UN SUEÑO.

Soñé que el manto de plata

Que del sol quebró los rizos,

Como sembrando diamantes

Y salpicando de brillo

El primor de los cristales

Y las galas del armiño,

Dejaba ver tras sus pliegues

Con sus perfiles distintos,

A los montes gigantescos

Y á los soberbios encinos,

A risueñas sementeras,

Y á murmuradores rios.

Y yo soñando esperaba,

Tras una roca escondido,

Del sol la primer sonrisa,

Porque dulce voz me dijo,

Que del sol al primer rayo,

Miraria de improviso

La nieve desvanecerse,

Romper el hielo sus vidrios,

Y brotar árboles verdes,

Y correr alegres rios,

Y renovarse la vida

En el monte y el bajío,

A los cantos de las aves,

De las gentes al bullicio,

Y al saltar de los ganados

Con soltura y regocijo.

Yo esperaba, y poco á poco

Sentí del terror el frio,

Porque tras el blanco manto

Pensé ver, claro y distinto,

El hogar porque yo anhelo

Y do me esperan los mios.

Y del sol espiaba entónces

Con honda ansiedad el brillo

Porque me asaltó la duda,

Del augurio, é indeciso

Ya la muerte me amagaba,

Ya el gozo me daba brío,

Y del problema de mi alma

Estaba al romperse el hilo.

La luz plegaba sus alas

Tras un celaje sombrío,

Cual mirada de quien llora

Y en la sombra busca alivio;

Y á medida que avanzaba

Como con incierto giro

La luz, y sobre la nieve

Se derramaba su brillo,

Se exhumaban de la tierra,

Tristes y descoloridos,

Como fantasmas los montes,

Como esqueletos los pinos,

Alzando sus secos brazos

Y dando al viento gemidos.

Y la luz adelantaba,

Y su semblante amarillo,

De cadáver, sacó el campo

Y apareció muerto el rio,

Como fallece una madre

Sobre el sepulcro de su hijo.

Y la luz se iba extendiendo,

Y al dar en el caserío,

Alumbrando un cementerio

Y á la entrada de sus nichos,

De pié tristes esqueletos

Que con los brazos tendidos

Inmóviles señalaban

Nuestro lúgubre camino.

Hondo terror me embargaba,

Sentí el corazon herido:

Era como luz enferma,

Erase un cráneo el sol mismo

Despojado de sus rayos,

Escuálido y amarillo.

Dejaba en el negro suelo

El hielo medio fundido,

Como de huesos humanos

Los fragmentos esparcidos.

La luz doliente avanzaba;

Reconocí con delirio,

El lúgubre cementerio,

Y en los huesos sentí frio,

Ví avanzar la luz terrible,

Avanzar.... llegar sus visos

A un punto.... donde se encuentra

Cuanto adora el pecho mio....

Y creí morir.... de repente,

Y de un relámpago al brillo,

La tumba corrió á mi encuentro

Dando agudos alaridos.

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Ví al monstruo que me llevaba,

Y llevaba mi destino,

Que me arrancó de mi sueño

Con sus intensos gemidos.

Viaje a los Estados Unidos, Tomo I · 第 84 / 106 题