreman escribió;
y el señor obispo se le llevó consigo, como á hombre que se espera ser
útil en aquella conquista, assi porque es lengua y plático en aquella
tierra, como porque de su aviso ó de lo que ha visto en ella se tiene
mucha esperança, para las cosas del tiempo presente». (Obra citada, tomo
II, pág. 323).
Oviedo y Baños, siguiendo al P. Simón, coincide en lo esencial con el P.
Aguado, y se equivoca al decir que Linpias había regresado desde el
Nuevo Reino á Coro.
El obispo Bastidas tenia poderes de gobernador desde que se creyó que
Jorge de Spira habia muerto tierra adentro.
(B) Felipe de Huten, que así se llamaba, según las Cédulas reales, y no
de Urre, Ute, Utem, Uten ó Dute, como algunos le apellidan, salió de
Coro, para emprender su jornada, en el mes de Agosto de 1541.
Le acompañaban: como alcalde mayor para la jornada, un caballero de
Sevilla, llamado Rodrigo de Ribera, y como veedor, el contador Antonio
de Naveros.