Tierna memoria
Del bien querido,
Que al pecho herido
Consuelo dás.
Ay! no abandones,
Blanco lucero,
Al extranjero
Que errante va.
* * * * *
Sentido arrullo
Que busco en vano,
Porque lejano
Vibrando está.
Dulce consuelo
Da en su camino,
Al peregrino
Que errante va.
* * * * *
Nítida estrella
Del Occidente,
Sobre mi frente
Miré lucir.
Oh! no le ocultes
Tu faz brillante,
Al bardo errante
Que adora en tí.
* * * * *
Pasé rendido
Por la fatiga,
Tu sombra amiga
Me consoló.
En tí luz halla
Mi incierto paso,
Cuando á mi ocaso
Llorando voy.
* * * * *
Sobre mi abismo
De inmenso duelo,
Tendiste un cielo
De inmenso amor.
En los desiertos,
Sobre los mares,
No desampares
A tu cantor.