(A) El licenciado Pérez de Tolosa, Castellanos y Oviedo y Baños, le
llaman Pedro de San Martin. El Padre Simón sigue en esto, como en casi
todo, al Padre Aguado.
Oviedo y Baños dice que á la muerte de Alfinger «empezaron á originarse
en aquel pequeño ejército disturbios y disensiones sobre quién le había
de suceder en el gobierno, y aunque los pretendientes eran muchos, por
voto de los más principales fué preferido á todos el factor Pedro de San
Martin; pero aunque las prendas de nobleza, prudencia y valor que lo
asistían lo hacían muy digno para las honras del empleo, no fué tan
acepto su nombramiento, que dejase de haber discordias y alborotos que
hubieran pasado á motines declarados si el capitán Juan de Villegas, con
su autoridad y aquella respetable veneración que se había granjeado en
la estimación de todos, no hubiera sacado la cara y tomado la mano á
sosegarlos».--(_Historia de Venezuela_, cap. IX.)