CAPITULO TREZE

En el qual se escrive como el capitan Venegas, que abia quedado en

el pueblo de Maracaybo, sabiendo la perdida del oro de Gascuña lo

fue a buscar, y llevando por guia a Francisco Martin, donde se

obiera de perder, y sin hallarlo se volvio a salir.

Llegada la gente de Miçer Ambrosio a Coro, cada qual procuro su descanso

y rremedio, que lo abian bien menester, segun salieron de trabajados y

mal tratados de la jornada; y los vezinos de Coro, sabido el subçeso del

capitan Gascuña, y como Francisco Martin venia y abia salido en cueros

de entre los yndios, mobidos de caridad y compasion, lo bistieron y

proveyeron abundantemente de rropas y caballos, por parecelles que mas

por hordenaçion divina que por potencia humana abia aquel hombre

escapado con la vida y salido de entre los barbaros. Procuraban saber

del si con facilidad se podia bolber a la parte donde se abia perdido

Gascuña, para procurar sacar aquel oro. Mas avnque Françisco Martin les

dezia que si, no por eso se atrevian a ponello en efeto, temiendo de

perderse como los demas; y como antes de agora he dicho, no fuese aquel

oro el oro tolosano, y asi lo dexaron[58] de yr a buscar los de Coro;

mas despues, como luego dire, no falto quien tomase aquella demanda sin

hacer ningun efecto en ella.

Deste Francisco Martin dire, que era tanto el amor que a la muger e

hijos que en su cavtividad obo tenia, que lamentaba y lloraba por ellos,

y procuraba vias y maneras como bolverse a ellos; que estaban en (el)

tan ympresas las çerimonias y costumbres de los yndios, que muchas

veces, por descuydo, vsaba de ellas entre los españoles; y avnque el

comer hayo[59] no lo vsaba por descuydo sino por vicio, y asi lo

acostumbro despues muchos tiempos[60] como los mismos yndios. Dicese que

fue tanto el deseo que en este hombre convertido en barbaro rreyno de

ver a su muger ynfiel y a sus hijos yndios, que procuro bolver a ellos,

y asi lo hizo, que desapareciendose de entre los cristianos, confiado en

su dispierta lengua y habla de yndio, se metio por entre los pueblos de

los yndios sin ningun temor y bolvio a donde abia vivido algunos años

gentilicamente, donde despues estubo cierto tiempo, hasta que acerto a

bolver gente española por aquella provinçia, y fue de ellos tomado y

sacado forçiblemente y contra su boluntad, y avn afirman que a estos

españoles se les huyo del camino y se torno entre sus parientes o de su

muger, y bolvieron otra vez a la propia provinçia, y lo tornaron a aber

a las manos, y lo sacaron con mas guarda y vigilancia, hasta que lo

bolvieron a Coro, y de alli lo encaminaron con çierto capitan al Nuevo

Rreyno de Granada, para alexallo y quitallo de aquella ocasion, donde

andubo y estubo despues mucho tiempo.

Pero antes questo le subcediese o hiziere Françisco Martin, vn capitan

Venegas, natural de Córdoba, a quien Miçer Ambrosio abia dexado por su

tiniente en el pueblo o rrancheria de Maracaybo, pretendiendo o deseando

que aquella rriqueza de oro que con tanto trabaxo de su persona y

rriesgo de su conçiencia abia abido su gobernador de la sustancia

temporal de aquellos miseros yndios de Tamalameque, por do abia andado,

no se perdiese y se aprovechase el de ella, atraxo asi a este Francisco

Martin y hizole grandes ofertas y promesas de que le gratificaria muy

bien se le llevaba a donde Gascuña se abia perdido y el oro se abia

enterrado, de lo cual le daria muy buena parte. Francisco Martin

confiado de su juyzio, avnque no deviera ser tan perfecto como el

presumia que era, dixole al Venegas, que el le guiaria y llevaria adonde

le pedia sin herrar punto. El teniente Venegas, con aquel deseo y

codiçia que de aber aquel oro tolosano tenia, junto sesenta honbres a

los quales tanbien hizo promesas de que partiçiparian de aquella

rriqueza; y partiendose con ellos del pueblo de Maracaybo, sin llevar

mas de vn caballo, y ese sin silla, para hazer ostentacion y muesta del

a los yndios que en gran manera temian a los caballos y a su furia, y

toda la gente a pie, y mal armados, se fue la buelta de Tamalameque,

guiandolos Françisco Martin, y de alli, rrebolviendo sobre la

cordillera, a tomar la derrota que Gascuña abia tomado, la atrabesaron y

boxaron a los propios arcabucos y montañas donde se perdio la gente; y

como las bueltas y guiñadas que de vna parte a otra abian dado por aquel

arcabuco fueron muchas y por muy deversas partes del, desatino la guia y

traxolos algunos dias de vna parte a otra y de otra a otra, y casi

estuvieron en el mismo rriesgo de perderse que Gascuña, lo qual visto

por el capitan Venegas, y que ya les començaba a aquexar la hambre y avn

a caer la gente enferma, con toda la mas presteza que pudo dio la buelta

por el propio camino por do abia entrado, lo que le fue façil de hazer,

porque como este tiniente tubiese ya mediana esperiençia en cosas de

descubrimientos de Indias, al tiempo que entraba por el arcabuco o

montaña yva señalando el camino con cortaduras que hazia en los arboles

por do pasaba, y como todo quedase señalado fuele muy ligero de atinar

por do abia entrado, y bolverse á salir, sin hazer ninguna cosa que le

aprovechase, y asi fue burlado de sus pensamientos.

Bolviose á su pueblo de Maracaybo, donde rresidio despues muchos dias,

hasta que despues, segun que adelante se dira, llego la gente de

Fedreman y llevo consigo toda la gente que en Maracaybo abia y despoblo

el pueblo.

Pero este tiniente y los que con el estaban grandisimo trabaxo en el

sustento deste pueblo de Maracaybo, porque como junto a el no obiese

ningunas poblazones de naturales eran forçados a yr a buscar la comida

muy lexos y a traella a cuestas los propios españoles, y despues a los

que la trayan se la quitaba la justiçia para partirla ygualmente con los

enfermos y otras gentes que en el pueblo quedaban, y avn salian al

camino a ver que no dexasen alguna cosa escondida: tanta era su

neçesidad y falta de comida. Ayudaba en esta sazon a sustentar este

pueblo el capitan Martinez, que despues fue con Fedreman al Nuevo

Rreyno, al qual, dandole este tiniente Venegas cierta gente y

vergantines y la canoa grande se andaba por la laguna de pueblo en

pueblo rrancheando los yndios y quitandoles lo que tenian y proveyendo

de quando en quando el pueblo de mayz, y el tenia su abitaçion a manera

de cosario pirrata en la provinçia de Guevara, y de alli salia con sus

vergantines a correr la laguna y rrobar a los navegantes que por alli

pasaban.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 39 / 305 题