(A) Oviedo y Baños, que en todo lo esencial de este relato sigue al
Padre Aguado, aunque sea por intermedio del Padre Simón, añade algunos
detalles:
«Estas palabras de Velasco--dice--y el modo con que las expresó su
sentimiento parecieron muy mal á cuantos las oyeron; y, ó fuese por
vengar alguna pasión ó desafecto, ó por la comun propensión de querer
muchos ganar gracias con los superiores, aunque sea á costa de los
créditos ajenos, no falto quien las pusiese en noticia del Gobernador,
acriminando la materia y subiendo de puntos el delito; de que, irritado
Spira, puso luego en prisiones á Velasco, y procediendo contra él por
vía jurídica, sustanciada la causa, se resolvió á cortarle la cabeza;
pero mediando la autoridad de Juan de Villegas, Damián del Barrio,
Alonso Pacheco y Juan Guevara, fué bastante la interposición de éstos
para que, templado el enojo del Gobernador, revocase la sentencia,
contentándose con remitirlo preso á Coro, y en su compañia toda la gente
enferma que llevaba», etc. (Tomo I, libro I, cap. XIII.)